Antigüedad

8 de agosto de 1932

Dos familias por resentimientos se acometen y resultan cuatro heridos.

Hoy se han recibido en nuestra, capital, enviados al Gobierno civil por la guardia civil del puesto, detalles oficiales del sangriento suceso desarrollado anteayer por la noche en el pueblo de Antigüedad. Los detalles coinciden en todo con la información que dábamos en nuestro número de ayer, si bien en la comunicación oficial se amplían algunos datos que hemos de consignar.

Los resentimientos existentes entre las familias de Juan Gil Cantero y Victoriano Guijas Mena, eran en extremo violentos y en más de una ocasión, se oyó decir a Juan que la cuestión había él de arreglarla a hachazos.

Como es natural, la enemistad entre el carretero y el labrador y las respectivas familias, se agravó probablemente a partir de la orden del Juzgado municipal relativa a obligar a Juan a que dejase libre el paso por el callejón común al servicio accesorio de las viviendas de ambos. Días antes parece ser que hubo entre un hijo de Juan y otro de Victoriano una pequeña discusión que no terminó en agresión mutua merced a la oportuna intervención de unos convecinos.

También los contendientes que formaban el grupo correspondiente a la familia de Juan Gil Cantero, resultaron heridos de alguna consideración, aunque no de tanto cuidado como Victoriano Guijas y sus tres hijos.

Juan, que tiene 60 años de edad, presenta varias heridas contusas en la cabeza, en ambas regiones parietales y en la occipital, de un centímetro de extensión: otra cortante con pérdida de la primera falange en el dedo pulgar de la mano izquierda; otra en la región escapular derecha, de cinco centímetros de longitud, que interesa la piel y el tejido celular y otra, de dos centímetros de extensión, en la parte inferior del cuello.

Su esposa Maña del Pilar de la Cruz Barcenilla, de 52 años, sufre una extensa herida contusa, con hematoma, en la región parieto-occipital, que interesa el cuero cabelludo y el periostio.

Anselmo Gil de la Cruz, de 32 años, hijo de los anteriores, casado y de oficio carretero, como su padre, presenta además varias contusiones y erosiones en diversas partes del cuerpo, una herida cortante de 3 centímetros de extensión, en la mano derecha y que le interesa la piel y el tejido celular y otra incisa en la región nasal, ocupando la mitad del miembro y que interesa solamente la piel.

En el lugar de la reyerta, fueron recogidas por la Guardia civil y el juzgado municipal, dos hachas y una hoz, no habiendo podido encontrarse el puñal o cuchillo con que fueron agredidos Victoriano y sus hijos.

Las lesiones que Juan y su esposa Pilar sufren, son de pronóstico reservado y las de Anselmo de carácter leve.

La esposa de Anselmo padece únicamente algunas erosiones sin importancia. El Juzgado de Instrucción del partido se halla ya actuando, auxiliado por la Benemérita y por el juzgado municipal de Antigüedad.

El suceso produjo en los primeros momentos gran revuelo en el pueblo, yendo muchos vecinos dando voces por la calle con dirección al cuartel de la Guardia civil en demanda de socorro.

Los heridos hospitalizados en nuestra ciudad, se hallan hoy en estado más satisfactorio sin que haya desaparecido la gravedad de los hermanos Victoriano y Tiburcio.

 

http://www.galeon.com/alf_esteban - © Alfonso Esteban Antolín

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