

Bien, amigos, El Gato de Hank se siente orgulloso de presentaros los poemas de una más que amiga de la página, Sandra Lavallen, que desde su querida Argentina nos ha enviado toneladas de cariño, contagioso buen humor y, lo más importante de todo, su valiosa amistad. Nosotros la queremos mucho, esperemos que vosotros también lleguéis a esa inevitable conclusión. Pero dejemos que sea ella misma quien se presente.:
"Nací en la populosa barriada de la República de la Boca, lugar de asentamiento de incontables inmigrantes de distintas nacionalidades, y luego crecí en barrios obreros.
Pertenezco a un país...hoy jirón de otro más deseado, donde las cosas parecen invertirse, partimos a la madre patria, como en otra época supimos recibir a los tanos y gallegos.
Vaya...Después de tantas cosas, como dice esa canción, somos como juncos que se doblan pero siguen en pie. Nos dan ganas todavía de hacer una poesía, a pesar de que a los jubilados han decidido bajarles el sueldo; recordamos a nuestros compañeros asesinados y desaparecidos aún cuando a los grandes poderosos no llegan a tocarles el traste. Bue, como presentación no suena muy bien, pero en estos momentos, duele mucho mi país."A nosotros nos parece una presentación estupenda. Os aconsejamos que leáis los poemas y relatos de Sandra. Nacen de la crispación, de la sed de justicia, de la rabia contenida y del recuerdo de tantas personas inteligentes y admirables asesinadas y desaparecidas por un hatajo de cretinos salvapatrias sanguinarios. Nos sumamos a su admiración y respeto, y esperamos que algún día los argentinos tengan los gobernantes que realmente merecen.