Meditacion sobre la Impermanencia

Capítulo 1 del Catuhshataka :    El tratado “Las Cuatrocientas Estrofas”de Aryadeva 

 

Aryadeva

 

           El tratado Catuhshataka, “Las Cuatrocientas (estrofas)”, es la obra principal de Aryadeva, discípulo directo de Nagarjuna.

                                                                     

 

            Nagarjuna fue un  pandit o maestro de la India, de Vidarbha, al sur de este país, que vivió aproximadamente cuatrocientos años después de la muerte de Buda. Por entonces había disminuido la enseñanza Mahayana, y Nagarjuna emprendió la tarea de restaurar su antiguo vigor, fundando la escuela de principios Madhyamika o Camino medio.

           

 

 

 

                   Nagarjuna

 

         El origen de Aryadeva es discutido, algunos dicen que nació en Sri lanka, otros, que nació de manera sobrenatural. Su época se remonta a la primera mitad del siglo tercero. Ademas de  ser "hijo espiritual de Nagarjuna" como le llamaban, el rey -mago Shüravajra fué uno de sus maestros. El célebre Dharmatala fué su principal discípulo. Aryadeva permaneció en la famosa Universidad Budista de Nalanda por un tiempo, donde los estudiosos no pudiendo vencer a los heréticos, pidieron su ayuda.

 

                                      Aryadeva

 

            El texto sánscrito del Catuhshataka se ha perdido, con excepción de algunos fragmentos. que representan más o menos un tercio de la obra original, pero, se dispone de la traducción tibetana del tratado completo. También se dispone de la traducción al chino de los ocho últimos capítulos, realizada por el gran traductor Hiuan-Tsang.              Por esto la presente traducción se ha hecho sobre la versión tibetana y, tratándose de las estrofas preservadas, sobre el original sánscrito.

            Los ocho primeros capítulos del Catuhshataka son más bien de carácter ético. Hacen reflexiones y dan consejos sobre los siguientes temas: la impermanencia, el carácter doloroso, la impureza de las cosas (capítulos 1, 2 y 3); los deberes de un rey (4); la conducta del Bodhisattva (5); las impurezas (6); el apego a los placeres sensuales (7); la conducta del estudiante que aspira a ingresar en la vida religiosa (8).

            Los ocho últimos capítulos son más bien de carácter filosófico y polémico; pretenden refutar las teorías de otras escuelas, que oscilan entre el eternalismo (existen entidades eternas) y el destruccionismo (o Nihilismo, que todo se destruye y nada existe). El autor, desde luego, adopta la posición propia de la escuela Madhvamika. a la cual él, como discípulo de Nágárjuna, su fundador, pertenece, sosteniendo el surgimiento condicionado de todo y, consecuentemente, su vacuidad o carencia de un ser propio y su irrealidad o naturaleza ilusoria, mental. Los temas de estos capítulos son: refutación de la existencia de cosas permanentes (capítulo 9); refutación de la existencia de un alma (10); refutación de la existencia de un tiempo permanente (11); refutación de la especulación (12); refutación de la existencia de la captación sensorial y de sus objetos (13); refutación de la existencia real de las cosas (15); refutación de objeciones a la tesis de la vacuidad universal (16).

 

 

 

 

Traducción

 

1

 

Si uno fuera

soberano de los Tres Mundos*,

pero no reinara sobre su propia muerte,

y no obstante durmiera

sosegado y tranquilo -

¿qué otra cosa habría

más insensata que ésta?

 

2

 

Has nacido para morir,

sometido a un destino

que de ti no depende.

Es evidente que has de morir,

no lo es que hayas de vivir.

3

 

Tú consideras que tu vida pasada

ha sido corta,

y que tu vida futura no ha de serlo.

Tú tomas lo igual por desigual.

Es tan claro como el lamento

del que no oculta su temor.

 

4

 

Por ser de todos el destino común,

tú no le temes a la muerte,

debería entonces, por envidia,

producirte sufrimiento

aquello que a uno solo dañe.

 

5

 

La enfermedad se cura,

la vejez puede ser atendida,

por eso tú no las temes.

Por no haber remedio

para la destrucción que les sigue,

por eso es bien claro

que sientes temor ante ella.

