Derecho laboral.

Ciencias

Origen del cosmos.

Una respuesta teológica adecuada.

 

 

Conversaciones con Monseñor Cotugno

           

            Nació en los suburbios de Milán el 21 de septiembre de 1938, y es uno de los más de los tres mil obispos católicos del mundo. Comparte con otros catorce obispos la difícil misión de representar a Dios en el país.

            El arzobispado de Montevideo fue la primera diócesis , hasta que a fines del  siglo pasado la Iglesia afincó otras dos provincias religiosas en Melo y Salto. En Uruguay existen diez diócesis, nueve con Obispos en actividad.

 

           

 

                        Aborto, preservativos, Pinochet,deuda externa, teología de

                        la liberación, fueron temas de diálogo (Foto de la Revista Tres, N° 159)

 

 

 

 

 

 

 

 

            Habla de su vida ,de la muerte, del pecado, del sin sentido de la fe y de las aceptables dificultades para creer en un mundo dominado por la locura de Dios. También habla de sí mismo, de las novias que no tuvo y de la suma de casualidades que lo trajeron  de un suburbio italiano a la Catedral de Montevideo. [1]

            En el rincón preferido de su despacho tiene una foto del Papa casi sepia , que luce extravagante junto a una radio con compactera y al pabellón patrio. Monseñor Nicolás Cotugno acaba de ocupar esta oficina y, por lo tanto, aún no le ha terminado de dar su sello personal, a pocas semanas de haber asumido el Arzobispado de Montevideo.

            Acaba de regresar de México, en donde junto a 400 obispos de todo el mundo estuvo acompañando a Juan Pablo IIº, y como resultado del viaje, muestra entre orgulloso y entusiasmado una cruz indisimulable que adorna desde pocas horas atrás su hábito religioso. “Me gusta porque es bien cristiana, pero a su vez tiene ornamentos de estilo indígena, muy aztecas”, comenta.

            Sonríe de buena gana cuando le preguntan cómo fue el camino que lo llevó desde la Italia de posguerra en la que creció, y ser en las puertas del Tercer Milenio el principal representante de la Iglesia en Uruguay.

            “Dios me puso aquí y sólo Dios sabe por qué” - confiesa el sacerdote salesiano.

- ¿Recuerda la primera vez que escuchó hablar de Dios?

- No exactamente. Pero mi familia era pobre y católica, dos buenas razones para creer en Dios. Yo nací en una suerte de suburbio industrial próximo a Milán y mi padre era obrero en las fábricas, un hombre muy trabajador y muy creyente. Sin embargo , creo que mi fe se la debo sobre todo a mi madre. Recuerdo perfectamente el impacto que causaba en mí cada mañana cuando ella me despertaba muy temprano para ir a la Iglesia.  Sentía que aquel camino difícil de transitar que hacíamos mi madre y yo tomados de la mano por la nieve era un acto de fe muy fuerte.

- ¿Cuándo se dio cuenta de que iba a ser sacerdote?

- Una sospecha que desde siempre estaba esa pequeña luz dentro. Pero tuve una niñez y una juventud muy deportiva, muy llena de amigos, muy sana en comparación a la vida que llevan hoy los muchachos. Vivíamos en una ciudad  donde los sindicatos tenían mucha fuerza. Estábamos en la posguerra, había una crisis económica muy importante y a la zona donde vivía le llamaban la Stalingrado de Italia .

-Usted no se dejaba seducir por esa ideología.

-Yo provenía de un hogar muy religioso, en el cual no había cabida para esas creencias. En mi caso mis días pasaban por el fútbol hasta que llegaron a mi zona los salesianos. Un grupo de sacerdotes muy jóvenes pero muy al estilo Don Bosco, jugaron contra el mejor equipo de mi zona y le ganaron de una manera impresionante. Me identifiqué enseguida con ellos y esa alegría de vivir que los acompañaba a todos lados.

            Después, el Cardenal Montiglio - quien fue luego el Papa Pablo VIº les regaló un terreno para que se afincaran en la ciudad.

 

Fútbol y casualidad

-¿ Conoció a Pablo VIº ?

- Por supuesto. Si hasta me dio el cáliz. Gracias a él yo soy sacerdote en buena medida. Durante mucho tiempo me relacioné con los salesianos, pero no pensaba servir a la Iglesia de esa forma. Pero al estar allí me enseñaron la forma de ver el mundo que después me contagió.

 

 

 

 

- ¿ Qué le interesaba?

