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1)- "Exito y fracaso"
2)- "Salamanca, ciudad universitaria"
3)- "Algunas reflexiones sobre la educación"
4)- "La temida selectividad"
5)- "Paloma hace selectividad"
6)- "España es el 3er país de la U.E con más escuelas privadas"

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EXITO Y FRACASO
Según datos del Ministerio de Educación y Ciencia español, el fracaso escolar afecta a uno de cada cinco alumnos de Educación Primaria y Secundaria, cifra que aumenta en Formación Profesional y COU. El fenómeno no es exclusivo de nuestro país. Las conclusiones de una investigación desarrollada en la Unión Europea revelan que, entre 1986 y 1987, más de medio millón de jóvenes no obtenían el diploma correspondiente al final de la escolarización obligatoria o no acababan ésta en condiciones normales.

A pesar de que a psicólogos, pedagogos y educadores no les gusta utilizar el término "fracaso" y prefieren sustituirlo por el de "éxito" escolar, el fracaso suele entenderse como la repetición sucesiva de dos o más cursos por parte de un alumno normalmente dotado.

Hay muchos factores que intervienen en el éxito y el fracaso en los estudios. La situación socioeconómica de la familia y su ambiente cultural influyen en gran medida en el niño y el adolescente. Los estudios detectan que, a mayor nivel educativo, profesional y social de los padres, se observa un mayor rendimiento académico de los alumnos.

A veces los problemas tienen su origen en la educación temprana, especialmente en el dominio del lenguaje por parte del niño. Todos los expertos coinciden también en citar como una de las principales causas del fracaso en los estudios la falta de detección precoz de determinados problemas de aprendizaje, entre ellos la falta de comprensión lectora, que obliga al alumno a gastar todas sus energías en tratar de entender un texto. Esto origina una indiferencia, si no un rechazo frontal a la lectura.

La apatía en los estudios es causada a veces por una inadecuada administración del tiempo dedicado al ocio o la influencia negativa de la televisión y los video-juegos. La teleadicción conduce muchas veces a la pasividad. La ayuda familiar es importante pero también lo es que el estudiante adquiera hábitos de trabajo personales. Los hábitos de trabajo adquiridos en las primeras etapas escolares perduran con el paso del tiempo.

La transición de Primaria a Secundaria, el cambio de centro, o el fin de los estudios obligatorios, constituyen a veces un cambio brusco para el estudiante. El asesoramiento tanto a alumnos como a padres, la adaptación curricular ante problemas de aprendizaje concretos, el desarrollo de determinados programas de atención a la diversidad, y la información sobre salidas académicas o profesionales al final de la enseñanza obligatoria, son factores que determinan la trayectoria educativa y deben ser asumidos por las instutuciones docentes.
Revista electrónica TECLA , edición de 25 de marzo de 1996


SALAMANCA, CIUDAD UNIVERSITARIA

La ciudad de Salamanca es la sede de la universidad más antigua de España. Salamanca es su Universidad, sin ella no sería lo que es.

Fue el rey Alfonso X el que dio título de Universidad al Estudio General de Leyes de Salamanca en el año 1254. La ciudad era ya entonces sede episcopal en la que se habían establecido las principales órdenes militares y religiosas de la época. El rey quiso hacer de Salamanca un centro universitario tan reputado como Bolonia, París, Cambridge y Oxford, que atraían a los mejores humanistas y hombres de ciencia. Dos siglos después se construyeron las Escuelas Mayores, de las que fueron alumnos o profesores Antonio de Nebrija, Francisco de Vitoria, San Juan de la Cruz, Calderon de la Barca y Fray Luis de León, entre otros.

La vida de Salamanca gira en torno a las aulas y a la Plaza Mayor, centro de la vida de la ciudad y punto de reunión y de encuentro para residentes y visitantes. La Plaza Mayor salmantina es una de las más hermosas de España. Fue construida a principios del siglo XVII por Churriguera y continuada por García de Quiñones, de quien es también el edificio del Ayuntamiento, situado en el ala norte. La plaza es un recinto cerrado, con cuatro fachadas de nobles proporciones, sólidas y esbeltas pilastras, tres pisos de balcones y 88 arcos de medio punto que recorren la planta inferior. En la plaza coinciden extranjeros y campesinos, matrimonios que toman el aperitivo y parejas de adolescentes, jubilados que matan el tiempo viendo pasar al personal y ejecutivos de traje, corbata y teléfono móvil y, como telón de fondo, grupos de turistas cargados con sus cámaras.

