Principal

Actividades  

Testimonios

Midis

Cancionero

Consejos

Poesías

Reflexiones  

Humor

Notas de interés

Buscadores

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Me llamo Rosalía Jost, tengo 20 años y desde hace un pocomás de 12 meses, han ocurrido cosas maravillosas en mi vida.

Yo sufrí mucho, y he pasado cosas tan dolorosas para un ser humano, como por ejemplo ser huérfana desde los 15 años.

Así es, hace ya 12 años perdí a mi mamá por un cáncer de piel y pasados casi 8 años después perdí a mi papá porque el cancer y otras complicaciones no lo abandonaron.

Fue así como a los 15 años, me encontré junto a un hemano mayor(18años) y dos menores (11 y 6 años), sin padres, sin una solvencia económica estable y con un terrible trauma espiritual. Sufrimos mucho, pero de una u otra manera, cada vez que sentíamos ahogarmos, algo nos volvía a dar esperanza.

Cuando terminé el secundario, deseaba fervientemente ser enfermera y al cabo de 9 meses, mediante un curso intensivo lo conseguí y sin haberlo terminado por mi conducta y notas pude empezar a trabajar, esto ya hace un año y seis meses.

Mi hogar está progresando: estamos levantando la casa de material, mis hermanos han estado trabajando desde hace ya cinco y dos años, y nuestras relaciones han mejorado muchísimo.

A pesar de todos estos años de sufrimiento, suplicios y hasta aveces momentaneas locuras, hoy puedo reconocer la razón por la cual pude superar el dolor que me invadía, y esa rozón tiene nombre y apellido: JESUCRISTO DE NAZARETH.

El llegó a mi vida y me abrazó como jamás nadie lo había hecho, por primera vez alguien me amaba incondicionalmente y sin límites, reconocí su amor y le entregué mi corazón, así como estaba, lleno de cansancio, dolor, reproches y pecados y El me devolvío una "NUEVO".

De a poquito le fui dando cabida en mi corazón, en mis manos, en mi boca, en mi mente y el comenzó a restaurarme y a reinar en mi vida. Me perdonó todos y cada uno de mis pecados desde el principio de mi vida, hasta mi propia muerte y además me regaló la salvación eterna.

Ahora sé que el mismo Dios al que había reprochado tantas veces de soledad y dolor, por su gran miseridordia había llegado a mis padres antes de mirir y como lo reconocieron como su salvador personal, en este momento ya me esperan en la mesa del Señor, para celebrar juntos la victoria de Cristo sobre el pecado.

Vos quisas piensen que sos muy malo o muy bueno y que no lo necesitas, pero yo te digo "si no lo necesitarás, El no habría muerto por vos".

Hay todo un precioso mundo de amor, gozo, paz y bendición que él guarda para vos, pero es tan justo y recto que no va a entrar a tu vida si vos no se lo permitís.

Yo te desafío a aceptarlo en tu vida. Habla con él que te escucha y está ancioso de poner un nombre más, como por ejemplo el tuyo, en el Libro de la Vida.

El te ama, no importa como sos, dejate abrazar por él y si tu corazón está dispuesto vas a enamorarte de él de tal manera que tu historia triste se esfumará.

Decidite por Jesús que no te vas a arrepentir.

Bendiciones:

                   Rosalía.

 

 

Si querés que te ayude en algo, no lo dudes, escribime a

buenasnuevas@galeon.com que te contestaré encantada.

 

 

 

 

 

 

 

Mi nombre es Rita, tengo 26 años, vivo en esta ciudad, Oberá, provincia de Misiones y quiero compartirles lo más hermoso que aconteció en mi vida.

