PERU VS ECUADOR; ALTO CENEPA WAR, 1995

REBATIENDO LAS FALACIAS PUBLICADAS EN EL AIR COMBAT INFORMATION GROUP - ACIG

 

 

No solamente en el Perú y en el Ecuador se ha escrito sobre el conflicto del Alto Cenepa, también "intelectuales" y "analistas" extranjeros atraídos por los sucesos ocurridos en dicho conflicto, lo han hecho en el ciberespacio, entre estos se encuentran Estelle Dumotier, Gabriel Marcella, Tom Cooper del Air Combat Information Group (ACIG), José Miguel Pizarro Ovalle del Centro de Estudios Hemisféricos "Alexis de Tocqueville", etc.

Pero resulta que lo escrito por ellos es una descripción superficial y mediocre de los hechos, muy inconsistente, parcializada y totalmente ajena a la verdad histórica y a los hechos históricamente comprobados, es decir ellos en sus ensayos ponen en práctica lo que se conoce como ejercicios de indigencia intelectual debido a la pobreza de análisis y formación teórica que sobre el conflicto del Alto Cenepa ellos poseen y muestran a los lectores internautas.

La ignorancia supina sobre el conflicto Perú-Ecuador es manifestada claramente en las palabras de algunos de estos seudoinvestigadores y mediocres historiadores de internet cuyos trabajos solo recogen, ciegamente y sin ponerla en tela de juicio, fuente ecuatoriana en un 100% (V.G. la limitada Estelle Dumotier que declara con el mayor desparpajo que su mayor fuente de información fue el internet habiendo encontrado bastante "información" por el lado ecuatoriano mientras que por el lado peruano ella expresa que no encontró información alguna habiendo recibido solo un libro por parte de la embajada peruana y sin haber tenido la molestia de visitar alguna librería o biblioteca) de ahí que estos escritos, de pretendida imparcialidad y de dudosa calidad intelectual, no sean confiables del todo y adolezcan de taras y otras inexactitudes constituyendo irreverentes insultos a la inteligencia de los lectores internautas interesados en conocer la verdad sobre el asunto.

Tanto Estelle Dumotier, Gabriel Marcella, Tom Cooper del Air Combat Information Group (ACIG) y José Miguel Pizarro Ovalle del Centro de Estudios Hemisféricos "Alexis de Tocqueville" desconocen la teoría de la asimetría informativa, esta teoría sostiene que "quienes están en el territorio (es decir los que residen en el) manejan mas información que quienes están fuera de el", ellos no residen ni han residido ni en el Perú ni en el Ecuador por lo tanto es evidente e incuestionable que el manejo de información sobre el conflicto del Alto Cenepa por parte de ellos es muy pobre, superficial, casi nulo, de ahí que sus puntos de vista sean fácilmente rebatibles por que una cosa es ver -como lo hacen ellos- el conflicto del Cenepa en el internet (es decir obtener conocimientos de segunda mano) y otra cosa es vivir en carne propia la realidad de dicho conflicto (es decir obtener conocimientos de primera mano).

