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EL CONSEJO DE EUROPA CONDENA EL FRANQUISMO
 
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1 8 D E J U L I O

“18 de Julio. Si tenemos que volver a pasar, pasaremos”, así podía leerse esta mañana en los carteles colocados en Madrid llamando a un desfile de la Falange.

Aunque en forma bien distinta, desde la supremacía democrática y al igual que en los países de nuestro entorno, es bueno para nuestra sociedad recordar estos eventos históricos que, por dramáticos y hasta heroicos para quiénes los sufrieron, deben constituirse en referencias públicas sobre la necesidad de conservar y defender valores duramente conquistados, como el de la justicia o la libertad, subvertidos en el siglo pasado por ideologías totalitarias que siguen vivas y hasta repuntan en nuestro país, viendo exhibir impunemente sus banderas y símbolos que, al contrario que sucede en la Unión Europea, no han sido declaradas ilegales, prohibidas y penada su pertenencia, por las exaltaciones de los regímenes que sostuvieron y que implantaron largas dictaduras, cuyas consecuencias todavía lamentamos en el caso español.

El gobierno de Zapatero y su ley de la Memoria Histórica, por timorata y ausente de decisiones reparadoras fundamentales, ha suscitado el rechazo general de la izquierda –incluso entre sus propias bases- y de absolutamente todas las asociaciones memorísticas y de víctimas del franquismo de España, por considerarla una “ley de punto final “al franquismo, justo cuando en Argentina se levanta la impunidad a las juntas militares, acusándoles de crímenes contra la humanidad que no prescriben. La ley socialista, al no ilegalizar jurídicamente al franquismo, mantiene la legalidad de las sentencias de los consejos de guerra fascistas, aunque pretenda disfrazar su invalidación con recursos semánticos, sin valor ni efectos jurídicos; ignora la legislación internacional para el tratamiento de las setecientas fosas comunes de republicanos asesinados, catalogadass hasta este momento; abandona a las familias que buscan a sus desaparecidos al albur de otras administraciones y al margen de los juzgados, considerando las fosas como parques arqueológicos, en lugar de cementerios clandestinos, marco de un crimen masivo. Una ley que ignora la epopeya de los guerrilleros antifranquistas, menos de una cincuentena en la actualidad, mientras en Francia nuestros “maquis” son condecorados y presiden el desfile del 14 de Julio. Una ley que deja los archivos de la represión en manos de instituciones de probado obstruccionismo a los investigadores, en lugar de transferirlos a la Red de Archivos Nacionales; una ley en definitiva, que permite la continuidad de organizaciones, fundaciones, partidos y editoriales que justifican y ejemplarizan al régimen de Franco y que en el resto de Europa serían materia del código penal.

Esta falta de resolución y valentía del gobierno, al propio tiempo que ha desalentado y puesto en su contra a un amplio y cualificado sector social, sensible a la recuperación pedagógica de los principios democráticos, ha conseguido envalentonar a una derecha montaraz, instalada en la herencia ideológica del franquismo, cuyos símbolos y aura sociológica ampara y justifica, promoviendo sonoras oposiciones a las leyes y avances sociales y despreciando a las víctimas del franquismo con su negativa a que los demócratas españoles puedan recuperar la Memoria Histórica democrática y antifascista, exigiendo su derecho a saber, a la justicia y a la reparación, tal como establecen la legislación de la ONU sobre los derechos humanos vigentes en España, y con cuyo incumplimiento el gobierno español y la judicatura, se encuentran en un permanente ejercicio de prevaricación por omisión de deberes, por el imperativo legal de actuación de oficio o, en su defecto, a instancia del clamor que se eleva desde la izquierda y desde las asociaciones de víctimas del franquismo.

18 de Julio, se anuncia el desfile de Falange en Madrid.

¿Alguien se imagina un desfile del partido nazi en Berlín el 20 de abril, fiesta nacional en la Alemania de Hitler?


Floren Dimas
Presidente regional
AMIGOS DE LOS CAÍDOS POR LA LIBERTAD (1939-1945)








¡AY DE LOS VENCIDOS!

LUIS YÁÑEZ-BARNUEVO

El líder del PP catalán Josep Piqué ha expresado en público lo que piensan muchos dirigentes de ese partido en privado. Están intentando reintroducir en la agenda política la dialéctica de vencedores y vencidos en la Guerra Civil, que no se utilizaba desde la muerte del dictador en 1975. Hace unos días, oí a un eurodiputado popular decirle a un compañero sin saber que yo lo escuchaba "éste (se refería al Presidente del Gobierno) quiere ganar ahora la guerra que perdió su abuelo".

Muchos creemos que más que una maldad es un tremendo error. Y lo es porque la España de hoy no seguirá ese discurso, pero además porque denigra a los vencidos (¿es que hubo vencedores?), o sea a la última etapa democrática que conoció España antes de la Constitución de 1978, indirectamente legitima a la larga dictadura que emergió de la contienda incivil provocada por un golpe de Estado militar, y enfrenta absurdamente la legitimidad de la Segunda República con la democracia surgida de la transición posfranquista, como si ambas fueran incompatibles o contradictorias.

No afirmamos los socialistas que el PP sea heredero del franquismo, pero sus actos, como la sorprendente protesta por la retirada de la estatua ecuestre del dictador en Madrid, o sus palabras, como las que comentamos de Piqué, demuestran que el primer partido de la oposición tiene pendiente definir sus propias referencias históricas, de quién o quiénes se consideran herederos, cuáles son sus paternidades colectivas. En algunos momentos se han referido a don Antonio Maura o a Cánovas del Castillo, incluso en su primera época Aznar reivindicó a don Manuel Azaña, un vencido que pidió "Paz, piedad y perdón", pero luego lo olvidaron. Esa ambigüedad no resuelta es lo que genera incomodidad entre muchos demócratas.

En un debate parlamentario,hace unos años, en relación con la memoria histórica y ante la actitud defensiva del PP, dije que ni Alemania ni en Francia nadie del arco parlamentario se considera heredero del nazismo o del régimen de Vichy, aunque sea evidente que millones de alemanes hubieran sido hitlerianos o millones de franceses petainistas: ¿por qué en España tiene que ser distinto?, me preguntaba. La Guerra Civil no terminó en 1939 sino que continuó con una represión permanente y un estado de excepción continuado hasta 1975, y tan vencido fue el Unamuno del "venceréis porque tenéis la fuerza bruta, pero no convenceréis", en la Salamanca de 1937, como el joven estudiante Enrique Ruano, "suicidado" por la policía política en el tardofranquismo y denigrado por el Abc que publicó su diario íntimo.

Resulta paradójico que en Chile hasta los candidatos de la derecha a las presidenciales renieguen de Pinochet, multiprocesado y hace unos años preso por orden de un juez español, y en España sigamos todavía polemizando entre demócratas sobre lo evidente, y que no se oiga jamás en un acto del PP una condena o rechazo de la dictadura franquista o unas palabras de, al menos, compasión por las víctimas de la represión.

O es que Piqué quiere ahora arrebatarnos la legitimidad de un Federico García Lorca camino de ser abatido en el barranco del Viznar o de un Antonio Machado atravesando a pie los pirineos huyendo de la barbarie fascista, o de Cernuda, Alexandre, Alberti, Guillén, León Felipe, Ortega y Gasset, exiliado fuera y dentro... todos ellos vencidos. Es permisible deducir que si el PP no está con los vencidos, ¿lo estará con los vencedores?, ¿con quiénes?, ¿con los generales Franco, Queipo de Llano, Mola, Yagüe (aún con calle en Madrid después de sus matanzas en Badajoz)...? Los millones de víctimas y vencidos por el franquismo no se merecen ser humillados por segunda vez. Es el PP el que tiene una asignatura pendiente y hasta que no la apruebe las dudas sobre su ambigüedad seguirán vigentes.

Luis Yáñez-Barnuevo es diputado socialista en el Parlamento Europeo.

