CAPÍTULO 8

PROCEDIMIENTOS DIDÁCTICOS PARA LA ESTIMULACIÓN DE UN  APRENDIZAJE DESARROLLADOR

                              Autores: Dr. José Zilberstein Toruncha.

           Dra. Margarita Silvestre Oramas.

¿ A QUÉ LE DENOMINAMOS PROCEDIMIENTOS DIDÁCTICOS ESTIMULADORES?

Los procedimientos didácticos son complemento de los métodos de enseñanza, constituyen "herramientas" que le permiten al docente orientar y dirigir la actividad del alumno en colectividad, de modo tal que la influencia de los “otros”,  propicie el desarrollo individual, estimulando el pensamiento lógico, el pensamiento teórico y la independencia cognoscitiva, motivándolo a "pensar" en un "clima favorable de aprendizaje".

Existen diferentes procedimientos didácticos que constituyen bases sustanciales del sistema de métodos que utilizan profesores y alumnos, al enseñar y aprender como parte del proceso de enseñanza aprendizaje.

Es imprescindible unificar los esfuerzos de los educadores en torno al uso y creación de aquellos métodos y procedimientos más generales, más productivos, que complementen los diferentes métodos y que de forma coherente integren la acción de las diversas asignaturas que influyen sobre el alumno, en pro de lograr su mayor participación colectiva y consciente, el desarrollo de su pensamiento, de su imaginación, la formación de valores, de su creatividad.

Estamos invitando a los educadores, a que utilicen procedimientos en sus clases que atiendan no únicamente a lo externo del proceso (la organización de la clase o la utilización de medios de enseñanza), sino que profundicen en lo interno, es decir, en aquellos procedimientos que promuevan el análisis, la síntesis, la comparación, la abstracción, la generalización, la inducción, la deducción, la demostración, la búsqueda de las causas y de las consecuencias, la búsqueda de la esencia, entre otros elementos importantes, que conduzcan a un pensamiento cualitativamente superior y que permitan a su vez, no sólo el desarrollo cognoscitivo, sino también el de los sentimientos, actitudes, valores, convicciones, que provoquen la formación de la personalidad de los niños, adolescentes y jóvenes, acorde con la realidad de nuestros pueblos.

A continuación haremos referencia a algunos procedimientos didácticos que han sido experimentados en las condiciones de la escuela cubana actual (Silvestre, 1997) (Zilberstein, 1997) y que pueden  ser utilizados en el marco de una enseñanza que se proponga el desarrollo del alumno:

 

 

 

Este procedimiento implica que el alumno elabore preguntas lo que contribuye a implicarlo en el proceso de enseñanza aprendizaje. a motivarlo y estimular los procesos lógicos de su pensamiento, y su independencia cognoscitiva, además de fortalecer sus modos de expresión.

Es importante que el alumno se planteé preguntas de todo lo que estudia, y que las exprese en forma oral o escrita antes, durante o después del desarrollo de la clase, en su propio estudio independiente o en la vida diaria. Para esto es necesario que:

 

 

 

 

 

 

 

 

La escuela debe preparar al alumno para que sea capaz de elaborar preguntas, en colectivo o individualmente, lo que lo ayuda a que pueda determinar y aplicar la esencia y la lógica de lo estudiado. El interactuar de esta forma con el contenido, facilita su interiorización y su utilización en nuevas situaciones y permite no solo responder a los cuestionamientos del educador, sino a los que surjan en uno mismo o planteé el colectivo de estudiantes.

Este procedimiento estimula, además, la imaginación, provocando que surjan preguntas, muy interesantes, como por ejemplo estas que se hicieron niños de primaria, en una investigación:

s           ¿Qué ocurriría si toda el agua del planeta se evaporara? ¿Podría ocurrir esto?

s           ¿Por qué arde una vela?

s           ¿Y si desaparecieran las plantas de nuestro planeta, qué podría ocurrir?

s           ¿Y si no existiera en la Tierra la fuerza de gravedad, qué ocurriría?

Este procedimiento puede ser utilizado con diferentes formas de organización del proceso docente, en apoyo a diversos métodos, como por ejemplo, al leer un epígrafe del libro de texto, al iniciar o finalizar un experimento, al visitar el museo de la localidad o al establecer un debate acerca de un tema de interés para el grupo de estudiantes, entre otros.

Su utilización eleva el papel y la independencia del alumno en el proceso, digamos por ejemplo, al leer una obra literaria podría orientarse que elabore preguntas acerca de lo leído, en función de las ideas principales y las secundarias, con relación a los personajes, etc.

El procedimiento parte de que el estudiante interiorice mediante la práctica con el contenido de enseñanza, los aspectos que le permiten determinar qué y cómo preguntar acerca de algo, y que lo llevarán a:

S   Interesarse en aprender al observar, escuchar o leer con aten­ción la información acerca de lo que estudia.

