PODER,  OBJETIVOS BIEN COMFORMADOS


Esta son algunas preguntas y normas que te pueden ayudar a plantearte objetivos bien definidos.
  

Enunciar siempre los objetivos en positivo

La pregunta que nos permite transformar objetivos negativos en positivos  es

¿qué es lo que quieres en vez de eso?

Establecer un criterio para determinar que se ha obtenido el objetivo marcado 

Cuando lo obtengas ¿en que lo notarás? Imagínatelo y piensa en que sentirás, oirás, verás.

Ningún estado o situación es adecuado siempre, a lo mejor tu objetivo es estar atento y bien despierto cuando estás en clase, pero seguro que no quieres estar alerta y bien despierto a la hora de acostarte. Por tanto,
 
 

¿Donde y cuando quieres ese objetivo?

 ¿En qué situaciones no te interesa? ¿cuales son los límites?

Tus objetivos tienen que ser ecológicos, es decir no oponerse a tus intereses en otras áreas. Si te planteas aprender a ayudar a todo el mundo siempre que te lo pidan te puedes encontrar totalmente desbordado por las peticiones de los demás en muy poco tiempo. Un objetivo ecológico tiene en cuenta tus intereses globales. Por tanto, hazte la siguiente pregunta,
 
 

¿Tu objetivo ¿ respeta la ecología del sistema?

 ¿Cuales son las ventajas e inconvenientes del estado actual? ¿Cuales son las ventajas e inconvenientes del estado deseado?
 
 

¿Que recursos necesitas para lograr tu objetivo? ¿Depende de ti mismo? 

Si la consecución de un objetivo no depende de uno mismo, habrá que replantearlo de tal forma que si dependa de nosotros, ya que si no estamos en manos de los demás. Por ejemplo, quiero que mi hijo aprenda inglés es un objetivo mal conformado, por que depende de mi hijo no de mí.

Quiero darle a mi hijo los medios para aprender inglés si depende de mí. Pero todos los medios del mundo no harán aprender inglés a mi hijo si aprender idiomas no es uno de sus objetivos.

Una vez planteado un objetivo hay que establecer un plan de acción. Las dos preguntas básicas son:
 

¿Cuáles son los pasos a seguir?

Si no lo sabes tal vez esta pregunta te ayude a averiguarlo:
 

¿Qué te impide conseguir tu objetivo ?

Cuando me pregunto que me impide conseguir mi objetivo, me vuelvo a plantear un problema. Cuando tengo un problema para convertirlo en un objetivo puedo volver a aplicar la pregunta:

¿qué es lo que quiero en vez de ese problema?

A partir, repetir el proceso anterior.