Ubicación Geográfica

Los Citará Emberás viven en el departamento del Chocó, al occidente de Colombia, al pie de la Serranía del Baudó y desde el río Saija en el Departamento del Cauca hasta los ríos Tuirá y Sambú, ya en el territorio Panameño. También se les conoce como Cholos. Vienen de ser aproximadamente 20.000 en total, de los cuales unos 5.000 viven en Panamá- igual que los Epena Pedee, su idioma pertenece a la familia Lingüística Chocó.

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Alimentos y Bebidas

EconomEmb.jpg (6788 bytes)Cultivan plátano, yuca, ñame, Batata, Maíz de diferentes clases, entre ellos el chococito, que crece muy aprisa; benefician varias clases de palma silvestre como taparo y las mas importante, el Chontaduro llamado héa. Además de eso no les falta ni la jagua, barbasco, achote, ni cebolla y ají que cultivan junto a gran cantidad de plantas medicinales; de estas las que corren peligro de ser atacadas por las hormigas, las siembran en una barbacoa alta que en el Chocó llaman Zotea.

Son habilísimos en la caza y la pesca, expertos en obtener venenos que llaman pakurú-Niaara, el vegetal, y otro que exuda una ranita del bosque, tóxicos con los cuales envenenan los virotes de su carcaj para dispararlos con la cerbatana o bodoquera.

Loa animales de caza son el saíno, la Guartinaja, el oso hormiguero, el tatabro; ardillas, venados, pavas, pajuil, Tucano o Paletón y las grandes Guacamayas. La pesca se ejecuta con copón o tasa, red típica, que es cónica y con ellas, con nasas, anzuelos y arpones llevan a su cocina tortugas de varias clases, quicharo, sábalo, mojarras y camarones. Sus atarrajas son tejidas de hilo fuerte de algodón o con pita y ellos mismos tallan en madera dura las agujas con que las traman.

Como bebida es corriente el uso de una chicha que se obtiene de maíz choclo molido, colado y cocido adicionando para fermentarlo con bocanadas de la misma, acto que es desempeñado por una joven que para ellos se lleva ostentosamente la boca y, después de masticar la masa, la escupe en las ollas que están al fuego. Otra chicha fabrican de los frutos de Chontaduro, que tiene característica ritual para las fiestas de la cosecha. La adicionan entonces con plantas alucinógenas.

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Conquista

Fue en territorio chocoano donde se fundó la primera ciudad del continente, San Sebastián de Urabá, en 1509. Después Santa María la Antigua del Darién en 1510, que fue la primera diócesis del territorio colombiano. Vasco Nuñez de Balboa penetro por el Atrato en 1511 y en 1513 descubrió, desde el golfo de San Miguel, el mar del sur, y fue ese el primer contacto con indígenas llamados de la lengua cueva.

En sus suelos estuvieron Pizarro, Almagre, Bartolomé, López Ruiz, Ojeda, y hasta el grande almirante (Cristóbal Colon), termino su cuarto viaje al enterarse del gran caudal del Atrato, río singular porque con sus copiosas aguas corre paralelo y cercano al gran mar que Colon iba buscando.

Los expedicionarios de pascual de Andagoya, en 1540, entraron en el primer trecho del mas tarde denominado río San Juan y que se llamaba entonces río Grande, Noanamá o Bogabae. Encontraron indios hostiles que poblaban esas orillas hasta Muguindó. Así el Choco vino a ser el primer motivo de codicia de los conquistadores ávidos de oro.

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Magia y Chamanismo

La vida espiritual es extraordinariamente rica en ideas y prácticas mágicas. Reconocen una deidad suprema que la llaman cagarabí. Este dios esta muy poco elaborado y sólo aparece su relación humanizada en los cantos rituales de las cosechas. Su personificación parece de un anciano, un héroe, o la de un progenitor de las tribus. Pero es el curandero o jaibaná el que ocupa lugar importantisimo. Este chaman necesita poseer espíritu visionario para entenderse con las fuerzas que trata de dominar. Es una profesión que va de padres a hijos pero cualquiera puede lograrla si aprende esos detalles esotéricos y adquiere la capacidad de llamar a los espíritus y dialogar con ellos.

ChamanEmb.jpg (8543 bytes)Hay dos clases: los que "cantan" y los que "soplan"; los primeros tienen un nivel mas alto ya que a través de sus canciones se ponen en contacto con los espíritus; los segundos tienen carácter de curanderos porque a su soplo deben ceder los dolores. Para su ceremonia mágicas usan figuras biomormas talladas en madera, pero los objetos que impregnaban su magia son bastones, de los cuales hay infinidad de tipo y categorías.

