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La información con visión constructiva
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La oportunidad de entender el perdón
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Sobisch es el gobernador de Neuquén. Se lo promociona como la provincia que más creció en Argentina. El dato: no es peronista ni radical, por lo que no recibe ayuda del Estado centralizado en el dueño del cajero, que es Alberto Fernández y Néstor Kirchner, con sus superpoderes, votados por el Senado y Diputados. El mandatario neuquino, junto a Roberto Lavagna, son los por ahora candidatos a presidente de la Nación para las próximas elecciones. La muerte de un docente por una represión policial en Neuquén, ocurrida durante Semana Santa, según la visión de la realidad construida, significó el entierro política del neuquino.
Periodismo sin perdón = periodismo incompleto
El peronismo gobernante se aprovechó de la muerte de un docente, en una circunstancia triste -le explotó un gas lacrimógeno en su rostro-, para sacarle provecho político al máximo: huelga de todos los docentes primarios, secundarios y universitarios del país. Además, otros sectores, como bancarios, que se prenden a esta huelga, que hace extender a las minivacaciones del feriado de Malvinas y Semana Santa.
Desde lo político, Sobisch admitió el costo que le implicó este hecho y dejó la ciudad capital de su provincia libre de policías para que aterrize tres colectivos del grupo intelectual-terrorista Quebracho, para que rompa automóviles, vidrieras de negocios y escraches.
Es verdad que por culpa de un policía, el escenario político de Neuquén quedó mal parado. No se puede ocultar el dolor de la familia y la gravedad del hecho. Pero esta mañana, en Radio Nihuil, un oyente comentaba que la mejor manera de rendirle honor al docente fallecido era con clases y no con huelgas llenas de bronca y con beneficio político para el peronismo, y también para Mauricio Macri -que se anunció su desvinculación de Sobisch.
Sin embargo, se detecta un diagnóstico para evaluar en el periodismo: ante un punto en contra del candidato neuquino a la Presidencia, que cuando en Mendoza se le consultó sobre su ideolog{ia, dijo que iba a presentar "soluciones para la izquierda y para la derecha", no se pone en relieve los puntos positivos de esa provincia: básicamente, el progreso integral, el superavit económico y la fuente laboral.
Una vez el periodista Ricardo Montacuto me dijo que en el periodismo existe una relación de 11 a 2 entre lo que es malas noticias vs buenas noticias.
En este caso, la mala noticia, que incide directamente en la gestión de Sobisch, hace que se olvide todo lo bueno que se hizo y sigue haciendo. Desde lo confesional, un pecado de omisión. Desde lo periodístico, falta de integralidad, objetividad y de argumentación en la construcción de la noticia, que termina siendo una falsa construcción de la noticia.
¿Y por qué se da así? No es por casualidad: es porque ha desaparecido el perdón como valor y principio. Perdonar significa, en política, perder votos. Y en periodismo, perder credibilidad.
En este sentido, el periodismo tropieza mil veces con la misma piedra: jamás se ha hablado del costo político que pudo haber significado los polícías asesinados en la provincia de Bs As durante la época de Duhalde, por ejemplo. Pero el periodismo se encarga de construir el escenario para minar el costo político de alguien, convirtiendo en víctima a determinados tipos de ciudadanos.
Si por el asesinato de la maestra Claudia Oroná, en Mendoza, hubiera significado el entierro político de Julio Cobos, entonces Alfredo Cornejo no hubiera ganado las últimas elecciones, ni tampoco el actual gobernador de Mendoza sería eventual candidato a vicepresidente de la Nación.
Este es el diagnóstico de nuestra sociedad y es una manera de responder a la pregunta ¿por qué estamos así?
Ojalá que sintamos vergüenza el día que nos hagamos la siguiente pregunta: ¿por qué la humanidad tuvo que esperar miles de años para entender la paz?
Quitando el oportunismo político, sin dudas que esto significa la oportunidad de entender el perdón.
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El INDEC dice que la inflación anual no alcanzó el 10% y en enero muchas cosas aumentaron el 10%. Y otros, más, como los parabrisas en San Rafael -justo allí cayó la granizada más grande que se recuerde en la historia.
