IDEOLOGIA Y POLITICA DE AUTOGOLPES DE ESTADO   ( IV )

 

Ciclo vital de un autogolpe presidencial de Estado:  génesis, nacimiento, desarrollo y muerte clonada.[i]

 

Xavier Gamboa Villafranca[ii]                                                          30 de abril del 2002

 

 

            Un autogolpe de Estado no es un hecho aislado, perdido en el tiempo.  Así lo apuntan los resultados del análisis de literatura académica especializada, de los casos ruso y peruano.  El día en que se anuncia la salida de la legalidad, por parte de un Presidente en funciones, es, efectivamente, un momento.  Importante, ciertamente, pero que no por ello deja de ser sólo un punto en el flujo de la historia.  Finalmente, ese momento forma parte de un intervalo bastante mayor de historia.[iii]  

Infiriendo y generalizando, a partir de los casos de Boris Yeltzin y Alberto Fujimori, puedo afirmar que un tipico[iv] proceso de éxito autogolpista, en su conjunto, frisa entre los 6 y los 10 años de duración[v].  Aún más, en lo que sigue propongo, una periodización de TODO el proceso autogolpista.  Abarca, desde cuando no exite más que como simiente el autogolpe, hasta que desaparece del escenario político  su principal protagonista:  la persona mísma que, antes, apareció como dando el autogolpe.  

En esta periodización incluyo el antecedente inmediato del proceso autogolpista, tres momentos y tres fases.  ¿Cuáles son y, brevemente, en qué consisten?  Veámoslos, a continuación.

A)Un periodo de progresiva democratización, de más ó menos una década de duración.-  La fracción que detenta el poder económico NO tiene la hegemonía, en la esfera de la dominación política.  Sus estrategas deciden que lo más conveniente es tomar directamente, en sus manos, el ejercicio del poder del Ejecutivo nacional.  (Esta es el ANTECEDENTE inmediato al intervalo autogolpista al que aquí me refiero)

B)Momento de arribo formal a la plataforma representada por la Presidenci-   Es el momento en que se le toma protesta, como Presidente, a una persona sustentada por el gran empresariado internacional-doméstico.-  Esta persona carece de significativa fuerza política propia, en ocasiones hasta de partido político, pero el hecho es que ha logrado triunfar electoralmente.  Empieza, en sentido estricto, el intervalo autogolpista.  (Momento “TPP”, Toma de Protesta del Presidente)

C)Año y medio, a dos años, de gobierno por populismo de derecha.-  Asume el máximo estrato del poder político formal de un Estado Nacional, con el compromiso de imponer un proyecto económico que se centra en los negocios y el entrpreneurship –con sus correspondientes compromisos con corporaciones multinacionales e, inclusive, de integración a economías mayores-.  Una efectiva actuación presidencial en descargo de estos compromisos, asumidos desde antes de llegar a la silla presidencial, trangreden, ó por lo menos trascienden, al órden legal imperante.  Por tanto, al avanzar en esta dirección, no puede rendir cuentas públicamente.  Un Congreso, en que el partido ó grupo del Ejecutivo tiene minoría, le exige progresivamente cuentas ó información respecto a propósitos, medios utilizados para su consecución y logros en la materia.  Progresivas contradicciones auspiciadas por el titular del ejecutivo, con los poderes legislativo y judicial, con sustentos político-populares logrados a través de una campaña de mannipulación ideológica cuyo eje es el populismo de derecha.  (Fase en que el núcleo político-estratégico, de la fraccion  de “hombres de negocios” que sustenta al Presidente, va preparando el autogolpe)

D)Momento histórico en que el Presidente proclama que hay emergencia nacional, producto del manejo de la “imagen de violencia latente”.[vi]  Se sale “temporalmente” de la legalidad, desconociendo a los otros dos poderes y a la constitución.  (El momento “DAE” -Día del Autogolpe de Estado- )

E)Hasta tres años de dictadura de derecha, posteriores al DAE.-  El Presidente gobierna a través de decretos, en combinación con retratos hablados de referendums. Entra en vigor una nueva constitución, hecha a la medida requerida para el arranque del  cumplimiento de los compromisos básicos, que el anterior órden legal impedía cirstalizar, sancionada por el nuevo poder judicial.  Se constituye el nuevo poder legislativo, en donde hay mayoría proclive al Presidente.  El sistema de partidos políticos se mantiene en niveles absolutamente mínimos.(Fase posautoglpista, de dictadura de derecha)

F)Hasta cinco años de democracia restringida.-   La mísma persona que llegó a la Presidencia por elección, que dio el autogolpe, que ejerció despues la dictadura de derecha como Presidente de Facto, ahora gana las elecciones conforme a las reglas del juego de la nueva constitución que él mismo “catalizó”.  Ejerce el gobierno, a través de un periodo Presidencial  “institucional”, conforme a las reglas del juego de la “nueva” constitución.   La legitimidad se mantiene en niveles “tolerables”, merced al uso supraintensivo de encuestas de opinión pública, referenda y campañas ideológicas vía medios de comunicación colectiva. Desde la Presidencia, se aplica una política económica, claramente y sin ambajes, de derecha.  Afloran contradicciones entre el Ejecutivo y el nuevo Legislativo, auspiciadas en esta ocasión por movimientos de rotación dentro del bloque mísmo que está en el poder.  Fracciones del empresariado, que se autoperciben como no adecuamente privilegiadas en el nuevo status quo, reclaman –por sí mísmas, y a través de sus representantes en el Congreso  y en los medios de comunicación- una mayaor proporción del reparto de la riqueza.  (Fase posautogolpista, de institucionalización de una democracia erosionada por la derecha)