Los mediocres escritos presentados por los seudointelectuales Estelle Dumotier, Gabriel Marcella, Tom Cooper del Air Combat Information Group (ACIG) y José Miguel Pizarro Ovalle del Centro de Estudios Hemisféricos "Alexis de Tocqueville" -que son ensayos cantinflescos y pantuflares y que no merecen respeto alguno por el conocimiento superficial del que hacen gala y que esta basado solo en el uso de fuentes ecuatorianas tendenciosas sin tener ellos el cuidado que esas fuentes les pueden reventar en la cara, debido a la falta de un asesoramiento, antes de poner evidencias que pueden perjudicar más sus frágiles puntos de vista- no constituyen la voz de sus autores, que cuales ignorantes infatuados por un leve barniz de infantiles conocimientos acerca del Conflicto del Alto Cenepa se pavonean como los grandes e imparciales descubridores de la verdad de lo ocurrido en dicho conflicto, sino que son un eco fiel del ruidoso y alharaquiento aparato propagandístico ecuatoriano, montado premeditadamente y que resultó siendo después del conflicto del Cenepa el mejor medio de tapar una DERROTA, con pregones de Victoria, por lo tanto esos papamoscas, deben convencerse de una vez que la posición Jurídica e Histórica peruana es sólida, así lo reconocieron los pareceres técnico-jurídicos de las Comisiones de los 4 países garantes del Protocolo de paz, amistad y límites de Río de Janeiro del 29 de Enero de 1942 emitidos el 8 de Mayo de 1998 que, de acuerdo con lo establecido en dicho Protocolo y el fallo arbitral del Capitán de Navío Brasileño Braz Días de Aguiar del 14 de Julio de 1945, fijaron la frontera en el terreno dándole la razón al Perú, y tendrán que aceptar que Ecuador nunca tuvo la razón, pues su extravagante teoría de la inejecutabilidad del Protocolo de Río fue desmentida y hecha pedazos por la misma realidad ya que con los adelantos tecnológicos si fue posible la exacta colocación de los hitos a lo largo de los 78 kilómetros sin demarcar, y en el caso del Cenepa, el Ecuador nunca obtuvo una VICTORIA.

 

Aviones de la F.A.E.


El Kfir FAE-905 atacó a traición y por la espalda a un A-37B peruano averiándolo el 10 de febrero de 1995, el otro Kfir FAE para deshonra de la FAE no pudo vencer al otro A-37B de la F.A.P.


Uno de los Mirage F1 Ecuatorianos que según la superchería e imaginación febril de los ecuatorianos "derribaron" dos Sukhoi SU-22. Lo cierto es que el 10 de febrero de 1995 mientras las escuadrillas de aviones de ataque Mirage 2000/DP y Sukhoi SU-22 de la F.A.P. se acercaban amenazantes a la frontera, los pilotos ecuatorianos de los Mirage F1 huían cobardemente en dirección hacia su base, esta huída es reconocida por el propio Mayor FAE Banderas uno de los dos pilotos ecuatorianos que rehusaron dar combate a los pilotos peruanos y sus poderosas máquinas de guerra.

 


El siguiente texto es un extracto de un controvertido artículo escrito por un tal Tom Cooper (refutado en esta página) publicado en:
Air Combat Information Group - ACIG (fecha de publicación: enero 2003)


”Peru vs. Ecuador; Alto Cenepa War, 1995

(11 febrero 1995)
"A pesar de sus pérdidas (que fueron en total de dos Mi-8TV y dos Mi-17, asi como de dos Su-22s, un Canberra B.Mk.68 y un Mi-25 durante la guerra), la FAP (Fuerza Aerea del Perú) continuó atacando la mañana siguiente, mientras sus helicópteros continuaron apoyando operaciones, enviando tropas a los montes adyacentes."

En cuanto a las pérdidas de aeronaves por parte del Perú, este párrafo es totalmente inexacto ya que las Fuerzas Armadas del Perú durante el conflicto comprobadamente perdierón: 1 Avión Bombardero CANBERRA B (I) Mk.8, 1 Helicóptero de Ataque tipo MIL MI-25 Hind D FAP Nº 646, 1 Avión Cazabombardero Ligero Subsónico A-37B DRAGONFLY, 2 Aviones Cazabombarderos Supersónicos SUKHOI SU-22 Fitter (siendo todas estas aeronaves de la FAP) y 2 Helicópteros MI-8T Hip E (de la Aviación del Ejército del Perú).

(17 febrero 1995)
"El 17 de Febrero, la ONU (Organización de las Naciones Unidas) intermedió un cese al fuego, y la lucha se detuvo, pero fue reportado que cuatro dias después, helicopteros peruanos Mi-8 bombardearon varios campos minados entre Tiwintza y Ampama para destruir minas anti personales puestas por los Ecuatorianos. Un dia despues, un grupo de batalla fue llevado con helicopteros CH-47 y Bell 212 a posiciones ecuatorianas alrededor de Tiwintza y las mas sangrientas batallas de toda la guerra sucedieron."

