Románico: Conjunto de obras, predominantemente arquitectónicas, que se realizaron en Europa occidental desde aproximadamente el año 1000 d.C., hasta la aparición, en la segunda mitad del siglo XII, del estilo gótico. El término románico se aplicó también a la escultura, la pintura y las artes decorativas.
Románico en Segovia: Segovia, junto a Burgos, Soria y algunas comarcas de Palencia forma el gran foco de este estilo en Castilla.
Si la capital cuenta con más de una veintena de iglesias románicas de los siglos XII y XIII, lo que supone, tras Zamora, la mayor cantidad de edificios de este estilo en cualquier ciudad española, la provincia es de una riqueza románica apenas conocida y que será un verdadero descubrimiento para cualquier viajero que se aleje de las principales rutas y se adentre en el ámbito rural segoviano.
En Segovia podrá descubrir la mayor colección de galerías porticadas de toda Europa, pequeños espacios cerrados por arquerías sobre columnas con capiteles tallados con los más diversos motivos: escenas bíblicas, monstruos fabulosos, etc. fruto de la enigmática mentalidad medieval.
Estas galerías o pórticos fueron construidos generalizadamente en la mayoría de las iglesias románicas de Segovia y amplias comarcas de Soria, Burgos, Ávila y Guadalajara para albergar reuniones concejiles seudo democráticas, donde se discutían los asuntos concernientes a la vida de la población. Este hecho le confiere un privilegiado valor histórico independientemente del artístico.
No se puede olvidar las elegantes torres segovianas decoradas con varios pisos de arcos que se alzan orgullosas en cualquier iglesia rural.
Los focos principales de este estilo en Segovia son, además de la propia capital, las poblaciones que fueron cabezas de Comunidad de Villa y Tierra, como Pedraza, Sepúlveda, Ayllón, Maderuelo, Fuentidueña, Cuéllar...
En Sacramenia y Fuentidueña existieron algunos monumentos capitales pero algunos de ellos fueron vendidos a EEUU, aunque queda la iglesia del monasterio cisterciense de Santa María la Real y la preciosa parroquia de San Miguel. Cerca de Sotosalbos también están las ruinas de otro monasterio cisterciense, el de Santa María de la Sierra, y así en una interminable relación de monumentos medievales de encanto sin igual.
Románico en Fuentidueña: Esta comarca en la que se encuentra Cozuelos presume de tener una elevadísima densidad y al mismo tiempo calidad de iglesias románicas de la provincia, siendo uno de los focos románicos más sobresaliente de la Comunidad de Castilla y León.
Todo ello, a pesar de que la incuria de décadas pasadas, cuando el valor de nuestro patrimonio era ignorado, se cebó especialmente en la comarca.
Nos referimos a que a diferentes lugares de Estados Unidos viajaron dos de sus mejores primores: el ábside de la iglesia de San Martín de Fuentidueña ( que está en la Sección Museo de los Claustros del Museo Metropiltano de Nueva York sirviendo para albergar conciertos de música medieva) y diversas estancias del Monasterio de Santa María la Real de Sacramenia (que está en Miami sirviendo de salón de bodas y celebraciones).
A pesar de ello, nos ha llegado un legado importantísimo, con decenas de iglesias, de las que destacamos el propio templo monástico de Santa María la Real de Sacramenia y las iglesias parroquiales de San Miguel de Fuentidueña y San Andrés de Pecharromán, la iglesia románica de Cozuelos de Fuentidueña...
Monumentos de Cozuelos: Entre los edificios de Cozuelos destaca la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, la Casa Grande, y la Ermita de San Roque.
La Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción:
Todavía conserva de época románica la cabecera y una portada, la portada de la Iglesia es muy parecida a la del Vivar de Fuentidueña, apreciándose en ambas la presencia del llamado taller de Fuentidueña; después fue rehecha en el siglo XVI. En este templo se conserva además una pila bautismal asimismo románica; el retablo de san Bartolomé pintado en 1544 por el llamado Maestro de Duruelo; y varias piezas de plata, entre las que sobresalen la cruz procesional realizada en Segovia en 1553, y la custodia de sol que regaló en 1629 don Antonio González, arcipreste de Granada, juez ordinario y cónsul del Santo Oficio.
Lo que más destaca de la Iglesia es la cabecera y una puerta del primitivo templo románico. La portada tiene 3 arquivoltas, solo la central apoya en columnas y capiteles, si bien los arcos están decorados con rosetas, zig-zag y puntas de clavo, culminando con una columna ajedrezada. Los fustes de las columnas están decorados.
De los capiteles de la portada, uno tiene un tema del antiguo testamento, pero esta deteriorado y el otro, son unas naves que pertenecen al taller de Fuentidueña. Por otro lado atendiendo al tramo recto de la cabecera, vemos la bóveda de cañón apuntado que apoya en dos arcos, uno triunfal y otro fajón, mientras arquerías ciegas refuerzan y decoran los miros laterales. Aquí se encuentra capiteles que recuerdan a San Miguel de Fuentidueña, uno con "gritos", otro con lucha de caballeros, otro con aves y el ultimo un centauro disparando el arco a una sirena-pájaro.
El autor de esta Iglesia pertenece como dijimos antes al taller de Fuentidueña que se desarrolla durante los siglos XIII, lo que explicaría a su vez la presencia del arco apuntado, de esta época es también la pila bautismal de una pieza que se conserva en el templo.
Dentro de la Iglesia destaca alguno de los retablos barrocos con bonitos lienzos, la Cruz Parroquial y Custodia que son góticas, y sobre todo mención especial merece el impresionante y bello coro de estilo mudéjar de madera que se conserva en perfecto estado.

La Ermita de San Roque
Es una construcción que se encuentra a las afueras del pueblo, a la izquierda de la carretera de Fuentesaúco, es de una solo nave rectangular, con el vano de entrada de medio punto. Dentro de la ermita esta situado San Roque que se le va a rezar entre otros días el día de su fiesta.

Casa Grande o Casona:
Edificio que está situado junto a la Iglesia, actualmente solo cuenta con tres paredes que han sido restauradas.
Cruces del campo: Entre las cruces del campo destaca la Cruz de Olivares, cuya historia dice que cuando se celebraba una boda los invitados del novio iban al pueblo de la novia con sus carros y ganados, todos celebrando alegremente el inicio de las fiestas de la boda, el novio encabezaba la comitiva con un caballo trotando a galope, cuando de repente tropezó el caballo y se le engancho la cadena de la cabezada con la herradura, cayo el caballo muerto en el acto y el novio murió desnucado, el tal caballero se llamaba Olivares de apellido, se le puso una cruz para perpetuar su memoria y ahí sigue. También destacan la cruz situada en el antiguo frontón las cuales se pueden ver en las fotos de abajo, las cruces que están pegando a la Ermita de San Roque que se pueden apreciar en las fotos de la Ermita donde se realiza el rezo del Vía Crucis
El Cristo: Este Cristo fue encontrado en una casa antigua a la hora de hacer los cimientos del nuevo edificio, es de origen medieval y nunca ha salido de ahí por mas que lo han intentado. Un ingeniero de montes trato de sacarle por orgullo y lo consiguió, pero cuando el ingeniero llego a su casa su mujer y su hijo estaban muertos, hoy en día se le ha habilitado una habitación en esa casa particular donde recibe las múltiples visitas de la gente del contorno.