*Fuente : El País, 21 de octubre de 2005

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MONUMENTO INUAGURADO EN HOMENAJE AL GRUPO GUERRILLERO "LOS JUBILES", EXTERMINADO EN UNA EMBOSCADA DE LAS FUERZAS REPRESIVAS FRANQUISTAS EL 06-01-44, JUNTO AL CORTIJO DE MOJAPIES (BUJALANCE-CÓRDOBA). Detalle de la inscripción.
MONTORO JORNADAS DE LA GUERRILLA ANTIFASCISTA - RAFAEL CASTRO AVILA 06/06/2005

Un monolito recordará a los jubiles - El monumento simboliza la lucha por la libertad de los obreros del campo. En él se recogen los nombres de los caídos en la finca ´Mojapiés´

Con un calor de justicia, ayer se inauguró en la finca Mojapiés de Montoro un monolito en honor a los jubiles fallecidos en este lugar durante la Guerra Civil, monumento que simboliza la lucha por la libertad de los obreros del campo. Los combatientes de la brigada 88, Miguel Moreno y Blas Castilla; el jubil superviviente José Moreno Salazar Quincallero ; José Murillo Murillo comandante Ríos , de la agrupación guerrillera de Sierra Morena; Esperanza Martínez La Sole , de la agrupación guerrillera de Levante y Aragón; Gerardo Antón Pinto , de la agrupación de Extremadura; Jesús de Cos comandante Pablos y Felipe Matarrán capitán Lobo , de la Agrupación Cántabro-Astur; Andrés García y Antonio Alvarez fueron los encargados de descubrir este monolito que recuerda a los guerrilleros caídos en este lugar.

José Moreno, muy emocionado, dijo que mantenía aún muy tristes recuerdos de este lugar, y agradeció el apoyo de todos los que han contribuido para celebrar estos actos conmemorativos.

Cuando tenía 19 años y se enroló en la guerrilla antifascista, José Moreno recordó que permaneció sepultado entre los escombros. José Murillo comandante Ríos , único superviviente cordobés junto a José Moreno, manifestó que este tipo de actos deben servir para que las nuevas generaciones no vuelvan a sufrir las situaciones que padecieron, "ya que la libertad es esencial para que el hombre pueda vivir, y no nos debemos dejar engañar por estas nuevas generaciones de fascistas que nos quieren hacer ver que la democracia actual es sinónimo de libertad y no la entienden".

Durante la Guerra Civil y la dictadura, estos guerrilleros, conocidos como los bandoleros de la democracia , vivieron en la clandestinidad para librar la dictadura sin ser descubiertos.

Los guerrilleros que cayeron en Mojapiés fueron traicionados por El abisinio , siendo condecorado posteriormente por la Guardia Civil, "que era con lo que pagaba el franquismo, con la traición", indicó José Moreno. En el monumento se recogen los nombres de los guerrilleros antifascistas que murieron en este lugar. Posteriormente, los miembros de la organización hicieron entrega de un ramo de flores a José Moreno, que lo dejó a los pies del monolito, y varios recuerdos de estas jornadas a los ayuntamientos de Bujalance y Montoro y al propietario de la finca, Francisco García Sánchez.
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INUAGURACION DEL MONOLITO A "LOS JUBILES". José Moreno Salazar, único guerrillero superviviente de la matanza del grupo, agradece emocionado su participación a los asistentes al acto y les insta a perseverar en el recuerdo al sacrificio de los que resistieron con la armas al régimen franquista durante la posguerra. José es miembro de AGE.
28/04/05 PERSONALIDADES ESPAÑOLAS PIDEN LA RECONSTRUCCION DE LA MEMORIA DEL FRANQUISMO ((EFE)

Personalidades de diferentes ámbitos, entre ellos, el cineasta Luis García Berlanga y Carlos Jiménez Villarejo, miembro de ATTAC-Cataluña, pidieron hoy, en un debate organizado por la Universidad Complutense de Madrid, la reconstrucción de la memoria histórica del franquismo.

En el acto, titulado 'Democracia, memoria histórica y universidad', y que tuvo lugar en la Biblioteca Histórica Marqués de Valdecilla, intervinieron también Josep Fontana, profesor de Historia de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona y el rector de la Complutense, Carlos Berzosa. En concreto, todos ellos insistieron en que se analice e investigue la represión que el franquismo ejerció sobre el contexto universitario, y el cultural en general, así como que se reconstruya la realidad de víctimas y exiliados.

'Es necesario llegar al fondo del día a día de la dictadura desde abril del 39 y recuperar esas zonas de olvido borradas por el esfuerzo de la democracia', afirmó Jiménez Villarejo, ex fiscal Anticorrupción, y miembro de ATTAC, un movimiento internacional para el control democrático de los mercados financieros y de sus instituciones.

Jiménez Villarejo se mostró optimista por la resolución aprobada por el Congreso en 2002, 'momento donde se exige la rehabilitación moral de todos los que sufrieron la dictadura franquista'. También pidió la reconstrucción del 'marco normativo que afectó durante es años a las universidades de Madrid y centros de enseñanza de toda España'.

Por su parte, Berlanga, el segundo en intervenir, ofreció a los asistentes sus recuerdos de aquella época, y la 'censura feroz' que tantas veces sacudió su trayectoria cinematográfica. 'Fui muy perseguido por la censura -aseguró-. Me prohibían hasta películas senderas, y me eliminaban la mitad de muchas de ellas'.

Hijo de un diputado por la Unión Republicana (Frente Popular), Berlanga vivió de cerca la Guerra Civil, 'unas largas vacaciones' para él. Durante los últimos seis meses del conflicto, intervino en el bando republicano en un botiquín de la 40a División, para enrolarse después en la División Azul.

El profesor Josep Fontana aprovechó la ocasión para reivindicar la memoria de Manuel Azaña y consideró 'una vergüenza que no se haya hecho nada aún para traer sus restos a España'. Además, aseguró que 'el mayor de los crímenes del franquismo no son los más de 300.000 muertos, sino el haber acabado con la reforma que había comenzado a impulsar la II República'.

Desde el público, también intervinieron Miguel Núñez, presidente de la Asociación de la Memoria Social y Democrática (AMESDE), que además dirige la recientemente creada cátedra de la Universidad Complutense 'Memoria Histórica del siglo XX', y Julio Aróstegui, profesor de Historia Contemporánea de esta universidad.

Analizar, investigar y enseñar es el objetivo de la nueva cátedra, única en España, que tratará de mantener viva la historia del siglo pasado y de asentar, según Núñez, 'la idea de que nada de lo que tenemos conquistado lo está definitivamente'.
HABLAN LOS SUPERVIVIENTES DE MAUTHAUSEN

En el 60 Aniversario de la liberación de los campo de exterminio nazis, AGE facilita un enlace a un testimonio excepcional: la grabación de una entrevista con dos supervivientes de los KZ realizadas por nuestro amigo Julián Antonio Ramírez*, presentador del programa "Aquí Paris" en 1967, aproximadamente.

(*) Julián Antonio Ramírez, último de los resistentes asturianos evacuados por Gijón, fue miembro de la Resistencia francesa, locutor y presentador de los programas en español dirigidos a la España de Franco, junto con su esposa, Adelita del Campo (q.e.p.d.), actualmente vive en Alicante y es miembro de la Junta Directiva de AGE

PULSE EL ENLACE UBICADO BAJO ESTA LÍNEA:
HABLAN LOS ESPAÑOLES DE MAUTHAUSEN
Enlace a las declaraciones en audio de dos españoles subervientes en los campos de exterminio azis.
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JOSEFINA PIQUET (a la derecha) conversa con Dolores Cabra, secretaria general de AGE, en Valencia, durante el curso "Memoria de la transición" organizado por la Fundación Aussías March, y coordinado por el profesor. Pelai Pagés. Valencia 2004.
LA SONRISA DE LAS GOLONDRINAS, por Josefina Piquet.

Josefina Piquet forma parte de un grupo de mujeres cuya existencia quedó marcada por la guerra civil y que han querido en nuestros días fundar un colectivo ("Les dones del 36") para dar su testimonio vivo de cuanto representó en aquellos años la defensa de los valores de justicia y libertad representados por la II República.

Joséfina, con la que tuve el honor de compartir cena en octubre de 2004, nos ha dejado para "AGE-NOTICIAS" esta preciosa carta dedicada, no solo a sus nietos, si no a todos los descendientes de aquellas valiente mujeres atrapadas por la sublevación fascista de Franco y los suyos y que nunca, ni en el exilio ni en su patria, han renunciado nunca a luchar por una causa que entonces, como ahora, han considerado justa.

Floren Dimas
Presidente de la Asociación.
Febrero de 2005, 66 Aniversario de la Retirada de Cataluña y del comienzo del Exilio francés.

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LA SONRISA DE LAS GOLODRINAS
(LA SONRIURE DE LES ONERETES)

Barcelona, 12 de abril de 1997.

Queridos hijos y nietos:

Hoy he visto, desde mi ventana, llegar las primeras golondrinas. Ya sabeis que, cada año, cuando regresan siento una gran alegría y, como en anteriores primaveras, os invito a comer para celebrar todos juntos su llegada.

