Imagen
La Crisis del Antiguo Régimen
Indice de Contenido
Introducción
Los Antecedentes del Cambio I
Los Antecedentes del Cambio II
El Estado y la Sociedad I
El Estado y la Sociedad II
El Estado y la Sociedad III
La Economía
La Actividad Comercial
Las Nuevas Corrientes Ideológicas
El Liberalismo
De la Edad Moderna a la Contemporánea
Conclusión Final

Historia e Historias
 
La Actividad Comercial
   
   
Imagen
El Mediterráneo había sido la más importante ruta comercial de todos los tiempos, con un gran flujo de productos de Asia a Europa y viceversa, teniendo un gran protagonismo los puertos de Venecia, Génova, Pisa, Andalucía y Norte de África.
La ruta hacia el Norte, Mar Báltico y Mar del Norte, adquirió también gran importancia, sobre todo por el mercado de grano, madera, sal, pescado, pieles y metales. Aquí el protagonismo se centraba sobre los Países Bajos, Brujas y Amberes, surgiendo en el siglo XIII la Organización Hanseática (34) y los Banqueros.
Los espacios interiores, sin embargo, se mantienen con una estructura precaria de rutas terrestres y fluviales. La actividad comercial fundamental se realiza en los Nódulos, con importantes Ferias en ciudades como Gante, Colonia, York, Brujas y Champagne (la más importante durante el siglo XIII), más tarde estas serán sustituidas en importancia por las de Chalons, Ginebra, Fráncfort, Medina del Campo y Lyon.
Los primeros pasos hacia la mentalidad mercantil
Desde la Edad Media, el oro se había convertido en el signo de expansión europea. Aumenta la circulación monetaria y se desarrolla el crédito. En el siglo XIV comienzan a utilizarse las Cartas de Pago y las Letras de cambio, al tiempo que aparece la Banca Estatal. En el siglo XV, el Endoso y Protesto de Letras es ya una práctica habitual, que contribuye a la solución del problema de los pagos del comercio internacional.
Asociaciones y Compañías mercantiles, y más tarde las Sociedades Anónimas, vendrán a solucionar el problema de la inversión. Todos estos nuevos movimientos económicos harán que, en el siglo XV, aparezca la Contabilidad.
Durante los siglos XV y XVI, se producen importantes progresos tanto en cartografía como en instrumental de navegación, lo que también contribuirá a mejorar la expansión de la navegación comercial.
Todos estos factores hacen que se desarrolle una verdadera mentalidad mercantil (35).
Expansión Comercial
Las expectativas económicas, unidas al espíritu de aventura y al afán misionero, posibilitarán la expansión de España y Portugal hacia el Nuevo Mundo y África, adquiriendo así protagonismo las nuevas rutas abiertas en los océanos Atlántico, Índico y Pacífico.
Esta ampliación del espacio geográfico conocido, producirá el desplazamiento comercial hacia el Oeste (Atlántico) y el Este (Pacífico por el Indico), polarizando el comercio estas nuevas rutas comerciales.
En el comercio internacional de este período, el ideal consiste en intercambiar las materias primas de una colonia o posesión por los productos que manufactura la metrópoli, de forma que se pueda producir un equilibrio. Por eso los Estados marítimos se clasificaban de acuerdo con el éxito obtenido en este equilibrio.
Durante el siglo XVI, Lisboa, Sevilla y Amberes, serán los puertos protagonistas. Brujas, Amberes y las Ferias del interior, comercializarán los productos. En América también se comercializarán productos europeos, a través de sus propias Ferias.
Portugal paliará sus necesidades de mano de obra de la expansión, con esclavos. Barcos ingleses practicarán la piratería con ayuda de la propia Corona Inglesa (corsarios y bucaneros)(36).
Al depender demasiado del control extranjero, ciudades como Lisboa y Sevilla entrarán en decadencia (siglo XVII), tomando Ámsterdam y Londres el relevo.
Durante el siglo XVII, Inglaterra penetrará en Norteamérica y creará la Compañía de las Indias Orientales, aumentará su flota y consolidará su primacía en la India.
Francia también tendrá ansias expansionistas, dirigiendo sus intereses hacia Canadá y las Antillas. En el siglo XVIII establecerá su rivalidad con Inglaterra, pero Francia será la gran derrotada de la misma.
En el Océano Índico los holandeses, herederos del imperio portugués, cederán paso a Inglaterra.
El enriquecimiento producido por el negocio indiano, permitirá a las burguesías de los países triunfadores, sobre todo a Inglaterra aunque también a Holanda y a Francia, introducir cambios que repercutirán en la economía y en la estructura de la sociedad.
Las potencias perdedoras en esta lucha por la supremacía comercial, España y Portugal, no lograrán la prosperidad de sus súbditos y, por tanto, en sus territorios no sobrevendrán esos cambios.
Así pues, la expansión ultramarina potenciará la fuerza de los Estados que, a través de teorías mercantilistas, reforzarán su poder político e intervencionismo en asuntos económicos, asimismo, esta expansión del comercio ultramarino producirá un mayor grado de especialización en todas las actividades relacionadas con la navegación.
Imagen
Portulano del Océano Atlántico (1613)
Instrumentos Mercantiles y Financieros
El desarrollo de los barcos facilitará el dominio del mar y, por tanto, el dominio del comercio. En este sentido, Holanda e Inglaterra tendrán la supremacía. Los propietarios de los barcos serán los propios Estados, aunque también las compañías comerciales. El alto costo de mercancías y barcos, propiciará la aparición de los seguros y de las compañías aseguradoras. Asimismo, se producirán grandes avances en el desarrollo de la cartografía y en el perfeccionamiento de los instrumentos de navegación.
El comercio del oro y la plata facilita la acumulación de beneficios que a su vez trae, también, el aumento de los precios. Todo este volumen de movimientos necesitará de dinero y créditos. La expansión ultramarina da mayor poder a los gobiernos que contribuirán al despliegue y consolidación del sistema crediticio. El dinero será entonces sustituido por el papel.
En el siglo XVI comenzarán a utilizarse los pagarés y pólizas o cheques negociables. La banca irá en aumento y se sofisticarán sus servicios. Las Ferias se convertirán en verdaderos focos financieros.
Durante los siglos XVI y XVII surgirán los primeros bancos públicos, siendo el más importante el Banco de Cambio de Amsterdam. El Banco de Inglaterra se creará en el XVII.
Durante el siglo XVI surgirán las Sociedades Anónimas y en el XVII, alcanzarán gran importancia las grandes compañías comerciales, bajo el amparo del Estado y con capital social estable (Compañía Inglesa de las Indias Orientales). La Compañía Holandesa de las Indias Orientales, fundada en el siglo XV como fusión de otras más antiguas, será a partir de este siglo XVII una compañía independiente del poder político, y ostentará el monopolio comercial del Extremo Oriente. Alrededor de estas grandes compañías se movilizará el interés de los Estados y de la inversión privada durante los siglos XVII y XVIII, considerándose la economía como un asunto de Estado, cuyo instrumento serán los aranceles.
Los territorios de ultramar, serán simples centros de consumo de manufacturas nacionales, abastecedores de materias primas y depósitos de mano de obra barata y exclavos.
Toda esta coyuntura económica hace que, durante este período, el Absolutismo se encuentre fortalecido, tanto en el exterior, contra los rivales extranjeros, como en el interior, contra los particularismos medievales.
El déficit permanente del Estado se cubre con impuestos indirectos y arrendamientos, recurso a grandes prestamistas, emprésitos y obligaciones del Estado, lo que supone una contribución al desarrollo del sector crediticio y al afianzamiento del capitalismo mercantil. El Estado contribuye así al afianzamiento y ampliación de la burguesía mercantil y financiera, abriéndose además el camino hacia una nueva forma de especulación: la usura y el lucro.
Imagen
Van Reymers Waele: "Los contadores"
(Museo de Amberes, Bélgica)
Resumen del Capítulo
El período que abarca los siglos XVI a XVIII, es el que abre el camino hacia la sociedad burguesa. Se produce la universal ampliación del espacio mercantil. Se amplía el volumen de comercio europeo, con una oferta más variada de productos. La corriente de metales preciosos (oro y plata) facilita la compra-venta de mercancías a gran escala, se refuerzan los Estados y se benefician las arcas de particulares relacionados con el comercio y la especulación, adquiriendo gran protagonismo el papel moneda. Se produce también, un reparto de poder a nivel mundial. Las ideas mercantilistas conducirán al primer capitalismo, el comercio será, a partir de este momento, el motor de la economía.

