Comprende la palabra Literatura el concepto del conjunto de medios y formas de manifestación originados por el hombre, y de los cuales se sirve para realizar de una manera perceptible la creación que ha concebido. Estos medios y formas, nacidos con espontaneidad, sólo han alcanzado su grandeza y perfección a través de los siglos, mediante el atento estudio de los variados y múltiples recursos contenidos en el Arte, y que sirven para que, dominados por el artista, puedan expresar de modo sensible la nueva concepción de la belleza que se haya incubado bajo su frente.

La Literatura, en el fondo, es el estado de creencias y de sentimientos en que se encuentra el hombre, o en que se ha encontrado la humanidad en el transcursos de su existencia, y por eso se afirma con toda exactitud que es el reflejo de unaq civilización, la expresión de la vida espiritual de un determinado pueblo, la cifra y el compendio de lo que representa su historia. Por su forma, es la expresión de ese estado espiritual por medios sensibles, valiéndose para ello de cuantas facultades, propiedades y aptitudes caracterizan al hombre. Siendo tan rico y variado el contenido de la Literatura, fácil es de comprender que se han intentado numerosas divisiones, buscando diferencias en cualquiera de sus conceptos. Tienen estas divisiones grandísima importancia en el estudio literario, mas la dificultad estriba en elegir las que la tengan mayor por su universalidad y por su valor e influencia en el Arte. Pueden hacerse considerando al hombre como individuo o como especie. Atendiendo al carácter del Artista, hay que distinguir la literatura productiva y la crítica; y apreciando la influencia del desarrollo histórico del hombre, deben diferenciarse la literatura espontánea y la reflexiva. Entre las divisiones que se hacen, considerando, no el individuo, sino la especie humana, y la forma social en que se produce la Literatura distinguen entre Literatura popular y Literatura erudita; la que se refiere a la edad histórica en que se manifiesta el Arte, distinguiendo entre la oriental y simbólica, la clásica y romántica, la moderna y postmoderna; y por último, la que se fija en la índole de los idiomas que emplean los escritores.

Partiendo del principio de que la Literatura es un complemento indispensable de la Historia, cuya marcha esclarece, para su estudio se sigue el método histórico y cronológico. Cada pueblo tiene su genio propio, su individualidad intelectual, su carácter peculiar, sabor original, espontáneo y nativo, que se expresa en sus obras de imaginación. Quizás la historia no manifieste con tanta exactitud el espírituo nacional, en épocas de globalización ya se habla de espírituos regionales, como las obras literarias. Eso sí, el genio no tiene patria y es patrimonio de la humanidad. Grecia y Roma se han extinguido como naciones, pero brillan con esplendor inmortal las creaciones literarias, y pasan de una a otra generación, recibiendo el reconocimiento cuyos ecos duran y durarán mientras existan en el mundo corazones y cerebros capaces de sentir y de concebir la belleza.

Homero, Dante, Shakespeare, Cervantes, Kafka, Borges y tantos otros, son astros que alumbran el mundo y le caldean con sus rayos, haciendo vibrar sentimientos ignorados y cuya acción era desconocida. De aquí el interés que despierta siempre el conocimiento de la Literatura de las diversas naciones.

Prudencio Hernández

VUELVE A LA PÁGINA DE PRUDENCIO HERNÁNDEZVUELVE A LA PÁGINA DE RELATOS DE EL GATO DE HANK

inicio maestros poesía reseņas favoritos colabora correo