La prensa instaló en la opinión pública la dudosa credibilidad en un índice que resulta muy difícil investigarlo. Ante este escenario, el gobierno reaccionó con una medida que agranda esta duda: echó a la titular del INDEC, Graciela Bevacqua.
“La medida no hace otra cosa que poner en duda la credibilidad de las mediciones del INDEC, lo cual es muy grave porque la incertidumbre en este tema desalienta la llegada de inversiones al país”, dijo el economista Aldo Abram al diario La Nación.
Si hay alguien que realmente sabe lo que es el INDEC, sin dudas que es el ex ministro y ahora candidato presidencial, Roberto Lavagna:
"A partir de ahora, nos podemos olvidar de los índices oficiales", sentenció.
Si al gobierno le produce terror que ciudadanos sin vergûenzas decidan aumentar repentinamente los valores de sus mercaderías y que haya gente que le siga comprando, a pesar de los precios, es una cosa. Ahora, que esa fea sensación se traslade a la decisión política de echar a alguien porque no cumplió con la misión de quedar bien con el gobierno, es típico de un gobierno dictatorial.
Cuando en el Evangelio, Jesús dice reiteradamente "no temáis" por lo que se ve, la idea de fondo es evitar que el miedoso tropice con la misma piedra, porque con este hecho se comprueba que el miedoso es una persona más cerca de equivocarse que de acertar.
El miedo es una sensación y hay que enfrentarlo. Hay que confiar en la paz y seguir adelante con la verdad. Cuando la duda y los cuestionamientos invaden, y se le suma los grandes errores, sin dudas que la decisión tomada involucra a muchos inocentes.
Una buena señal para vivir en una sociedad no miedosa sería que el gobierno no convierta sus miedos en decisiones autoritarias y erróneas.
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Argentina pide investigar a Bush por crìmenes de lesa humanidad
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Mendoza.- El 26 de diciembre último, el juez Walter Bento elevó a la Fiscalía Federal de Whashington una denuncia penal contra el presidente de los Estados Unidos, George W. Bush. La misma se inició el 17 de mayo de 2005 en Mendoza.
La causa -llevada a cabo por un particular- que llega a Whashington es una grave acusación por la ilegal invasión militar al pueblo de Irak y es la primera querella contra delitos de lesa humanidad contra el titular de la Casa Blanca que surge desde Argentina.
En el tiempo transcurrido desde que se inició la causa hasta su envío a la capital estadounidense, el caso llegó al Ministerio de Justicia y de Derechos Humanos de Argentina y también estuvo en manos del juez federal Claudio Bonadío.
Finalmente, la fiscal María Pía Cubillos fue quien impulsó esta acción penal, sin precedentes en la historia argentina.
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La Navidad brinda una respuesta de fondo para el mundo
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"¿Quién le compra los regalos a Papá Noel?", le preguntó Marcos a su hijo Benjamín. "Jesús", respondió su hijo. "Estás equivocado: yo soy el que pongo la plata", afirmó Marcos, dando a entender que en la realidad, Papá Noel está subsidiado por los jefes de familia de todo el mundo, que motivados por las descomunales campañas publicitarias que despiertan una fiebre de consumismo en todo el mundo, de repente llenan las gigantescas bolsas rojas del devaluado San Nicolás.
«¿Necesita un Salvador el hombre que ha inventado la comunicación interactiva, que navega en el océano virtual de Internet y que, gracias a las más modernas y avanzadas tecnologías mediáticas, ha convertido la Tierra, esta gran casa común, en una pequeña aldea global?», dijo el papa Benedicto XVI, dando a entender que por más que los juguetes de los arbolitos de Navidad sean un mínimo reflejo de lo que es el progreso del mundo y las tentaciones materiales que con ella arrastra, hoy más que nunca es necesario que el niño Jesús ocupe el lugar que merece en esta celebridad. Y para ello dejó en evidencia una suerte de "muestra informativa" de lo que es el mundo hoy.
«Este hombre del siglo veintiuno, artífice autosuficiente y seguro de la propia suerte, se presenta como productor entusiasta de éxitos indiscutibles», aseguró.