Tal vez lo que gusta más a los cerca de 30.000 estudiantes que asisten a la universidad (de los cuales el 60% llegan de otros lugares de España y del extranjero) es el poder vivir a su aire en un lugar que ha ido modernizando sus costumbres, sin perder por ello su tranquila condición de vieja ciudad castellana.
Revista electrónica TECLA , edición de 13 de mayo de 1996
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ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE LA EDUCACIÓN

Se ha completado el proceso de implantación de la reforma educativa que propuso el gobierno en España hace ahora quince años. Desde aquel momento, diversos equipos ministeriales de asesores técnicos, profesores y administradores se pusieron a trabajar en la ley. Se enviaron propuestas para su análisis a centros educativos, ayuntamientos, direcciones provinciales, etc. Finalmente, para alegría de algunos y disgusto de muchos, la ley fue consensuada por todos los partidos políticos en 1990. El día 3 de octubre de ese mismo año se publicó.
Esta reforma se iba a llevar a cabo paulatinamente, comenzando por la enseñanza primaria, año a año, preparando al profesorado por medio de conferencias, cursillos, etc. y adelantando su implantación en centros piloto de enseñanza secundaria a fin de ir haciendo las adaptaciones necesarias para que todo estuviera a punto en el momento de su generalización.

El cambio más radical que introducía la nueva ley era la obligatoriedad de la educación hasta la edad de los dieciséis años, hasta ese momento sólo obligatoria hasta los catorce, ya que ese cambio conllevaba una adaptación de todo el sistema a la nueva ley. No se trataba simplemente de cambiar los programas educativos, había que reestructurar desde abajo toda la trayectoria educativa de los niños y niñas españoles.

Esta reforma, necesaria para que el sistema educativo español se adaptara a la nueva realidad social, no era única en nuestro entorno geográfico. Reformas menos contundentes se estaban llevando a cabo en otros países, pues los diversos sistemas educativos no parecían estar dando respuesta a las demandas sociales. Lo grave de todo esto es que, a pesar de los esfuerzos que se están haciendo para mejorar en materia educativa, no se está avanzando demasiado.

Este texto no pretende hacer un análisis de la reforma educativa española; pretende ser una reflexión sobre la educación en la sociedad actual, en particular la educación secundaria (ya que es en este nivel donde se encuentran los mayores problemas). Estamos asistiendo a un desencanto general del profesorado, instituciones, padres y madres, partidos políticos, estudiantes y público en general con respecto a la educación de nuestros jóvenes. Se ponen en funcionamiento planes, programas, proyectos_, y seguimos sin ver resultados positivos.

Cuando la educación era patrimonio de unos pocos, que tenían la suerte de poder recibir las enseñanzas de los maestros, éstos, y en general la educación, gozaban de prestigio y del respeto de todos los ciudadanos. Y puede que la respuesta esté precisamente en devolver a la educación y a los educadores el crédito que merecen. Esto tendría que ser un compromiso social avalado por políticos, administradores e instituciones en general.

Cabe hacerse mil preguntas del porqué de esta pérdida de prestigio. ¿Es posible pensar que ahora que la educación es patrimonio de todos no se le concede el valor que merece? ¿Puede ser que solamente lo que está reservado a unos "elegidos" es digno de consideración? Claramente, con todas las conquistas sociales conseguidas, la respuesta no puede ser afirmativa. De hecho, y teniendo en cuenta precisamente esa realidad, se debe valorar más la labor desarrollada por educadores y educadoras.

Esto no es trabajo de un día. La reconquista del prestigio de la educación compete a gobiernos, educadores y sociedad en general. En este proceso, se debería tener muy en cuenta la opinión del profesorado. En los últimos tiempos los gobiernos parecen obedecer más a las opiniones de los votantes que a los directamente implicados en la enseñanza. Es muy frecuente escuchar las quejas de los padres respecto al profesorado y muy poco frecuente verlos involucrados en el proceso educativo de sus hijos. Es muy fácil echar las culpas a otros.