Esta mañana, cuando os he telefoneado para anunciaros: “acabo de ver las primeras golondrinas”, estoy segura de que habreis sonreído pensando:” ya está otra vez la mamá o la yaya, con “sus cosas”!. “Mis cosas” forman parte de mi vida y esta carta es para explicaros por qué hoy es un día tan especial para mí.

Esta alegría que siento es una alegría que viene de muy lejos. Es la misma que sentía cuando, después del largo y duro invierno, llegaba por fín la primavera a Mayet.

Tenía entonces siete años y vivíamos en Francia, en el exilio, después de nuestra guerra civil. Los inviernos me traían recuerdos muy dolorosos porque, dos años antes, mi madre y yo habíamos cruzado a pié los Pirineos en febrero del 39. Para los refugiados sin recursos, como nosotros, la vida en Francia era muy difícil.

Mayet era un caserío en la Dordogne, con media docena de familias de campesinos, unas plantaciones de tabaco, un riachuelo, un castillo y una casa en ruinas: la nuestra!. Sin agua, sin electricidad. Recuerdo cómo se veía el cielo a través del tejado y, entre las tejas rotas, la silueta de unas ratas enormes, como conejos. Lo peor era por la noche. Las ratas bajaban y teníamos tanto miedo, que mis padres y yo dormíamos juntos, con un garrote al lado de la cama para defendernos.

El colegio más próximo estaba a cuatro kilómetros y los niños de Mayet nos reuníamos muy temprano al pié del castillo para ir juntos al colegio. Recorríamos cada día ocho kilómetros por unos caminos de carro, mal calzados con nuestras “galoches” (botas de cuero con suela de madera). En invierno, cuando llovía ó nevaba, esperaba inutilmente. Los niños no venían y yo tenía que irme sola, muerta de miedo, porque todavía era de noche y había de pasar por delante del cementerio.

Pasaba también mucho frío y como no tenía guantes, mi madre dejaba toda la noche entre las brasas de la chimenea, dos piedras redondas y lisas. Por la mañana, estaban muy calientes y me las envolvía en un papel para ponérmelas en los bolsillos de mi abrigo.

Y otra vez, el hambre. Comíamos en el colegio y yo sólo llevaba un par de patatas hervidas con piel ó unas castañas. Alguna vez, robaba remolachas por el camino. En cambio, los otros niños traían una fiambrera llena de comida. La maestra las ponía al lado de la estufa de la clase y todavía me parece oler aquel aroma que desprendían, sobre todo cuando contenían trozos de pato u oca confitados. Yo no llevaba fiambrera y, al lado de la estufa, sólo estaban mis dos piedras redondas y lisas. Era la pobre refugiada que iba a la escuela con el estómago vacío pero ahora me doy cuenta de que tambián era la única que tenía las manos calientes. Y otra cosa que solamente yo tenía: unos preciosos tirabuzones rubios y un lacito blanco. ¡Cuánto me quería mi madre, y que pena que yo no me diera cuenta!.

Los niños pueden hacer mucho daño sin querer, ó queriendo. No lo sé. Por ser refugiada, era el objeto de sus burlas a la hora de comer y de su rechazo al salir al patio. Nadie quería jugar conmigo porque decían que pertenecía a una “sale race d’espagnols”. Y me quedaba apoyada en la fuente del patio. Me abrazaba a ella buscando cariño y me sentía la niña más desgraciada del mundo.

No me quedaba ni el consuelo de volver a casa porque mis padres llegaban muy tarde, agotados, y sólo hablaban de lo muy preocupados que estaban por la invasión de los alemanes. La historia se repetía. Habíamos sufrido una guerra y de nuevo, nos habíamos metido en otra. La Segunda Guerra Mundial!. Me sentía muy sola. No sabía expresar mis sentimientos y solo podía formular una pregunta: “mamá, ¿por qué no me quieren los niños?”.

Pero, un día llegaban las golondrinas y todo se llenaba de luz y alegría. Por fín, era otra vez primavera!.

Esto significaba que se iría el invierno y que ya no pasaría tanto frío. Pronto madurarían las primeras frutas y podría robar cerezas al ir a la escuela. No me avergüenza confesaros que, en aquel tiempo, robaba toda la comida que podía porque pasaba mucha hambre.

En primavera, los días serían más largos y no tendría tanto miedo por aquellos caminos. Las golondrinas me anunciaban que, por fín, ya habían llegado los días en que vivir en Mayet no sería tan duro y tan triste. Los campos se llenarían de flores. Podría ir a coger violetas en el pequeño riachuelo. Y un día, faltaría a la escuela. Era mi día. Me parece que no os había dicho que vuestra abuela hacía novillos. No está bien. Pero eran otros tiempos, otras circunstancias y yo, aquel día, me sentía libre, feliz y aprendía un montón de cosas.

Aprendí a descubrir, paso a paso, las maravillas de la primavera. La flor rosa que se convierte en una roja y dulce cereza, los nidos de los pájaros en los arbustos, los campos que se van llenando de “coquelicots” y “boutons d’or”. Recuerdo también, cómo me gustaba tenderme boca abajo en los prados para oler la tierra. La olía y también la sentía. Notaba que, debajo, había vida y la tierra respiraba. Era una sensación extraña. La misma sensación que cuando abrazaba los árboles. Les hablaba, les contaba mis penas y mis alegrías y estoy segura que ellos me comprendían y me consolaban. Percibía toda la actividad de la primavera en el interior de sus troncos.

Cuando vives en el campo y tienes siete años, la primavera es un mundo maravilloso lleno de sorpresas y la vives con admiración y alegría.

Por esto, hoy al ver llegar las primeras golondrinas, vuelven también aquellos recuerdos. Y me siento feliz. Y me alegra comprobar que cincuenta y seis primaveras después y, a pesar de lo dura y triste que fué mi infancia, la vida me ha curtido pero no me ha endurecido y todavía soy capaz, a mis sesenta y tres años, de emocionarme al ver llegar las primeras golondrinas. Qué bonito es hacerse mayor a golpe de primaveras!.

No sé cuantas me quedan todavía por recordar y disfrutar a vuestro lado. Por esto, he querido contaros hoy lo mucho que significan en mi vida estos recuerdos de mi niñez.

Y cuando llegue mi última primavera, no sufrais. Estoy segura de que, de alguna manera y esté donde esté, continuaré celebrando otras primaveras.

Y si algún día, al mirar por la ventana veis una golondrina, quizás os acordareis de que fuí feliz a vuestro lado, de que os quise mucho y quizás, también como hoy, me dedicareis una sonrisa y comprendereis que para todo el mundo la primavera no significa lo mismo.

Un abrazo!
Con todo mi cariño,

Josefina
Homenaje franquista en Huesca
CARTAS AL DIRECTOR. Víctor Pardo Lancina - Huesca - EL PAÍS - Opinión - 15-09-2004

El alcalde socialista de Huesca, Fernando Elboj, que goza de mayoría absoluta en el Ayuntamiento de la ciudad, ha decidido rendir un homenaje y erigir una gran estatua a la memoria del ex alcalde Vicente Campo Palacio, que no sólo rigió los destinos municipales en plena dictadura franquista entre los férreos años 1947-53, sino que ya antes había sido máximo regidor municipal, y concejal, con la otra dictadura, la de Primo de Rivera entre 1927 y 1930. Este hecho, no sólo es profundamente antidemocrático, anacrónico y hasta provocador, también es de todo punto innecesario. Vicente Campo tiene ya dedicada una importante calle en la ciudad y un busto en el parque municipal, donde también se piensa ubicar la estatua. Nuestro alcalde actual, que además es profesor de Historia, considera que Campo Palacio fue el mejor alcalde que ha tenido la ciudad, distinguiéndose por sus desvelos al servicio de sus conciudadanos. Los hechos, sin embargo, no prueban esta supuesta sensibilidad del alcalde franquista con sus vecinos, y sí la colaboración total y absoluta de Campo Palacio, nacionalcatólico a machamartillo, con "la gran obra de alcanzar la España una, grande y libre que soñara José Antonio y que hoy siente, con sentido heroico, nuestro gran caudillo Franco", según afirmó el día de su segunda toma de posesión, tras declarar: "Hoy vuelvo a ocupar este sitial sin ningún prejuicio".

