tres
Recuerdo que la pasaba pensando en ella todo el tiempo, de tan solo
recordarla medaban ganas de masturbarme en mi casa. Un día me invito a mi y a otra amiga llamada Arleth, que era mi mejor amiga a su casa era un sábado, yo estaba dispuesta a decirle lo que sentía hacia ella de una ves por todas y después llevármela a la cama, en varias ocasiones iba a su casa simplemente a visitarla la dos la pasábamos muy bien escuchando música bailando pero nunca me atreví a decirle nada. A si que me vestí de lo mas sexi posible para llamarle la atención. Me puse una minifalda de mezclilla azul y debajo una tanguita de licra rosa, una ombliguera negra bien escotada y sin soten. Ya teníamos 16 años la dos, bueno ese día nos ofreció su casa ya que mis tíos se habían ido a Tijuana y no regresarían sino hasta el martes, después nos fuimos a escuchar música, y después a ver una película y al término de esta decidimos ver otra película entonces ella saco una película pornográfica cosa que dejo sorprendida, y mi otra amiga simplemente se quedo callada le dije que no habría problema que la pusiera al igual que Arleth, Verónica la puso y nos acomodamos las tres en el sillón. En
pocos minutos ya estábamos adentradas en la película la verdad yo había
visto una pero era acerca de hombres que no llamo la atención, y en
este caso era de puras mujeres teniendo sexo muy diferentes a las demás
ellas utilizaban los alimentos para tener relaciones la verdad que me
empezó a excitar demasiado algo que no había sentido nunca, tanto que
mi cosita empezó a brotarle un liquido, a mi amiga y mi prima les paso
lo mismo, En ese momento decidí hacerlo nunca creí que a la dos les
excitaran las mujeres al igual que a mí. Pero entonces, aquí viene lo
bueno . Me le acerque a mi prima sin que mi amiga no sospechara nada y le
tome una de sus piernas ella volteo a verme con una sonrisa tomo mi
cabeza y me beso, fue un beso que nunca voy a olvidar mientras le
agarraba los senos y le bajaba el pantalón, mi amiga solo se quedaba
mirando impresionada de lo hacíamos . Mi prima se quito la blusa quedando solo en bra y nos miro a la dos y
nos pregunto que no nos gustaría hacer lo mismo que en la película,
sentí que toda mi sangre se me subía a la cabeza observando esos
hermosos senos que se cargaba. Arleth ni siquiera lo pensó y le dijo
que si, yo estaba tan excitada que tampoco lo pensé mucho y les dije
queso que no había inconveniente. |