![]()
![]()
![]()
![]()
![]()
![]()
![]()
![]()
![]()
![]()
![]()
![]()
![]()
![]()
![]()
![]()
![]()
![]()

Tres anillos para los Reyes Elfos bajo el cielo. Siete para los Señores Enanos en casas de piedra. Nueve para los Hombres Mortales condenados a morir. Uno para el Señor Oscuro, Sobre el trono oscuro en la Tierra de Mordor donde se extienden las Sombras. Un Anillo para gobernarlos a todos. Un Anillo para encontrarlos, un Anillo para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas en la Tierra de Mordor donde se extienden las Sombras
Arda ya no tendrá jamás la misma alegría,
ni el arco iris brillará de igual manera.
No hay sabiduría en las palabras del viento,
triste consuelo para los que aquí se quedan.
Tú fuiste mi norte, mi espada, mi escudo, mi guía,
mi fuerza, mi aliento, mi esperanza, mi sabiduría.
Nunca creí que partirías, nunca imaginé
que pudiera existir sin tí la vida.
Y recuerda que aquí has dejado tu legado,
y quienes te conocimos recordaremos
siempre tu rostro, tu belleza, tu sabiduría,
que incluso allí donde ahora vas no tendrá par,
pero que aquí ahora es por siempre perdida.
Adiós, madre. Desde los Puertos Grises
me despido para siempre. Encuentra allí
la alegría que aquí trajiste y ahora desaparece.
¡Namárië!

Eres el visitante n°
Para contactar con nosotros:

©2002 El anillo único todos los derechos reservados