La
tripulación y el lobo marino (CEFUMBIOL)
Sin representar peligro, la impresionante bestia
abría sus fauces y resoplaba, mientras clavaba sus ojos en la tripulación del
Preseter. Sólo quería saber quiénes estaban de visita en la isla.
Lamentablemente no volvimos a verlo cerca de nosotros.
EL
VALOR DE LA INVESTIGACIóN
La superficie de la isla es rocosa, con una reserva de fauna y flora.
Un cartel de la Prefectura Naval rige con una ley
de prohibición de descenso, justamente la ley 16462 que puede apreciarse en un
hermoso cartel en letras rojas y negras, incluso fotografiarse, como lo hiciera
la tripulación, celosos custodios de la flora nacional, y más aún de la fauna
nativa.
ENTRE
ISLAS Y ARROYOS .CEFUMBIOL
CONTRA LOS LOBOS MARINOS.
VIAJE DE
INVESTIGACION A LA ISLA DE LAS
GAVIOTAS
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Prólogo
Dedicamos este libro a quienes puedan leerlo, desde la curiosidad propia de quienes tienen espíritu aventurero y a la vez se sienten motivados por aportar lo que han visto y experimentado en las aguas que corren por el territorio que pisamos.
INTRODUCCION
HACIA
LA ISLA DE LAS GAVIOTAS
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Es
una tarde
nublada de domingo. El 6 de abril de 1995 se hace a la mar el
Preseter ; llegar a la Isla es una aventura y un reto
deseado por años que se hace realidad. Investigar
es el primer motor de movimiento que anima la investigación y a la siempre bien
ponderada y valiente tripulación.
EL TEMA DE CARGOS PARALELOS
Cuando no distingue la norma no corresponde distinguir. Se hace un dimos
seguir avanzando por las aguas que parecen bastante tranquilas. La brisa ligera
y el ondear de las olas salpica la cubierta,de 1,75 de altura medida en pie a
cubierta, que en un primer momento se vio inundada. La bomba manual de achique
ha hecho lo suyo evacuando bastante el agua salada y algo contaminada. Una
mancha cubre a unos veinte metros a estribor, en hilera, la superficie.
Seguramente proviene de una embarcación; decidimos pasarla con prudencia para
evitar la contaminación.
VIAJE A LA ISLA DE LAS GAVIOTAS
EL COMANDANTE Y LA MANCHA DE LASTRE
El comandante de la tripulación guía con seguridad y serenidad en dos
momentos importantes que nos tocar atravesar en este viaje: el cruce de la mancha de lastre primero y la
presencia del lobo marino. El saber mostrarse calmo y seguro es
cualidad básica en un comandante para infundir seguridad en la tripulación
cuando es afectada por inconvenientes. Este debe ser en todo grupo de
investigadores el quid del embarque, la buena elección del comandante. En las
fotos de archivo vemos al comandante.
El comandante como que se arrugó un poco la croyera cuando el aparecer
de la
impresionante bestia que se deslizaba paso a paso, lentamente,
hacia el buque, con una mirada que no sabíamos si de amistosa tenía poco o
mucho, sumergiéndose una vez tras otra para salir siempre más cerca,
aumentando el peligro para nosotros, que ya es constante en las travesías pero
que de todos modos no es fácil acostumbrar el miedo a doblegarse.
Concluimos de modo feliz y agraciado que la cuestión versaba en una
mirada o recorrida de reconocimiento de saber quién pasaba por frente a tan
graciosa isleta, y enancados de tal forma en el gomoso barquichuelo, que de seguro el lobo pues que jamás habría visto en su
vida cosa igual de tamaña embergadura de aventura.
LA TRIPULACION JUEGA CON LOS LOBOS MARINOS
Se han recogido de esta isla numerosas EXPERIENCIAS y se ha
recorrido la misma después del desembarco en el muelle. Lamentablemente
perdimos las muestras de manos de
la limpiadora, que creyó que era mugre y tiró a la basura las muestras científicas:
suele pasar, no es la peor de las desventuras en este cruel viaje
expedicionario.
La población de gaviotas, patos y lobos marinos
es considerable, sobre todo éstos, los que se acercaron curiosos a la embarcación
en tres oportunidades, causando cierta inquietud en la tripulación. Sin
representar peligro, la impresionante bestia abría sus fauces y resoplaba,
mientras clavaba sus ojos en la tripulación del Preseter. Sólo quería saber
quiénes estaban de visita en la isla, ya prestos a desembarcar. Lamentablemente
no volvimos a verlo cerca de nosotros. Hubiésemos sacado una fotografía con él
a bordo, ya que hacía funciones de guarda costa.
EL VALOR DE LA INVESTIGACION
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La superficie de la isla es rocosa, con una reserva de fauna y flora.
Un cartel de la Prefectura Naval rige con una ley
de no desembarcos. A pesar de ello recorrimos
por un momento la isla recogiendo plumas de aves y algunas muestras ,
excepto de aquellas que están cuidadas de modo especial. Se nota la presencia
de investigadores que han hecho canteros con piedras, un caminito que desde la
costa de arena gruesa y piedras, se interna en la isla, abriendo una brecha casi
natural entre los pocos árboles que conforman la vegetación de la isla.
Sabemos
que cumplen funciones en la isla el equipo del Museo Malvín, relacionado con el
salvatage de animales, de perros que son abandonados en diversas islas y con un
gomón estos amigos profesionales de la ecología cruzan para el rescate; siempre
listos, tienen la misión de cuidar la isla de las gaviotas, que es una reserva
de plantas y animales, de interés nacional. Nuestro saludo a todos los que la
cuidan.
TESTIGOS DE LA HISTORIA
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Mojones de piedra incrustados en
diversas partes muestran, con pintura en rojo, los puntos cardinales con una
flecha indicadora. Otra piedra indica , parecería, el lugar de la posible
muerte de una persona, pero sin fecha ni nombre. Suponemos sea el lugar del
fallecimiento de algún marinero y se acostumbre señalar de esa manera.
SU SUPERFICIE

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Hacia el sur la superficie es totalmente rocosa y también hacia el este.
De cara a la costa que corresponde la
playa Malvín se aprecia la estructura de cemento que fuera el proyecto de un
aerocarril que nunca se construyó y que pensaba unir la playa con la isla. Si
hubiera subsistido la idea, seguramente la isla no presentaría actualmente el
atractivo que posee. Bien cuidada y conservada, con una población estable de gaviotas y patos, plantas aún pequeñas con sus tutores que hacen una especie
de cantero sobre el camino, es signo visible de una naturaleza
que es mezcla de lo salvaje con la mano del Hombre ; y a su vez unión
misteriosa entre los secretos de las profundidades marinas y una exquisita
vegetación, hecha selecta por lo frágil que parece, rodeada de las aguas que
golpean con su oleaje.
Los Tripulantes : fogonero G. V.
Darío Techera
6 de abril de 1995.