S   Identificar qué es lo que estudia.

S   Dirigir la atención mediante sus preguntas a la búsqueda de la información sobre lo que se estudia a partir de pensar qué se conoce y qué falta por conocer.

Las preguntas deben estimularlo a analizar cómo es lo que estudia (sus características, sus nexos), por qué es así (sus causas) y para qué es (su utilidad e importancia), lo que permite precisar las ideas o las características esenciales y las secundarias.

S   Elaborar preguntas que demuestren que se conoce lo esencial del contenido estudiado o que no se ha interiorizado o es necesario buscarlo, para lo que se puede apoyar en: 

Cuadro de texto: ¿Qué es...?, ¿Cómo es...?, ¿Por   qué es...?, 
       ¿Para qué es...?, ¿Cuando...?, ¿Donde...?,     
        ¿Cuánto...?, ¿Cuál es...?, ¿Y si...?

 

 

Cuadro de texto:  ¿?      

    ¿?

Es preciso que el alumno se apropie de estas formas de preguntar y que reconozca que le ayudan a extraer los elementos del conocimiento en lo que estudia, siendo aplicables a todas las asignaturas y en su vida personal, además de que estimularán su pensamiento y a "aprender mucho más y mejor".

El alumno debe comprender que al preguntarse ¿qué es?,  persi­gue llegar al conocimiento de esencia, es decir, qué hace que "esto sea eso y no otra cosa", cuáles son sus vínculos, nexos y relaciones.

Cuando se pregunta ¿cómo es?, busca el contenido, o sea, los elementos que conforman el "objeto" acerca del cual se pregunta, sus características o propiedades, los vínculos externos o internos, distinguir el todo y sus partes.

Cuando se pregunte ¿por qué?, se interesa por las causas y las consecuencias, en lo que le ayudará el conocimiento de lo esen­cial.

La pregunta ¿para qué?, lo induce a valorar la utilidad o la importancia que tiene lo que estudia para la naturaleza sociedad y para sí mismo.

La pregunta ¿y si...? favorece la estimulación del alumno por la búsqueda de lo desconocido, por la reflexión, el planteamiento hipotético y la creación. Es muy recomendable estimular su utilización por parte de los alumnos.

S   Análisis individual y colectivo de lo realizado, planteamiento de las preguntas y análisis de sus respuestas. Valoración y control de lo realizado.

Esta exigencia presupone inicialmente un autocontrol de las preguntas elaboradas y posteriormente su análisis colectivo, valorando y controlando la "calidad" de las preguntas y las respuestas. En este caso, el maestro podrá seleccionar diferentes vías, solicitar a unos estudiantes sus preguntas a otros sus respues­tas, a otros ambas cuestiones, entre otras formas.

En cualquier momento que se aplique el procedimiento se debe partir de que el alumno observe o escuche atentamente o se informe acerca de lo que va a preguntar, dando un tiempo prudencial para la meditación individual. En niños pequeños se puede controlar la impulsividad para expresar antes de tiempo las preguntas elaboradas, utilizando la frase: ¡ POR FAVOR, DËJENME PENSAR ! la cual se retoma tantas veces como sea necesario, hasta lograr la atención en la tarea.

 

 

 

La búsqueda de las características por parte del alumno, le facilita conocer cómo es lo que estudia, a partir de la observación, la descripción, la comparación, entre otros procedimientos y poder determinar sus características, cualidades o propiedades generales y particulares, precisar las esenciales y aquellas que posibilitan junto a lo esencial, la identificación del concepto, en sus diferentes formas de presentación. El alumno debe:

 

 

 

 

 

 

 Este procedimiento conlleva al análisis de los objetos, hechos, fenómenos, procesos naturales o sociales de forma integral, valorando sus vínculos, nexos y relaciones, fortaleciendo la aplicación de los procesos lógicos del pensamiento y la independencia cognoscitiva, si se logra que el alumno:

S   Observe los objetos, hechos, fenómenos o procesos que estudia:

Inicialmente debe orientarse en que va a observar un objeto, hecho o fenómeno que puede existir en diferentes formas en la naturaleza o en la sociedad y que debe encontrar en ellos sus características (las cualidades, propiedades o rasgos que poseen) y distinguir entre todas ellas las generales (las comunes en todos los objetos), las particulares (son las específicas del objeto que se estudia) y las esenciales ( las que hacen que el objeto sea lo que es y no otra cosa).

Esta observación implica la búsqueda independiente de las características.

S   Describa de forma independiente lo observado, lo que le exige que anote las características que observe y posteriormente las comunique oralmente.

