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1)- "Un siglo de turistas en Benidorm"
2)- "Los paradores de turismo"
3)- "Viajar"
4)- "Los británicos prefieren España"
5)- "Turismo"


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UN SIGLO DE TURISTAS EN BENIDORM


Benidorm. Don Pancho

Benidorm celebra el primer centenario del inicio de su promoción como plaza turística.

Francisco Ronda levantó en 1893 una casa de baños en la orilla de la playa del Levante. En su promoción se dejaba bien claro que la casa de baños respetaba las costumbres de la época: "Los baños para caballeros", se lee en el folleto, "se hallan convenientemente separados de los de señoras."

Los primeros visitantes que tuvo Benidorm fueron los ricos terratenientes alcoyanos, a los que siguieron las familias madrileñas y más tarde las vascas. Apostar por un futuro turístico era arriesgado, pero el tiempo dio razón a Francisco Ronda, y hoy aquel baleario que ofrecía casas de alquiler a tres pesetas al día para toda la familia ha dado paso a 152 establecimiento hoteleros, más de 1700 comercios, un millar de restaurantes y cafeterías, 33 salas de fiesta y discotecas, 8 campings, y centenares de edificios de apartamentos que alcanzan alquileres astronómicos en verano.

Lo más difícil ha sido calcular el número de visitantes que ha recibido Benidorm durante este siglo. Como quiera que la contabilidad sólo se lleva día desde los años sesenta, cuando el boom turístico, se ha consultado para ello a los más viejos del lugar: desde 1893 Benidorm ha recibido a 85 millones de turistas.


TURISMO
Postal de Córdoba
España ha recibido este año 60 millones de turistas. El potencial económico que representa este río humano que recorre el país todos los años es enorme, como revelan las cifras de ingresos de divisas por turismo que superaron en 1993 los 2,5 billones de pesetas.

Según datos de la Secretaría General de Turismo, el turista extranjero que visita España procede en un 80% de países de la Unión Europea, destacando los procedentes de Alemania, Reino Unido y Francia. Es, por regla general, un trabajador en puestos intermedios o profesionales, con una edad comprendida entre 25 y 44 años y vive en áreas urbanas. Un 52% de los turistas se adaptan a estas características.

Más de la mitad de quienes visitan el país eligen España por el clima y los paisajes, especialmente de la costa y las playas. Los precios y la amabilidad de la gente siguen siendo importantes atractivos, aunque empiezan a destacar los aspectos culturales como otro importante factor.

El coche es el medio de transporte elegido por la mitad de los turistas y un 45 % llega en avión. La estancia media de los turistas oscila entre 8 y 14 días. Los lugares más visitados son las zonas de playa, en pueblos o ciudades pequeñas.

Los principales destinos por comunidades son Cataluña, Baleares, Andalucía, Canarias y la Comunidad Valenciana.

El grado de satisfacción de los turistas es elevado: un 97% ha manifestado estar muy o bastante satisfecho del viaje en su conjunto, especialmente con el alojamiento y la atención y el trato recibidos.

La industria turística que constituye un sector clave en la actividad económica española, ya que genera algo más del 8% del PIB nacional y emplea al 11,2% de la población ocupada.

El turismo español está basado en unos recursos naturales y culturales de primer orden, así como en una industria turística altamente desarrollada. La diversidad de culturas y movimientos estéticos que se han desarrollado en España han dado lugar a un fabuloso patrimonio cultural con más de 10.000 monumentos declarados y 300 conjuntos histórico-artísticos.
Revista electrónica TECLA , edición de 19 de septiembre de 1994


LOS PARADORES DE TURISMO
Parador de Soria
La palabra parador aparece citada en muchos textos clásicos españoles. Mientras que la posada era el lugar donde se guardaba a los animales durante la noche, (los viajeros no tenían en ella la consideración de huéspedes), el parador era el lugar donde se alojaba a los que merecían la categoría de personas.

Siendo Comisario Regio de Turismo el Marqués de Vega- Inclán en 1926, surgió el proyecto de crear una serie de Paradores Nacionales o estatales. El primero se construyó en 1928 en la Sierra de Gredos, Avila, y fue destinado en una primera época a pabellón de caza. Posteriormente, a medida que la idea del turismo, del viaje, cobró una nueva importancia, se abrieron otros nuevos paradores, dejando entre ellos distancias que pudiesen recorrerse cómodamente en una jornada en los coches de la época. Así surgieron los paradores de Manzanares, Bailén, Oropesa y Mérida.