Respecto a este párrafo tenemos que hacer las siguientes precisiones:

Primeramente el artículo publicado por la ACIG muestra de nuevo otra inexactitud porque la Fuerza Aérea del Perú no tiene helicópteros CH-47.

El Martes 14 de Febrero de 1995, a la 01.30 p.m. las Fuerzas Armadas del Ecuador rompen, sin motivo alguno, el cese del fuego al que se había comprometido su gobierno luego de la iniciativa unilateral tomada por el Perú en ese sentido y atacaron arteramente con fuego de morteros y otras armas de artillería a las Fuerzas peruanas que consolidaban las alturas estratégicas del Falso Tiwinza recuperadas por el Perú. Los intensos y sorpresivos bombardeos ecuatorianos iniciados pasado el mediodía del 14 de Febrero de 1995, hora fijada para el inicio del cese del fuego, provinieron de las bases de Coangos, Banderas y Cóndor Mirador.

Si bien las tropas ecuatorianas invasoras que se encontraban en las alturas del Falso Tiwinza (Tiwinza "I" Cota 1209) fueron desarticuladas y desalojadas de sus posiciones, a pesar del incesante ataque peruano no retrocedieron hasta su territorio por lo que se presumía que estarían ubicadas en las márgenes izquierda y derecha de lo que fue la zona de combate. Es decir, todavía permanecían en territorio peruano desorganizadas y dispersas en la espesura de la selva de la cordillera del cóndor, por lo que demorarían "varios días" para quedar fuera del territorio peruano, esta situación planteaba la necesidad de que los efectivos militares peruanos afirmen las áreas de seguridad e inicien la persecución de las tropas invasoras fugitivas y dispersas, pero ello sólo podría llevarse a cabo una vez que hayan cesado los bombardeos ecuatorianos a la zona del Falso Tiwinza.

El gobierno ecuatoriano al no poder ocultar los evidentes y vergonzosos reveses militares sufridos por las fuerzas armadas ecuatorianas en Cueva de los tayos, Base sur y alturas del falso Tiwinza (Tiwinza "I" Cota 1209) se ve obligado a suscribir con el Perú el 17 de Febrero de 1995 la Declaración de Paz de Itamaraty (sede de la cancillería brasileña), esta Declaración de paz es resultado del éxito militar obtenido por el Perú. En Itamaraty se obtuvo un triunfo peruano, pues en esencia la Declaración de paz de Itamaraty obliga al Ecuador (país invasor) a retirar deshonrosamente todas sus tropas del territorio peruano y esto era para el Ecuador una derrota en vista que no había conseguido sus objetivos políticos-militares de ingresar subrepticiamente al Perú para arrebatarle vastos territorios de su Amazonía.

Pero si bien el Perú, como consecuencia de sus éxitos militares, obtuvo en Itamaraty un triunfo diplomático sobre el Ecuador, al obligarlo no solo a aceptar el alto al fuego, sino a que reconozca el ámbito de los países garantes del protocolo de Río de Janeiro para definir sus problemas demarcatorios de límites con el Perú, la firma de dicho documento no significaría el fin de las hostilidades, pues justo después de la firma de dicha Declaración las Tropas Peruanas que se encontraban en las alturas del Falso Tiwinza (Tiwinza "I" Cota 1209), confiadas en el respeto al cese de fuego por las tropas de país del norte, al querer izar el pabellón nacional, evidentemente con el propósito de saludar dicha Declaración y rendir homenaje a la paz que parecía alcanzada, son atacadas alevemente por el enemigo vencido, traidor y cobarde que aprovecho dicha circunstancia, hecho que demuestra claramente que las Fuerzas Armadas del Ecuador no querían la paz a pesar de que el gobierno de su país se había comprometido en Itamaraty a respetar el alto al fuego.