S   Confronte colectivamente las características encontradas por los diferentes alumnos.

A partir de lo realizado por los alumnos de forma independiente, el profesor puede apoyarse en el pizarrón u otro medio auxiliar para anotar los diferentes datos, de forma que queden visibles las características encontradas y se facilite el análisis y discusión colectiva para su clasificación posterior.

S   Compare las características descritas.

Previo a esta exigencia, si se estudia un solo objeto, se debe comparar con otros casos particulares, de modo de poder tener elementos para extraer las características generales y parti­culares y compararlas. Por ejemplo si se estudia la flor, para llegar a lo esencial de este concepto se deben observar diferen­tes tipos de flores.

S   A partir de las características encontradas, determine las generales y las particulares, a partir de su comparación. Poste­riormente  precise las esenciales.

Para determinar las características esenciales, puede apoyarse en el procedimiento de sustitución de cualidades para hallar aquella que hace que el objeto sea lo que es y no otra cosa. Este procedimiento consiste en sustituir la cualidad esencial por otra que hace que sea otra cosa y no lo que es, por ejemplo, si sustituimos las estructuras reproductoras de una flor por raíces, ¿seguirá siendo flor? 

S   Se autocontrole y valore colectivamente  lo realizado.

Lo explicado hasta aquí es muy efectivo, sobre todo, si se trabaja con los alumnos desde los primeros grados.

Con este procedimiento el alumno llega al conocimiento de las características y a los elementos que necesita para operar con el mismo y obtiene aspectos para posteriormente generalizar y llegar a la definición del concepto, a la vez de distinguir en casos particulares, la esencia de lo que estudia, lo necesario y suficiente para poderlo aplicar a nuevas situaciones, estimulando así una actividad intelectual desarrolladora y creativa.

Desde el punto de vista de la formación de valores y convicciones, este procedimiento permite al alumno comprender la esencia de la postura asumida por una figura histórica o un personaje de una obra literaria, distinguir en estos casos lo particular o anecdótico, de lo esencial, lo que lo lleva a comprender las causas y destacarlas de las consecuencias, y le ayuda a la toma de posición fundamentada, en las diferentes actividades escolares, y en la vida en general.

 

 

Consiste en la observación y descripción guiada de objetos, modelos o representaciones de hechos, fenómenos o procesos naturales o sociales, responde a cómo es o son estos.

Este procedimiento propicia la búsqueda del conocimiento por el alumno, y facilita  que observar se convierta en un acto consciente, que permita no sólo ver, sino "ver inteligentemente", además de comprender la impor­tancia de observar y describir para toda actividad humana y como punto de partida en la asimilación de conceptos, generalizacio­nes, juicios, entre otros.

El propósito principal de este procedimiento es que mediante la observación se conozca cómo es lo que se estudia, por lo cual se complementa con la descripción. A los efectos de lograr una "observación más precisa", se controla la calidad de lo realizado mediante la descripción oral o por escrito, lo que contribuye, además, a perfeccionar en los alumnos estas formas de expresión. Requiere que el alumno:

 

 

 

 

 

 

 

 

Inicialmente se requiere que los alumnos se motiven hacia la necesidad de realizar observaciones y descripciones adecuadas, para poder estudiar mucho mejor o conocer todo lo que los rodea. Esto puede llevar a precisar que:

Observar, permite conocer cómo son los objetos, hechos, fenómenos o procesos. Es decir, cales son sus caracterís­ticas. Constituye la forma superior de la percepción visual.  

Describir, es enumerar, plantear o detallar lo que se observa.

S   Dirigir su atención concretamente a cómo es lo que observa: al todo, a las partes y a las relaciones entre las partes.

Este requerimiento lleva al estudiante a partir de apreciar el "todo" a "separarlo" en sus partes, operando a un plano concreto sensible con el objeto de conocimiento, sin que el docente tenga necesariamente que exigirle en este momento, que describa lo observado, pero si sugerirle que reflexione acerca de ¿Qué conoce acerca de lo que va a observar? y ¿Qué le falta por conocer acerca de lo que observa?.

El maestro sugerirá que el estudiante observe atendiendo no solo a características externas

(color, forma, apariencia), sino también a las internas (composición, estructura).  Además, que puntualice tanto los aspectos cualitativos, como los cuantitati­vos.

En este aspecto el alumno debe llegar a establecer relaciones entre el todo y las partes, lo que le permite profundizar en su observación e ir a "buscar" características que apoyándose en otros procedimientos, le ayuden a establecer la correspondencia entre el objeto, el hecho o el proceso y su esencia y distinguir qué característica hace que sea lo que sea lo que es y no otra cosa.