  

6

 

Siendo la muerte

el destino común de todos nosotros,

que somos como animales

que van a ser masacrados,

¿por qué tú, dime,

al ver morir a otros,

no sientes terror

ante el Señor de la Muerte?

  

7

 

Mientras te imaginas

que eres eterno,

porque no tienes certeza

sobre tu tiempo,

en cualquier momento

puedes recibir el golpe

del Señor de la Muerte.

  

8

 

Aunque tu vida

no se haya agotado

te enajenas a ti mismo,

teniendo en mira

beneficios futuros -

¿Podría alguien decir

que eres un hombre inteligente?

 

9

 

Tú eres el garante de ti mismo

¿por qué entonces cometes

acciones que merecen un castigo?

¡Seguramente, como los sabios,

tú te has liberado por completo

de todo apego a ti mismo!

 

10

 

Lo que llamamos “vida”

no es sino un instante de conciencia.

Esto no es percibido por los seres.

Por eso es valioso

el conocimiento verdadero de uno mismo.

 

11

 

Deseas una larga vida

y al mismo tiempo

no te atrae la vejez.

¡Ay! Tu manera de sentir

puede parecer sensata

sólo a seres semejantes a ti. 

 

12

 

Aunque estés llorando

la muerte de tu hijo,

sufres pensando en tu propia muerte.

Es de tu propia suerte

que te estás lamentando.

¿Cómo no serás digno de reproche'?

 

13

 

Sin haber sido requerido

en lo más mínimo,

 nació para ser tu hijo;

y se fue

sin que nadie se lo pida -

no es nada que deba sorprenderte.

 

14

 

La vejez  te muestra

que la alegría que sientes

por la llegada de tu hijo,

para nada toma en cuenta,

por ignorancia,

el destino humano de tu hijo.

 

15

 

Así como el hijo

es querido para el padre,

así para el hijo

no lo es el nacer:

el mundo decae,

el cielo es difícil de obtener.

 

16

 

Cuando no hay armonía

y para nada existe

lo que se llama 'afecto',

entonces la pasión surge

como un mero comercio.

 

17

 

El sufrimiento,

producido por la separación

de lo que ama,

muy pronto se aleja

del corazón del hombre.

Mira la poca firmeza

que existe incluso en el amor,

puesta de manifiesto

por la forma como se libera del dolor.

 

18

 

Aunque sufres

por un mal que se produce,

sabes muy bien

que tu sufrimiento es inútil;

lo ocurrido fuera de ti

no tiene vinculación contigo.

  

19

 

El sufrimiento todo lo domina

y en el sufrimiento

los seres transmigran.

El hombre sometido al sufrimiento

¿qué puede hacer

frente al dominio del sufrimiento?

 

20

 

¿Por qué no nos hace dichosos

la separación de aquello

con cuya unión

somos dichosos?

¿Acaso no van siempre juntos

unión y separación?

 

21

 

Piensas

en la efímera unión con lo querido

¿por qué no piensas también

en la larga separación

que no ha tenido comienzo en el pasado,

que no tendrá fin en el futuro?

 

22

 

Como alguien que no te tiene afecto,

el tiempo de tu vida se va,

a cada instante,

inexorablemente.

No te apegues a él,

ya que así te muestra su desafecto.

 

23

 

Por miedo a la separación de lo que amas,

oh necio,

no abandonas tu hogar.

¿Qué hombre sensato esperará

ser obligado por la fuerza

a hacer algo

que fatalmente ha de hacer?

 

24

 

Tú piensas:

“Una vez que haya hecho todo esto,

me he de retirar naturalmente al bosque.”

¿Qué valor tiene

haber hecho algo

que, una vez hecho,

tiene que ser abandonado?

 

25

 

Quien, con sentido de realidad,

piensa: “Yo soy mortal”,

y por eso abandona todo apego,

¿cómo va a sentir temor

ante la muerte?

 

 

*  *  *  *  *

 

Que los méritos esta traducción puedan beneficiar a todos los seres sintientes y liberarlos del sufrimiento de la existencia cíclica.

 

OM  MANI  PEDME HUNG

 

*  *  *