Ahora bien, añadió, «lo parece, pero no es así. Se muere todavía de hambre y de sed, de enfermedad y de pobreza en este tiempo de abundancia y de consumismo desenfrenado».
«¿Qué se puede hacer para ayudar a los que, engañados por fáciles profetas de felicidad, a los que son frágiles en sus relaciones e incapaces de asumir responsabilidades estables ante su presente y ante su futuro, se encaminan por el túnel de la soledad y acaban frecuentemente esclavizados por el alcohol o la droga?».
«¿Qué se puede pensar de quien elige la muerte creyendo que ensalza la vida?», volvió a preguntar.
«A pesar de tantas formas de progreso, el ser humano es el mismo de siempre: una libertad tensa entre bien y mal, entre vida y muerte. Es precisamente en su intimidad, en lo que la Biblia llama el "corazón", donde siempre necesita ser salvado».
«Y en la época actual postmoderna necesita quizás aún más un Salvador, porque la sociedad en la que vive se ha vuelto más compleja y se han hecho más insidiosas las amenazas para su integridad personal y moral».
«¿Quién puede defenderlo sino Aquél que lo ama hasta sacrificar en la cruz a su Hijo unigénito como Salvador del mundo?», preguntó.
«¿Quién se ocupará de que, como condición para la paz, se reconozca, tutele y promueva el bien integral de la persona humana, respetando a todo hombre y toda mujer en su dignidad?».
«¿Quién ayudará a comprender que con buena voluntad, racionabilidad y moderación, no sólo se puede evitar que los conflictos se agraven, sino llevarlos también hacia soluciones equitativas?».
Ante esta serie de planteos abiertos, en la que la realidad construida por la prensa informa a diario, el Papa concluyó con el siguiente mensaje:
«Dios se ha hecho hombre en Jesucristo», concluyó. «Él es quien lleva a todos el amor del Padre celestial. ¡Él es el Salvador del mundo! No temáis, abridle el corazón, acogedlo, para que su Reino de amor y de paz se convierta en herencia común de todos».
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Se extiende la pulseada entre Cobos y la justicia
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No hay respuestas. La intención de fondo no parece ser la justicia, el equilibrio y el bien común. Y como los tiempos de la política difieren con los de la justicia es que el conflicto que existe entre el Poder Ejecutivo de Mendoza y el Judicial, por la actualización de los sueldos de los jueces al nivel de la inflación, parece seguir en el camino inconcluso.
A esta altura vale decir que se podría aplicar el criterio de que el único modo de frenar esta violencia (encubierta) es con el perdón (reconocimiento público de errores y valorización de esa actitud).
No son los criterios de la actualidad, por esta razón la noticia siempre es la misma, aunque existe la tranquilidad de que la respuesta siempre está en las puertas, bajo el cerrojo de la humildad.
Todo esto para explicar que en el primer día hábil del año, Cobos recibió un nuevo pedido de actualización salarial. En este caso se trata de un grupo de 23 magistrados del Este. La solicitud fue emitida por la conjueza Alicia Salomón, quien ya había ordenado la actualización el año pasado.
Los dos reclamos impulsados, al cual se sumaría otro que nuclea a 20 magistrados, fueron catalogados por Cobos como una forma de "ignorar la reforma de la Constitución", en referencia a la enmienda del artículo 151. Esta modificación de la carta magna de Mendoza se realizó a partir del referendum que reconoce en el que la población votó a favor de que el sueldo de los jueces deje de estar atado a la inflación.
El gobernador de Mendoza ya trabaja en la presentación que realizará en febrero luego de la feria judicial, que apunta a que la Corte Nacional ratifique la constitucionalidad de la ley 7125 (que prohibe la indexación salarial por inflación), que fue puesta en duda por los "jueces indexadores".
En tanto, es saludable que tanto en las universidades como en los colegios secundarios, los alumnos practiquen ejercicios -al estilo problemas matemáticos- cuya solución tenga que ver con el bien común, el perdón, la actitud de cambio, la fortaleza de valores, el sentido común y la unidad. En estos dos últimos aspectos se supone que está la fórmula que se necesita para poner fin al conflicto de poderes en Mendoza.
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