G)Momento en que el Presidente dá abruptamente por terminada su gestión.-   Puede adoptar la forma de renuncia (el caso de Boris Yeltzin, en la Federación Rusa)... ó hasta de huída de la justicia que él mísmo “ablandó”  (por ejemplo, la orden de aprehensión de Alberto Fujimori).  Sea como fuere, se ausenta del escenario, formalmente acicatado por presiones sociales, particularamente por las emanadas de los poderes legislativo y/ó judicial.    En realidad lo hace, más por una suerte de acuerdo con los señores del dinero;  magnates de su propio país, y del país cuya economía funje como metrópoli respepecto a la suya.     Él,  la persona que preparó y dio el autugolpe, que gobernó sin cortapisas inmediatmaente despues, para posteriormente institucionalizar la democracia erosionada por la derecha, ha concluído adecuadamente la encomienda de crear las condiciones para el reinado único y exclusivo de la fracción financiero-especulativa del capital transnacional.  En aras del proyecto global y a largo plazo de esta fracción, otra persona debe ahora suplirlo, para “dar la cara” desde la Presidencia.  El concluyó la fase creativa;  toca a otro ahora iniciar la fase operativa, para coordinar el proceso de operar lo que él creó.  El trazó el camino, otro, ahora, debe aparecer transitándolo.  Su “vida útil” terminó, en la Presidencia.  (Momento de expulsión, con el que termina el primer ciclo del proceso autogolpista, y empieza uno nuevo.)

 

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[i] El documento que se presenta para difusión por el diario mexicano  “Por Esto”, es parte del artículo que será la contribucón del Profesor Xavier Gamboa al trabajo colectivo de la investigación, actualmente en fase de operación, “Periodización del manejo ideológico en la preparación de  autogolpes de Estado:  Perú y Federación Rusa”, en que participan 12 académicos de universidades y ONG’s de México y Canadá.  La conclusión del artículo completo ha sido programada para el 15 de mayo del 2002.  El estudio contempla el análisis de 13 tésis doctorales y 48 artículos  publicados en revistas académicas de reconocido prestigio internacional.  La propueesta de investigación respectiva, así como los avances que se van generando, los materiales teóricos y empíricos utilizados, así como las bases de datos respectiva, pueden verse en el sitio, actualmente en construcción, http://www.angelfire.com/ok3/xgamboa/colpe/pagprin.htm

[ii] Profesor-Investigador de la Universidad de Quintana Roo, de México,  el Dr Xavier Gamboa coordina el proyecto colectivo de investigación mencionado en la nota 1.  Su correo electrónico es:  xgamboa@correo.uqroo.mx 

[iii] En ésto hay consenso, entre los académicos dedicados a investigar al respecto.  Kurt Weyland (“A Paradox of Success? Determinants of Political Support for President Fujimori”, International Studies Quarterly.  Volúmen 44, Número 3.  Septiembre del 2000),  por ejemplo, lo deja entrever, al referirse al caso peruano, en los siguientes términos:  “Con la suspensión del órden constitucional que el Presidente Alberto Fujimori anunció el 5 de abril de 1992, se cierra un ciclo de 12 años del experimento peruano con la democratización.  Desde 1980 y hasta 1992, Perú había experimentado dos transferencias pacíficas del poder y una vívida competencia multipartidista...”  El profesor Weyland es académico de la Vanderbilt University.  En caso de interés en comunicarse directamente con él, favor de solicitar su correo electrónico y datos de localizción al Dr Xavier Gamboa.

[iv] El término “típico” está aquí siendo utilizado, con el mísmo contenido conceptual que Weber da al término de “tipo ideal”.  Véase, Weber, Max:  Economía y Sociedad.  Introducción.  Fondo de Cultura Económica.  México.  1994.

[v] Todo intento de periodizar la historia política, implica riesgos de cometer errores en el ámbito cognoscitivo.  Correre estos riesgos.  Hago el planteamiento y  me someto a la crítica de quienes practican la ciencia social aplicada al estudio de coyunturas de lucha política.

[vi] Ciertmanete, éste es un concepto nada nuevo.  Fue introducido por el politólogo Luis Molina Piñeiro,  como factor que explicaba el por qué el gobierno mexicano estimulaba la realización de manifestaciones de inconformidad, en vías públicas, de jornaleros agrícolas, campesinos pobres y desempleados, al iniciarse la década de los años 70 del siglo XX.   El planteamiento era:  desde las alturas de la burocracia pública, de hecho se auspician estas manifiestaciones porque eso le permite al gobierno argumentar:  “ó están con mi política, ó ahí está, latente, la violencia social que irremediablemente irrumpirá, si mi política fracasa”.   El mensaje:  ó me apoyas para controlar a la violencia, ó ésta te destrozará.  En esta imagen, el ente social cuya violencia latente se hace temer, puede ser una guerrilla, el narcotráfico, un movimiento étnico-separatista, el delito organizado, una red de terroristas internacionales...  ¡Siempre es posible encontrar a quién atribuir el papel de estar dispuesto (siempre, en estado latente) a ser el villano social!