También este procedimiento puede facilitar el aprender a realizar observaciones de lo que ocurre de manera inmediata, al apreciar objetos o hechos naturales y observaciones de lo mediato, al estudiar fenómenos o procesos; lo que contribuye a formar en los alumnos un "pensamiento reflexivo", que los conduzca a plantear proposiciones y a realizar inferencias.

S   Preguntarse  por qué y el para qué de lo observado:

Si bien el propósito inicial de este procedimiento es que el alumno reconozca cómo es el objeto, hecho, fenómeno o proceso que estudia, se propone que este pueda llegarse a preguntar el por qué (la causa) y el para qué (la utilidad e importancia), con el objetivo que pueda vincular el contenido, valorarlo y así adqui­rir para él un sentido personal y lo que representa para la naturaleza y la sociedad.

Si se tiene en cuenta esta exigencia, se estará ayudando a los estudiantes para que puedan llegar a establecer relaciones causales, es decir, relacionar la causa y el efecto a partir de lo observado. Por ejemplo, si se observa una representación gráfica del ciclo del agua en la naturaleza, tendrá que atender a ¿Por qué se producen los distintos cambios de estado del agua, en cada etapa?; al observar una película que se refiera a un hecho científico, preguntarse: ¿por qué ocurrió?, ¿qué rela­ción tiene con otros hechos que se produjeron posteriormente?, al observar una planta, que la identifique de otra de la de su clase, preguntándose ¿por qué es helecho y no alga o planta con flores?, entre otras.

S   Describa de forma oral o escrita lo observado:

El alumno debe interiorizar que la forma en que sea capaz de describir, le permite conocer la "calidad" de su observación. El docente puede en sus inicios, orientar este aspecto, pero sin impedir la expresión de la individualidad y la independencia cognoscitiva.

Las descripciones se pueden apoyar en esquemas o dibujos auxiliares.

S   Valoración y control individual y colectivo de lo realizado:

En la exigencia planteada anteriormente, el maestro debe tener como principio básico, estimular la actividad colectiva, a partir del esfuerzo individual, en el análisis de las descrip­ciones. Además, promover en cada momento y al final formas de control y valoración colectivas, a partir del autocontrol y la autovalora­ción.

 

 

 

 

 

 

Sobre la base del conocimiento de las características, en particular de la esencia de un objeto, fenómeno, o proceso y de sus características generales que posibilitan su diferenciación entre otros, el alumno se representa e identifica esa esencia, compara y encuentra ejemplos del concepto que estudia. Ademes se motiva hacia la "búsqueda independiente" del conocimiento y lo ayuda a poder encontrar solución a problemas e hipótesis que se plantea.

 

 

 

 

 

 

 

 

Al inicio el alumno debe apropiarse de que ejemplificar es plantear ejemplos acerca de algo. Dados los propósitos de este procedimiento, se exige en su realización partir del conocimiento de las características esenciales. Además, se le debe motivar por la utilidad de "saber ejemplificar", no solo en la escuela, sino también en la vida practica, ya que ayuda a demostrar con ejemplos concretos o a ampliar o aplicar la información acerca de algo.

El procedimiento que se recomienda se apoya en que el alumno interiorice cómo ejemplificar, mediante su actividad (práctica, cognoscitiva y valorativa) concreta con el contenido de enseñanza, sobre la base de que:

S    Identifique qué  es lo que va a ejemplificar:

Si los alumnos comienzan observando o informándose acerca del "objeto" a ejemplificar, se ahorra tiempo y les evita el proceder por "ensayo‑error.

S    Determinar cómo es lo que se ejemplifica:

Es una exigencia que el alumno previamente se familiarice con determinar las características los objetos y su comparación, lo que favorece el  éxito, ver el todo, las partes, sus nexos y relaciones.

Primeramente debe determinar las características generales y particulares de lo que estudia, para llegar a precisar las esen­ciales. Esta exigencia podrá pasar al plano mental en cada estu­diante, una vez que interioricen el procedimiento.

S    "Buscar" los ejemplos, comparándolos y comprobando  si tienen las características esenciales:

En este sentido se estimular a que el alumno plantee ejemplos atendiendo no solo a características externas (color, textura, forma, etc.), sino también internas (composición, relación entre las partes, etc.), as como a características cuantitati­vas (tamaño, volumen, etc.). Los ejemplos deben llevar a pensar en los nexos, en las relaciones, que permiten agruparlas en una misma clase.

S    Plantear los ejemplos en forma oral o escrita, exponiendo los puntos de vista personales que los justifiquen, y autocontrolán­dose simultáneamente:

Los alumnos deben ser capaces de plantear ejemplos con exigencias crecientes de complejidad, ampliando as el rango de lo que exponen. Ejem­plo de este proceder es el plantear al alumno contraejemplos que no se correspondan con las características esenciales, para que él los identifique, es decir, que apliquen el conocimiento de la esencia, para identificar el error.

