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La ciudad dorada
Salamanca es probablemente más conocida que nada por haber tenido la más antigua Universidad de España y una de las más antiguas de Europa. Y es esta tradición estudiantil la que aún le da una atmósfera tan especial, con cientos de jóvenes que se aglomeran en sus antiguas calles y disfrutan como nadie, en sus numerosos y preciosos locales, hasta muy entrada la mañana. Quizás uno se pregunte cuando tienen tiempo para estudiar, yo tampoco lo sé, pero lo hacen..... y es que no hay nada como ser estudiante en Salamanca.
El otro elemento que la hace única es su encanto añejo, con un centro histórico donde se ha conservado intacta su pureza arquitectónica. Al visitarla, no sorprende que haya sido declarada por la UNESCO Ciudad Patrimonio de la Humanidad.
Tan concentrados y tan bellísimos monumentos, la cultura que se respira en el aire y el reflejo mágico de su piedra dorada, que lo cubre literalmente todo, (hasta los edificios de reciente creación), presentan una sensación única, uno sólo desea quedarse ...... o volver, porque Salamanca..... enamora.
Salamanca es una piedra preciosa, tanto por su riqueza monumental como por el precioso material en ella empleado. Todos los edificios del casco antiguo, incluso los de nueva construcción, están elaborados con la piedra de Villamayor, que por su ternura permite elaborar las más finas filigranas y por su contenido en hierro, (que al contacto con el aire se oxida), ilumina la ciudad, sobre todo al atardecer, de ese reflejo dorado que le es tan característico.
Pero no es sólo esta impresión estética la que enamora al visitante, sino su atmósfera cultural única que, como el buen vino, conserva en añeja bodega. Este encanto indescriptible hizo que tantos ilustres que aquí vivieron la amaran. Y Salamanca, generosa y culta, no los olvida, guardando entre sus muros y monumentos su recuerdo. Por ello comenzaremos por este aspecto nuestro recorrido para mejor comprender esta maravillosa simbiosis: el alma y el cuerpo:
Salamanca:
Visitas Turísticas
Las Estatuas y el Recuerdo
Comenzamos por el recuerdo de personajes literarios que tan bien caracterizaron su esencia, como los enamorados Calixto y Melibea, en el "Huerto de la alcahueta Celestina", donde se encontraban a escondidas, aún lo podemos ver como una visión en un recodo junto a las murallas; el pícaro Lazarillo de Tormes, en un monumento al lado del Puente, y el Licenciado Vidriera, novela en la que Cervantes escribiera "Salamanca que enhechiza la voluntad de volver a ella a todos los que de la apacibilidad de su vivienda han gustado", aún se puede leer en la Plaza Anaya.
Continuamos por los sabios y santos que tanto la amaron, como el profesor y poeta Fray Luis de León, cuya estatua se encuentra en la Plaza de la Universidad, o Santa Teresa de Ávila, en la plaza que lleva su nombre, o el insigne jurista Padre Vitoria, frente al convento de San Esteban donde vivió. También Cristóbal Colón vivió allí, donde exponiendo su proyecto de descubrimiento no fue escuchado, (quizás por ello habite en otra plaza, diferente a la que lleva su nombre).
Y terminamos con algunos de los más insignes escritores españoles como Nebrija, el creador de la gramática española, al lado de la Iglesia de San Marcos; el genial poeta Gabriel y Galán, en la plaza que lleva su nombre y Miguel de Unamuno, el gran escritor y filósofo, que tanto amó a Salamanca, cuyo busto, entre las Ursulas y la Casa de las Muertes, fue erigido cumpliendo su deseo; "Yo guardo tu alma en mi corazón. Cuando yo muera, guarda en ti, Salamanca dorada, mi recuerdo".
La Catedral
Al final del s. XV cuando el gótico empieza a decaer y a aparecer el estilo renacentista, surge el plateresco como simbiosis entre ambos y es esta catedral "la nueva" la gran obra representativa de este estilo.