Lo anteriormente expuesto demuestra que en los hechos la Declaración de Paz de Itamaraty no significó el fin del conflicto ya que los militares ecuatorianos hicieron oídos sordos de dicha Declaración de Paz, al igual que del ultimátum peruano del 13 de Febrero de 1995 que conminaba al Ecuador a retirar todas sus tropas del territorio peruano, era evidente que la cúpula militar ecuatoriana pretendía sacar provecho del acuerdo de alto al fuego ya que creía que serviría únicamente para maniatar al mando militar peruano en el teatro de operaciones terrestres y para que las tropas ecuatorianas iniciaran una infiltración en gran escala en el territorio peruano; las violaciones del acuerdo de alto al fuego hechas por el Ejército del Ecuador desde sus bases de Coangos y Cóndor mirador fueron denunciadas el Lunes 20 de Febrero de 1995 por el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas del Perú en éstos términos : "las Fuerzas Armadas ecuatorianas se encuentran realizando operaciones aéreas con helicópteros de combate para transportar Personal y abastecimiento, además de operaciones de hostigamiento, motivo por el cual las Tropas Peruanas se vieron en la necesidad de enfrentarlas".

La Declaración de Itamaraty, fue burlada en su fisonomía de tregua momentánea y, sin interrupción de hostilidades por parte del Ecuador y menos aún significaba un estado de paz. Este proceder insólito del Ecuador -que le permite al Perú recurrir al uso de la fuerza por tratarse de un caso de legítima defensa que, según el art. 21º de la Carta de la OEA, constituye derecho de Estado cuyo territorio no se respeta como inviolable- le hace merecer el atroz estigma a que, con las siguientes palabras, se refirió el Diplomático y tratadista chileno Miguel Cruchaga Trocornal: "Se entiende que falta a las prescripciones mas claras de las leyes del honor, el país cuyo ejército burla el armisticio e inicia o prosigue hostilidades durante su vigencia. La conducta pérfida del país que tal hiciera daría lugar a represalias enérgicas y justificadas" (Tomo XI, pág. 573).

Para contrarrestar los continuos ataques ecuatorianos las Fuerzas Armadas del Perú realizaron la persecución y el aniquilamiento de las tropas invasoras fugitivas y dispersas en el territorio peruano, cumpliendo lo dispuesto en las Directivas emanadas del supremo gobierno, continuando con las acciones que no permitan la infiltración de patrullas ecuatorianas dentro del mismo, así como a la preservación de la soberanía e integridad territorial del Perú. El objetivo a conseguir era la recaptura del Puesto de Comando, con su base de fuego de morteros, del Destacamento de Falso Tiwinza aludido por el Gral. EE Víctor Bayas García y por el General de Brigada EP Vladimiro López Trigoso, último reducto de los invasores en la zona y ubicado en la cota 1061, el conflicto se definiría en dicha cota.

Como resultado de dichas acciones el 19 de Febrero de 1995 soldados del Batallón de Comandos "Comandante Ladislao Espinar" Nº 19 de la División de Fuerzas Especiales del Ejército del Perú toman un helipuerto enemigo, que se encontraba infiltrado en territorio peruano, entre los ríos Safra y Cenepa, luego de 6 horas de lucha, desde las 6:00 a.m.. La posición enemiga es encontrada por las tropas peruanas a las 05:00 a.m., los ecuatorianos eran alrededor de 150 y los peruanos apenas 32 por lo que estos últimos tuvieron que dispersarse en 300 metros para hacerles creer al enemigo que también eran muchos.

"Por ese tiempo, sin embargo, la FAE (Fuerza Aérea Ecuatoriana) parece haber establecido un tipo de superioridad aérea sobre el campo de batalla, consecuentemente, la FAP (Fuerza Aérea del Perú) ya no fue capaz de apoyar a las fuerzas de tierra efectivamente, aunque tenia algunos AT-37 a solo 32 kms de distancia.
Entonces, la ofensiva peruana se detuvo, aunque Lima reclamó que Tiwintza era la ultima posición Ecuatoriana en la región."

Con relación a este párrafo una vez mas tenemos que hacer las siguientes precisiones:

Primeramente el artículo publicado por la ACIG muestra de nuevo otra inexactitud porque la Fuerza Aérea del Perú no tiene aviones AT-37 sino A-37B.