- El fútbol. ¿No le digo?

- ¿Era hincha de qué equipo?

- Aunque soy nacido en Milán, soy hincha del Juventus de Turín. Acá en el Uruguay soy hincha de Bella Vista, porque son los “papales”. Antes era de un cuadro grande, pero ahora no lo puedo revelar como comprenderá por mi investidura.

- Volviendo a su vocación sacerdotal, ¿lo invitaron o “entró por el aro”?

- Yo tenía 15 años y recuerdo con claridad que uno de esos curas, sin que yo le dijera nada, se dio cuenta de mis condiciones  y casi bromeando me decía “¿Cuando te vienes con nosotros?”. Lo miraba con ganas de contestarle: “me vas a agarrar cualquier día de estos...”

            Sin embargo, un día tenía una competencia de volley, pero antes decidí darme una vuelta por la Iglesia a rezar. Creo que esa fue la primera vez que sentí a Dios muy cerca, porque fue tal la emoción que cuando salí ya sabía que mi destino era ser sacerdote.

 

-¿En su casa cómo lo tomaron?

- Mi madre estaba feliz. Mi padre indagó un poco más. Me quería advertir de las renuncias y todo eso. Aunque después se puso muy contento. Una de mis hermanas también está en la Iglesia. Asi que no fui el único en casa que eligió el sacerdocio.

¿A qué se podía haber dedicado de no ser cura?

- Al ping pong. (Risas). Desde ya le reto a un partido. Soy tan bueno que en la Navidad pasada fui a un hogar del Instituto Nacional del Menor y reté a los muchachos que si alguno de ellos me ganaba, él salía y yo me quedaba adentro. Por suerte pasé las fiestas en mi casa.

-Usted era un adolescente. ¿Llegó a tener alguna novia?

-¿Sabe que no? No me dio el tiempo. Como le decía, la juventud que me tocó vivir era muy inocente y el sexo no estaba en el pensamiento de un quinceañero. Lo que sí puedo decirle es que cuatro o cinco muchachas me miraban para que fuera su novio, o al menos eso decía mi hermana. Teníamos otras cosas que nos hacían sentir plenos.

- ¿Por qué decide venir a Uruguay?

- No fue una decisión mía. Yo estaba muy enraizado en mi lugar para irme, pero cuando llegó la órden no tuve más remedio que aceptarla, aunque el asunto no estaba en mis planes. Creo que ese fue el día clave en mi vida. Recuerdo que el 27 de octubre de 1962, a las 10 de la mañana, llovía y tuve que tomar un barco que primero haría una escala en Barcelona. Por primera vez sentí muchísimo miedo, en el camino quise bajarme un par de veces.

 

- ¿Qué sabía de este país?

- Cuando me ordené sacerdote, estudié geografía y fui profesor durante algún tiempo, asi que sabía bastante de Uruguay, por lo menos bastante más que el promedio de los italianos. Es curioso, pero me acuerdo que en los mapas figuraban solo tres ciudades: Montevideo, Fray Bentos y Paisandú.

 

            Me costó mucho adaptarme, aunque Uruguay tenía muy bien ganado el mote de la “Suiza de América”. Fue difícil la adaptación , pero hoy que soy un uruguayo y me ha tocado en suerte ocupar este lugar pastoral, se que Dios tenía una misión para mí.

 

- ¿Existe el destino?

- Por supuesto que sí, aunque Dios te da la libertad de asumir o no tu misión.

 

-¿Lee los horóscopos .

-No, pero creo en la astrología, tiene una propuesta atendible. No podemos ser tan vanidosos como para creer que somos  el centro del universo y que la naturaleza no interviene en nuestras vidas; no existe una influencia recíproca, resulta difícil de creer que no existen leyes en el universo y que fluyan sobre nosotros, como por ejemplo, el movimiento de los astros. Una prueba fehaciente es que la agricultura depende de fenómenos atmosféricos para obtener sus resultados.

 

- Voy a comportarme como periodista de farándula, ¿de qué signo es usted?

- ¿Ve, ahí tiene, soy de virgo y ser de mi signo no es lo mismo que ser de libra o de piscis. Pero es bueno decir que esa influencia, digamos, no nos quita la libertad individual, Dios nos tiene una misión y se encarga de arreglar los papelones que nosotros hacemos aquí.

 

- A veces cuesta creer que Dios existe . ¿Usted no ha tenido dudas ?