El nombre de "nueva" le viene de que, al contrario de lo que solía pasar en esta época cuando la construcción de un nuevo edificio conllevaba el derruir el anterior, en este caso no se hizo así y la "vieja" catedral se la dejó coexistir a su lado. El el cimborrio de la catedral vieja es la Torre del Gallo
En el rico interior de la catedral, se admirará, a un lado, la Capilla Dorada con esculturas de los más insignes escultores y el Patio Chico, donde se puede apreciar la unión de las dos catedrales, y el bello ábside románico. Desde aquí, un pequeño callejón, la calle Calderón, une a la Catedral con la zona universitaria.
La Universidad
En la calle Calderón nos encontramos con la Casa Museo de Unamuno, donde tuvo su despacho el insigne escritor cuando fuera rector de la Universidad salmantina.
Justo a su lado, se encuentra la Universidad. Aunque la universidad primitiva fue erigida por Alfonso IX casi al mismo tiempo que la de París y Bolonia, la impresionante fachada que hoy contemplamos, joya del plateresco, fue erigida por los Reyes Católicos. Por ello se podrá ver en el medallón central de la fachada la efigie de los reyes con la inscripción griego "Los reyes por la Universidad y la Universidad por los Reyes".
Y ésto no es lo único que nos hará pararnos a contemplar la portada, ya que en sus profusos relieves de la época de Carlos V, se encuentra una rana sobre la cabeza de una canina. Según reza la tradición el estudiante que la vea tendrá suerte en los exámenes, así que se crea o no, un buen numero de estudiantes y turistas pasarán un gran rato en la puerta para encontrar la rana, tarea nada fácil entre tan profusos relieves.
En el centro de la Plaza, está la Estatua de Fray Luis de León, el profesor poeta y, en el interior, la sala donde impartiera clases, como intacta conserva incluso el interesantísimo mobiliario de la época y la inscripción conmemorativa de "Como decíamos ayer...", que pronunciara el primer día en que dio clases tras años de cárcel a que lo condenó la Inquisición.
También se puede visitar el aula donde diera clases Unamuno y la inmensa Biblioteca que reúne 160.000 volúmenes, muchos de ellos de valor inestimable. En su escalera plateresca podemos contemplar los relieves de escenas taurinas, conectados con la tradición estudiantil de escribir sus nombres en la fachada de la Universidad o de los colegios mayores (residencias de estudiantes) con sangre de toro cuando se doctoraban.
Edificios contiguos a la Universidad
Saliendo al exterior de la Universidad se visita el patio de Escuelas donde se encuentra el Antiguo Hospital de la Universidad, (hoy rectorado) y las Escuelas Menores, que ofrecen un bellísimo patio renacentista con la típicas arcadas salmantinas. En la vieja Biblioteca podemos admirar la pintura mural del cielo de Salamanca.
A continuación, frente al busto de Unamuno, está el Palacio Anaya, construido en el s. XVIII en estilo neoclásico como sede del Colegio Anaya, continuando la ruta por un buen numero de "monumentos del saber" que las distintas ordenes religiosas crearon como facultades o escuelas superiores. Muy cerca el Palacio de Salina, magnífico ejemplar renacentista. En su patio podemos encontrar un bello friso con figuras dantescas.
La Casa de las Conchas, es quizás el monumento más simbólico de Salamanca y el monumento civil más representativo del renacimiento isabelino. Construido en el s. XV, resalta por su singular fachada, cubierta de la concha jacobea o del peregrino y por los vistosos enrejados de sus ventanas.
La Clerecía, este edificio monumental barroco fue erigido por los Jesuitas en el s. XVIII como seminario. Destaca su gran iglesia dotada de una gran cúpula y retablos cubiertos de oro al estilo jesuistico. Se distribuye a través de un conjunto de interesantes estructuras arquitectónicas que terminan en un bellísimo patio.
Por la calle Meléndez llegamos a la Plaza del Poeta Iglesias, donde se encuentra la Iglesia de San Martín, fundada a principios del s. XII. Presenta una bellísima fusión entre su portada románica al Norte y plateresca al Sur y la ventana barroca que da a la Plaza del Corrido.