Realmente Jesucristo me treansformá de manera radical y no tan sólo amí, sinó a toda mi familia. Cuando andaba por el mundo sin conocer al Señor solamente quería satisfacer mi ego y al enemigo de mi alma; fui una mujer atada a la idolatría venerando imágenes, atada a vicios creyendo que estos me daban cierto prestigio ante la sociedad, cualquier oportunidad de concurrir a fiestas o discoteque era motivo de darme a la bebida para emborracharme y estar alegre, sin darme cuenta que sólo hacía payasadas de la cual todos se reían y se divertían, mi gran ego me era alimentado de distintas maneras y hoy me doy cuenta que cometía todo lo vergonzante.

Hace un año y medio Jesús tocó mi corazón en un momento especial, mi relación de pareja estaba destrozada en medios de peleas, gritos, insultos y celos, ya era insostenible para una convivencia; habían llegado días en que sólo quería morirme por tan mala suerte y no poder encontrar el sentido a mi vida. Pero alguien me habló del Señor Jesús que golpeó a mi corazón aún cuando yo lo rechazaba y en ocasiones concurrí a la Iglesia para burlarme y por curiosidad. Pero el Señor cambió mi vida en un momento, entró a mi corazón y sentí que algo se rompió dentro de mi vida, lloraba y lloraba sin poder parar, toda mi angustia, todas mis tristezas desaparecieron.

Ahora tengo a mi Señor dueño de todo y con tanta misericordia y amor, me llenó de alegría, se llevó mis cargas y a partir de entonces comencé a experimentar de la gloria de Dios y sus bendiciones comenzaron a abundar en mi vida, en mi casa y en mi familia, el Señor también obró en la vida de José, mi pareja, quien aceptó a Jesucristo como único Salvador, hoy es una persona nueva y renovado de amor.

Actualmente el Señor bendice nuestro hogar en todo sentido: económico, laboral, nuestra relación ha cambiado como el día a la noche; los dos comprendimos que ólo debemos seguir la voluntad de nuestro Padre Celestial y obedecerlo en todo y nuestro principal objetivo es casarnos en el próximo mes (noviembre) y juntos extender el Reino de Dios.

Anhelo que Dios te bendiga a vos y a tu familia como lo hace conmigo.

Rita.

Si querés que te ayude en algo, no lo dudes, escribime a

buenasnuevas@galeon.com que te contestaré encantada.

 

 

 

 

 

"Hermanos, ciertamente el anhelo de mi corazón, y mi oración a Dios por Israel, es para salvación" Romanos 10:1

 

Este texto, hace unos años atrás saltó de mi Biblia, una mañana, cuando estaba haciendo mi devocional. Hacía ya tiempo que Dios me había llamado como misionera. Durante años pensé que el Señor me quería en algún lugar de la Argentina. Por eso me había preparado en el Instituto Teológico aquí.Cuando Dios puso en mi corazón irme del país me rebeé. ¿Por qué si aquí hay tanta necesidad? ¿Cómo lo haré si es tan difícil? Pero nuestro Padre Celestial tiene su manera de convencernos y su voz fue tan suave como persistente. El nunca presiona, simplemente habla de maneras diferentes hasta que caemos rendidos a Su Voluntad. Eso fue lo que pasó conmigo. Pero entonces ya deseaba saber adónde iría, qué lugar tenía planeado Dios para mí. Fue así como comencé a orar en este sentido y durante ese tiempo fue que El me lo mostró con este versículo. Yo pensé que era una broma de mí Señor. Después de todo, El tiene muy buen sentido del humor. Pero No!. De diferentes formas me lo fue confirmando. Y desde entonces he buscado tener contácto con judíos, he leído todo lo que pude sobre Israel y me he conectado con JAMI, que es el Ministerio al Pueblo Escogído aquí en Argetina, quienes se dedican a evangelizar a los judíos. Pero ahora el Señor ha puesto otra inquietud en mí y es que debo prepararme mejor para servirle en esta tarea. Por eso estoy haciendo lo posible para ir a estudiar en el C.C.M.T. (Centro de Capacitación Misionera Transcultural), en la ciudad de Córdoba, Argentina. Este es un Instituto donde enseñan, a quienes tienen un llamado transcultural, cómo trabajar con otra cultura, cómo adaptarse, cómo encarar el aprendizaje de otro idioma, cómo elaborar diferentes estrategias para evangelizar a personas de otra cultura, etc. Pero, pos supuesto, esta capacitación hay que pagarla. Yo no dispongo del dinero necesario para hacerlo, ya que actualmente estoy aportando mi sueldo de Maestra Jardinera, para el mantenimiento de mi casa, (vivo con mis padres que son de avanzada edad, mi padre es Pastor, y recorre diferentes Iglesias predicando la palabra, ellos no tienen ningún ingreso fijo). Yo debería ir a Córdoba en el mes de marzo y tendría que quedarme allí por nueve meses.