Es asombroso lo que se espera de los Maestros (con mayúscula). Tienen que hacer labor de titanes: enseñar, educar, cuidar, entender _ y todo esto con muy poca capacidad de ejercer su autoridad, pues les ha sido arrebatada. Cuando los padres y madres encuentran difícil enfrentarse a la educación de sus hijos ¿cómo se puede pedir tanto al profesorado sin al menos reconocer la magnitud de su labor y concederle el valor que se merece?

Mientras ese prestigio perdido no se recupere, mientras no se haga una reflexión seria sobre la importancia de la educación en una sociedad y mientras los educadores sean considerados meros servidores, los sistemas educativos seguirán fallando.
Tecla: edición del 27 de marzo de 2000


LA TEMIDA SELECTIVIDAD
Dentro de muy pocos días unos 200.000 jóvenes se enfrentarán en España a los exámenes de selectividad. Estas pruebas de acceso a la universidad se realizan una vez terminado y aprobado el COU (Curso de Orientación Universitaria). La superación de este examen es condición indispensable para poder acceder a los estudios universitarios.
Los exámenes de selectividad se realizan en las distintas universidades españolas y son corregidos por tribunales de profesores creados especialmente para esta prueba. Las universidades hacen públicos los criterios de corrección.

Los exámenes se realizan en tres días, con una duración total de once horas. La prueba consta de dos partes:

La primera se basa en tres asignaturas obligatorias para todos los alumnos: lengua española, lengua extranjera y filosofía.

La segunda consta de cuatro exámenes: dos sobre materias obligatorias para las especialidades cursadas y otros dos sobre materias optativas, elegidas entre cuatro relativas a cada especialidad.

La nota media de las distintas pruebas, unida al promedio de calificaciones del bachillerato y del curso COU, será la que permitirá a los alumnos la elección de determinados estudios y universidades, ya que cada facultad fija su nota mínima de acceso, establecida a partir del número de plazas disponibles y del de solicitantes.

El año pasado se presentaron a estas pruebas cerca de 200.000 jóvenes en la convocatoria de junio. Aprobó el 87, 46%.
Tecla - edición de 13 de mayo de 1996


PALOMA HACE LA SELECTIVIDAD

El próximo día 19 Paloma se levantará muy temprano, quizás antes de las siete. Aunque en Madrid, la ciudad donde vive, el día estará probablemente veraniego, despejado y algo caluroso, Paloma no irá de excursión a la sierra con sus amigos ni a la piscina. Madrugará, igual que muchos estudiantes de su edad, unos 300.000, para hacer el examen de selectividad que, según espera, le abrirá las puertas de la universidad.
Paloma tiene 18 años y durante los dos últimos ha estudiado los cursos de lo que se denomina Bachillerato LOGSE, es decir, el sistema educativo que se implantó poco a poco, según las zonas, en la década de 1990. Dentro de las cuatro ramas a su alcance - Bachillerato de Artes, de Ciencias de la Naturaleza y de la Salud, de Humanidades y Ciencias Sociales, y de Ciencia y Tecnología-, Paloma eligió esta última porque siempre ha querido estudiar Ingeniería de Telecomunicación.

Las pruebas de acceso a la universidad se prolongan durante tres días. El primero, todos los alumnos y alumnas harán los exámenes de las asignaturas comunes -lengua española, idioma extranjero e historia- en los que demostrarán su capacidad de comprensión y análisis, así como su manejo del lenguaje. El contenido de las pruebas de los dos días restantes incluye las materias obligatorias y optativas de las ramas elegidas por cada estudiante. Así por ejemplo, Paloma se examinará de matemáticas, física y dibujo técnico.

Una prima de Paloma que vive en Sevilla, Macarena, también se examinará de selectividad en estos días. Sin embargo, no hará un examen exactamente igual que el de aquélla porque ha estudiado el COU (Curso de Orientación Universitaria), que es el último curso de enseñanza secundaria en el sistema anterior a la LOGSE. Macarena, que quiere estudiar Física, se examinará de filosofía el primer día, en lugar de historia. Además, la descentralización educativa que existe en España trae como consecuencia que las pruebas sean algo diferentes en las diversas comunidades autónomas.

