Escudo de Antioquia MUNICIPIO DE MEDELLIN

FUNDADOR: Jerónimo Luis Tejelo FECHA DE FUNDACIÓN: 1.616 FECHA DE ERECCIÓN COMO MUNICIPIO: 1.675ACTIVIDAD INDUSTRIAL: Industria, comercio, construcción RESEÑA HISTÓRICA: En 1541 el Mariscal Jorge Robledo envió desde Curumaná (hoy Anzá) al capitán Jerónimo Luis Tejelo para que avanzara sobre las tierras situadas tras la cordillera. Según cuentan los cronistas, al llegar al "Alto de Barcino" la hueste descubrió el valle que hoy conocemos como Aburrá. Dicen que esto sucedió el día 24 de agosto de 1541, día de San Bartolomé, por lo que el capitán Tejelo llamó a este valle San Bartolomé. En su camino hacia el valle, la hueste conquistadora hubo de enfrentar a varios grupos indígenas hasta que tropezó con uno que opuso tenaz resistencia y obligó a Tejelo a pedirle ayuda a Robledo, quien pudo derrotar los indígenas. Luego de esta situación las huestes del Mariscal Jorge Robledo descansaron en el Valle de Aburrá para continuar su viaje rumbo al occidente. En el siglo XVII se presentó una crisis en la producción aurífera del cerro Buriticá debido al atraso tecnológico para la explotación de las minas veta, lo que atrajo a algunos vecinos, propietarios y pobladores de Santa Fe de Antioquia al Valle de Aburrá. Aquí se establecieron haciendas de caña y ganado en las áreas planas y los más pobres se situaron en las laderas. Con el crecimiento de la población se inició un caserío en el sitio conocido como Aná, situado en el ángulo formado por la quebrada Santa Elena y el hoy llamado Río Medellín. Se sabe que ya en 1630 se celebraban las fiestas patronales a la Virgen de la Candelaria. El crecimiento de la población justificó que los notables solicitaran el título de villa para este caserío, lo que por fin se materializó el 2 de noviembre 1675 cuando se fundó la Villa de Nuestra Señora de la Candelaria de Medellín. Al finalizar el siglo XVIII llegó a la Provincia de Antioquia el oidor Juan Antonio Mon y Velarde, quien buscó imponer el orden en esta comarca. Fue así como a nivel urbano mandó numerar las casas y marcar las calles, hizo construir un cajón para torturas, persiguió amantes y vagos, reguló las fiestas patronales y dio inicio al mercado público en la plaza mayor (Parque de Berrío). Fue en este momento cuando se hicieron los primeros censos de la villa y comenzó a funcionar el Hospital San Juan de Dios. En 1802 se fundó por orden de la Corona española un colegio en la Villa de Medellín, del que fue su primer rector Fray Rafael de la Serna. En ese colegio los hijos de la élite podían estudiar la secundaria y realizar sus estudios superiores como abogados y sacerdotes en Bogotá y Popayán. Las guerras de independencia obligaron al cierre temporal del colegio en 1810, pero se reabrió en 1812 y funcionó hasta 1816. Más tarde, en 1822, el general Francisco de Paula Santander ordenó su reapertura pero las penurias económicas obligaron nuevamente a cerrarlo. En 1834 abrió de nuevo y en 1844 se entregó su conducción a la Compañía de Jesús, éste es el comienzo de la Universidad de Antioquia. En 1813 el dictador Juan del Corral le otorgó el título de ciudad a Medellín. En 1826, la pérdida de la importancia económica y política de Santafé de Antioquia, la llegada de la República y el ascenso económico de Medellín y Rionegro, hicieron que la capital de la provincia antioqueña se trasladara a Medellín. En las tres últimas décadas del siglo XIX comenzaron a darse los primeros pasos hacia la modernización de Medellín. Así se creó la Casa de la Moneda de Medellín (1862), se instaló la oficina telegráfica (1863), se creó la Sociedad de San Vicente de Paúl (1882), se construyó el Palacio de Justicia (1886), entró en funcionamiento el matadero (1887), se fundó el periódico El Espectador (1887), se creó el manicomio departamental (1888), se inauguró la Compañía Telefónica (1890) y el Parque de Bolívar, se estrenó el alumbrado eléctrico (1898). Los primeros 30 años del siglo XX fueron los de la industrialización en Antioquia y una de las industrias insignia de Antioquia es la textil. Desde 1899 se intentó establecer una industria textil en el valle de Aburrá, pero fue sólo hasta 1902, al concluir la Guerra de los Mil Días, cuando se fundó la Compañía Antioqueña de Tejidos, la cual desafortunadamente fue liquidada en 1905. En este mismo año se constituyó la Compañía de Tejidos de Medellín que en 1935 pasó a denominarse Tejidos de Bello y en 1939 pasó a hacer parte de Fabricato; esta última compañía se había fundado en 1920 pero comenzó a operar en 1923. También en las tres primeras décadas del siglo XX surgieron fábricas de gaseosas, cervezas, galletas, fósforos y cigarrillos. Algunas empresas que aparecieron entre 1903 y 1930 fueron: Compañía Colombiana de Tejidos (Coltejer), Compañía de Gaseosas Posada Tobón (Postobón), Fabricato, Rosellón, Cervunión, Compañía Nacional de Chocolates, Coltabaco y Fábrica Nacional de Galletas y Confites Noel. En 1899 Carlos Enrique Restrepo promovió entre importantes hombres de empresa y profesionales de diferentes áreas, la creación de la Sociedad de Mejoras