El Periódico de Cataluña, Miércoles 5 de Abril del 2000

Antes de leer la noticia me gustaria aclarar unas cosas.
En primer lugar, el presunto asesino ya estaba"perturbado" antes de que jugara a juegos de rol, demostrado con que ya se había escapado de casa una vez. Esto, por supuesto los medios de comunicación no lo han "resaltado", echando toda la culpa a un determinado juego de rol (que no voy a nombrar), acusandolo de ser nocivo, y es mas, acusando a todo el equipo de profesionales que han desarrollado el juego.
En segundo lugar, han mezclado el juego de rol y el videojuego. Sin la diferencia de lo que son, y también sin diferenciar que son cosas diferentes, no en su contenido, pero si en su sistema de juego, siendo niguno de los dos perjudical, sino (para que nos vamos a engañar) no se venderia ninguno de los dos.
Otra vez mas se ha demostrado que los juegos de rol (en España) no tienen buena fama, causado (repito) por los medios de comunicación. Ahora ya podéis leer la noticia tal y como salió publicada.

La fantasía macabra de José

El joven de 16 años que presuntamente asesinó a sus padres y a su hermana en Murcia, es un entusiasta de los juegos de rol y las artes marciales hasta el punto de que, según sus amigos, llegaba a meterse en la piel de los personajes. Todo indica que llevó sus fantasías hasta el límite y eso ayudó a desencadenar la tragedia.

El joven acusado de matar a su familia en Murcia vivía obsesionado por juegos de rol y artes marciales

BELEN PARDO
Corresponsal. Murcia

Artes marciales, videoconsolas, cómics, juegos de rol y libros de ciencias ocultas eran el pan de cada día en la vida de José Rabadán, el menor acusado de asesinar a sus padres y su hermana de 9 años con una espada de samurái. Sus amigos y vecinos del barrio de Murcia en el que residía la familia explicaron ayer que el chico estaba obsesionado con estas actividades.

Todos los fines de semana se reunían 8 o 10 colegas en casa de uno de ellos para jugar al rol. "José se mete dentro de los personajes", dijo uno de sus compañeros. "Estaba fascinado por el rol del hombre lobo", añadió el mismo joven, uno de los 2.000 asistentes al entierro de las víctimas. Los jóvenes del entorno del presunto parricida destacaron que Rabadán también tenía pasión por los tebeos japoneses e Internet, hasta el extremo de que solía ir los sábados a Alicante para comprar publicaciones en una librería especializada.

En uno de los libros que encontró la policía en el domicilio de la familia Rabadán, titulado Dojo , se explica cuál debe ser el comportamiento de los samuráis. En uno de los pasajes se señala que, tras matar a alguien, deben tapar la cabeza de la víctima para que su alma no les persiga eternamente, algo parecido a lo que hizo José Rabadán con las cabezas de su padre y su hermana.

Expertos en psiquiatría, sin embargo, dudan de la influencia de determinadas publicaciones en la tragedia. "Me cuesta creer que los libros de brujería o los videojuegos sean el vínculo", explica Edelmira Domènech, catedrática de Psicopatología de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB). "Pudo ser un brote psicótico o un cuadro delirante, del que luego no se acuerde, o más bien una falta de control de impulsos", señala.

La psiquiatra apunta a otros indicios. "Por lo que sabemos por la prensa, tenía problemas en los estudios y pudo haber desarrollado un odio terrible hacia la imagen paterna. De hecho, ya huyó de casa una vez, lo que indica que la relación familiar estaba rota". El hecho de que su hermana sufriera síndrome de Down pudo agravar las cosas. "En las familias donde hay un deficiente, algunos jóvenes pueden sentirse marginados porque creen que no reciben tanta atención como el disminuido".

La policía, mientras tanto, ha contactado con la familia de la niña barcelonesa de 14 años con la que Rabadán cruzaba correos electrónicos, pero descarta otro vínculo entre los dos menores que no fuera el epistolar, por lo que no será llamada a declarar.
La Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, por otro lado, anunció ayer que ejercitará acciones legales contra los medios de comunicación que difundieron la fotografía de José Rabadán sin proteger su intimidad cubriéndole el rostro.

Un videojuego con espadas pero mucho amor

Los responsables de las compañías distribuidoras del videojuego Final Fantasy VIII no salían ayer de su asombro por las acusaciones lanzadas por algunos medios de comunicación contra el producto, realizado para la consola Playstation y para PC por la compañía japonesa Square y del que se han vendido en España más de 120.000 copias desde su aparición, el pasado octubre.
Final Fantasy VIII consta de cuatro discos, lo que lo convierte en uno de los juegos más largos para consola, y es la octava entrega de una saga muy popular por su mezcla de aventura, romance y lucha. Aventura, por la peripecia vital del protagonista, Squall. Romance, por la historia con la chica, Rinoa, y la influencia de la hechicera Edea, contra la que luchará Squall para defender su mundo. Y lucha, por sus combates contra monstruos y enemigos. Su próxima entrega, Final Fantasy IX (Square tiene prevista ya hasta la 11 parte), aparecerá en otoño y es uno de los títulos estrella de la nueva Playstation 2.

"No es un juego violento. Si está recomendado para mayores de 11 años... Es una aventura con mucha fantasía que contiene combates con espadas, pero como los hay en La guerra de las galaxias ", clamaba Alicia Sanz, relaciones públicas de Sony España. Una nota de la multinacional calificaba las acusaciones de "información superficial y sensacionalista". in.

"son simulados y no se ve la sangre. El juego es una historia de amor, donde dos compañeros rivalizan por Los combates una chica y deben ayudar a defender su país de una invasión", añadía Oscar del Moral, responsable de márketing de Proein.

"Lo que ocurre es que, como nos decía un compañero, el chaval debía de estar tan loco que si en vez del videojuego hubiera cogido un libro de recetas de cocina, hubiera matado a su madre con una sartén", opina Del Moral.

     


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