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La Organización del Tiempo
Es fundamental, la organización de los tiempos, en nuestra clase tendremos en cuenta el mantener unas secuencias estables de actividades que permitan a los niños anticipar lo que va a suceder. En la organización de los tiempos daremos mucha importancia al manejo de los tiempos de espera, sobre todo, cuando existe la transición de una actividad a otra, será fundamental manejar el tiempo de la preparación de los materiales el facilitar la transición de una actividad a otra, etc.

Los diferentes tipos de actividades, la intercalaremos de forma que se evite la fatiga en los niños/as, escogiendo además los momentos más adecuados del día para el desarrollo de cada actividad. Por otra parte, no debemos olvidar que los ciclos destinados a cada actividad deben ser cortos, ya que los niños/as de esta edad no pueden concentrarse y mantener la atención durante mucho tiempo seguido.

Se debe contemplar un periodo de adaptación que permita la integración escalonada a la vida de la escuela. También al principio de cada curso, con actividades que se repitan a lo largo de todos los días de la semana. Más adelante se efectúa la introducción progresiva de experiencias que puedan irse diferenciando en los distintos días de la semana.

La organización temporal en infantil rompe el molde de la rigidez, inflexibilidad, uniformidad. Es necesario que cada niño/a tenga su tiempo para actuar y terminar lo comenzado; tiempo para actividades y juegos espontáneos; tiempo para lo más planificado. Cada uno debe tener su tiempo de construcción de aprendizajes, que puede ser muy distinto de unos a otros.

El trabajo ha de estar repartido de forma que exista un momento para cada ocupación y, al mismo tiempo debe dejarse un margen suficiente a la improvisación y espontaneidad tanto de los niños/as como de los maestros/as.
Nuestra aula al principio tomará la necesidad que manifiesta el niño de hacer rutinarias ciertas actividades cotidianas como punto de partida para iniciar el aprendizaje de hábitos.

Conocida la necesidad que los niños tienen de ir estableciendo marcos de referencia espacio-temporales, nos parece recomendable, dentro de la flexibilidad que debe caracterizar a los horarios en la Educación Infantil, el establecimiento de unas rutinas que ayuden al niño/a a interiorizar ritmos y le permitan anticipar lo que va a suceder. Esto le proporcionará la seguridad y confianza necesarias para poder crecer.

Partimos de la base de que los tiempos deben diversificarse, es decir, tiene que haber momentos dentro de la jornada de libre actividad para el niño/a, pero también se deben contemplar momentos en que todos los niños/as realicen la misma actividad: momentos de comida, aseo, siesta, planificación de la jornada y puesta en común.

Estos momentos que son considerados como rutinas, ya que se repiten cada día, en la misma secuencia de actividades y aproximadamente a las mismas horas, no deben estar exentos de intencionalidad educativa.

Todos ellos son ocasiones privilegiadas para trabajar distintos tipos de contenidos del currículo y para la interiorización de normas y hábitos.

Deberán planificarse como unidades de programación a desarrollar en un largo periodo de tiempo (un trimestre o incluso todo un año) y para ello se seleccionarán los objetivos y contenidos del currículo que se vayan a trabajar en estas actividades.



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Plantilla de horario infantil que podemos poner en el aula.

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