- Yo he tenido muchas dificultades, pero dudas no. Un profesor de teología decía con razón que mil dificultades no hacen una duda, y eso es lo que pasó conmigo. Cuando un sismo deja destruido un país como Colombia y mata miles de inocentes, acepto que los demás se pregunten inevitablemente donde estaba Dios Todopoderoso en ese momento. Cuando uno ve la infinita riqueza del mundo y comprueba que millones de personas no tienen qué comer, parece una pregunta precedente. ¿Y cómo se contesta eso?, cómo se explica entonces que haya entregado a su Hijo para morir. Dios que es Todopoderoso envía a su Hijo a la tierra y lo hace hombre. Dios que es la Vida, deja que su Hijo muera. Y eso tiene una explicación : Dios está loco, y nosotros vivimos de acuerdo a esa locura. Parece un contrasentido, ¿no?.

 

 

- Como propaganda no es muy buena, a decir verdad.

- Fíjese lo que acaba de decir el Papa en México. Dijo : “ Jesucristo vive hoy entre nosotros. Es difícil de conciliar eso con la prostitución, la guerra, el tráfico de drogas, el consumismo exacerbado, o para hablar de una realidad muy cercana, los centenares de muertos jóvenes que dejan los accidentes de tránsito. Todos los días le pido a Dios que me dé una respuesta pero no puede haber explicaciones cuando la razón quiere perforar el espíritu. Este es uno de los enigmas del ser humano que no va a poder averiguar en internet.

 

La reencarnación vende bien.

            A la mayoría de las personas les cuesta creer que la “mejor vida” exista después de la muerte. Parece un buen pretexto para aceptar la fatalidad.

- Hoy es mucho más difícil que antes aceptar la muerte. Nunca tuvimos tantas cosas a disposición, tantas cosas para obtener. Uno ve el individualismo reflejado en frases como : “la vida es una sola”. El ser humano está tan sumergido en lo inmediato, que no puede pensar en trascendencias.

 

- ¿Qué le parece la reencarnación como salida ?

- Como católico la rechazo de plano. Aunque le confieso que como idea tiene algo muy seductor y quizá interesante para el ser humano como tal es que está en el Hombre la posibilidad de una vida mejor.

 

- ¿Usted estuvo hace unas pocas semanas con el presidente Sanguinetti que se autodefine como agnóstico. ¿Conversaron sobre el tema?

- Algo hablamos, naturalmente. ¿Sabe una cosa? Yo no les creo mucho a los agnósticos que se definen como tales. La sola definición encierra una contradicción, y denota una idea de Dios aunque más no sea marginal. Ese es un tema muy importante para la Iglesia actual, porque existen muchas personas que no se definen como religiosas aunque actúan en consecuencia con los principios cristianos. Es lo que se denomina el cristiano anónimo.

 

- Recién hablaba de enigmas de la fe y le confieso que ese gran agujero negro que planteaba entre Dios y los problemas humanos, dan la impresión que creer es como un salto en el vacío.

- La fe es un sacramento que hay que darle sentido todos los días. Si usted no es solidario, no hace el bien, no se preocupa por sus seres queridos y no es fiel a sí mismo , es probable que se encuentre a sí mismo vacío y sin salida aparente. Yo mismo puedo pasar por un momento así, cuando paso más de un día sin dar misa.  Lo que no entienden los ateos y los agnósticos es que Dios no es corpóreo, sino que puede encontrarse en las manifestaciones del Hombre.

 

- ¿Qué le parece este reflorecimiento de las religiones que trajo consigo la New Age ?

- Muy interesante. Es una prueba más de que el Hombre tiene una necesidad instintiva de trascendencia  y que nadie puede poner una piedra encima de él. La naturaleza nuestra es principalmente religiosa en un sentido amplio.  Aristóteles llamaba Dios “el gran motor” y vivió cuatro siglos antes de Cristo.

 

- Como Arzobispo le tocó bailar con una de las más feas. Se dice que Uruguay es uno de los países menos católicos del continente.

-Hay que relativizar las estadísticas. El otro día se congregaron más de cien mil uruguayos en la Virgen de Lourdes y yo quiero saber si eso no es una multitud aquí o en cualquier parte del mundo. Yo creo que el uruguayo es religioso, aunque distinto - por ejemplo - al mexicano o al argentino. Da la impresión que es una religiosidad menos exuberante aunque no menos  intensa. Por lo que sé, los uruguayos tienen una relación con Dios muy hacia adentro, muy íntima. A veces no van a misa, pero eso no quiere decir que no haya devoción.