En este párrafo del artículo en cuestión el Sr. Tom Cooper se contradice de un modo inexplicable por que en la primera cita en cuestión escribió : "A pesar de sus pérdidas (que fueron en total de dos Mi-8TV y dos Mi-17, asi como de dos Su-22s, un Canberra B.Mk.68 y un Mi-25 durante la guerra), la FAP (Fuerza Aérea del Perú) continuó atacando la mañana siguiente, mientras sus helicópteros continuaron apoyando operaciones, enviando tropas a los montes adyacentes." En conclusión, primero Cooper afirma que la FAP a pesar de sus pérdidas continuó atacando luego Cooper afirma que la FAP ya no fue capaz de apoyar a las fuerzas de tierra efectivamente, es decir Cooper primero dice una cosa y luego se desdice demostrando lo deleznable de sus puntos de vista, del mismo modo Cooper se equivoca cuando afirma que "la ofensiva peruana se detuvo".

Cooper comete un gran error al decir que la "FAE parece haber establecido cierta superioridad aérea", porque de acuerdo con los hechos históricamente comprobados la FAE jamás estableció superioridad aérea alguna.

En efecto, después de la proeza hecha por los intrépidos pilotos de la Fuerza Aérea del Perú, dos aviones Mirage F-1 de la Fuerza Aérea del Ecuador, piloteados por los Oficiales FAE : Mayor Banderas y Capitán Uzcátegui, en circunstancias en que se acercaban al teatro de operaciones del Alto Cenepa sienten la amenaza de aviones peruanos de combate (Mirage 2000/DP y Sukhoi SU-22) que se acercaban amenazantes y raudamente a la frontera, los pilotos ecuatorianos, en un acto de cobardía, que cubrió para siempre con el lodo del baldón y de la deshonra tanto a ellos como a la Fuerza Aérea del Ecuador, deciden no presentar batalla a los pilotos peruanos y sus poderosas máquinas de guerra y atemorizados ante la evidente superioridad del adversario ipso facto tomaron las de Villadiego con una acción evasiva volando hasta sus bases y soltando chaff y flares.

Y los pilotos ecuatorianos hicieron bien porque durante todo el conflicto del Alto Cenepa se demostró categóricamente que no existieron pilotos ecuatorianos lo suficientemente valientes y capaces para sostener un verdadero combate aéreo, evidenciando los pilotos ecuatorianos con su conducta su manifiesta e indiscutible falta de entrenamiento así como su inferioridad cualitativa evidente frente a los pilotos peruanos.

La pusilanimidad de los pilotos ecuatorianos en rehusar combate aéreo es puesta en evidencia por el testimonio del Mayor FAE Raúl Eduardo BANDERAS DUEÑAS, quien, en el fragmento de la entrevista de FL330, dijo lo siguiente: "Mientras se efectuaba todo este proceso, siempre había una amenaza en mi radar warning, que es un radar pasivo, que comunica al piloto cuando está siendo amenazado por otro avión,..... pero nos surgieron otros aviones (Mirage 2000/DP y Sukhoi SU-22 Fitter FAP) atrás que no los veíamos, pero sentíamos la amenaza electrónica, ello nos obligó a apresurarnos en el cumplimiento de la misión descrita y concluir la acción..... y procedimos a retirarnos casi en vuelo supersónico al ras de los árboles para cubrirnos de la amenaza (proveniente de los aviones Mirage 2000/DP y Sukhoi SU-22 Fitter FAP) que se cernía atrás nuestro y nos dirigimos a nuestra base. La amenaza (proveniente de los mencionados aviones FAP) estuvo presente en este lapso por alrededor de 30 segundos, lo que nos obligó a lanzar unas laminillas que se llaman chaff y que se usan como contra medidas electrónicas y así nos perdimos y logramos arribar sanos y salvos".