El niño a la edad de un año recibe del shaman una pequeña figura antropomorfa, de madera, representativa de un espíritu tutelar que lo protegerá hasta que adulto adquiera otra defensa mágica. En este lapso va aprendiendo a practicar los oficios de los hombres. La niña que vive siempre en compañía de mujeres, al llegar 13 años y acercándose a su matrimonio se ha de bañar en el ríos antes de la luz del alba o después de la caída del sol. Cortándole el pelo a la joven, con ceremonias y bebezones, ella escoge su marido si le agrada alguno entre los jóvenes presentes y queda viviendo con el en la casa de sus suegros. Así resulta que en cada casa habita una pareja hasta con tres generaciones de sus hijos casados, porque se agrupan patrilinelmente.

Cuando el adulto anhela conseguir un espíritu tutelar, debe dejarse guiar por el shaman, quien después de recetarle largos ayunos, trasnocho, ayunos, bebedizos con que entra en estados en estado alucinatorio, lo envía a un lugar retirado del bosque, donde súbitamente se le aparece el espíritu, o después de prolongados insomnios puede presentarse en su casa; luego debe tallar un figura en madera y preguntarle que clase de ofrenda requiere para ser su espíritu tutelar. Este casi siempre necesita carbón vegetal o sangre humana, la cual bebe conviertiéndose en vampiro.

Los espíritus son animales de presa, la "madre de agua" o pulvichí que posee los camarones, pescados y de toda la fauna acuática; si no les es favorable llega a voltear la canoa y ahogar a los tripulantes. Dotaumía en forma de Tatabro, o Alpa en oso, o Dosta en gran felino, son espíritus del mal, a los cuales se atribuyen enfermedades.

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Vestidos y   Adornos

Los primitivos pedían al bosque cuanto necesitaban para su vivienda y usaban damaguas y majaguas, consistentes en líber de algunos árboles, las cuales obtenían descortezando en grandes tapas algunos de ellos y machacando esas cortezas hasta dejar limpias las tramas de fibra; todavía esas telas reciben algunos usos.

Contemporáneamente, sin embargo, el comercio con blancos y negros les ha suministrado telas que ellos prefieren de colores vivos; las mujeres usan una falda corta y los hombres guayucos, únicos trajes para el clima ardiente y la lluvia constante. Para llevar objetos y también como gorra se les ve usar las cubiertas que naturalmente produce la palma Guágara (Monicaria) abundante en esa región. Su vajilla que originalmente fue toda de barro y de madera, en parte se ve sustituida por la corriente en el comercio.

Son muy minuciosos en su adorno corporal, el cual logran pintándose las espaldas, el rostro y el pecho con dibujos geométricos, rayas paralelas o colores corridos, prefiriendo el negro, rojo, azul y amarillo; es labor de muchas horas: se frotan también el cuerpo con yerbas aromáticas y se adornan con collares de cuentas o semillas y amuletos, con ajorcas, brazaletes y pesadas fajas en la cintura. Es excepcional de estos indios el uso que hace de flores naturales que ostentan en la cabeza y detrás de las orejas, cuando salen a las fiestas tribales.

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Vivienda

CasaEmb.jpg (6470 bytes)Sus casas, preciosamente construidas con maderas finas y techadas con hojas de palma, son extraordinariamente limpias. De base circular, abierta por los costados para recibir el fresco, con techo cónico y piso de cañas y astiles elevado del suelo para liberarse de las inundaciones, de la humedad y de los animales nocivos; a ellos se sube por un palo inclinado con muescas. El fogón esta situado sobre una capa gruesa de tierra, para evitar los incendios. Prefieren usar la madera de guayacan para los postes y si alguna vez deciden poner paredes, colocan esterillas de chonta y bejuco. Para el techo usan palma. El piso a unos 1.50 metros del suelo, también es de esterilla de chonta. Sus casas no tienen cuartos, pero destinan ciertas áreas para propósitos específicos.

Sus viviendas son aisladas y solo se ven grupos de ellas cuando las habitan individuos de la misma familia; situadas siempre en las orillas altas y cercanas a arroyos de aguas cristalinas, rencien llovidas que le suministran liquido para sus cocinas y atracadero para sus canoas.

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