Desde ya estoy muy agradecida a las personas de mi Iglesia, que se amprometieron a contribuir, mensualmente, con una cantidad de dinero.

El único problema que se me tresenta es que no me otorgan una licencia en mi trabajo con gose de haberes, esto hace, que necesitaría más contribuyentes, para así porder precindir de mi sueldo. Si alguien siente el deseo en su corazón de contribuir, desde ya estoy muy agradecida y se que Dios les bendecirá muy ricamente.

También les pido a todos que esten orando fervientemente para que Dios pueda habrirme las puertas necesarias.

                                                  Cristina Holowaty

Les dejo mi dirección postal:

Cristina Holowaty

Formosa 557 Casilla de Correo 321

Tel: 03755- 4-26562

Si quieren contactarse conmigo, también pueden escribirme a buenasnuevas@galeon.com les contrestaré lo más pronto posible.

 

Les cuento que Cristina ya está en Córdoba, realizando los estudios. A pesar de las dificultades económicas se ha ido igual, por Fe. Sabe que Dios proverá para ella y sus padres. Si sos de esas personas que te gusta escribir, te pido que lo hagas, así le darás fuerzas, te puedo asegurar que lo necesita y si podés ayudarle económicamente, hacelo, que también lo va necesitar. Gracias. Claudia (Web Master)

 

 

 

 

 

 

Antes de conocer a Cristo y tener una experiencia personal con Él, vivía enredada en muchos placeres momentáneos y pasajeros, sin tener paz y sin esperanza alguna. Conocí a Jesús en el momento más crítico de mi vida; estaba “tocando fondo” y los problemas que me parecían grandes montañas se me venían encima. Un día una persona me preguntó, ¿cómo estás frente a Dios?. Poco tiempo después, me acerqué a una iglesia; la palabra de Dios comenzó a incomodarme y finalmente un domingo le pedí perdón a Dios y le dejé que entrara en mi corazón y comenzara a gobernar mi vida. Les puedo asegurar que nunca había experimentado tanta paz y amor. Desde ese momento mi vida tuvo un cambio rotundo, y hasta el día de hoy sigo cambiando día a día, con la ayuda del Espíritu Santo. No es fácil, pero “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13)     

 

Amén.      Claudia Fabiana Hintz

 

 

 

 

 

 

 

“Traed todos los diezmos al alfolí...; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y vaciaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde”

 

    Realmente lo he comprobado, Dios es fiel. Esto se hizo realidad en mi vida.

Una vez necesité pagar urgente una cuenta y no me alcanzaba el dinero para cubrirla. Además mi patrón no tenía para pagarme; pero en eso llega un cliente y realiza una compra inesperada. Oh, casualidad tenía justo el dinero que necesitaba para saldar la cuenta.

 

No, no y no; ¡no fue una casualidad!. Desde que comencé a diezmar, a creer y a obedecer la palabra de Dios, Él me ha comenzado a bendecir en gran manera.

 

¿Te animas a comprobarlo? Hacelo y verás que realmente que Dios cumple sus promesas.

