ACTIVIDADES PARA LAS CUATRO FASES



ACTUAR

Todas las actividades que permitan la participación activa del alumno trabajan esta fase. 

Algunos ejemplos son las actividades de laboratorio y el  trabajo de campo. En general el trabajo en proyectos y todas las actividades que supongan conseguir algo concreto, como esta.

También el trabajo en equipo, las tareas poco estructuradas en las que  los alumnos puedan explorar distintas posibilidades

 

 REFLEXIONAR

Esta fase necesita de actividades que permitan a los alumnos pensar sobre lo que están haciendo.

Por ejemplo, diarios de clase, cuestionarios de auto-evaluación, registros de actividades y la búsqueda de información.

Para cubrir esta fase en el aula necesitamos crear oportunidades  (por ejemplo, actividades en grupos pequeños)  que les permitan comentar con sus compañeros lo que están haciendo, para que hablen y se expliquen unos alumnos a otros.

EXPERIMENTAR

En esta fase se parte de la teoría para ponerla en práctica.

Las simulaciones, el estudio de casos prácticos y  diseñar nuevos experimentos y tareas son actividades adecuadas para esta fase. También las actividades que les permiten aplicar la teoría y relacionarla con su vida diaria, como esta.

TEORIZAR

Esta fase requiere actividades bien estructuradas que le ayuden a los alumnos a pasar del ejemplo concreto al concepto teórico.

Un ejemplo son las actividades en las que tienen que deducir reglas o modelos conceptuales, analizar datos o información, diseñar actividades o experimentos o pensar en las implicaciones de la información recibida.