S    Valoración y control individual y colectivo de lo realizado:

Es necesario promover diversidad de formas de valoración y con­trol de la ejemplificación realizada y estimular el intercambio colectivo y el autocontrol. Así como propiciar la autorreflexión del alumno con relación a cómo ejemplifica.

Este procedimiento es de gran utilidad para revelar la esencia del contenido objeto de  estudio, puesto que ayuda a separar lo esencial de lo secundario, a partir del planteamiento al alumno de una situación contradictoria que tiene que resolver (contraejemplos). La búsqueda de la solución debe conducir a que el alumno llegue a las  propiedades esenciales del concepto, favorece el desarrollo en los alumnos del análisis, la síntesis, la comparación, la abstracción y la generalización. El alumno debe:

Cuadro de texto: S	Análisis y valoración independiente por parte del alumno de la situación planteada.
S	El alumno debe llegar a diferenciar las propiedades esenciales del concepto, que lo distinguen del contraejemplo, a partir del conocimiento que parte de su definición, ¿Qué es?
S	Análisis colectivo de lo valorado por cada alumno, en el cual se argumenten, discutan y se expliquen los diferentes puntos de vista.


 Este procedimiento se basa en plantear al alumno una situación a partir de una contradicción que tiene que resolver. Esta constituye una situación contraria a la que se analiza en el sentido que difiere del objeto de estudio, precisamente en lo esencial, en ello consiste el contraejemplo y el hecho de encontrar la solución lleva al alumno a la esencia del concepto que se estudia en ese momento.

S    Se requiere que el alumno observe el objeto o modelo a estudiar y analice sus características generales, apoyándose en la descripción oral o la representación gráfica.

S    La interrelación previa objeto-sujeto permite que se le plantee al alumno el contraejemplo, que debe suscitar en él la búsqueda de la solución al problema, comparando lo que estudia con el nuevo objeto, en este caso se pueden establecer los rasgos co­munes y luego las diferencias, estas últimas ayudan a establecer las propiedades esenciales del concepto y resolver la situación.

La aspiración máxima en el uso de este  procedimiento, es que el propio alumno llegue a plantearse la situación que de hecho le sirve de contraejemplo.

Otra vía de utilización de los contraejemplos y con el objetivo de reforzar el trabajo con la esencia, puede lograrse recurriendo a la búsqueda de la respuesta: Qué es un objeto que no le permite ser otro. Así por ejemplo en la búsqueda de la esencia del concepto hombre se les puede pedir a los alumnos que analicen, por ejemplo una situación como la siguiente: ¿Por qué el hombre es hombre y no chimpancé o perro?

 

 

 

 

 

Consiste en que el alumno a partir del análisis de problemáticas planteadas o que surjan durante la observación, refiera hipótesis o posibles soluciones a las mismas. Exige del mismo:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Se debe llevar a que el alumno, a partir del análisis de lo observado o de problemáticas presentadas, plantee posibles soluciones (hipótesis), que expliquen las causas de las mismas.

 A continuación se plantean los aspectos que se consideran deben tenerse en cuenta en el procedimiento:

 S   Analizar el "registro de lo observado",  un planteamiento o problema dado y determinar los aspectos o elementos que posee (¿a  qué se refiere?):

Este aspecto implica que el alumno observe o lea detenidamente lo planteado y lo separe en sus partes. Véase en un ejemplo lo que plantearon los alumnos después de una excursión:

"En la laguna en la que hace algunos años, vivían numerosos peces, según cuentan los pobladores de la zona,  y en la que desembocan varios riachuelos, sorpresivamente los peces comenzaron a morir." ¿Por qué murieron los peces?

Aquí el alumno debe distinguir los tres elementos que brinda la información resumida, estos son: la laguna con los riachuelos, los peces y su muerte repentina.

S   Identificar qué se observa o de quién se habla y determinar sus características principales (¿Qué es?):  

Este aspecto implica que el alumno se pregunte: ¿De quién o de qué se habla en la información? y a partir de esto precisar ¿Qué es lo principal que se trata en el planteamiento?, ¿A qué se refiere fundamentalmente? ¿Qué relaciones pueden producirse entre los diferentes factores vinculados a lo ocurrido?.

En el caso del ejemplo arriba expuesto, lo principal corresponde a los peces que habitan en la laguna. Los alumnos deberán precisar sus características y los factores de la laguna con los que inevitablemente se relacionan dadas sus características , que les permitirán posteriormente orientarse para poder llegar a plantear suposiciones a partir de lo ocurrido.

