INFECCIONES
Las infecciones son estados anormales en los cuales un germen o agente infeccioso invade el cuerpo y permanece en él provocándole algún tipo de daño. Los agentes infecciosos pueden ser de diferentes clases: virus, bacterias u hongos. Su entrada al cuerpo es por alguna de las "puertas" o superficies de contacto externas del cuerpo, como la piel, y las mucosas (membranas) del aparato respiratorio, conjuntivas (ojos), vías digestivas, ó genito-urinarias. Pueden penetrar en ocasiones estando éstas superficies intactas, aunque es más fácil si se encuentran previamente dañadas ó inflamadas ó a través de heridas.
Los dos factores más importantes que hacen posible una infección son: la habilidad natural del agente infectante para pasar las barreras naturales y los tejidos, lo que se conoce como virulencia, y por otro lado el grado de labilidad ó eficiencia del sistema general de defensa del individuo durante las diversas fases del ataque del germen (susceptibilidad).
Los mecanismos de defensa (sistema inmune) tienen una capacidad limitada de respuesta , además de que requieren exposición repetida a un determinado agente infeccioso y de un tiempo determinado para lograr niveles óptimos de eficiencia. Por ello, es posible que una primera exposición a un nuevo germen cause una infección fácilmente, lo mismo ocurre cuando la exposición es exagerada, o cuando se cambia por alguna razón la ruta de entrada habitual del germen.
Otra razón de infección fácil, recurrente, ó crónica, aunque es la menos frecuente, es que exista un defecto persistente en alguno de los componentes del sistema inmune (de defensa), lo que llamamos inmunodeficiencia. Estos defectos en la inmunidad natural pueden ser de origen congénito ó adquiridos, y por lo tanto algunos son permanentes y otros son transitorios ó inducidos por agentes externos tóxicos (algunos medicamentos, infecciones, etc.). También varían grandemente en el grado de afectación, en el tipo de gérmenes más probable de infectarlo, y en los sitios del cuerpo más probablemente afectados.
Una mayor oportunidad de contacto con gérmenes de variada virulencia puede ser suficiente para explicar infecciones respiratorias altas frecuentes, esto les sucede, por ejemplo a las personas que tienen contacto cercano con mucha gente, como los maestros, los escolares, pero sobre todo los niños en jardines infantiles con grupos grandes, quienes además de mayor frecuencia de exposición poseen un sistema inmune que está apenas en proceso de maduración.
Evaluar la susceptibilidad a la infección es más complicado. Todos somos susceptibles a infecciones provenientes de miles de gérmenes distintos. El propósito del sistema inmunitario es prevenir infecciones al reconocer gérmenes y combatirlos antes de que puedan causar infecciones . Afortunadamente, el sistema inmunitario tiene la habilidad exclusiva de aprender a reconocer la apariencia de un germen y recordarla siempre (memoria inmunológica). Además, debido a que algunas familias de gérmenes tienen apariencias similares, si su sistema inmune aprende a reconocer a un miembro de la familia, le protege también contra la infección de cualquier miembro de esa familia. Una vez que su sistema inmune ha aprendido a reconocer a un germen en particular, es difícil que un nuevo contacto con él produzca una infección.
La irritación, inflamación y lesión de las membranas mucosas que cubren la nariz, senos y pulmones proporcionan un terreno fértil para los gérmenes causantes de enfermedades. Las alergias al polvo, polen y moho son una causa muy común de lesiones a las membranas mucosas que pueden aumentar la susceptibilidad a las infecciones.
Mucha gente confunde la alergia nasal (rinitis alérgica), que causa congestión, picazón nasal, escurrimiento de moco y que dura semanas, con un resfriado o infección de los senos nasales. Una vez que se elimine la posibilidad de alergia, debemos considerar cuáles infecciones son debidas a una exposición frecuente a otras personas infectadas y cuáles infecciones son señales de advertencia de que el sistema inmune pudiera estar fallando (inmunodeficiencia).
|