Historia de la magia
Historia de la Magia
Historia de la magia


En la antigüedad a la brujería se la llamaba magia negra o hechicería y según el campesinado era usada para causar menoscabos. Se distingue entre la hechicería (que hace referencia a la brujería más simple practicada en las sociedades más antiguas), la brujería diabólica (los supuestos cultos al Diablo de las brujas) y la moderna brujería del siglo XXI (el movimiento neopagano al que pertenecen ya más de dos millones de personas en el mundo).


Brujería en la antigüedad


En la antigüedad, la creencia en las prácticas mágicas en las que intervenían espíritus y demonios era casi universal. Los escritos egipcios hablan de conjuradores y adivinos que obtenían sus poderes de los demonios y los dioses extranjeros. En la Biblia Moisés aparece como practicante de la brujería y sus seguidores como siervos de un dios extranjero. En el relato bíblico del mismo episodio, los sacerdotes egipcios que compiten con Moisés aparecen como hechiceros malignos. El mandato bíblico: "No permitirás la vida de los hechiceros" (Éxodo 22,18), fue una de las principales justificaciones para perseguir a los brujos en tiempos posteriores. En el Código de Hammurabi se encuentra una prohibición aún más antigua sobre la brujería, pero a pesar de todo ésta continuó floreciendo y tanto los caldeos y los egipcios, como otros pueblos occidentales, se hicieron famosos por sus conocimientos sobre el tema.

La Iglesia cristiana, sin embargo, fue indulgente con ciertos ritos que estaban muy arraigados en la población, sobre todo con los supuestos hechizos o pócimas que acompañaban a las oraciones y que servían para curar un catarro o despertar una pasión amorosa. La Iglesia consideraba que no eran más que hierbas medicinales y afrodisíacos, y las personas convictas por estas prácticas sólo eran condenadas a hacer penitencia. Los sacerdotes luchaban por erradicar la fe pagana y el elemento mágico o milagrero que se atribuía a un remedio medicinal. Pero, para consolidar su poder, la Iglesia no podía, ni tolerar los ritos antiguos, ni plantear un conflicto global con los numerosos devotos de estas creencias, pues al parecer eran muchos los cristianos que también creían en el poder de estos hechizos.

Baphomet


AQUELARRES Y SHABATS

Las brujas y brujos de la Europa medieval y hasta el siglo XVII organizaban actos de brujería denominados aquelarres, reuniones en las que participaban brujas en su mayoría y en las que intervenía el Demonio como líder del acto. Considerado como vicario del Diablo, muchos de sus fieles más ingenuos le trataban como si fuera el mismísimo Diablo. Tradicionalmente se le representaba vestido de negro o con disfraz de macho cabrío, ciervo u otros animales con cornamentas. El grupo se reunía una o dos veces por semana en lo que generalmente constituía una reunión local. En estos actos las brujas llevaban a cabo supuestamente ritos de culto al Demonio, informaban de sus actividades y preparaban las próximas intervenciones a realizar en la comunidad.

Otras reuniones regionales, denominadas shabats -al parecer, acto provocativo hacia el shabat judío-cristiano-, congregaban probablemente a centenares, a veces miles de alegres asistentes, incluyendo los brujos y sus neófitos. El lugar de reunión más famoso de la Europa antigua y medieval fue Brocken, el pico más alto de los montes Harz en Alemania, donde transcurre la impresionante escena del shabat descrita en el Fausto de Goethe. Los dos más importantes se celebraban en la noche del 30 de abril (noche de Walpurgis) y del 31 de octubre (Halloween, víspera del Día de Todos los Santos). También se celebraban en las noches del 31 de julio (Fiesta de la Cosecha) y 1 de febrero (víspera de la Candelaria).
El shabat comenzaba con la iniciación de los neófitos y la ceremonia incluía prestar juramento de obediencia al Diablo, firmando con él pactos de sangre y profanando crucifijos y otros objetos sagrados; asignar un espíritu ayudante bajo la forma de gato, ratón, comadreja, sapo u otro animal pequeño, que actuara de sirviente del brujo, y realizar diversos actos obscenos de obediencia al Diablo y su vicario. A la ceremonia de iniciación le seguía un acto de culto general que, con frecuencia, incluía una misa negra, parodia de la misa católica que rendía culto a Satán y que finalizaba en danzas que degeneraban en una orgía sexual.

brujeria hoy


LA BRUJERÍA HOY


En los últimos años ha aumentado el interés general por diversos tipos de ocultismo. Se han publicado numerosos libros sobre brujería y astrología, y surgen personajes que se cree poseen poderes sobrenaturales. La aparición de formas modernas de brujería puede atribuirse a la influencia de varios escritores de culto y antropólogos de principios del siglo XX, además del creciente interés por formas alternativas de expresión religiosa. Similares en las ceremonias y en la organización a los cultos diabólicos, estas modernas organizaciones no rinden culto al Diablo ni realizan prácticas malignas. Algunos expertos consideran que las diferencias en métodos y filosofía vuelven muy complejo su estudio al ser difícil su generalización.