S   Precisar qué es lo que se aprecia o dice acerca del elemento principal determinado (lo que le ocurre a este o trae como consecuencia en otros):

Esto significa que el alumno puntualice lo que sucede en la situación dada, en el elemento principal o lo que este trae como consecuencia. En el ejemplo citado, podría ser la muerte repen­tina de los peces.

S   Elaborar suposiciones que permitan explicar el por qué (causa) de lo que se observa o plantea:

El alumno debe elaborar posibles suposiciones que le permitan explicar las causas ( por qué) de lo que ocurre.

Este requerimiento exige que el alumno analice la situación, profundice en la búsqueda de los factores que pueden intervenir y comience a realizar suposiciones acerca de lo que pueden ser sus causas. Esto activa las diferentes operaciones lógicas del pensamiento y estimula su interacción en el plano abstracto.

  

Se tratará que las suposiciones cumplan los siguientes requisi­tos:

 

.          Que sea una afirmación que se refiera al elemento principal a que hizo referencia la situación y la posible causa de lo que ocurre o se produce en esta.

.          Que se exprese en un lenguaje claro y con la menor cantidad de palabras posibles.

.          Que se pueda inferir su posible verificación o comprobación de su veracidad, a partir de otros estudios o la realización de experimentos.

Se debe estimular que los alumnos enuncien el mayor número de suposiciones posibles.

S   Contrastar las suposiciones con las características esenciales del objeto determinado:

Este aspecto conlleva a que el alumno haga un análisis y una síntesis para llegar a una abstracción de lo que estudia, para valorar si lo que plantea como suposición, se corresponde con las características esenciales del objeto.

En el caso de las 3 suposiciones anteriores las confrontarían con las características esenciales de los peces, como las siguientes: respiración branquial (necesitan agua no contaminada), son consumidores (se alimentan de otros organismos, como las algas) y los cambios de temperatura afectan el normal funcionamiento de su organismo.

S   Expresar oralmente o por escrito las suposiciones elaboradas, planteando los puntos de vista personales y valorar la importan­cia de lo que se propone:

Este aspecto es de suma importancia ya que le exige al alumno plasmar y exponer lo que elaboró, además, escuchar a los otros, por lo que el trabajo colectivo, provoca que medite sobre la veracidad de sus ideas, las confronte e interiorice lo que aún le falta por lograr. Los alumnos deben valorar la utilidad o impor­tancia de sus supuestos teóricos desde el punto de vista de los estudios que realizan,  o para la vida y la sociedad en general o para su propia persona, si el caso lo requiere.

En este aspecto, el docente teniendo en cuenta el nivel de des­arrollo de sus alumnos, podrá estimular la verificación de las suposiciones, mediante otros estudios teóricos o con la realiza­ción de experimentos.

S   Valoración y control individual y colectivo de lo realizado:

Esta exigencia se vincula con la anterior y se propone que a partir de lo individual, la actividad colectiva promueva las acciones de valoración y autocontrol de lo realizado. Es recomendable propiciar la reflexión de cada estudiante acerca de cómo llegar al planteamiento de suposiciones.


Cuadro de texto: SEMEJANZAS Y DIFERENCIAS

 

 

El procedimiento consiste en la comparación de objetos, hechos, fenómenos o procesos, estableciendo las diferencias y semejanzas entre ellos, a partir de establecer los criterios correspondientes. Favorece los procesos lógicos del pensa­miento y propicia la revelación de las características esencia­les de los objetos, las que vistas en casos particulares permiten llegar a la generalización y como tal operar con conceptos, establecer nexos y relaciones.

Cuadro de texto: S	Identificar los objetos, hechos, fenómenos o procesos a comparar, qué',e es lo que se compara.
S	Determinar las características de lo que se compara, cómo es.
S	Precisar las características de lo que se compara, para determinar o reafirmar los criterios de comparación.
S	Expresar las diferencias y semejanzas, según los criterios seleccionados.
S	Expresar oralmente o por escrito la conclusión de la comparación, exponiendo los puntos de vista propios.
S	Autocontrol y valoración colectiva de lo realizado. 


S	
S	Determinar las características de lo que se compara, cómo es.
S	Precisar las características de lo que se compara, para determinar o reafirmar los criterios de comparación.
S	Expresar las diferencias y semejanzas, según los criterios seleccionados.
S	Expresar oralmente o por escrito la conclusión de la comparación, exponiendo los puntos de vista propios.
S	Autocontrol y valoración colectiva de lo realizado.


 

El alumno debe comprender que comparar es establecer las diferencias y semejanzas a partir de criterios que determine para ello, siendo esto muy necesario no solo para la escuela sino también para la vida práctica, ya que ayuda a determinar características esenciales, comunes y dife­rentes, distinguiéndolas de las generales.