Paloma y Macarena están nerviosas porque piensan que el resultado de la prueba es fundamental para su futuro y porque se sienten un poco intimidadas por examinarse en la universidad. Sin embargo, el porcentaje de éxitos en la selectividad es bastante elevado: aproximadamente el 77 por ciento del alumnado la supera entre las convocatorias de junio y septiembre. Pero Paloma y Macarena saben que la dificultad no está sólo en aprobar el examen, sino en obtener una calificación que les permita entrar en la universidad que ellas prefieren. Puesto que en algunas escuelas y facultades existen menos plazas de enseñanza universitaria que solicitudes, las plazas se adjudican según la calificación obtenida, de modo que para acceder a los estudios más populares es necesario obtener notas más altas. Estas notas no dependen sólo del examen de selectividad, sino que se calculan adjudicando un 60 por ciento a las calificaciones obtenidas en el Bachillerato y el 40 por ciento restante a las de la selectividad. Paloma tendrá que sacar como mínimo una media de 7.8 para entrar en la Escuela de Telecomunicación de Madrid; en cambio Macarena podrá acceder a la Facultad de Física con un mínimo de 5.

Algunos estudiantes, como Jordi, un chico catalán de la misma edad que quiere ser escultor, deberán someterse a una prueba específica una vez aprobado el examen de selectividad, pero esto es algo que sólo ocurre en las Escuelas de Bellas Artes y en el INEF (Instituto Nacional de Educación Física), que prepara a su alumnado, entre otras cosas, para ocupar plazas docentes de educación física.

Por fortuna, el resultado de este examen y por tanto el futuro de Paloma, Macarena, Jordi y todos los demás estudiantes españoles que se examinarán de selectividad estos días, no depende sólo de las personas que corrigen sus exámenes. Si un alumno no está de acuerdo con la calificación obtenida, tiene derecho a reclamar. Además, si un estudiante quiere mejorar su nota, puede volver a presentarse al examen cuantas veces quiera y la nueva calificación sólo se tendrá en cuenta si es superior. Esperemos que muy pocos estudiantes tengan que recurrir a estos medios para acceder a la universidad.
Tecla: edición del 24 de enero de 2000


ESPAÑA ES EL TERCER PAÍS DE LA UE CON MÁS ESCUELAS PRIVADAS

España es el tercer país de la UE con más presencia de la escuela privada, tanto concertada como no concertada, según el informe España 2001 de la Fundación "Encuentro", que destaca una "clara descompensación" entre colegios públicos y privados a la hora de escolarizar a niños con necesidades especiales.

"En nuestro país, la enseñanza privada, tanto concertada (es decir, sostenida con fondos públicos) como no concertada, representa una parte muy considerable dentro del panorama educativo", que asciende a casi el 30%.

De este porcentaje, el 20% se imparte en centros católicos concertados, el 6% en colegios no católicos concertados y el 4% es enseñanza no católica y no concertada, mientras que la enseñanza católica no concertada representa menos del 1%.

"La enseñanza religiosa concertada está realizando grandes esfuerzos por integrar cada vez a más inmigrantes, gitanos y minorías étnicas" en sus aulas, sobre todo en la Comunidad de Madrid, asegura la Fundación Encuentro.

Según el capítulo dedicado a la Educación en este informe, presentado esta semana, sólo Bélgica y Holanda tienen una presencia mayor del modelo educativo privado en su sistema de enseñanza, con un 58,82% y un 77,77, respectivamente.


El estudio destaca que en España "más allá de algunas posiciones extremistas, se comparte la opinión de que escuela pública y privada concertada constituyen un servicios público, dirigido al bien común de la sociedad y realizado por una doble vía".

El documento explica que "las tensiones persistentes entre ambos modelos se deben en gran parte a la desinformación y no pocas veces a los prejuicios históricos".

Marietta Fraguas , EFE , 15 - 4 - 2001