                       Pedro Schmechel

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Una nueva aventura

Hace casi un año atrás ( 28-02-02) yo estaba rumbo a Córdoba para iniciar una nueva etapa en mi vida. Iba para prepararme en el CCMT (Centro de Capacitación Misionera Transcultural). El llamado que Dios me había hecho para servirle en Israel exigía una preparación específica.

Esos nueves meses fueron extraordinarios. Hubo mucho aprendizaje no sólo teórico, sino principalmente práctico. Hubo la oportunidad de un mayor conocimiento de Dios. Hubieron pruebas y dificultades, pero también victorias y crecimiento en la fé. Gracias a Dios pude conocer a muchos hermanos y así comprobar que realmente somos una  gran familia. Sobre todo agradezco a mi Padre Celestial pos haber conocido a los Mocovíes. Ellos me enseñaron muchas cosas: a confiar en Dios plenamente, a buscarlo en primer lugar y no como último recurso frente a un problema, a ser paciente ("nosotros somos pacenciosos, no hay por qué apurarse" era una de sus fraces), a que la hospitalidad es muy importante y que cuando llega una visita hay que dejar todo lo demás de lado, a compartir lo que tengo aunque sea muy poquito (para ellos en valiosa la acción en sí, no el valor material de las cosas). Es cierto que tuvimos que vivir cuatro meses y once días sin electricidad, sin agua corriente, que caminábamos 400 metros para buscar agua de un pozo (solamente hay cuatro pozos para más de mil personas), que el viento y el polvo fueron una constante durante más de dos meses, que luego hubo mosquitos, polvorines, además de sapos, ranas ( que se metías entre nuestras cosas), lagartijas y víboras. Per ¿qué era eso frente a todo lo otro? Noches de luna y  estrellas que en la ciudad no se aprecian, el canto de los pájaros, el silencio, la frescura del monte (selva) en época de calor, el placer de andar en bicicleta por las picadas (caminos) a traves del monte, etc. Lo más importante de todo era saber que estaba haciendo la voluntad de Dios y que de esta experiencia saldría fortalecida para enfrentar el próximo paso.

Lo que sigue es el aprendizaje de idiomas (inglés y hebreo) y comenzar a hacer los trámites pertinentes para viajar a Israel. Por eso es que nuevamente voy a Córdoba. Allí buscaré trabajo (como docente), comenzaré a estudiar los dos idiomas y trataré de tomar contácto con judíos.

Esta es una nueva aventura de fe, pero ya aprendí que "Cuando el saeñor invita Él paga". Yo confío en su fidelidad. Sé que éste es su planpara mi vida y solamente anhelo obedecerle. Por eso inicio esta próxima aventura.

Hasta la próxima:

Cristina

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Me llamo Laura Andrea  Anocibar de Fuglistaler, tengo 32 años, mi familia está formada por mi esposo Fabián, mis hijos Iara de 4 años, Zahira de 2 años y Gaddiel de 8 meses.

A los 18 años de edad mi hermano que tenía a Cristo en su corazón, quiso llevarme a los pies de Jesús, le seguí la corriente, pero no estaba convencido mi corazón. Hasta los 24 años mi vida fue un caos, iba de mal en peor involucrándome en cosas del mundo.

Desesperada y depresiva, porque no tenía la seguridad de nada, cansada de las mentiras,  de que nadie me quisiera de verdad y de no sentirme valorada como persona y como mujer empecé a leer la Biblia, buscando a Dios, sabiendo que era el “único” que podía solucionar mi vida, es entonces que comencé a trabajar como maestra de Escuela Dominical en una congregación Luterana (a la cual pertenecía).

Sin darme cuenta y de una manera natural por las noches me encerraba en mi cuarto y cantaba canciones al Señor, después leía la Biblia y eso traía paz a mi corazón.