Públicas. Ésta tenía por objeto asesorar y vigilar la política urbana de Medellín, además de pretender inculcar el civismo y la urbanidad entre los medellinenses. En 1904 Carlos Enrique Restrepo y los comerciantes más prósperos de la ciudad, formaron la Cámara de Comercio de Medellín. A la Sociedad de Mejoras Públicas se deben el Plano de Medellín Futuro, el Bosque de la Independencia (transformado luego en el Jardín Botánico Joaquín Antonio Uribe) y el Palacio de Bellas Artes. También arborizaron calles y avenidas, adelantaron campañas cívicas para fomentar entre los medellinenses el sentido de pertenencia a la ciudad y la formación de valores urbanos y ciudadanos. A instancias de hombres como Carlos E. Restrepo, Mariano Ospina Pérez, Ricardo Olano y Jorge Rodríguez, el Concejo de Medellín municipalizó los diferentes servicios públicos y creó en 1920 las Empresas Públicas Municipales. En las tres primeras décadas del siglo XX la ciudad consolidó su proceso de modernización, lo que se expresó en la dinámica de industrialización, la proletarización de la urbe, el auge comercial y financiero, la urbanización y dotación de servicios públicos. Así, la ciudad de Medellín pasó de 20.000 habitantes en 1871, a unos 65.000 en 1912 y llegó a 145.000 en 1938. En el ámbito cultural se formaron sociedades intelectuales y artísticas como la tertulia denominada el Casino Literario, organizada por Carlos E. Restrepo y a la que asistían Tomás Carrasquilla, Francisco de Paula Rendón, Manuel Uribe Ángel, Camilo Botero Guerra, Pedro Nel Ospina y Efe Gómez. También a comienzos del siglo XX surgió el movimiento de los Panidas, del que hacían parte los poetas y escritores León de Greiff, Ricardo Rendón, Tartarín Moreira, Pepe Mexía y Fernando González, entre otros. Este grupo de artistas e intelectuales se rebeló en sus obras contra el pragmatismo antioqueño, su desmedido afán de lucro y su ignorancia. La segunda mitad del siglo XX vivió grandes cambios sociales y culturales entre los que se destacan: 1) La construcción de los barrios obreros: Castilla, Alfonso López y La Esperanza en el noroccidente de la ciudad, y de los barrios Obrero y Manchester en Bello. 2) La masificación del deporte con los primeros torneos, como el fútbol que juega su primera copa profesional y en la que participaron equipos de todas las ciudades del país. En este torneo debutaron equipos como el Atlético Municipal (que luego cambió su nombre por el de Atlético Nacional) y el Deportivo Independiente Medellín, los cuales dieron origen a un nuevo personaje en la ciudad: el hincha. 3) La masificación de la educación superior; se ampliaron los cupos en la Universidad de Antioquia y se abrieron nuevas universidades como la Universidad de Medellín, Unaula, Eafit, Ces, o nuevas carreras en las universidades ya existentes. 4) La aparición de la televisión. En el aspecto comercial debe mencionarse la inauguración del Centro Comercial San Diego en 1972. Los centros comerciales van a transformar la relación del habitante urbano con la ciudad al disolver los lazos comunitarios y acentuar el carácter anónimo del transeúnte urbano. El Centro Comercial San Diego es el primero de su tipo en el país. En los años setenta se vive un proceso de descentralización y de desvalorización de los referentes simbólicos de la ciudad, como el mismo Guayaquil, el Parque de Berrío o el Parque de Bolívar. Al mismo tiempo que surgen los centros comerciales dirigidos a los estratos 4, 5 y 6 de la ciudad, las Empresas Varias construyen las plazas de mercado satélites en La América, Belén, Campo Valdés, Castilla y Guayabal. Desde los años 80 hasta ahora, Medellín vive una grave crisis social que se expresa en sus altísimos índices de violencia urbana y sus tasas de desempleo; los procesos de desindustrialización han significado que haya un alto número de empresas en concordato, quiebras y despidos masivos. A esto hay que sumarle el hecho de un conflicto armado que día a día obliga a centenares de personas a desplazarse a Medellín en busca de refugio. Medellín se encuentra ubicado en el Valle de Aburrá así denominado por los indígenas que habitaban el llugar y que formaban parte de las tribus de los Yamesíes, Niquías, Nutabes y Aburraés. Fue descubirto el 24 de agosto de 1541 por Jerónimo Luis Tejelo , a órdenes del mariscal Jorge Robledo. Primero se funda como San Bartolomé de los Alcázeres; luego se le bautiza Valle de Aná; y el 2 de marzo de 1616, por iniciativa de Francisco Herrera Campuzano y la intervención de Pedro Portocarrero y Luna, nace la población de de San Lorenzo de Aburrá, en donde hoy está el Parque del Poblado. Hacia 1649 es consagrada a la Virgen de la Candelaria y se le llama Nuestra Señora de la Candelaria de Aná. Su desarrollo, en todos los campos de la actividad económica y cultural, hace de Juan del Corral la declare ciudad, en 1813. Más tarde en 1816, se convierte en la capital de Antioquia. Conocida como Ciudad de la Eterna Primavera, de congresos y convenciones, Comercial e Industrial de Colombia, Capital de la Montaña, La tacita de Plata, La Bella Villay Capital de las Flores.