EL VIÑEDO



A través de ésta página y siempre desde mi experiencia en este campo, sabiendo que otras personas pueden aportar opiniones diferentes sobre este tema, quiero hablar sobre un tema que tienen su importancia en nuestro pueblo: el viñedo.
Para plantar viñas se necesita una tierra que no sea demasiado fértil, más bien media o baja en calidad, ya que con este tipo de tierra, la viña echa menos hojas y la uva madura mejor. Para preparar una parcela para viñedo, se debe echar una cantidad de abono orgánico bastante abundante y después dar una labor profunda aproximada de 80 cm.
La mejor fecha para plantar la viña es el mes de Marzo. La plantación puede ser con palo sin injerto o con palo americano injertado. El palo americano injertado suele venir con la raíz muy larga y es conveniente dejar la raíz con unos 4 o 5 cm, quitando el resto, que suele ser muy abundante. Si la parcela que vamos a plantar ha estado anteriormente de viñedo, es aconsejable que se ponga palo americano, porque es resistente a la enfermedad de la filoxera. Esta enfermedad se trasmite a la viña por la raíz y termina destruyendo la cepa.
En las cepas nuevas injertadas a púa, deben quedar los injertos tapados 2 o 3 cm debajo tierra, para protegerlas de las heladas y el sol. Las viñas pueden ser espalderas o de copa. La espaldera es la que se sujeta y se forma con alambre. La de copa, consiste en ponerla un tutor clavado en la tierra y pegado a la cepa. El tutor puede ser de madera o de hierro, de unos 80 cm de alto. El tutor es conveniente colocarle al segundo año y mantenerle hasta que la cepa se pueda sujetar por sí misma.
Otra de las labores importantes en las viñas es la poda Se realiza en invierno y se deja el pulgar del patrón, (el palo del año anterior), ya que es el más propicio para dar uva. Es aconsejable podar en enero o febrero. Si se poda en enero o febrero la cepa brota antes y si se poda más tarde, la cepa llora y brota más tarde.
Para formar un viñedo a copa o espaldera, se debe hacer en verde, o sea, cuando está creciendo la planta, lo que se llama poda en verde. La poda en verde comienza cuando se cree que no va a haber heladas (a partir de san Antonio) hasta el mes de agosto. Se hace en las viñas que están en producción. Consiste en quitar los brotes que no dan uva, que salen fuera de los pulgares. Los pulgares son los que se quedan cuando se poda en invierno.
La cepa aconsejable para plantar es tempranillo o tinto del país (para los mayores, lo que se conoció con el nombre de tinto Aragón). La orientación de las viñas es aconsejable que mire al mediodía, de ésta forma el sol las das por la mañana y por la tarde, ya que sol es esencial para la maduración y los grados de la uva.
Cuando se planta, es necesario regar y pisar bien alrededor de la cepa, para que la tierra quede compacta y enraíce mejor. Luego se pueden dar un par de riegos, según venga el año. En una viña adulta no es aconsejable regarla a no ser que el terreno sea muy flojo. La viña debe abonarse cada dos o tres años y el tipo de abono mejor es el de oveja. Se puede acompañar con abono mineral bajo en nitrógeno.
Una de las enfermedades más frecuentes es la clorosis férrica, que es la falta de hierro. Las hojas de las cepas comienzan a amarillear y terminan por secarse. El producto para su tratamiento se encuentra en cualquier comercio o representante fitosanitario. En nuestro término es muy frecuente ésta enfermedad.
Contra las heladas no hay defensa. Lo que sí es muy aconsejable es tener los majuelos en los sitios más altos y no en las hoyadas, con el fin de que les corra más el aire. Se están utilizando molinos de viento eléctricos para que corra el aire, pero no hay solución contra las heladas.
Contra las plagas lo mejor es azufrar las viñas, pero hacerlo en dos veces. Cuando la cepa está en flor es conveniente comenzar a azufrar con la primera mano, y a los 15 días la segunda. Para azufrar es mejor hacerlo o muy de mañana o por la noche, pero nunca con calor, porque se quema el fruto. A los 8 o 10 días después de San Antonio.
Para espantar a los pájaros se utilizan las redes, los cañones de ruido o los tiros de escopeta. En la actualidad se está probando con éxito en algunas bodegas, una cinta con ruido de rapaces, que por medio de altavoces se oye en la tierra. Pero lo mejor para evitar los destrozos de los pájaros es la existencia de muchas viñas. Cuando hay más terreno de viña, los daños se reparten más y son menores.
Para la fermentación de la uva conviene que la temperatura sea de 18 grados a 25, de 12 a 15 días con el ollejo. Lo mejor es hacer este proceso en las casas que tengan algún sitio acondicionado para ello. El calor en esta etapa del proceso es muy importante. Las bodegas son buenas para la conservación, pero no para la fermentación.

VALERIO ARRANZ



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