De esta manera las palabras de Banderas reconocen elocuentemente la total supremacía aérea obtenida por la Fuerza Aérea del Perú sobre la Fuerza Aérea del Ecuador y fueron pues los aviadores peruanos los que impusieron respeto en el cielo del Cenepa.

El 10 de Febrero de 1995 la Fuerza Aérea del Perú se adornó con los laureles del triunfo al borrar literalmente -sin disparar un solo tiro- a la Fuerza Aérea del Ecuador del cielo cenepano obligándola a dejar desamparadas a las tropas ecuatorianas de tierra que impunemente fueron severamente castigadas y le demostró a los ecuatorianos y al mundo que los pilotos cazadores peruanos fueron los verdaderos amos y señores del cielo cenepano.

Pero los pilotos ecuatorianos, en un acto calificado como el colmo de la audacia y del cinismo, mintieron a sus superiores inventando un combate aéreo, que jamás existió, y se apoderaron groseramente de la autoría de los derribos ajenos (al alto mando de la FAE -que sabía que las aeronaves peruanas SU-22 fueron alcanzadas por la Artillería Antiaérea del ejército del Ecuador- no le pareció malo lo de los combates inventados y en aras de buscar prestigio para la fracasada y derrotada FAE apoyó a sus pilotos falsarios proclamándolos como "Héroes de la FAE") por lo tanto los dos pilotos ecuatorianos falsarios, por su cobardía y deshonestidad mostradas en las acciones bélicas aéreas del Cenepa, son una verdadera vergüenza para los pilotos cazadores del mundo.

El General de División EE Paco Rosendo MONCAYO GALLEGOS en sus "Apuntes de guerra" escribe lo siguiente : "Luego del revés sufrido por los aviones enemigos, disminuyeron notablemente los bombardeos aéreos y el enemigo comenzó a utilizar más intensamente la artillería y los morteros". En relación al accionar de la Aviación Peruana de Combate en el teatro de operaciones lo expresado por Moncayo es absolutamente falso porque la Fuerza Aérea del Perú, a pesar de la pérdida de 3 de sus aviones ocurrida el 10 de febrero de 1995, continuó con sus incursiones aéreas dentro del teatro de operaciones del Cenepa realizando sus aeronaves bombardeos a los objetivos enemigos y ataques punitivos y de hostigamiento a posiciones enemigas que con sus fuegos apoyaban a las tropas invasoras infiltradas en territorio peruano, como prueba de eso, según información ecuatoriana, el sábado 11 de febrero de 1995, a las 11:00 horas, aviones de la Fuerza Aérea del Perú ametrallaron los puestos ecuatorianos de Banderas y Numbatkaime (falso Banderas) que con sus fuegos apoyaban al invasor, no habiendo sido derribado ese día avión peruano alguno.

Y las misiones de ataque por parte de aviones de la Fuerza Aérea del Perú continuaron hasta el 14 de febrero de 1995.

Durante el conflicto, los aviones SU-22 de la F.A.P. llevaron a cabo 40 misiones de ataque completando 61 horas de combate real y lanzando sobre el invasor mas de 80 toneladas de bombas.

Cooper debe convencerse que fue la Fuerza Aérea del Perú la que venció a la Fuerza Aérea del Ecuador consiguiendo la total supremacía aérea en el Conflicto del Alto Cenepa pues los pilotos, el personal de la Defensa Aérea y de las Fuerzas Especiales de la gloriosa y victoriosa Fuerza Aérea del Perú, conocedores de la proeza cumplida por los heroicos y bravos combatientes de la Fuerza Aérea del Perú: Capitán FAP Percy PHILLIPS CUBA, Capitán FAP Miguel ALEGRE RODRIGUEZ, Coronel FAP Antonio SCHENONE OLIVA, Capitán FAP Raúl VERA COLLAHUAZO, SOTco.3 FAP Erick Gilberto DIAZ CABREL, Comandante FAP Víctor MALDONADO BEGAZO, Mayor FAP Enrique CABALLERO ORREGO, Comandante FAP Hilario VALLADARES y el Capitán FAP Gregorio MENDIOLA se llenaron de decisión y coraje para acabar definitivamente con la presencia del enemigo infiltrado en territorio peruano.