La Plaza Mayor
Este gran recinto constituye una de las plazas más bellas e impresionantes de España. Su magnificencia se debe al arte de Churriguera, que en el s. XVIII crea este espléndido espacio arquitectónico para uso urbano y cotidiano. Desde aquí, corazón del día y de la noche salmantina, se puede tomar una pausa en uno de sus numerosos locales para continuar adentrandose por la calle Prior. En ella llegará a otro conjunto arquitectónico de gran interés con joyas como la Iglesia de la Purísima, el Convento de Santa Úrsula, en la calle Bordadores, la Iglesia de los Capuchinos en la vecina calle Ramón y Cajal y el Colegio del Arzobispo de Fonseca o de los Irlandeses, justo al lado, obra del s. XVI en la que destacan su patio, uno de los más bellos del renacimiento español, y el retablo de su Iglesia, obra de Berruguete.
Los conventos
Muy cerca de la Catedral y siguiendo la Gran Vía, llegaremos a una zona con una curiosa concentración de conventos:
El Convento y Museo de las Dueñas, edificio plateresco cuya construcción se finalizó en el s. XVI. Posee un imponente claustro y un bellísimo patio con tallas en los capiteles de la galería alta.
El Convento de San Esteban, construido en el s. XVI por Juan de Álava, es asimismo una obra maestra del plateresco. Impresiona su gran fachada monumental bajo una bóveda llena de esculturas de Santos. Su Altar Mayor es obra de Churriguera.
El Colegio de Calatrava, hoy en día sirve como seminario. Se trata de un bellísimo edificio barroco, construido por Churriguera.
El Convento de las Claras, joya arquitectónica cuya reciente restauración fue inaugurada en el año 1989 por la Reina Doña Sofía.
Finalizamos el trayecto con el Convento de los Jesuitas (San Román) y la Iglesia de Sancti Spiritus, ambas visitas de gran interés.
OTROS MONUMENTOS
Por último, y aunque todavía queden en el tintero un gran numero de monumentos en esta joya arquitectónica que es Salamanca, no dejaremos de mencionar el Puente Romano sobre el río Tormes, uno de los mejor conservados de España; la antigua Casa del Rector Esperabe, hoy Casa Lis, bello ejemplar de la arquitectura metálica modernista de principios de siglo que aloja el Museo Art Nouveau y Art Déco, habiendose convertido en el museo más visitado de la región; y la Gran Vía ejemplar arquitectónico actual de gran interés, por el empleo de la piedra dorada de Villamayor en sus bellísimas arcadas.
Gastronomía
La cocina de toda la provincia salmantina goza de una gran reputación. Sus platos son artesanos y sabrosos gozando de la solidez propia de sus fríos inviernos.
En Salamanca en numero de especialidades son numerosas, sólo por citar algunas, las más típicas, mencionaremos la chafaina, arroz con trocitos de chorizo y de carne, las chichas, a base de carne de cerdo, el cochinillo al fuego, el hornazo, empanada rellena de carne, chorizo, jamón y huevos duros. Entre sus dulces destacan los chochos (dulces anisados) y el bollo maimón (tipo de bizcocho).
En cuanto a la provincia; podemos destacar en primer lugar los productos que ya tienen tal sello de calidad que gozan de denominación de origen; como el queso de Hinojosa del Duero, los jamones ibéricos de Guijuelo y las alubias de la Alberca.
En la Sierra de Francia, por la dulzura de su microclima destacan sus excelentes frutos, charcutería y el cabrito asado. En la Sierra de Bejar el calderillo bejarano, ragout de carne y patatas. En Ciudad Rodrigo el farinato, típico embutido de color blanco que se suele tomar con huevos fritos y en Alba de Tormes las almendras de Santa Teresa.
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Gastronomía
La cocina de toda la provincia salmantina goza de una gran reputación. Sus platos son artesanos y sabrosos gozando de la solidez propia de sus fríos inviernos.
En Salamanca en numero de especialidades son numerosas, sólo por citar algunas, las más típicas, mencionaremos la chafaina, arroz con trocitos de chorizo y de carne, las chichas, a base de carne de cerdo, el cochinillo al fuego, el hornazo, empanada rellena de carne, chorizo, jamón y huevos duros. Entre sus dulces destacan los chochos (dulces anisados) y el bollo maimón (tipo de bizcocho).
En cuanto a la provincia; podemos destacar en primer lugar los productos que ya tienen tal sello de calidad que gozan de denominación de origen; como el queso de Hinojosa del Duero, los jamones ibéricos de Guijuelo y las alubias de la Alberca.