Al iniciar por vez primera este procedimiento, el alumno debe apropiarse de los términos: comparar, que es establecer semejan­zas y diferencias, semejanzas, lo común entre dos objetos o lo similar; por ejemplo, poder contener agua, en el caso de dos vasos, diferencias, lo diferente o no común entre dos objetos; por ejemplo ser de vidrio y plástico, en el caso de dos vasos y criterio de comparación, las características que se tienen en cuenta para la comparación; por ejemplo el tipo de material del que están elaborados los vasos.

A continuación se analizan los aspectos que las alumnas y alumnos se deben apropiar con este procedimiento:

S    Identificar los objetos, hechos, fenómenos o procesos a compa­rar:

Significa que los alumnos comiencen determinando claramente cuál es el objeto de la comparación; por ejemplo, rocas, células o tejidos.

S    Determinar las características de lo que se compara:

Implica que por la observación o estudio, se distingan las  características del objeto, es decir, cómo es: el todo, sus partes y las relaciones entre estas con el todo. No es posible comparar, sin antes no tener conocimientos acerca del objeto de comparación.

S    Precisar las características de lo que se compara para determinar o reafirmar los criterios de comparación:

A partir de puntualizar las características esenciales y otras que permitan establecer las diferencias y similitudes, se esta­blecen los criterios que se tendrán en cuenta en la compara­ción. En un inicio los alumnos presentan dificultades para seleccionar con independencia los criterios, el docente podrá señalarlos al comenzar y deber trabajar en este sentido, hasta lograr su determinación por los propios alumnos, los que deberán interiorizar que sobre un mismo contenido pueden existir criterios de comparación y que es necesario precisar acerca de qué se compara.

S    Plantear las diferencias y las semejanzas según cada criterio previamente determinado:

La experiencia en el aula, permite recomendar, que se debe comenzar por establecer las diferencias y luego las semejanzas, ya que a las primeras llegan los estudiantes con más facilidad.

En este caso el proceder sería que los alumnos planteen, a partir de lo estudiado u observado, las características que son dife­rencias (por ejemplo: entre las plantas y los animales, las primeras realizan fotosíntesis y los segundos no)  y las que son semejantes (por ejemplo: las plantas y los animales están formados por células). 

Teniendo en cuenta el contenido y el desarrollo de los alumnos, es necesario que comparen atendiendo a características externas (color, forma, tamaño, textura, apariencia) y a internas (procesos que se realizan en el interior, disposición de las células en el tejido). Además, a características cualitativas (belleza) y cuantitativas (número de células, temperatura, volumen).

Existen diversas formas de garantizar el control de la actividad, puede ser mediante la revisión colectiva en el pizarrón, el intercambio de trabajos, entre otras.

S    Expresar oralmente o por escrito la conclusión de la compa­ración, exponiendo los puntos de vista propios:

Esto le exige al alumno extraer conclusiones que le permitan utilizar el conocimiento en nuevas situaciones o tomar decisiones acerca de lo que fue objeto de comparación, llegar a solucionar problemas o proponerse otros, plantear hipótesis y hacer inferen­cias.

En esta exigencia se podrán orientar tareas que exijan la aplica­ción de los conocimientos y eviten la "repetición mecánica" de los aspectos comparados.

En este momento cada alumno debe ser capaz de exponer sus puntos de vista personales, escuchar  y respetar el criterio de los demás, lo que favorece no sólo la apropiación del conocimiento, sino también la comunicación.  

S    Autocontrol y valoración colectiva de lo realizado:

Esta exigencia se vincula estrechamente a la anterior. Existen diferentes formas de llevarla a cabo, puede ser mediante la revisión colectiva en el pizarrón, el intercambio de trabajo entre otras.

Se deberá estimular la actividad colectiva a partir de la de cada estudiante, promoviendo que se valore y controle la calidad de la comparación.

 Es también recomendable que los alumnos reflexionen acerca de cómo se establecen las diferencias y las semejanzas

 

 

 

El procedimiento permite a los alumnos buscar, integrar y expresar las ideas, que sustentan la veracidad o conformidad de juicios sobre un hecho, objeto, fenómeno o proceso natural o social. Contribuye a la apropiación consciente de los conocimientos, ya que les exige que amplíen, profundicen, comparen y apliquen, haciendo más sólidos los elementos del conocimiento que poseen, los lleva a que establezcan relaciones y tomen posiciones, lo que es de gran eficacia en la formación de convicciones.

Mediante este procedimiento los escolares conocen que argumentar o fundamentar, significa encontrar las razones del por qué o causa de algo o el para qué ocurre, se requiere o es de utilidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Un valor distintivo del procedimiento es que posibilita la formación,  planteamiento de criterios personales, así como la confrontación, toma de posición y defensa de esos criterios ante el colectivo, lo que incide en su independencia y es una vía insustituible en la formación de convicciones personales y formas de actuar.