Los filosofía básica de los Paradores fue, y sigue siendo, la de que el estado favorezca la oferta de plazas hoteleras en lugares donde la iniciativa privada encontraría poco rentable hacerlo. Pero hay un segundo punto importante, es que siempre que sea posible, se rehabiliten antiguos palacios, castillos, hospitales y conventos para la instalación del parador. Así el viajero se encontrará hoy con la sorpresa de que puede dormir en la misma habitación, según dicen, que el rey Carlos V en el Castillo de Jarandilla de la Vega, cerca del Monasterio de Yuste; o podrá comer en las salas que pertenecieron a la Universidad de Alcalá de Henares.

Un viaje a los Paradores no sólo es un viaje por las tierras de España, es también un viaje por su historia, que puede trazarse desde la Edad Media a los modernos estilos arquitectónicos del siglo XX.

En la actualidad la Red de Paradores de España tiene un total de ochenta y seis establecimientos. Todos ellos están situados en lugares privilegiados y en edificios de especial interés.
Revista electrónica TECLA , edición de 23 de octubre de 1995


VIAJAR
Viajando por Lisboa
¿Viajamos mucho los españoles? La realidad es que hace poco, la mayoría de los españoles que viajaban fuera de España lo hacían para buscar trabajo y mejorar su situación material y social. Sólo unos pocos adinerados viajaban al extranjero para hacer turismo. De hecho, aún hoy, muchos españoles prefieren pasar sus vacaciones en España y con la familia, generalmente, en lugares de playa.

Sin embargo, desde hace unos años gracias al abaratamiento de las tarifas aéreas y a la mejoría de la economía española, la costumbre de viajar fuera del país para hacer turismo se ha extendido de manera espectacular.

Actualmente, es muy difícil no encontrar grupos de españoles en cualquier capital europea durante las vacaciones de Semana Santa o de verano.

Aparte de los países europeos, los españoles suelen elegir, igualmente, otros destinos turísticos más lejanos y exóticos como Hispanoamérica (especialmente Cuba y México), y también países de culturas diferentes como Egipto, Marruecos y Túnez...
TEXTO ADAPTADO


Los británicos prefieren España

Se está produciendo un fenómeno entre la sociedad británica, según el cual España se está convirtiendo en el país preferido tanto para visitar como turista, o para admirar su arte, su lengua y su cultura. La prensa se hace eco de este giro en las preferencias, según puede verse en The Sunday Times, 13 de abril de 2003.

Según los últimos indicadores económicos, los turistas británicos fueron los que más visitaron España durante los tres primeros meses de 2003: dos millones y medio, con un 12,7% de aumento respecto al año pasado. De acuerdo con el artículo de The Sunday Times, el año pasado España sobrepasó a Francia como destino turístico favorito. El número de británicos que está comprando propiedades o casas en España (principalmente en las zonas costeras) ha aumentado considerablemente.
Cruzando los Pirineos, se encuentran con el sol, las limpias y amplias playas de España que atraen a los turistas; la comida, la bebida (paella, tapas, carne, vino, sangría) están calando en los gustos culinarios de los británicos. Pero no sólo es eso lo que les atrae. A medida que los británicos se preocupan menos por la diferencia de clase social y de los convencionalismos, se dan cuenta de que tienen mucho en común con la sociedad española, espontánea, alegre.

Los españoles, sin caer en tópicos, son abiertos, cálidos y amables con los visitantes extranjeros. Ambos pueblos comparten su alegría de vivir durante las vacaciones. A los británicos les encanta el ambiente relajado de sus vacaciones, poder divertirse, beber y bailar hasta altas horas de la noche, y poder estar en la calle siempre que quieran.

Otro aspecto muy importante en los últimos años es la lengua: el aumento en estudio del español en los colegios ha sido espectacular, en detrimento del alemán y del francés.

Sin embargo, después de tantos años de considerar a España como lugar relajado de destino turístico, los británicos han descubierto que España es mucho más que eso. No sólo toman el sol en Benidorm o Mallorca, ahora admiran el arte de las ciudades andaluzas o los olivares mallorquines. Tienen en cuenta el interior de España, van de peregrinación por el Camino de Santiago, recorren rutas románicas y góticas, descubren las galerías del Museo del Prado en Madrid o del Guggenheim en Bilbao y aprovechan el tirón cultural de Barcelona, Sevilla, Salamanca y otras muchas ciudades españolas.

Las películas de Pedro Almodóvar o Bigas Luna tienen gran éxito en el Reino Unido, y actores como Javier Bardem, Antonio Banderas o actrices como Penélope Cruz están entre las estrellas del momento. Musicalmente hablando, la salsa, el flamenco, el tango o la música pop española (Enrique Iglesias, por ejemplo) se escuchan y se bailan en las discotecas británicas. Montserrat Caballé, Plácido Domingo, José Carreras son ídolos de los aficionados a la ópera.
Parrafo
Parrafo
Parrafo
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