(34)La Hansa surge por la necesidad de las ciudades de defender los intereses de sus comerciantes, alcanza su máximo esplendor durante el siglo XIV y sufre su decaimiento en el siglo XV.
(35)El mercantilismo, palabra acuñada en el siglo XIX, describe los principios básicos que regulaban las relaciones económicas de los Estados europeos en los siglos XVII y XVIII.
(36)En la Edad Moderna, el sistema comercial del monopolio hispano en América atrajo a los piratas (Antillas), cuya actuación adquirió un carácter político. Tampoco se libraron el océano índico (ss. XVII-XVIII), los mares de China, de Malaysia y del golfo Pérsico (ss. XVII-XX). Durante los ss. XVI, XVII y XVIII el contacto de los piratas con el mundo de los negocios fue muy estrecho. Por otra parte, la acción de la piratería se fue modificando según los adelantos técnicos. Los corsarios eran aquellos que, en virtud del contrato estipulado con el Estado, bajo cuyo pabellón navegaban, atacaban barcos mercantes de otros países; la patente de corso era la cédula con la que el gobierno de un país autorizaba la campaña de los navíos corsarios. Los bucaneros eran piratas y corsarios europeos, a menudo al servicio de los ingleses y siempre contra España, que en los ss. XVII y XVIII, saquearon los dominios españoles en Ultramar. Desaparecieron tras el Tratado de Utrecht en 1713.
     
     
   
Narración de Sucesos Pasados: La Crisis del Antiguo Régimen