En efecto, días después, los combatientes de la Defensa Aérea de la FAP, en acción combinada con las Fuerzas Especiales, abrieron las rutas que permitieron la irremediable caída de la falsa base Tiwinza, pese a la maraña tecnológica tendida en el lugar por los invasores.

De esta manera en los días 11 y 12 de Febrero de 1995 los grupos de operadores de misiles supersónicos radáricos tierra-aire "STRELLA" de la Fuerza Aérea del Perú logran, en las alturas de la zona de falso Tiwinza, derribar 3 aviones (2 A-37B y 1 K-Fir) ecuatorianos (cifra impactante para evaluar el grado de daño inferido a una Fuerza Aérea en embrión como la Fuerza Aérea del Ecuador). El derribo de las aeronaves ecuatorianas fue decisivo para cambiar totalmente en favor del Perú el curso del conflicto, la Fuerza Aérea del Ecuador sufrió un fuerte descalabro y como consecuencia de eso los pilotos de la Fuerza Aérea del Ecuador ya no fueron capaces de apoyar a las fuerzas ecuatorianas de tierra porque tuvieron temor de que sus aviones sean abatidos, por consiguiente los bombardeos puntuales que realizaban libremente los aviones de la Fuerza Aérea del Ecuador sobre las tropas peruanas, dejaron de efectuarse, a diferencia de los pilotos peruanos que seguían volando el cielo cenepano, que ha sido siempre peruano, a pesar de que días antes 5 aeronaves de las Fuerzas Armadas del Perú (1 de la Aviación del Ejercito y 4 de la Fuerza Aérea) habían sido alcanzadas por las armas antiaéreas ecuatorianas. Este comportamiento es otra gran diferencia de calidad y moral entre los pilotos peruanos y ecuatorianos, por algo los pilotos peruanos son considerados entre los mejores pilotos del continente.

El 13 de Febrero de 1995 los aviones de la Fuerza Aérea del Ecuador realizaron vuelos lejanos, ya no pretendieron ingresar a la zona de combate, por temor a ser derribados por los misiles peruanos, sintieron la severidad del golpe con efecto y no mas volvieron. De esta manera la FAP logró mantener a la embrionaria fuerza aérea del Ecuador limitada a su propio espacio aéreo.

Pero ¿Qué habría pasado si los aviones de la Fuerza Aérea del Ecuador hubiesen regresado varias veces al teatro de operaciones luego del derribo de los 3 aviones de la Fuerza Aérea del Ecuador por parte de los misiles de la Defensa Antiaérea de la FAP?. Ecuador, con toda seguridad, se quedaba sin su Fuerza Aérea en embrión.

Los pilotos de la Fuerza Aérea del Ecuador no solo fueron neutralizados y mantenidos a raya por los misiles del Grupo de Tiradores de la Defensa Antiaérea de la FAP sino que como ya se explicó anteriormente jamas quisieron enfrentar, en un verdadero combate en el aire, a los experimentados y valientes pilotos peruanos y sus poderosas máquinas de guerra y los pilotos ecuatorianos hicieron bien porque durante todo el conflicto del Alto Cenepa se demostró categóricamente que no existieron pilotos ecuatorianos lo suficientemente valientes y capaces para sostener un verdadero combate aéreo, evidenciando los pilotos ecuatorianos con su conducta su manifiesta e indiscutible falta de entrenamiento así como su inferioridad cualitativa evidente frente a los pilotos peruanos, siendo esta la verdadera razón por la cual la Fuerza Aérea del Ecuador tuvo en apariencia menos pérdidas de aeronaves que el Perú.

Conseguida la total supremacía aérea sobre la Fuerza Aérea del Ecuador y cuando las alturas estratégicas, de la posición ofensiva-defensiva, dominantes sobre la zona de la falsa base Tiwinza estaban prácticamente tomadas por las tropas peruanas, entraron en combate los poderosos helicópteros Mil MI-25 Hind D de la Fuerza Aérea del Perú denominados "tanques voladores" o "fortalezas volantes" por la gran cantidad de armas que llevan y por la potencia de las mismas, que efectuaron impune fuego nutrido de cohetes para reducir a las últimas posiciones ecuatorianas que quedaban cerca de las instalaciones logísticas.