Pero con ser inexplicable este reconocimiento, lo es menos todavía si consideramos que la escultura con que se piensa recordar al ex alcalde estaba dedicada originariamente al gran artista anarcosindicalista, pedagogo y articulista Ramón Acín, asesinado en Huesca el 6 de agosto de 1936. El escultor Alberto Gómez Ascaso, tras una conversación con Fernando Elboj, cambió la cara del personaje y la idea del monumento, aceptando dar cuerpo al nuevo encargo. De nada ha valido recordar públicamente que en Huesca fueron asesinados los ex alcaldes republicanos Manuel Sender, hermano del escritor Ramón J. Sender, y Mariano Carderera, concejales, diputados provinciales... y más de quinientas personas que defendieron la legalidad republicana y que no cuentan con un monolito donde leer sus nombres. Y recordarlo ahora que el propio PSOE promueve la exhumación de fosas comunes, la rehabilitación de la memoria histórica y la reparación moral y jurídica a las víctimas de la guerra civil y el franquismo. Parece que Huesca no se entere siquiera de los acuerdos del Consejo de Ministros.
Carta abierta al alcade "socialista" de Huesca. Por Floren Dimas Balsalobre - Presidente regional de la asociación "Amigos de los Caídos por la Libertad" - Región de Murcia 15/09/2004

A la atención de D. Fernando Elboj Broto, alcalde socialista de Huesca (Manifiesto Avergonzado)

EXCMO. SR. D. FERNANDO ELBOJ BROTO
Alcalde Socialista de Huesca

Sr. Alcalde:

En nombre de la asociación que represento, le transmito nuestro sentimiento de profunda consternación ante la noticia de la que se hacen ampliamente eco los medios de comunicación españoles, en relación con la decisión adoptada por el grupo socialista y refrendada por usted, a propósito del homenaje y la estatua con la que el Ayuntamiento de su presidencia proyecta ejemplarizar la trayectoria política del que fue alcalde franquista de Huesca D. Vicente Campo Palacio.

El talante personal y las aportaciones que pudieran exhibirse en favor del homenajeado, como fundamento para un gesto de exaltación con el que Vd. y su grupo, y algún otro grupo municipal en su caso, pudiera adherirse a tan vergonzosa iniciativa, no puede disociarse del hecho constatado de la implicación personal e institucional de D. Vicente como destacado colaboracionista con el régimen dictatorial del general Franco.

Mientras D. Vicente firmada decretos o repartía benéficas ronrisas entre los oscenses, miles de éllos sufrían prisión en las cárceles franquistas, mientras otros caían fusilados merced a los informes negativos que preceptivamente les eran requeridos por los juzgados militares de instrucción de Huesca.

Le manifestamos el inconmensurable sentimiento de estupor e indignación que nos invade, ante tal exhibición de desprecio hacia las víctimas del franquismo y sus familiares, así como la instrucción dada por la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE a los alcaldes socialistas para acabar, precisamente, con los símbolos de exaltación al franquismo, al propio tiempo que le informamos que esta asociación se personará en cualquier acción en el ámbito que se trate, INCLUÍDO EL JUDICIAL, que tenga por objeto impedir la ejecudición de tan degradante medida que solo puede inspira la más enérgica repulsa ante una acción calificable de intrínsecamente perversa en el plano democrático, en el humanitario y, por supuesto, en el moral.

Atentamente le saluda,

Floren Dimas Balsalobre
Presidente Regional
DNI 23.193.896-Y
SIN PASADO NO HAY MAÑANA
Por José Antonio Martín Pallín, Magistrado del Tribunal Supremo.

(A Claudio Magris, que me inspiró este artículo)

Hace algún tiempo, en este país, un grupo de ilustrados y de líderes del incipiente movimiento sindical consiguieron sentar las bases jurídicas, políticas y sociales para que los españoles pudieran recuperar el tiempo perdido que nos separaba de los Estados modernos y de la cultura democrática. La Constitución de 1931 recogió los valores sembrados por los liberales y añadió algunas aportaciones que habían sido extrañas a nuestra tradición, dominada por el pensamiento reaccionario.

Esta expansión política y cultural de nuestros estrechos y anticuados moldes no fue posible culminarla en un plazo razonable. No es el propósito de estas líneas, ni sería posible en el marco de un artículo periodístico, analizar y profundizar en las causas del fracaso y de la involución. Una vez más en nuestra historia, una parte del Ejército se puso al servicio del pensamiento más reaccionario y se erigió en valladar frente a la modernidad, defendiendo los intereses de los sectores sociales que veían peligrar sus privilegios.

El fracaso que supone para una nación el enfrentamiento entre conciudadanos culminó con la victoria de los que se alzaron en armas contra la legalidad constitucional más avanzada de nuestra historia.

El parte de guerra de los vencedores es premonitorio. Su contenido resulta estremecedor. Nos retrotrae a las guerras expansionistas de la Roma imperial. No tiene precedentes en la historia contemporánea declarar cautivo a un ejército vencido. Los romanos ya advertían solemnemente a sus enemigos: ¡ay de los vencidos!

Las mentes más arcaicas de nuestro panorama cultural consiguieron imponer sus concepciones e incorporar al ideario franquista "la Ley de Dios, según la doctrina de la Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana, única verdadera y fe inseparable de la conciencia nacional que inspirará su legislación. El ideal cristiano de la justicia social inspirará la política y las leyes".

La venganza fue cruel y especialmente selectiva. La obsesión del régimen personal de Franco se centró inicialmente en los masones y comunistas, estableciendo una ligazón entre ambos que causaría la hilaridad de cualquier historiador, ajeno a nuestras peculiares vicisitudes históricas. La reina de Inglaterra no llegó a visitar España, pero, en aplicación estricta de la ley, debería haber sido condenada a treinta años de reclusión.

Resulta significativa la saña con la que se persiguió a los maestros que habían dedicado su vida a sembrar los valores de la cultura moderna en las aldeas y ciudades de nuestra Patria. Manuel Rivas, en su novela La lengua de las mariposas, refleja de manera patética y desoladora el contraste entre la cultura de los vencidos y la ignorancia de los vencedores. Hace unos días leí emocionado una esquela en este diario. El único recuerdo, patrimonio y orgullo de la fallecida y de su familia era, haber sido "maestra de la República".

Los consejos de guerra sumarísimos, sin las más mínimas garantías de un proceso de una sociedad civilizada, funcionaron como una maquinaria aniquiladora de la cultura o de las simples convicciones democráticas. Su furia e inhumanidad resultan verdaderamente sonrojantes, para los que participaron en aquellas parodias de juicios, que llevaron al paredón a más de cuarenta mil vencidos por el hecho de haber tomado parte en lo que sarcásticamente denominaban "auxilio a la rebelión". Incluso un criminal de guerra, como Himmler, en una visita a nuestro país, quedó impresionado por la ferocidad de la represión y aconsejó un poco más de templanza. En la historia contemporánea no se conoce un genocidio con formas legales de mayor entidad y número de víctimas. Los historiadores han tenido la oportunidad de examinar las causas penales y su lectura creo que ilustra, mucho más que cualquier desahogo literario, la arbitrariedad con la que se persiguió a los vencidos cuando ya se había alcanzado el fin de la Guerra Civil.

Las cosas y las sendas de la historia contribuyeron a mantenerlo en el poder como baluarte contra el comunismo, sin importarles a sus vergonzantes aliados los crímenes contra la democracia que se habían cometido y continuaban ahora a menor ritmo e intensidad. Enrocado en el poder personal su megalomanía fue un obstáculo insuperable para dar paso a un cambio monárquico-liberal, que habría llevado a España a formar parte del embrión de la actual Unión Europea que se estaba gestando. Un mínimo gesto de grandeza le hubiera permitido facilitar la entrada de las libertades que sólo pudimos disfrutar después de su muerte. Días antes se despidió de este mundo ordenando cinco ejecuciones con el mismo tenebroso ritual de los tiempos iniciales. Perdimos casi veinte años que nos habrían permitido haber avanzado en desarrollo industrial, tecnología e infraestructuras.

En su prepotencia e impunidad realizaron la más asombrosa pirueta jurídica que recuerdan los siglos. Se autoamnistiaron en el Decreto de 23 de septiembre de 1939 declarando que los asesinatos cometidos entre el 14 de abril de 1931 y el 18 de julio de 1936 por "afinidad con la ideología del Movimiento Nacional", no eran delictivos.

La Iglesia Católica asistió impasible y sin una sola crítica al fusilamiento de miles de compatriotas, alguno incluso de profundas convicciones religiosas. Se puso, sin dudarlo, del lado de los vencedores. Las campanas doblaron sólo por sus muertos y colocaron sus nombres en las fachadas de las iglesias. Para los vencidos sólo quedaba el servicio de asistencia in artículo mortis antes de comparecer ante los pelotones de ejecución. Nunca han pedido perdón, ni realizaron la más mínima condena, individual o colectiva, contra la masacre a la que asistían impávidos y reconfortados por los auxilios espirituales que prestaban.

