IMPORTANTE REFLEXIÓN ANTE EL ATAQUE TERRORISTA A LOS EEUU POR UN SUPUESTO GRUPO FANÁTICO. ANÁLISIS DEL FANATISMO UNIDO A OTRO TIPO DE INTERESES. CONSECUENCIAS Y ACTUACIONES.
Los acontecimientos ocurridos en estos días han causado todo tipo de reacciones. Pero más que observar estas reacciones, pienso que hemos de despertar a la realidad de lo que todo esto lleva de transfondo.
Mi pregunta es: ¿tiene que ocurrir algo tan trágico y ruidoso como el ataque a los EEUU para que nos demos cuenta de hasta dónde puede llegar el fanatismo? Y no quiero decir que hayan sido los grupos islámicos radicalistas quiénes han causado esto, ni tampoco negarlo; pero sí es cierto que todos somos conscientes ahora que el fanatismo puede desembocar en algo así, y nadie tiene dudas al respecto.
Me parece que el fenómeno sectario es más fuerte por ser más desconocido. Actúa, como siempre hemos dicho, por debajo, a oscuras, donde nadie lo ve (o muy pocos lo detectan); y quienes no lo ven hacen oídos sordos cuando se les comentan hechos de distinta índole. Es entonces, cuando ocurre algo muy grave, que todo el mundo parece despertar; pero al desconocerlo, se preguntan: “¿Cómo pueden estar tan locos?”. Otros, al ver quién es alguien como Osama Bin Laden, piensan que esto es algo que sólo tiene que ver con los árabes, y que en occidente no estamos tan locos.
No se trata de locura, se trata de manipulación, de usar a las personas sin que sepan que están siendo usados. Estas webs del ANILLO nos dan muchísima información al respecto del fenómeno sectario. Hay que señalar que los fanáticos no actúan solos; siempre van dirigidos. Necesitan del alguien que les motive, que les dé razones para fanatizarse aún más, y estas razones sólo se pueden dar desde otro tipo de intereses no religiosos: los intereses políticos y económicos. Normalmente los líderes suelen tener intereses de poder, por estar vinculados con algún partido radical o ser creadores de los mismos, y también intereses económicos: se enriquecen.
Una vez tienen claros sus intereses, el resto no es más que buscar mecanismos que funcionen con personas dispuestas a cualquier cosa, si creen que Dios está detrás y les apoya. No es que lo hagan por Dios sino que creen que lo hacen por Dios. Los líderes usan el argumento de Dios como cualquiera de nosotros usamos un mando a distancia: pulsamos los botones que necesitamos para conseguir que el televisor se comporte como deseamos. El líder maneja la doctrina religiosa, pulsando los mecanismos mentales necesarios, para conseguir sus objetivos; si bien los fanáticos son como el televisor, obedecen sin saber qué hacen. Ellos creen en lo que hacen y lo consideran justo; el problema está en cómo han llegado a identificar a Dios con sus actos terroristas. Este proceso, que se describe en varias webs del ANILLO, demuestra que no es tan difícil. Eso sí, lo que nosotros vemos ahora son los resulados finales de ese proceso, el escándalo, lo sorprendente. Estando realizado este trabajo, y que a quiénes interesen, pueden leerlo, el objetivo de esta edición especial no es otro que el de despertar la conciencia de lo ocurrido.
El terror es un fenómeno que alcanza su máximo auge cuando se suman de una parte los intereses políticos y económicos, y de la otra los intereses religiosos. La suma es un un caos de terror, algo indescriptible, como lo que hemos observado en estos días en el ataque suicida de aviones manipulados contra las Torres Gemelas, el Pentágono, los intentos en los trenes, el Capitolio, y lo que quizás nos resta aún por ver. Sea como sea, estamos asistiendo a una de las consecuencias más visibles del fenómeno sectario o manipulativo o coercito o como deseemos llamarlo.
Actualmente en los países de todo el mundo, incluidos Europa y NorteAmérica, existen grupos de distinta índole que trastornan fuertemente la personalidad de sus adeptos, tanto más cuanto más tiempo llevan, y que causan daños no sólo a ellos, sino a sus familiares, amigos y todo el entorno social y cultural. El poder del que disponen es tan fuerte como desconocido. Las personas que luchamos contra este fenómeno somos conscientes que apenas llegamos a saber una mínima parte de la realidad, y con frecuencia “llegamos tarde” a socorrer a los afectados. Somos conscientes igualmente que LOS GOBIERNOS, Y EN ESPECIAL LOS PODERES JUDICIALES, NECESITAN FORMACIÓN SOBRE EL TEMA, pues con frecuencia se abordan juicios en los que se comenten grandes injusticias por desconocimiento del fenómeno.
Desde el ANILLO de INFORMACIÓN sobre SECTAS, y en especial todo el equipo administrativo, queremos instar a los gobiernos de todo el mundo a que ataquen el problema en su raíz, a que se formen debidamente para evitar otras catástrofes similares a la de los EEUU, y a que no se conformen con solucionar tan sólo el conflicto bélico ocasionado como consecuencia del ataque a NorteAmérica; el problema tiene una ráiz más profunda. Lo que hemos visto en estos días es algo mucho más hondo e importante.
Instamos también a la Iglesia Católica a que realice una revisión completa de todos los grupos que la forman; y le instamos como católicos que somos, no como “críticos desorientados”. Que esta revisión se realice no analizando el fenómeno de secta como algo conceptual, según los diccionarios; sino desde la perspectiva de la manipulación de la mente que estos grupos ocasionan. Es hora de despertar y darnos cuenta ante qué nos encontramos.
Finalmente instamos a todos los que lean este documento a que no se conformen con mirar cómo actúan este tipo de grupos y asustarse ante las consecuencias; es hora de que todos seamos conscientes y actuemos. La ayuda de todos es necesaria.
EQUIPO DE ADMINISTRACIÓN DEL ANILLO DE INFORMACIÓN SOBRE SECTAS