Gracias a la cobertura aérea las tropas terrestres peruanas consumaron la caída de este bastión ecuatoriano, aparentemente inexpugnable, el 14 de Febrero de 1995, para luego expulsar a las tropas ecuatorianas de nuevo y definitivamente el 22 de Febrero de 1995, día que el Ecuador recordará para siempre como su "Miércoles negro", porque no sólo le supuso perder en una sola jornada de combates el mismo número de soldados que hasta entonces había sumado, tras casi un mes de conflicto armado provocado por el, sino, porque según información periodística ecuatoriana, en ese día tuvo lugar la derrota masiva de las tropas ecuatorianas en el avance incontenible y victorioso de las armas peruanas hacia la falsa base Tiwinza ubicada en la cota 1061, ultimo reducto de los invasores en la zona, y por ende la categórica derrota militar ecuatoriana en el Conflicto del Alto Cenepa que fue reconocida por el Ecuador al calificar así ese día. Ahora este querido trozo de la patria ha retornado a la soberanía peruana, en la que se mantendrá por siempre mientras haya un corazón peruano dispuesto a defenderlo.

En sus "Apuntes de Guerra" el General de División EE Paco Rosendo MONCAYO GALLEGOS reconoce no solo la superioridad de las Fuerzas Armadas Peruanas durante el conflicto del Alto Cenepa sino que hace una descripción acerca del rol decisivo jugado por la Fuerza Aérea del Perú en dicho conflicto. Según el Gral. de División EE MONCAYO los días más álgidos de su relato están fechados el 8, 9 y 10 de febrero de 1995, cuando las tropas ecuatorianas sufren fuertes bajas al entrar en combate los aviones bombarderos Canberra B (I) MK.8 de la Fuerza Aérea del Perú, que en horas nocturnas tomaron por sorpresa a los ecuatorianos, bombardeando sus posiciones con bombas de mas de 1,000 kilos cada una. Según el relato del Gral. de División EE MONCAYO, el 9 de Febrero de 1995 "....se incrementaron los bombardeos de aviación (aviones Canberras B (I) MK.8 y cazabombarderos ligeros Cessna Alfa-37B Dragonfly subsónicos de la Fuerza Aérea del Perú) contra Tiwintza (Zona de la falsa base Tiwinza) impidiendo el avance nuestras tropas (tropas ecuatorianas)". Al día siguiente, 10 de Febrero de 1995, el Gral. de División EE MONCAYO da cuenta de nuevos bombardeos por parte de la Fuerza Aérea del Perú en Tiwintza (Zona de la falsa base Tiwinza) y Banderas y añade la presión que las tropas peruanas ejercían sobre las tropas ecuatorianas "....los bombardeos (de la Fuerza Aérea del Perú) comenzaban a causar estragos", dice el Gral. de División EE MONCAYO. El ataque aéreo peruano no solo acabó con toda la estrategia ecuatoriana sino que obligó a las tropas ecuatorianas a retroceder posiciones: En su parte del día 22 de Febrero de 1995, el Gral. de División EE MONCAYO señala haber sufrido las mayores bajas de la campaña: 13 muertos y 20 heridos.

Hemos afirmado que Cooper incurre en una falacia al decir que "la ofensiva peruana se detuvo" pues Tiwintza (cota 1061) -que era la ultima posición Ecuatoriana en la región- fue conquistada por las tropas peruanas el 22 de febrero de 1995, prueba de eso son los soldados ecuatorianos muertos así como el armamento enemigo capturado por los peruanos.


El discutido y nada confiable articulo esta en:

http://www.acig.org/artman/publish/article_164.shtml

Ver "Peru vs. Ecuador; Alto Cenepa War, 1995"


 

 

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