Ahora, algunos pocos supervivientes y los familiares de los muertos reclaman, de manera serena y sin el menor espíritu de venganza, que les dejen enterrar a sus muertos y se restablezcan sus derechos. Si nadie ha tenido el valor de pedir perdón habría que recordarles las palabras de Manuel Azaña ante la tragedia que se estaba produciendo: paz, piedad y perdón. El discurso del político republicano, al que la derecha de este país ha rendido tributo, pronunciado el 18 de julio de 1938, debería ser difundido en los centros escolares. Su materialización en el momento presente debe hacerse en el seno de la representación popular de todos los españoles. Una ley que anule todos los consejos de guerra sumarísimos como incompatibles con una sociedad civilizada y como tributo a los que sufrieron la muerte sin tener la más mínima posibilidad de defenderse, cerraría definitivamente las heridas del pasado. Los jueces del Tribunal de Núremberg dijeron claramente que, los países que asumen los valores universales de la paz, la justicia y el reconocimiento de la dignidad del ser humano, no pueden permanecer impasibles ante los actos de barbarie. Los familiares tienen derecho a este reconocimiento y deben contar con la ayuda del Estado para encontrar a los muertos desaparecidos. Las sombras de su recuerdo necesitan encarnarse en los restos enterrados en la tierra común de todos los españoles.

Algunos han intentado rescatar su memoria acudiendo a los tribunales para que revisen y anulen los procesos que les llevaron ante el pelotón de ejecución.

La respuesta que han recibido no puede ser más desalentadora. El Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional, escudándose en un descarnado formalismo legalista, les han contestado que, al fin y al cabo habían sido ejecutados "con sujeción al procedimiento que, en aquel momento, el ordenamiento jurídico tenía establecido". Más recientemente el Tribunal Constitucional en relación con los consejos de guerra, días antes de la muerte de Franco, rechaza el amparo, y declara que no puede revisar una "dramática condena a muerte" que fue un acto del "poder público" anterior a la entrada en vigor de la Constitución. La frase final es lapidaria: "La dura realidad de la Historia no puede soslayarse en lo jurídico con procesos de revisión indefinida".

El positivismo jurídico proporcionó a Hitler las bases teóricas de un "derecho" acorde con su proyecto de muerte. Prestigiosos juristas alemanes que consiguieron soslayar los juicios de Núremberg llegaron a sostener, sin rubor y sin rectificar, que entre los fines de la pena estaba "la eliminación de los elementos dañinos al pueblo y a la raza".

En la legislatura pasada y la presente se han puesto en marcha "proposiciones no de ley", que tienen el propósito de condenar un golpe de Estado liberticida y promover las condiciones para restaurar a las víctimas en sus derechos expoliados.

Al morir el dictador las fuerzas políticas alcanzaron un pacto ejemplar y alumbraron una Constitución que, lo admitan o no los nostálgicos del franquismo, supone el aniquilamiento político del entramado seudolegal del régimen. Paradójicamente el sistema democrático de la Segunda República, que habían derrocado por las armas, reaparece casi literalmente en muchos artículos de la Constitución de 1978. Los cautivos y desarmados de 1939 habían hecho renacer la democracia.

Los consejos de guerra sumarísimos, celebrados durante la Guerra Civil y una vez terminada ésta, están al margen de cualquier sistema jurídico y carecen de la más mínima legitimidad. Su ilegitimidad resulta insubsanable al igual que toda la legislación nazi que consagró la eliminación de sectores de la población alemana.

La fórmula derogatoria que anula todo el entramado "jurídico" del régimen franquista y su extensión analógica a cuantas disposiciones se opongan a la Constitución permiten dar este paso.

El derecho como encarnación de la justicia no puede soportar la convivencia con leyes aberrantes. John Rawls (Teoría de la Justicia) nos recuerda que un tirano puede cambiar las leyes sin previo aviso y castigar a sus súbditos con las leyes que le plazcan, pero nunca podrá construir un sistema jurídico respetable para las conciencias de los ciudadanos. Si las leyes son injustas deben ser abolidas.

Recobrada la soberanía estamos en condiciones de anular las leyes dictadas por quien la secuestró durante cuarenta años.

Hugh Thomas, uno de los hispanistas que más ha estudiado la Guerra y la pos-Guerra Civil española, nos advierte en una entrevista reciente que: "Quien olvida el pasado se enfrenta con un porvenir incierto".

[Fuente: Diario El País, Madrid, Esp, 16 JUN 04. José Antonio Martín Pallín es magistrado del Tribunal Supremo.]
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NOTA DE AGE.- La asociación de adhiere al espíritu del artículo del Juez Martín Pallín, abogando por la nulidad de los juicios de los tribunales franquistas.
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PAUL PRESTON DURANTE SU INTERVENCION EN LOS CURSOS DEL ESCORIAL, VERANO 2004
CURSOS DE VERANO DEL ESCORIAL - El País, 02 Junio 2004 - EL HISTORIADOR PAUL PRESTON HA MANIFESTADO QUE LOS CRÍMENES POLÍTICOS DE FRANCO FUERON "MUY SUPERIORES A LOS DEL NAZISMO"

El historiador británico Paul Preston distingue entre dos tipos de crímenes: raciales y políticos. En los primeros encaja Hitler, que arrasó con judíos, gitanos y eslavos, mientras que el instinto vengativo de Franco se concentró en exterminar al adversario político. Visto así, "los crímenes políticos que cometió Franco fueron muy superiores a los cometidos por Hitler", comentó ayer Preston en los cursos de verano de la Universidad Complutense, cuando se cumplen 65 años del fin de la Guerra Civil.

El hispanista, ante una sala abarrotada de público, trazó en su conferencia Franco, la venganza del justiciero un retrato mordaz del dictador que se creyó un justiciero salomónico que distribuía justicia, cuando no hizo sino distribuir la "venganza ciega".

En la conferencia de prensa que tuvo lugar por la mañana, a la pregunta "¿no le parece un poco comercial llamar holocausto a los crímenes cometidos en España?", en referencia al título del próximo libro de Preston, El holocausto español, cuya salida está prevista en otoño de 2005, el historiador respondió: "Con ese título he querido llamar la atención sobre la escala de violencia y matanzas que hubo entre ambos bandos durante y después de la Guerra Civil. Existe la matanza de seis millones de judíos realizada por Hitler, pero, de no haber pasado eso, lo ocurrido en España hubiese parecido espantosísimo". A pesar de que el recuento de los muertos en España es complicado, añadió, los cientos de miles encarcelados, más los cientos de miles exiliados y los miles de deportados a campos de concentración suman un holocausto.

Después se manifestó sobre una polémica de hoy. El derecho de las familias a conocer a sus muertos enterrados en fosas comunes. "La gran diferencia entre las familias de vencedores y vencidos es que las atrocidades cometidas en la zona republicana tuvieron lugar como consecuencia de que, tras un golpe de Estado, se desmoronan todas las estructuras de orden público. Por el contrario, las atrocidades en zona nacional son un instrumento deliberado del Estado, practicadas por el Ejército, la Falange y justificadas por la Iglesia católica. Y de esta forma, los muertos que fueron consecuencia de los desmanes republicanos sí se pudieron llorar y oficialmente se les trata como héroes y mártires. Esto es lo que se merecen ahora las familias de los fallecidos republicanos".

Sobre el tema del Archivo de la Guerra Civil de Salamanca, Preston afirmó que recurrir a su unidad "no es una versión completa". "Ahora la Generalitat reclama sus papeles, y no tiene inconveniente en que se haga una copia, de tal forma que así no se rompe nada. Estoy, por lo tanto, a favor de que se devuelvan esos papeles que reclama Cataluña".
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La Jerarquía católica, instigó en los púlpitos contra la política progresista de la II República colocándose al lado de los elementos que conspiraron en su contra. Las clases populares tomaron conciencia de esta complicidad que promovió al inicio de la guerra civil, una dramática represión persecución protagonizada por elementos incontrolados. La Iglesia Católia española no solo declaró "Cruzada" el levantamiento fascista de 1936, sino que bendijo con su silencio y en ocasiones hasta con su aliento, el holocausto de los adversarios ideológicos de los sublevados. Frente a los 6.000 religiosos asesinados durante la guerra, más de 175.000 republicanos fueron ejecutados entre 1939 y 1951. Los yugos y flechas y las lápidas con los nombres de los "gloriosos Caídos por Dios y por España" presidieron las iglesias de España hasta la década de los 80. Hasta la muerte de Franco, en todos los templos se elevaban preces por el dictador. Todavía muchas iglesias conservan en sus fachadas esta leyenda sectaria. El FÓRUM 2004 de Barcelona pasa revista a esta página de colaboración de la Iglesia con el Franquismo.
BARCELONA Forum 2004.- Historiadores del franquismo piden una Comisión de la Verdad sobre las víctimas de la represión

Historiadores y representantes de las víctimas del franquismo y de la Guerra Civil reclamaron hoy en el Forum 2004 la creación de una Comisión de la Verdad que investigue lo sucedido entre 1936 y 1939 y durante los 40 años de dictadura, al tiempo que acusaron a la Iglesia de "humillar" a los perdedores republicanos con la recuperación de la memoria únicamente de sus víctimas.