Con el procedimiento el alumno de forma independiente, adopta una  posición ante un juicio formulado por el mismo o por otra persona y busca argumentos que sustenten dicha posición. Para esto debe:

S    Partir del análisis de la idea o juicio que debe argumentar, para comprenderla y saber: de qué o quién se habla, precisar qué es lo que se afirma o se niega, determinar qué es lo esencial del planteamiento.

S    Buscar e integrar los  elementos esenciales y generales que caracterizan el objeto, hecho, fenómeno o proceso de quién se habla en el juicio a argumentar:

Una vez determinado el núcleo del juicio o fundamento, se ordenan los elementos del conocimiento que al respecto se poseen y si fuera necesario, se buscan nuevos aspectos. El ordenamiento y búsqueda de los conocimientos se facilita tomando como recurso orientador las interrogantes siguientes:

.          ¿Que es?, Es decir, la definición de lo que ser fundamentado, cual es su esencia.

.          ¿Cómo es?, para determinar las características generales y particulares del hecho, objeto, fenómeno, proceso o personalidad que debe ser argumentada.

.          ¿Por qué es?, con lo que se fija la atención en las causas.

.          ¿Para qué es?, guía en la precisión de la utilidad, las consecuencias, la importancia.

Con todos los elementos del conocimiento se determina la corres­pondencia o no con las características esenciales, particulares y esenciales del objeto, hecho, fenómeno o proceso que es el núcleo del juicio a argumentar.

S    Tomar una posición respecto al juicio a argumentar:

A partir de la determinación de la existencia o no, se adopta una posición determinada, de aprobación o desaprobación sobre el juicio o idea emitida.   Ello se sustenta en los conocimientos que se poseen sobre el objeto de estudio, en la ampliación de los elementos del conocimiento que se logra con la consulta de algún nuevo material, as como, en los criterios, patrones y normas personales. 

S    Expresar la toma de posición adoptada, de las razones y su defensa mediante los argumentos, es decir, los conocimientos que se poseen o los nuevos que se adquieren, que determinan la posición adoptada:

La posición adoptada y los argumentos que la sustentan pueden expresarse de variadas formas: escrita, oral, simbólica, etc., pero siempre debe confrontarse con el colectivo para ser defendida, corroborada o variada.

 Los alumnos pueden argumentar su conformidad o desacuerdo con un planteamiento, dar las razones de sus respuestas y actuaciones, sus sentimientos y sus actitudes o las de los demás. Por todo ello, la argumentación constituye una va para la formación de las convicciones en los alumnos.

 Los procedimientos didácticos expuestos en páginas anteriores han sido experimentados durante varios años en escuelas de nuestro país, con resultados satisfactorios por el Instituto Central de Ciencias Pedagógicas, como parte del Proyecto TEDI,  con la valiosa participación de maestros que han investigado al respecto, utilizándose en las diferentes asignaturas curriculares y grados de la educación general, a modo de procedimientos generales, que unifican el trabajo de los educadores, facilitándoles la preparación de sus clases.

 Se deben continuar utilizando también, otros procedimientos cuya efectividad ha sido también demostrada, y que refuerzan el papel instructivo y educativo del proceso de enseñanza aprendizaje, a la vez de incrementar la participación del alumno, tales como la dramatización, al estudiar hechos históricos; el juego de roles, al trabajar obras literarias; la elaboración de resúmenes y composiciones, los juegos instructivos, entre otros.

 Es necesario insistir que la aplicación exitosa de estos u otros procedimientos está en manos de la creatividad del propio educador, adecuándolos a las características de sus alumnos, a partir de que diagnostique el nivel de desarrollo en que se encuentran, de los objetivos que se proponga, del contenido objeto de estudio, de las condiciones materiales con que cuente, del tiempo, entre otros elementos importantes.

 Los procedimientos didácticos deben constituir un sistema, junto a los métodos de enseñanza, en correspondencia con los objetivos que el educador se proponga. Su aplicación debe ser creadora, nunca "esquemática" o aislada del contexto en el cual se desarrolla, deben atender al contenido de enseñanza; es decir, no utilizar los "procedimientos, por los procedimientos en sí", sino por su necesidad real en el proceso de enseñanza aprendizaje, velando por que siempre se manifieste la unidad entre instrucción y educación.

 Una enseñanza que se proponga el desarrollo de las presentes y futuras generaciones, exige esfuerzo y dedicación por parte de todos, buscar las vías adecuadas por lograrlo es y será una tarea permanente de los maestros y profesores, que permitan enriquecer la rica experiencia pedagógica Latinoamericana.

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Aprender a Aprender  Dr. Zilberstein