Espiritismo

Aunque el espiritismo se ha practicado bajo una forma u otra desde los tiempos prehistóricos, el espiritismo moderno es el resultado de ciertos sucesos acaecidos en el siglo XIX y la investigación de los mismos. Alrededor de 1848, una supuesta niña médium, Margaret Fox, fue explotada por su hermana y su padre en Estados Unidos, dando origen a una serie de sorprendentes historias que propiciaron la creación de una "religión" espiritista. Esta iniciativa cobró impulso a través de los escritos de otro médium, Andrew Jackson Davis, que afirmaba ser capaz de realizar en estado de trance ciertas proezas intelectuales imposibles en su vida normal. En esa misma época, el cirujano británico James Braid ofreció una explicación científica para el fenómeno de la hipnosis y sentó las bases para la práctica de esta técnica moderna.
Una sesión de espiritismo puede practicarse tanto en una iglesia espiritista como en una casa particular. La sesión, en la que el médium intenta entrar en contacto con los espíritus de los muertos a través de un "guía" o espíritu que se supone está en continua comunicación con el médium, suele ir precedida de himnos y oraciones. Hablando con frecuencia, aunque no es necesario, en estado de trance, el médium transmite mensajes de consuelo y saludos de los parientes y amigos muertos; estas sesiones pueden ir acompañadas de manifestaciones físicas, como apariciones y golpes en la mesa.


Mal de ojo

Posiblemente el origen se remonte a la sospecha de que personas dedicadas a la brujería o a la hechicería que tuvieran alguna característica específica en los ojos eran capaces de provocar desgracias, enfermedades, e incluso la muerte a aquellos a quienes miraban. En cualquier caso, de todos los órganos del cuerpo, el ojo ha ejercido siempre un poderoso atractivo como fuente de toda especie de supersticiones, tanto por el poder de la mirada, como por poseer alguna malformación, o debido a su forma o color.
El mal de ojo se relaciona también con la creencia de que mirar a alguien que tenga lo blanco del ojo muy grande trae mala suerte, así como ser mirado por alguien con nubes, cataratas u opacidades, o simplemente ser envidiado por alguien que mira a su víctima con "malos ojos" o malas intenciones es motivo de desgracias.
Popularmente se considera que las víctimas más propicias del mal de ojo son los niños pequeños, aunque los mayores y adultos no están exentos de padecerlo. En los primeros se manifiesta con llantos prolongados, enfermedades recurrentes o inquietud inexplicable; en los mayores, por una serie de infortunios y desatinos, así como por un desasosiego generalizado.
Para contrarrestar el mal de ojo, muchas culturas recurren al uso de talismanes o amuletos que pueden ser desde medallas con imágenes religiosas, hierbas, semillas (el "ojo de venado" en México) y ajos, hasta trozos de cuerno, objetos de oro y plata e, incluso, herraduras. Entre los conjuros para alejar la maldición se encuentra el acto de cerrar el puño de la mano, colocar el pulgar entre los dedos índice y corazón (a la manera de las figas brasileñas) y pronunciar las palabras taf tafio anaquendavit.


brujeria hoy

Misa negra

Los relatos sobre la misa negra tienen su origen en la literatura y la leyenda. En ellos se describen diversos rituales que por lo general se burlan del valor sacro de la misa cristiana. Los participantes sostienen a veces un crucifijo cabeza abajo, recitan oraciones tradicionales al revés, realizan una bendición burlesca con agua sucia, emplean como altar el cuerpo de una mujer desnuda, sacrifican animales o ejecutan extrañas prácticas sexuales.
La leyenda de la misa negra tiene su origen quizá en la edad media, cuando algunos combinaban el ritual cristiano con la magia. Los observadores han relacionado estas prácticas con la brujería o el culto satánico. Algunos expertos afirman que la imagen moderna de la misa negra surge a partir de 1600, cuando muchas personas en Europa y en las colonias de América del Norte fueron condenadas a muerte por brujería. Los tribunales debieron haber forzado a las personas acusadas de brujería a admitir la práctica de este ritual descrito en las leyendas antiguas. Las sociedades de brujería no reconocen la existencia de la misa negra.


