SU-27 GRULLA

El enorme caza tiene un aspecto sin duda impresionante. Con su dorso achepado y el morro
arrogantemente agachado, se encarama en el extremo de la pista como un predador. Y cuando el piloto
da gases, dos turborreactores increíblemente potentes disparan hacia el cielo al aparato tras una
carrera sorprendentemente breve. Levantando el morro hacia arriba, el Sujoi Su-27 "Grulla"
("Flanker", para los que aún siguen el desfasado código de la OTAN) trepa hacia el cielo como un
cohete. Éste fue el inicio de la pasmosa exhibición de agilidad que asombró a los espectadores del
multitudinario Salón de París de 1989. El MIG-29 había fascinado a los participantes de la Exhibición
de Farnborough el año anterior y ahora le tocaba el turno a su compatriota de mayor tamaño.



Con el experto poloto probador Víctor Pugachev a los mandos, el "Flanker" realiza una pasada a baja
velocidad sobre la pista. De improviso, el morro se levanta hacia atrás como por un latigazo y,
frenando rápidamente, se endereza verticalmente. Ahora el morro está vuelto hacia atrás ¡ A pesar de
que el avión sigue moviendose hacia adelante !. Después, como una cobra al ataque, el morro apunta
nuevamente hacia adelante y,con los 26.000 kg de empuje de sus motores, el Sujoi acelera alejándose
con seguridad. La "Cobra de Pugachev", como fue de inmediato denominada la maniobra del Su-27, probó
a los incrédulos occidentales que el nuevo caza soviético podía realizar maniobras imposibles para
los demás aviones de combate. Ya en los primeros años ochenta se oyeron rumores sobre los dos nuevos
cazas soviéticos que deberían haber puesto en estado de alerta a Occidente. Uno de ellos era una
criatura de la oficina de Proyectos MIG y el otro era fruto del Buró de Sujoi. La primera prueba
concreta de su existencia vino de las poco claras fotos de satélite tomadas sobre el centro
experimental de Shujovski, en la periferia moscovita.

El mayor de los dos cazas , el Sujoi Su-27, recibió la designación de RAM-J hasta tanto no se
dispusiera de nuevas informaciones. Pronto se le asignó el nombre en código de "Flanker",
flanqueador. Los nuevos cazas parecían poseer una configuración similar, con doble deriva vertical, motores
separados entre sí y semialas bien integradas con la parte anterior del fuselaje. Por entonces la
mayoría de los analistas occidentales no tenía muy buena opinión de los proyectistas soviéticos y
por tanto muchos dedujeron que los nuevos aviones soviéticos no eran más que una mala copia de los
proyectos norteamericanos, ya que todas esas características estaban ya presentes en cazas como el
F-14, el F-15, el F-16 y el F/A-18.

Las cualidades maniobreras del Su-27 le han convertido en montura de los equipos
acrobáticos, como estos "Caballeros Rusos"

El Sujoi Su-30 es una versión del "Flanker" optimizada para la interceptación a largo alcance