 

-¿Deseaba este cargo para el que lo eligieron?

- Cuánto más hubiera deseado el Arzobispado, menos preparado  habría estado para la tarea que me encomendó el Vaticano. Un sacerdote está pleno en cualquier lado donde tenga que cumplir su misión, aún en la más pequeña y necesitada de las parroquias.

 

Confesionario non sancto

-¿Qué se necesita para ser santo?

- Lo que dijo Jesús : amaos los unos a los otros como yo lo amo. Nada más ni nada menos. Las nuevas posturas en la Iglesia dejan en claro que no sólo el Papa, o la monja, o el cura  pueden tener ese status.

            Todos podemos ser santos. Eso se llama desde el Concilio Vaticano IIº la “vocación universal a la santidad”.

 

- ¿Qué es el éxito?

- En esta sociedad que nos toca vivir hay muchas formas de concebir el éxito. Yo no puedo desprenderme de la perspectiva del éxito como forma de estar cerca de Dios. Jesús dijo : el que quiera ser primero entre ustedes, que sea vuestro servidor”. Parece algo en clave, pero es una gran verdad.

 

-¿Podría contar su último pecado?

- Por suerte Dios perdona siempre. Si cometes pecados pequeños, no te presta atención, pero si cometes uno grande entonces Dios estará contigo para que puedas seguir adelante. La confesión entra dentro del secreto profesional. Pero puedo decir que todos los días me confieso y que al sacerdote le cuento todos mis pecados.  ¡Todos! ¿Eh?

 

- ¿Qué  música escucha?

                                  

 

 

 

- Escucho música clásica, pero uruguayos me gustan mucho Jaime Roos y El Sabalero.

 

- ¿El paraíso es un buen lugar para invertir?

- Yo le diría que es el único. Da rentabilidad infinita.

 

- Una canción dice que Dios es empleado en un mostrador / da para recibir. ¿Qué le sugiere?

-Una gran verdad. Que la felicidad sólo se consigue devolviéndole a Dios el amor que éste nos brinda todos los días.

 

- ¿Sintió la crisis de los sesenta años?

- Recién los cumplí y debo decir que sí. La palabra sexagenario que usan ustedes los periodistas, realmente me parece terrorífica. Pero San Pablo decía que recién a los sesenta un hombre empieza a ser sabio. Eso me reconforta un poco.

 

- ¿ La homosexualidad es una enfermedad como dice la Iglesia ?

- Lamentablemente todo apunta a que es una enfermedad, un problema genético. Podría configurar un pecado cuando es elegida como forma de vida. La homosexualidad es como la droga : las personas entran pensando que pueden salir, saben que es mala pero igual la prueban.

 

-¿Le gustaría ser Papa?

- ¡Dios me libre y me guarde!

 

 

Cotugno y las urnas  [2]

 

 

 

            En su primer mensaje pascual como Arzobispo volvió a marcar un cambio en la forma de conducción de la Iglesia y se refirió directamente al proceso electoral que vive el país.

            “El voto pasa por el conocimiento y la libertad. Todos tenemos ojos y oídos para ver que los precandidatos y los partidos políticos tienen sus convencimientos y sus programas, por lo que cada católico por ser ciudadano que vive en este mundo tiene que decidir a la luz de sus convicciones, a quien votar.”

 

            El Arzobispo hizo un llamado a “votar para estar en paz con Dios y con la sociedad.”

 

 

 6. - Cambio de tono. Definiciones de Monseñor Cotugno [3]

Admite que sus caminatas por los barrios son un símbolo de contacto con  la gente, que tratará de fomentar decididamente. Pero además de esa jovialidad trajo al arzobispado una pesada artillería teológica. Después de 25 años de enseñar teología en diversas aulas, ahora tiene medios para que toda la sociedad lo escuche. Recogiendo esa experiencia y los recientes documentos de Juan Pablo IIº despliega definiciones sobre los más variados temas: la economía, el aborto, los preservativos, la píldora anticonceptiva, la educación, la teología de la liberación, la  homosexualidad, la deuda externa, el futuro del grupo  del Padre Antelo.

 

 

Sus caminatas por los barrios montevideanos  son símbolo de contacto con la gente

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

-¿Cuáles cree que son los puntos fundamentales de la reciente exhortación apostólica presentada por el Papa en México y que para algunos constituye su documento más importante?