En la Sierra de Francia, por la dulzura de su microclima destacan sus excelentes frutos, charcutería y el cabrito asado. En la Sierra de Bejar el calderillo bejarano, ragout de carne y patatas. En Ciudad Rodrigo el farinato, típico embutido de color blanco que se suele tomar con huevos fritos y en Alba de Tormes las almendras de Santa Teresa.
LA NOCHE DE SALAMANCA
Salamanca de medianoche a la mañana, como ninguna otra, es el reino de los estudiantes que la toman en su mano y la convierten en "el paraíso de la noche". No existirá otra ciudad en el mundo donde con tanto mimo y dedicación un pueblo transforme su noche.
Para empezar "ir de pinchos", por toda la zona cercana a la Plaza Mayor, donde encontrarás innumerables locales abarrotados de jóvenes y estudiantes. Por un precio irrisorio podrás beber al boleo la cerveza o el vino con esas tapas variadísimas y llenas de imaginación que en todos los locales regalan con la bebida. Y si haces como la mayoría de ellos, saltar de bar en bar, disfrutarás de la más divertida atmósfera y habrás cenado.
De aquí, a partir de media noche podrás hacer el recorrido más exótico y excitante desde un submarino, a una plaza de pueblo, pasando por un barco, la mezquita de Córdoba o un convento. Pues aquí todos y cada uno de los locales te ofrecerán el más original y aunténtico escenario que hayas visto jamás; y no es que no sea posible que en otra ciudad del mundo te encuentres un local así, pero seguramente no será tan barato ni te encontrarás tantos; aquí todos son así.
Adicionalmente la bulla cargada de buen humor, crea la atmósfera más divertida que te puedas imaginar, todos son "amigotes" (pues son simpáticos y la ciudad es chica) y todos se conocen las canciones de turno, por lo que donde menos te esperes se improvisa la pista de baile y todos cantan y bailan al unísono. Y si todavía no te has cansado después de visitar unos 20 escenarios, a cada cual más original, déjate caer hasta el amanecer por las animadísimas discotecas.
Te aseguro que la experiencia será inolvidable, "Salamanca por la noche como ninguna", "no hay nada mejor que ser estudiante en Salamanca"; y las regiones de moda son : Los aledaños de la Plaza Mayor, todo este casco antiguo hasta la Gran Vía (de moda desde tiempos inmemoriales) y ahora, en la zona moderna, la calle Van Dick.
Salamanca - Fiestas y Folclore
Entre las fiestas de más curiosidad por su marcado carácter folclórico destacan en Salamanca y las localidades de su provincia las siguientes:
El Carnaval de Ciudad Rodrigo considerado de "interés turístico" por su tipismo. Los encierros por sus pequeñas callejuelas constituyen un espectáculo único. Desde toda la provincia acuden jóvenes aspirantes a toreros para demostrar su arte.
En Febrero, cuando florecen los almendros, se celebra en la Fregeneda, la Fiesta del Almendro, cuyo atractivo principal es cruzar el río Duero en barca, pasando libremente la frontera al mercado de Portugal.
El Lunes de Pascua se conmemora la fiesta más atractiva y original que quizás haya tenido Salamanca el "Lunes de Aguas". Esta conmemora la tradición del siglo de Oro por la que los estudiantes cruzaban el río en barcas adornadas con ramos de flores a recoger y traer de vuelta a las prostitutas que durante la cuaresma se veían obligadas a abandonar el recinto de la ciudad. Hoy la tradición se conmemora con fiestas familiares en las que se come el tradicional hornazo.
El Corpus Cristi, hace sus tradicionales procesiones dentro del bello marco de la Catedral, revistiendose el rito de gran solemnidad.
El 12 de Junio se celebra en Salamanca San Juan de Sahagún.
Durante el 15 de Agosto, se celebra en la Alberca el Ofertorio, fiesta en honor a la Virgen de la Asunción, llena de esplendor barroco y donde se podrán ver los coloridos trajes regionales y el folclore típico. El 16 de Agosto tiene lugar La Loa, antiguo auto sacramental donde los principales personajes son el demonio, el bufón y los caballeros.
El 8 de Septiembre, es el día de la Virgen de la Vega en Salamanca.
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