Posesiones

En teología, es la acción que lleva a cabo un dios, un demonio o un espíritu para apoderarse del cuerpo y alma de una persona. Según su valoración religiosa o cultural, o del espíritu que posee, la persona poseída debe ser liberada del espíritu diabólico por medio del exorcismo (si el acto es inspirado por el Diablo), o acogerlo de forma entusiasta (si es inspirado por Dios). Hasta el siglo XIX, los momentos críticos de algunas enfermedades nerviosas, como la epilepsia o la histeria, eran diagnosticadas como manifestaciones de la posesión por espíritus malignos que debían ser curadas por medio de su expulsión. La creencia en la posesión guarda una relación muy estrecha con la brujería. En la actualidad, la Iglesia católica admite la posibilidad de la posesión diabólica, y prescribe el exorcismo, aunque recomienda que los exorcistas no usurpen el papel de los médicos.
En algunas sociedades más primitivas el tratamiento de las enfermedades guarda una estrecha relación con la práctica del exorcismo, cuyo fin es expulsar a los espíritus que las provocan. En las religiones sincréticas, como el vudú de Haití, el xongó de Brasil o el zar de Etiopía, la posesión forma parte de un rito para establecer comunicación con dioses o espíritus a través de un médium o clarividente (véase Clarividencia). Este tipo de fenómenos aparece también en algunas sectas religiosas.
Hasta hace poco tiempo, los antropólogos y psicólogos relacionaban el fenómeno de la posesión con trastornos como la neurosis o la psicosis. Según esta idea, los chamanes y hechiceros eran considerados enfermos psíquicos (neuróticos o esquizofrénicos). Estos planteamientos, de corte etnocentrista, han sido contrastados con otros que defienden que en una cultura que considera que la enfermedad proviene del conflicto del individuo con su entorno socio-religioso, las ceremonias de posesión son formas de terapia sumamente eficaces, de ninguna manera inferiores a las técnicas terapéuticas de las culturas dominantes occidentales.


Telequinesia

En parapsicología, capacidad de mover objetos a distancia sin ejercer ningún contacto directo o indirecto y sin causa física apreciable, generalmente en presencia de un médium.
Al parecer, la energía que se libera y que causa el movimiento de objetos es la misma que se manifiesta durante los fenómenos telepáticos y, en general, parapsicológicos. Algunos autores definen esa energía como un fluido psíquico en actividad capaz de afectar a la materia. Energía biótica y telergia son otros términos para definir la fuerza que emana del cuerpo de la persona dotada de esa facultad y que forma un campo electromagnético capaz de producir numerosos efectos, como el de hacer levitar al propio emisor o a personas distintas.
En la religión, el espiritismo, la magia, la hechicería y la brujería ancestrales, la telequinesia corresponde a las llamadas transportaciones y a la levitación de objetos.


Viaje Astral

Fenómeno por el cual una persona que desarrolla con eficiencia sus capacidades psíquicas es capaz de proyectar su doble o cuerpo astral a un lugar diferente al que se halla físicamente. En esos términos, se define cuerpo astral como el cuerpo etéreo imperceptible para los sentidos, pero que forma parte del cuerpo físico y lo rodea.
El cuerpo astral o duplo equivale en algunas religiones orientales, como la teosofía, al periespíritu o kamarrupa, especie de envoltura entre el cuerpo físico y el espíritu o alma que permite a los médiums establecer contacto con distintas entidades. Desdoblamiento, bilocación, experiencia extracorporal o clarividencia viajera son otras denominaciones de viaje astral, según las diversas disciplinas esotéricas, y se describe como una separación del doble astral que suele ocurrir mientras se está dormido y que consiste en desplazarse a lugares que después, en estado consciente, se reconocen.
Al parecer, el viaje astral queda en la memoria de la persona que lo ha experimentado, y se compara con el déja vu o sensación de haber vivido una misma situación con anterioridad. El viaje astral, según la disciplina de que se trate, se explica como un fenómeno de clarividencia, como una proyección de la percepción extrasensorial, o como una manifestación telepática. En el campo de la hechicería, la magia y la brujería equivale a la ubicuidad (omnipresencia), facultad de la que gozan también algunas divinidades en distintas creencias religiosas.

 




| Magia | Satanismo | Galeria | Visitas | Foro |
| Mp3s | Wallpappers | Downloads | Postales | Darkmania | Chat |
| Contactos |