 

- La “exhortación apostólica pos sinodal Iglesia en América es el resultado de un sínodo muy original : es la Iglesia de América toda, no sólo América Latina. Y vemos que en un paralelismo con el Evangelio, en el norte está el poder de Estados Unidos, en el norte está el rico Epulón y en el sur el pobre Lázaro, que comía las migajas que caían de la mesa del rico. Esto es inadmisible. Está también el problema de la deuda externa : ¿cómo se puede justificar que siendo hermanos , discípulos de Cristo los del norte y los del sur, en la misma casa haya un rico y un pobre ?

            Segundo aspecto fundamental : la centralización de la persona de Jesucristo. ¿Qué novedad? Ahora todo está en función de la evangelización, del anuncio de la palabra que salva. El Concilio Vaticano IIº terminó en el 65, estamos en el 99.  ¿Qué pasó hasta ahora ? Hemos visto muchas cosas, acentuaciones acerca de la Iglesia que está en el mundo y trabaja por la promoción humana, la denuncia de los males, ¿qué hemos conseguido? Haciendo un acto de revisión vemos que de pronto la Iglesia se ha centrado demasiado en sí misma y tiene que ponerse un poco de lado para que aparezca Jesús. Por eso el título : “Encuentro con Jesucristo vivo, camino de conversión, comunión y solidaridad en América”. Volvemos a Jesucristo como el principio y la fuente de todo. Pero volvemos después de esa experiencia , como aquellos que trataron de edificar la casa y vieron que sin Jesucristo es imposible. Esto es centrar la atención en Jesucristo, ir a su mensaje en la pureza de su palabra, y no interpretarlo de tal manera que nos encontramos al final con una palabra humana y no con la palabra divina. No digo que hubo un desvío, pero sí una acentuación. Se creía antes que los cristianos con nuestras fuerzas somos capaces de cambiar el mundo. Pero el Señor nos dice, ustedes cristianos sin mí lo único que hacen es un agujero en el agua.

 

Ir a misa.

 

-¿Por qué dice que Jesús no estuvo en el centro de la Iglesia?

 

-Ha habido una confianza tan grande en la acción del hombre que no estuvo en sintonía con el Hombre (con mayúscula) que es Cristo Jesús, que vino a salvar al hombre desde un enfoque muy particular. Que no es el éxito, el triunfo, la gloria, porque Jesús humanamente fue un fracasado. El gran mandamiento que nos ha dejado es “ámense los unos a los otros como yo os he amado”. ¿Cuál ha sido “este como yo”? Pensemos en Vaticano IIº : el entusiasmo, la Iglesia que se renueva, que sale al mundo, que va a transformar la humanidad, a lograr proyectos de bondad, de solidaridad, de desarrollo. Pero seguimos viendo que los ricos son cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres. En la historia de la iglesia, en tiempos de San Agustín, existió una herejía, el pelagialismo. Pelagio era un monje que dijo que el hombre podía llegar a la salvación con sus propias fuerzas. Y eso es una herejía : el hombre no puede salvarse si no es a través de la gracia. La visión de la Iglesia sobre la gracia, la antropología teológica nos dice que por el bautismo estamos incorporados a Cristo y que nunca podremos hacer algo de bien si no es a través de Cristo mismo.  Una simple constatación : se dice que la misa dominical es algo menor. ¿Por qué no se ve la centralidad de la misa de los domingos? De pronto tiene prioridad el descanso, ordenar la casa, hacer otras tareas. Pero la centralidad de la persona de Cristo, encontrarnos con el resucitado, ese es el encuentro con Cristo, porque él no está muerto, vive.

 

-Algunos pueden sentir que tienen que hacer otras cosas primero - ver los hijos, los amigos, un amigo enfermo - y cumplir con el prójimo de carne y hueso donde se supone que también está Dios.

 

- Eso es el sentido común, pensar en términos humanos. Lo humano no alcanza. Y aquí viene la centralidad de Cristo. ¿Quién me da el criterio de mi pensar y de mi obrar?. Cristo. ¿Y Jesús, qué dice? Es tremendo, es durísimo: el que ama a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí. Antes que tu hijo estoy yo, dice Jesús. ¿Primero está la esposa, o el marido, o los hijos o los padres, los abuelos, o arreglar el techo de la casa?  No. Cuando se dice encuentro con Cristo vivo quiere decir: Cristo tiene siempre el primer lugar. Decía: el que ama a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí. ¿Qué quiere decir?