Recuerdo con mucha alegría, aquella noche que leí Lucas 7: 37-50, el relato de la mujer pecadora  que lavó con sus lágrimas los pies de Jesús y los secó con sus cabellos; ese día hice lo mismo, me arrodillé y empecé a llorar, le pedí perdón a Dios por todos mis pecados y en ese instante sentí literalmente como un peso de cemento desaparecía de mis hombros y por primera vez estaba limpia de TODOS  mis pecador, ya no había nadie que pudiera señalarme con el dedo para acusarme.

Durante todo ese tiempo, a pedido de mi hermano, la Iglesia Buenas Nuevas estaba orando por mí sin que yo lo supiera, es más, mi marido estaba orando por mí y aún no me conocía.

Esa moche me entregué al Señor Jesús y tuve la plena seguridad que si me moría iba a estar en su presencia eternamente. Mi vida cambió, me sentí fuerte, segura, llena de paz, protegida y sobre todo supe que mi Jesús me amaba tal cual yo era.

Desde ahí, comencé a buscar más del Señor, me congregaba en una Iglesia Luterana, ésta no llenaba mis expectativas, es así que decidí ir a algunas reuniones a la Iglesia Evangélica Bautista Buenas Nuevas.

En un momento me enamoré tanto del Señor, que quería dedicarme tiempo completo a El. Les dije a mis padres que quería estudiar para ser Pastora y servir en la iglesia Luterana.

Pasó el tiempo y me cambié a la iglesia, Buenas Nuevas, dejé pasar el llamado porque pensé fue algo momentáneo.

Durante ese tiempo, oraba por una pareja que tuviera las mismas ganas de servir al Señor y con la misma fe. Al tiempo le conocí a Fabián, nos pusimos de novios y al año y siete meses nos casamos. Al mes y medio de casada me embaracé de mi primer hija Iara. Cuando ella tenía 9 meses estábamos con mi esposo un tanto desorientados con respecta a si teníamos el llamado misionero o no, la Iglesia recibe la visita de un Profeta, el cual empieza a predicar y el Señor lo llama a confirmar llamados. Se nos acerca y nos toca a los dos diciendo: ... “ustedes son llamados a ser Siervos de Dios”... , Dios confirmó el llamado.

Pasó el tiempo, empezamos a salir a evangelizar todo los sábados con un grupo de adolescentes, es entonces que con mi esposo pasamos por una crisis y eso hizo que yo comenzara a depender totalmente del Señor y reclame las promesas dadas por El, como la del Salmo 2:8

.. “Pídeme que te dé las naciones como herencia y hasta el último rincón del mundo en propiedad, y yo te los daré”....

Busqué en TODO TIEMPO a Dios, y me dio palabra: Deuteronomio 6:10-12

... “10 El Señor y Dios de ustedes los va a hacer entrar en el país que a sus antepasados Abraham, Isaac y Jacob juró que les daría. Es un país con grandes y hermosas ciudades que ustedes no construyeron; 11 con casas llenas de todo lo mejor, que ustedes no llenaron; con pozos que ustedes no cavaron, y viñedos y olivos que ustedes no plantaron, pero de los cuales comerán hasta quedar satisfechos. 12 Cuando eso suceda, procuren no olvidarse del Señor, que los sacó de Egipto, donde eran esclavos”..

pero me pidió algo, NO OLVIDARME DE EL.

Cuando me sentí mal, el Señor, a pesar de mi rebeldía, me seguía hablando y estaba junto a mí, preparaba mi corazón  para una nueva etapa, no me dejó Sula, no me abandonó, ni me reprochó, al contrario, con amor y dulzura de decía lo que debía cambiar.

Preparó mi corazón  para tomar por fe todas sus promesas y es por eso que llegó el tiempo de prepararnos durante 5 meses es JUCUM.

Nos vamos a Corrientes Capital, por fe, sin ahorros, sin nada más que las promesas, pero estamos parados en la roca fuerte y no habrá tormentas que rompan nuestra casa, porque está firme en el Señor.

Deuteronomio 7: 9 nos dice: ... “conoce, pues, que Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta mil generaciones...”

01-08-02