| Las cerdas de
cría son explotadas como si fueran máquinas de
producción. Pasan casi toda la vida confinadas en
estrechas jaulas, prácticamente inmovilizadas durante
el embarazo (16 semanas) y la lactancia (3 semanas), y
así preñez tras preñez. Además no sólo se les niega
el derecho a hacer ejercicio, escarbar, caminar, dormir
en lecho... ¡Es que ni siquiera pueden darse la
vuelta!. Se les impide desarrollar un comportamiento
natural.
ADDA y ANPBA luchan para
que estas cerdas vivan al aire libre. O, en todo caso de
estar en naves, que no vivan aisladas en su encierro,
sino en grupos, ya que son animales muy sociables y que,
además, cuentan con lechos de paja donde recostarse.
¡Ahora
tenemos la oportunidad de conseguir este cambio! La
legislación europea sobre el bienestar de los cerdos
está siendo revisada.
En Europa
(incluyendo España), unos SEIS MILLONES de cerdas de cría
están prisioneras en estas jaulas.
Resulta muy
cruel que estos animales sufran tan intensamente, por lo
que es preciso conseguir que este enjaulamiento quede
prohibido en toda Europa, como ya lo han hecho en el
Reino Unido y Suecia, y están eliminándolo
progresivamente en Finlandia, Holanda y Dinamarca. Es
preciso que España también lo haga.
También
los llamados cerdos de engorde (criados para el consumo)
viven encerrados y sometidos a cría intensiva, en
espacios superpoblados, congestionados. Víctimas de un
profundo estrés, por el reducido espacio vital, la
carencia de estímulos, etc., suelen morderse el rabo
unos a otros. Para prevenir esto, los productores cortan
el rabo y los dientes a los cerditos casi recién
nacidos... ¡todo ello sin anestesia!. También los
castran (sin anestesia), con el pretexto de que se
empeoraría el sabor de la carne si el cerdo alcanzara
la madurez sexual sin haber sido castrado, aunque sea
sacrificado antes de alcanzar dicha madurez. Por lo
tanto, la castración es un acto cruel e inútil.
Existen terribles imágenes de video que lo demuestran.
ADDA y ANPBA
también trabajan para que estos cerdos vivan en
espacios mayores, con un lecho de paja, y que se prohíban
estas dolorosisimas castraciones y cortes de rabo y
dientes.
¡PARTICIPE
EN ESTA CAMPAÑA!
Escriba o
llame a muestro Ministro de Agricultura, solicitándole
que ponga fín a esta situación en España y que apoye
dicho cambio en el Consejo de Ministros de Agricultura
de la EU.
Excmo. Sr
Ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación.
Pº
Infanta Isabel, nº 1. 28071 Madrid.
Teléfonos:
913 47 51 40 / 913 47 51 4. Fax: 914 67 58 54
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