 

-¿Qué cree usted que quiere decir?

-Que si tengo que optar - es escandaloso, durísimo, paradójico - entre la vida de mi hijo - estoy siendo crudo - o de Cristo , tengo que seguir a Cristo.  Algo más razonable, si tengo que optar - y ésto es agua hirviendo sobre una herida abierta - entre la vida del hijo y la de la madre en la gestación, tengo que optar por la vida del hijo, no puedo ir nunca contra la vida del hijo que tiene la madre dentro de su propio ser : el tema del aborto. La razón por la cual no se puede tocar la vida, la última razón convincente es Jesucristo, porque Jesucristo es la vida.

 

-Teniendo en cuenta que prácticamente no es aplicado por los jueces y que parte de la sociedad considera que es un tema propio de la conciencia de cada uno: ¿ el aborto debe seguir siendo considerado un delito?

 

- El aborto desde el punto de vista objetivo siempre es cortar una vida. Desde el punto de vista moral, decimos que es un homicidio. Para que halla una valoración ético moral se necesita la conciencia de que eso sea tal. Porque hay personas que no le dan esa valoración, piensan que están en pleno derecho de poder cortar la vida. La Iglesia católica considera el aborto siempre como un homicidio. ¿Siempre es crimen este homicidio? La Iglesia católica dice que no, para que sea crimen este homicidio, la persona tiene que ser consciente, tiene que quererlo, puede haber una ignorancia invencible, una inconciencia del hecho.

 

- La Iglesia podría mantener su condena al aborto como práctica, pero aceptar que no tiene sentido tipificarlo como delito, porque la conciencia de la sociedad sobre el tema ha cambiado. La realidad también muestra que consagrar al aborto como delito lo que favorece es la proliferación de clínicas clandestinas, siendo los más pobres los que recurren a clínicas en peores condiciones.

 

- Una necesidad de algunos integrantes de la sociedad no hace positivo o negativo un hecho que es positivo o negativo en sí. La moralidad no viene del hombre, los valores morales los crea Dios. Otra cosa es cómo  asumir determinadas disfunciones sociales. Mil ciegos no ven más que un tuerto. No es lo estadístico lo que crea los valores.

 

-         La pregunta no es si el aborto es eliminar una vida o no. La pregunta es si el instrumento Código Penal no es ya inadecuado para este tema y si mantenerlo vigente no trae mayores problemas.

 

Monseñor Cotugno dijo que la Iglesia no acepta el aborto ni en los casos de violación.

 

 

- Estamos en otro ámbito : ¿cómo la sociedad puede asumir esta disfunción moral que se da? Es lo mismo que la cárcel : homicidios, atracos, son elementos negativos que la sociedad trata de controlar. Un Estado se puede preocupar, dado que hay tantos abortos, en cómo intervenir para asegurar que de tener que hacer un aborto ésto se haga en términos médicamente correctos, pero la Iglesia nunca lo acepta, porque la  Iglesia nunca va a aceptar que el homicidio  sea controlado técnicamente por el Estado. Quienes se hacen más abortos no son los pobres. Pero en el caso de que lo hicieran ¿cuántas cosas, lamentablemente, los pobres tienen que sufrir más que otros? Lamentable y desgraciadamente. La Iglesia solo puede tomar la actitud de Cristo y Cristo siempre condenó el pecado, pero siempre fue infinitamente misericordioso con el pecador.

            El  Código Penal debe reflejar  los valores absolutos de la persona humana en convivencia social.  A veces la Iglesia tiene que levantar  su voz, porque el hombre tiene una sola medida que es Cristo y es divino. El hombre está llamado a vivir su propia dignidad de acuerdo a lo que el hombre es. Y lo que el hombre es sólo se descubre a la luz de lo que será definitivamente. Y este hombre es justamente Jesucristo resucitado.


[1] ALVAREZ ANTONIO : “Dios está loco. Conversaciones con Monseñor Cotugno” (revista PAULA, marzo 1999, Nº 76, pag. 16 - 20. )

[2] “Jaque electoral, Cotugno y las urnas”, (Diario “El País”Dom. 4 de abril de 1999, pag. 12)

[3] “Definiciones de Monseñor Cotugno. Cambio de tono” (Revista TRES, viernes 26 de febrero de 1999, pag. 17-20)


alojamiento web gratis
Otros servicios ofrecidos por HispaVista:
Ofertas de Trabajo y Busco pareja
Consigue una página web gratis o un
hosting con Galeón