El recinto del Forum fue escenario de dos mesas redondas sobre la transición española en el marco del diálogo 'Conflictos: prevención, resolución, reconciliación'. La inclusión de este aspecto de la historia de España se produce a petición de ponentes procedentes de Africa o de la ex Yugoslavia que se encuentran gestionando sus propios procesos de transición a la democracia y que, en algunos casos, toman los sucesos españoles como una referencia.

El primero de los debates acerca de la transición se centró en la visión que tienen las nuevas generaciones de historiadores y periodistas, con la presencia del catedrático de Historia de la Universidad de Zaragoza Julián Casanova, del representante de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, Emilio Silva, y de la periodista de TV3 Montserrat Armengol.

En su exposición, Casanova afirmó que "la gran excepción en la historia de España no es la Guerra Civil, que ha habido muchas, sino la larga dictadura, que ha mantenido intacta la división entre vencedores y vencidos". Este catedrático recordó que, tras la muerte de Franco, "no hubo debate sobre la responsabilidad del franquismo" porque "no se hablaba de los Derechos Humanos y los historiadores tampoco tenían interés por las víctimas".

No fue hasta mediados los 80 cuando "se empezó a trabajar en el recuento de víctimas", con 100.000 asesinados por los falangistas durante la guerra y otros 50.000 entre 1939 y 1946, "que estén registrados", mientras que otros 60.000 habrían muerto a manos de los republicanos en los tres años de conflicto. Sin embargo, en esta etapa, "los verdugos no aparecían porque no había posibilidad de acceso a los archivos militares", recordó Casanova.

Es ahora, a principios del siglo XXI, cuando se da una "proyección social" de las investigaciones sobre las víctimas y los ejecutores del franquismo "y nos preguntamos por qué no ha habido una política de retribución" a las familias.

EL PAPEL "SANGRIENTO" DE LA IGLESIA.

Para este historiador, aún hoy se da un "desequilibrio en la recuperación de la memoria", entre las víctimas del franquismo y "sus verdugos", entre los que citó al Ejército, y denunció "la implicación sangrienta de la Iglesia".

Casanova denunció que "quienes ganaron la guerra aparecen beatificados en el Vaticano con el consentimiento de la Iglesia católica" que "practica la recuperación de la memoria histórica sólo de las víctimas del anticlericalismo". Sin embargo, consideró que esta institución "ha sido una víctima, pero durante más tiempo ha sido verdugo", por lo que pidió que "deje de reconocer a sus víctimas, porque cada vez que lo hace humilla a las otras".

Tras ello, matizó que "no acosamos a nadie, analizamos el pasado con rigor", ya que "en la historia hay personas más asesinas que otras, y a la cabeza está un señor", en referencia a Franco, "que fue beatificado".

El historiador reclamó que la Guerra Civil y el franquismo entren en el currículum escolar, en especial universitario. También el representante de la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica, Emilio Silva, denunció que este periodo, "que representa el 44 por ciento de la historia española del siglo XX, sólo ocupa entre el dos y el siete por ciento en los libros de texto", lo que equivale a “construir un embudo de silencio".

COMISION DE LA VERDAD.

Silva pidió una "Comisión de la Verdad" en España sobre los sucesos iniciados con la Guerra Civil, a semejanza de las que funcionan en países de América Latina, así como "que se abran todos los archivos y se unifique toda la información" de este periodo, porque "no hay censos de víctimas de la Guerra Civil y el Estado no da ninguna facilidad" a las familias que buscan a sus desaparecidos.

Este periodista denunció que la Ley de Amnistía aprobada por el Congreso de los Diputados en octubre de 1977 "consagró la impunidad política y jurídica para los franquistas", mientras que el intento de golpe de Estado de 1981 "fue la conquista de la impunidad social", por el miedo que suscitó entre los supervivientes de la guerra, que habían comenzado a exhumar algunas fosas comunes.

Para Silva, "la transición ha sido muy injusta con las familias que perdieron la guerra, que no han visto ni una gota de compensación". Mientras que "el Gobierno ha financiado la búsqueda de los caídos de la División Azul, a nosotros se nos dice que no hay que remover el pasado", criticó. En su opinión, "entre ciertos sectores de la izquierda" española "aún hay miedo a recuperar este tema".

En tres años y medio, esta asociación ha conseguido exhumar 300 cuerpos de fosas comunes, aunque hay otros 3.000 desaparecidos reclamados por sus familias, una tendencia al alza. "Es como un duelo, una terapia colectiva que este país no ha podido hacer", señaló.

Después de llevar ante la ONU 64 casos de represaliados por el franquismo, "de los cuales el Gobierno sólo ha respondido por dos", la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica presentará este mes de agosto ante la misma instancia otros 40
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LOS HOSPICIOS DE LA IMPIEDAD FRANQUISTA

(Recibido el 15 de Mayo de 2003)

De: Uxenu Ablaña uxenu29@hotmail.com
(FRAGMENTO)

”...En Asturias -que además de por otras crueles fuerzas, fue invadida por sanguinarios ejércitos, moro, gallego añadido con falangistas y religiosos y el "del norte" que procedía de Burgos aumentado por requetés- ya en el primer año de la incivil se organizaron cúmulo de orfanatos que cobijaron a cientos de niños.

Esos asilos, recibiendo el ficticio nombre de hogares ó el sarcástico de colegios, pasaron a engrosar el paupérrimo Auxilio Social instituido cuatro años más tarde. Quien subscribe, habiendo fallecido mi madre y siendo preso mi padre porque con su coche colaboró lealmente trasladando a defensores del gobierno legal, resultante de las elecciones -para cuya labor había confiado a sus hijos en familias amigas- fui entregado en 1.936, a mis seis años de edad, en uno de dichos hospicios que para niños se originó en Pravia, municipio de mi nacimiento.

Mis hermanos varones penaron igual infortunio. Mi hermana, que era nuestra mayor, tenia catorce años, quedó -en una de aquellas familias "amigas"- sin ir a colegio alguno, convertida en sierva sin salario, atendiendo casa de matrimonio con un hijo y negocio de hospedaje y bar; arrastrando tisis falleció muy joven; mis hermanos también acabaron yéndose pronto.

Recién cumplidos mis ocho años, a la vuelta de una manifestación dentro de sus festejos celebrando que habían tomado una gran población, hechos que repetían en cada ciudad que invadían, un asesino vestido de falangista me quiso arrojar al rio Aranguín para matarme y voceaba en idioma asturiano: tiemus matar a tous lus roxus y a tolus fius dlus roxus. Dos bravas muyerones, que defendiéndome forcejeaban contra aquella bestia, me quitaron de sus garras.

Con dieciocho años de edad, después de doce de cautiverio y de llanto, desgarrado con inhumanos castigos -sin haber recibido caricia ni juguete alguno, sin profesión, sin otra enseñanza que la entonces precaria "de las cuatro reglas", habitualmente vestido de azul flecha ó cadete, cantando el Cara al Sol y todos sus himnos épicos, junto con los innumerables rezos y ritos religiosos en aquella derechona y observando a dos de mis hermanos con sotana, en seminario para curas ( camino que no terminaron ) que era única opción-estudio que ofrecían e incluso animaban a alguno de nosotros- terminé escapando del cuarto orfelinato, en Avilés. Después, trabajando de peón ordinario en metalurgia -seguía azotando el hambre- no resistía realizar deportes y
tampoco estar en escuelas nocturnas.

Ahora, con medio pulmón aplastado, deambulo muy herido física y psicológicamente. No tuve niñez, pubertad ni juventud; es evidente que el cúmulo de tan abundantes y nefastas vivencias recibiendo denigrantes ejemplos fue lo que me provocó la incógnita del porqué no alcancé a saber lo que es ser hombre. Y mi sufrir no es más que uno entre los miles de niños mártires causados por feroces salvapatrias endiosados.“

Uxenu Ablaña Flórez


AGE- PONFERRADA (LEÓN).- Francisco Martínez , "Quico", guerrillero antifranquista y miembro de la Junta Directiva de AGE, presenta en Ponferrada su libro 'Guerrillero contra Franco'

Recoge la historia del maquis en las montañas de la provincia durante su resistencia tras la Guerra

El Partido Comunista de España (PCE) y la Asociación Archivo, Guerra y Exilio (AGE) han programado para este jueves en Ponferrada la presentación del libro del antiguo miembro de la guerrilla antifranquista Francisco Martínez, conocido popularmente como "Quico". El libro se titula 'Guerrillero contra Franco' y recoge la historia del maquis en las montañas de la provincia de León durante su resistencia tras concluir la Guerra Civil. "Quico" estará acompañado en el acto por otro ex guerrillero, Manuel Zapico "El Asturiano", y por la sobrina de Girón, el mítico maquis muerto a finales de los cincuenta en la comarca del Bierzo.En el acto, que tendrá lugar en la casa de la cultura de Ponferrada a partir de las siete de la tarde, se proyectará el documental 'La partida de Girón', en el que se recogen las andanzas de este grupo de guerrilleros que resistió durante casi veinte años en las montañas del Bierzo.El acto será presentado por la presidenta de la asociación Archivo, Guerra y Exilio, la archivera Dolores Cabra.

DOCUMENTO
LA ULTIMA CARTA DE UNA MADRE ANTES DE SER FUSILADA.- En pleno de debate sobre la imperiosa necesidad sobre recuperar la Memoria Inmediata de España, se ha publicado "Los años difíciles". Edit. Aguilar
2002. Madrid. Extraemos de sus pág. 227-228 este párrafo y esta carta que por su estremecedora ternura y dramatismo singular, creemos debe ser conocida:

«CUIDAD DE MIS NINAS»

Esta carta salió de la madrileña cárcel de Las Ventas escondida en una maceta. Su autora fue fusilada pocas horas después
de escribirla. Una de sus hijas, de 16 meses de edad, había muerto poco antes en la prisión. El marido de Teresa, Francisco Forjas, miembro de la ejecutiva socialista del Puente de Toledo, había sido fusilado en 1940. «Contadle al mundo lo que me está pasando, que me están matando a palos», había escrito Francisco en una misiva que llego a su familia. Su hermano Luis y un hermano de Teresa, Luis Trullenque, también
murieron en el paredón. Todos eran socialistas madrileños. Pero Teresa confía a la Virgen la suerte de sus hijas huérfanas.

La carta nos fue enviada por una de ellas, Teresa. «Teniamos 5 y 7 anos cuando murió mi madre», nos decía en la carta que acompañaba a este texto. «La obligaron a confesar separa que se pudiera despedir de nosotros.
Ahora que todo se puede contar, tendré la alegría de que la gente sepa el dolor con
que mi madre se fue de este mundo».

TEXTO DE LA CARTA:

Las Ventas, 28 de diciembre de 1941

En capilla, a la una de madrugada, es la ultima carta que os escribo, queridas hermanas Concha y Paca. Mis hijas se quedan huérfanas. No os pido mas que las mireis como si fueran vuestras hijas. Muero inocente y con la conciencia muy tranquila. Dad muchos besos a mis queridas niñas que las llevo clavadas en el corazón y lo
mismo a las vuestras y a la abuela. Siento mucho todo lo que os habéis molestado, que ha sido inútil. Ese señor ha servido mal, pero, en fin, que le vamos a hacer, paciencia. Os pido que llevéis a mis niñas por buen camino, que sean buenas, que salgan dos mujeres honradas como su madre, que nunca nadie ha tenido que decir nada de mi y que pidan mucho a la Virgen.

Muchos besos para sobrinas y para la abuela y para Vidal. Dejo de madre de mis hijas a la Virgen Santísima,que ella las protegerá y defenderá de todos los peligros.
Muchos besos. Hasta la eternidad.

Teresa Trullenque Martín


EL DÍA DE TENERIFE.- 27 Junio 2002
El Parlamento regional pide indemnizaciones para los canarios encarcelados durante la guerra civil

La solicitud está destinada a las personas que no han podido acogerse a las anteriores convocatorias

Redacción Las Palmas de Gran Canaria

La Mesa del Parlamento acordó este miércoles la tramitación de una proposición no de ley de todos los grupos parlamentarios en la que se pide que se indemnice a las personas residentes en Canarias que estuvieron privadas de libertad durante la guerra civil y fueron excluidas de los beneficios de otras ayudas del Estado. Todos los grupos políticos manifestaron su voluntad de ampliar la cobertura de aquellas indemnizaciones a residentes canarios que no cumplieran alguno de los requisitos exigidos en una ley aprobada en 1977.En la iniciativa, el Parlamento canario, aunque entiende que ninguna indemnización puede devolver a los afectados y a sus familiares lo que perdieron con motivo de la represión y la reclusión que sufrieron por la lucha de las libertades, considera que hay que compensar a los que no pudieron acogerse a indemnizaciones anteriores.Estas indemnizaciones las podrán solicitar las personas que fueron excluidas de las anteriores y que sufrieron privación de libertad en cualquier establecimiento penitenciario o disciplinario además las que no pudieron recibirlas por actos de intencionalidad política y que cumplan los requisitos.Entre los requisitos que se pedirán figuran haber cumplido los 65 años el día 31 de diciembre de 2000, tener residencia habitual en la Comunidad de Canarias, no haber sido beneficiario de ninguna ayuda anterior y haber sufrido privación de libertad de forma efectiva.En caso de muerte de la persona beneficiaria podrán recibir estas ayudas los cónyuges o una persona que estuviera ligada a ellos en una relación análoga a la conyugal y los hijos que tuvieran reconocida legalmente la condición de disminuidos.El plazo de la presentación de solicitudes será de seis meses a partir de la publicación de la Ley en el Boletín Oficial de Canarias y se resolverán como máximo en tres meses una vez finalizada la admisión de las solicitudes aunque se podrá ampliar a seis según el número de personas afectadas.Las ayudas consistirán en una prestación económica directa de percepción única y no periódica en función de los meses de privación de libertad.La cantidad máxima a percibir será de 12.621 euros, a razón de 360 euros por cada mes de privación de libertad


EL PAIS 8 de Febbrero 2002ESTRENOS

Contra el olvido de los maquis
Montxo Armendáriz produce el documental 'La guerrilla de la memoria'.

ROCÍO GARCÍA

De izquierda a derecha, Armendáriz, José Murillo, Puy Oria, Benjamín Rubio, Javier Corcuera y Carlos Muguiro. ( R. GUTIÉRREZ )

Cuando Montxo Armendáriz inició la investigación sobre los maquis para la realización de su película Silencio roto, se dio cuenta de que era imposible recoger en un filme de ficción toda la verdad y los testimonios de aquellos guerrilleros que se lanzaron al monte para luchar contra la dictadura de Franco nada más terminar la guerra civil. Por eso se decidió a producir un documental, junto a Puy Oria, que recogiera los ideales, las vivencias y los horrores de todos aquellos hombres y mujeres, unos 5.000, repartidos en 11 agrupaciones diseminadas por todo el territorio nacional. Con La guerrilla de la memoria, que se estrenó ayer, Armendáriz espera 'recuperar la memoria y el olvido de estos hombres'. El realizador no quiso dirigir el documental y se lo ofreció a Javier Corcuera, el responsable de La espalda del mundo.

La guerrilla de la memoria, con una importante labor de investigación y documentación a cargo de Carlos Muguiro, recorre el viaje hacia el pasado de hombres y mujeres como Ángela Losadas, una leonesa que siendo niña actuó como enlace de la guerrilla hasta su captura y presidio -'jamás olvido', afirma-, o José Murillo, comandante Ríos, un cordobés de familia campesina que, con 17 años, se tiró al monte junto a su padre en Sierra Morena. O Benjamín Rubio, leonés y sindicalista de la CNT. También una anciana en silla de ruedas, Emilia Girón, cuyo único pecado fue ser la hermana del famoso guerrillero Manuel Girón, y por ello sufrió persecución y tortura. 'Parece que le estoy viendo entrar por la puerta', recuerda con profunda tristeza Emilia.

Hoy, José Murillo ha cumplido 77 años y, con un ardor más que juvenil, defiende la consideración de soldados y luchadores por la libertad de los guerrilleros, hasta hace poco tildados de bandoleros, afirmación que corrobora su compañero y colega Benjamín Rubio.

La pretensión de Javier Corcuera ha sido la de transmitir al espectador las mismas sensaciones y los mismos descubrimientos que él experimentó durante las 50 horas de conversaciones -reducidas finalmente a 70 minutos de película- y las cinco semanas de rodaje en 30 localizaciones distintas. 'Tuvimos momentos dulces, vivimos muchas veces el dolor y la angustia de muchos de ellos, pero también nos reímos juntos con sus gratos recuerdos', afirma el realizador, que no oculta su interés pedagógico. 'Sí, quiero que esto sirva para que las nuevas generaciones conozcan a estos hombres y mujeres. Se habla del pasado, pero sirve para el futuro. Es como abrir una puerta de la historia y, a partir de esa puerta, animar a la gente para que conozca más y mejor los hechos', añade Corcuera.


EL PAIS.ES 8 de Febrero 2002
ESTRENOS

Palabra y utopía

M. TORREIRO

LA GUERRILLA DE LA MEMORIA
Dirección: Javier Corcuera. Intérpretes: Actores no profesionales. Género: documental de entrevistas, España, 2001. Duración: 85 minutos.

Hay que agradecerle a Montxo Armendáriz y a Puy Oria, director y productora de ese espléndido, dolorido monumento a la memoria de la guerrilla antifranquista que es Silencio roto, que hayan ampliado el radio de su interés hasta llevarles a producir La guerrilla de la memoria, en la que Javier Corcuera, con el inestimable apoyo de una docena de veteranos militantes antifascistas, se permite convocar fantasmas tan quietos en estos tiempos que corren.

Es interesante, es moralmente esencial que esta película exista, más allá de las limitaciones a que su tema la condena. Y lo es porque, al igual que ocurría con el esfuerzo de Armendáriz, mucho le debe esta adormecida democracia nuestra a esos centenares, tal vez miles de hombres que, en condiciones dramáticas, malvivieron en los montes, se mimetizaron en las ciudades, algunos durante más de 20 años, para demostrar periódicamente al régimen franquista que los viejos ideales no estaban derrotados.

Tiene, pues, La guerrilla de la memoria la urgencia de lo necesario. Y tiene, también, un curioso carácter de síntoma: con la parquedad de su documentación visual de partida -no se conservan apenas fotos de guerrilleros, como no sean las de los periódicos de la época, cuando la Guardia Civil mataba a alguno, a veces en arteras emboscadas en las que sus uniformados se hacían pasar por lo que no eran-, pero también con su recordatorio de una pesada derrota, la película se erige en el mejor síntoma para entender el porqué apenas hay películas de ficción y, desde luego, prácticamente ningún documental, sobre un tema alrededor del cual existe una rica tradición historiográfica. Y hay algo más: de la película surge una indomable energía, la de quienes, ahora sólo desde la palabra, siguen postulando con su voz, con su presencia, con sus recuerdos, la insobornable necesidad de la utopía.




EL PAIS.ES 2 de Febrero 2002
LA MEMORIA Y EL OLVIDO JOSé ANTONIO MUñOZ ROJAS - 'Lo que no se recuerda no está vivo'

JAVIER RODRÍGUEZ MARCOS

GALARDONADO CON EL PREMIO NACIONAL DE POESíA EN 1998, EL ESCRITOR MALAGUEñO, QUE PUBLICA UN NUEVO LIBRO, ENTRE OTROS OLVIDOS, REPASA LAS CLAVES DE SU OBRA Y RECUERDA A LA GENERACIóN DEL 27.

Entre Tokio y Antequera

José A. Muñoz Rojas, con el manuscrito de 'Las cosas del campo'. ( B. PÉREZ )

'Por la Sociedad de Estudios y Publicaciones del Banco Urquijo pasaron Jakobson, Borges, Zubiri... Ésa fue mi academia'

José Antonio Muñoz Rojas (Antequera, 1909) fue durante décadas un escritor atrapado en una red de lugares comunes: el poeta banquero, el cantor de las cosas del campo, el miembro de la generación del 36 que hizo de puente entre los del 27 que se exiliaron y los que se quedaron tras la guerra civil... Todo eso era cierto, como en los tópicos, pero, también como en los tópicos, sólo en parte. Después de que el Ayuntamiento de Málaga editara en 1988 su Poesía completa y de que su libro Objetos perdidos recibiera en 1998 el Premio Nacional de Literatura, Muñoz Rojas es hoy, sobre todo, el autor de una vasta obra recuperada por Pre-Textos, algo que ha insuflado ánimo a un poeta de 92 años que acaba de publicar un nuevo libro, Entre otros olvidos, y a un hombre inquieto que hace pocos meses se subió a un globo aerostático para cumplir una antigua ilusión de su mujer y que estos días tiene sobre la mesa la edición inglesa de la poesía completa del polaco Czeslaw Milosz, recién aparecida.

METROPOLI.ES
Publicado el 07 de Febrero de 2002

La guerrilla de la memoria
Director: Javier Corcuera
Intérpretes: Documental

El segundo documental que se estrena esta semana es obra de uno de los máximos responsables de que el género haya dejado de limitarse a la segunda cadena de televisión y esté tomando los cines. Javier Corcuera realizó con buen pulso La espalda del mundo, una denuncia de la violación de los derechos humanos con la que abofeteó prácticas tan comunes en la actualidad como la explotación infantil o la pena de muerte, buscando algunos casos sangrantes en los cinco continentes. En la cinta que nos ocupa salta al pasado y se queda en España para analizar los tiempos oscuros vividos por un grupo de maquis que se negó a aceptar la dictadura de Franco al final de la Guerra Civil, manteniendo sus armas activas cuando los demás daban por terminada la contienda. Ante la falta de documentos gráficos sobre el tema, Corcuera se centra en los testimonios de los ya ancianos protagonistas, enlazados por una voz en off que da coherencia a la historia.




(Recibido de AGE-Cantabria, 4 de Marzo 2002)

ELOGIO DE LOS ULTIMOS HEROES
Por José Casares, profesor y miembro del Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza de Torrelavega (Cantabria)

Estas palabras quieren ser espejos
que devuelvan la luz a la memoria
y la verdad oculta de una historia
que algunos piensan demasiado lejos.

Es una historia trágica y oscura
en el país más triste del planeta,
que se olvida del héroe o del poeta
y ensalza con orgullo la locura.

No la locura del genial Quijote
que defiende el amor de Dulcinea
o lucha hasta morir por una idea,
sino la de Pilatos o Iscariote.

Nos hablan de gloriosos militares,
en lugar de cobardes o traidores,
sobre la podredumbre ponen flores
y sobre nuestros sueños lupanares.

Todo empezó en una aciaga fecha
que habría que borrar del calendario:
un general traidor y reaccionario
se hizo adalid de la letal derecha.

Y comenzó una guerra fratricida
que se llamó civil por eufemismo,
¿hay algo de civil en el fascismo?,
¿es civil su desprecio por la vida?

Salió la madre a ver al miliciano
y el niño a despedir a quien quería.
¡Cuántos años de muerte y de agonía
fieles al ideal republicano!

Un Régimen creado de la nada
y un general surgido del averno
convirtieron a España en un infierno
y al hombre en una sombra desterrada.

La Iglesia fue aliada del tirano:
pasearon bajo palio al asesino,
comulgaron con ruedas de molino,
y fueron con el diablo de la mano.

Sabemos que la Historia la han escrito
los causantes del odio y de la guerra.
¿Qué huellas dejarán sobre la tierra
aparte del dolor, que es infinito?
Para éstos dejo escrito mi desprecio
y el desprecio de todo bien nacido.
Sus nombres quedarán en el olvido,
pues la traición también tiene su precio.

Pero hubo algunos hombres libres, bravos,
que no adoraron del fascismo el templo
y se fueron al monte a dar ejemplo:
preferían morir que ser esclavos.

Socialistas de cuño verdadero,
soñadores de un mundo igualitario,
hermanos de Durruti el Libertario,
con el temple más fuerte que el acero.

Emboscados al norte de los sueños,
forjados en la lucha por la Idea,
escribieron su anónima odisea
para que el mundo no tuviera dueños.

Son héroes sin estatuas ni oropeles,
hombres con el orgullo de ser hombres.
No es el momento de decir sus nombres,
ni de poner efímeros laureles.

Sus almas dan la luz a las estrellas
y su fulgor a las constelaciones,
y han dejado en nuestros corazones
la memoria imborrable de sus huellas.


ANTONIO CASARES