9. EVALUACIÓN
 
CÓMO PLANIFICAR
INSCRIPCIÓN
0. INTRODUCCIÓN
1. EDUC. PARVULARIA
2. BASES CURRICULARES
3. PPIOS PEDAGÓGICOS
4. OBJETIVOS
5. ÁMBITOS
6. NÚCLEOS
7. EJES APRENDIZAJE
8. ACTIVIDADES
9. EVALUACIÓN
10. PLANIFICACIÓN
11. PASOS
12. CUNA MENOR
13. CUNA MAYOR
14. MEDIO MENOR
15. MEDIO MAYOR
16. PRE KINDER
17. KINDER
LINKS
MÓDULO 9:
EVALUACIÓN
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Las Bases Curriculares para la Educación Parvularia nos presentan 237 aprendizajes esperados, que son definiciones de lo que niños y niñas debieran saber o ser capaces de hacer en los primeros años de vida, como consecuencia de una acción educativa planificada en los distintos ámbitos y núcleos de aprendizajes.

Los aprendizajes esperados representan ciertos estándares de contenidos para la Educación Parvularia, es decir, lo que se espera que los niños / as aprendan antes de los seis años y que los educadores deben seleccionar para cada grupo de niños / as de acuerdo con los aprendizajes previos y características particulares de cada grupo.

No es posible elaborar una guía curricular común para todos los grupos de niños / as del país, seleccionando desde el nivel central los aprendizajes esperados, las metodologías, los recursos, espacios, etc.

Si así se hiciera, llevaría a la homogenización del proceso y a su masificación, además de ser prácticamente imposible e impertinente.

Desde los fundamentos que nos plantea la Reforma curricular, es importante la autonomía curricular y una concepción crítica del currículo como construcción social, de tal forma que la experiencia educativa debe ser pertinente culturalmente y cada educadora tendrá que seleccionar los aprendizajes esperados y planificar conjuntamente con los niños / as y sus familias, las experiencias educativas en función del logro de éstos.
El primer paso para todo proceso de planificación educativa es el diagnóstico de la realidad de los niños y niñas que conforman el grupo a cargo.

Este diagnóstico nos entregará una visión global y particular del grupo, sus características, aprendizajes y conocimientos previos, potencialidades, intereses, necesidades, ritmos y estilos de aprendizajes. Esta información permite el paso siguiente: la selección de aprendizajes para ese grupo.

La selección de aprendizajes amerita una clara comprensión del significado de cada uno de ellos.

Cada educadora deberá preguntarse respecto de los contenidos de los aprendizajes, profundizar en su comprensión y prepararse para abordarlo educativamente.

Esta selección no puede ser arbitraria, sino responder al diagnóstico que particulariza la realidad de ese determinado grupo de niños y niñas.

Una vez seleccionados los aprendizajes por cada ámbito y núcleo de aprendizaje, se recomienda especificar los contenidos de ellos, es decir, hacer más preciso o focalizar el aprendizaje a lograr en cada experiencia educativa.

De un aprendizaje esperado se pueden desprender varios aprendizajes específicos y para cada uno de ellos se requieren indicadores de evaluación.

Una vez que se haya intencionado y logrado cada uno de los aprendizajes específicos, podría decirse que el aprendizaje esperado planteado en las BCEP está logrado y por lo tanto, es necesario intencionar otros aprendizajes de mayor complejidad y progresión en su desarrollo.
¿QUÉ HACER PARA EVALUAR?
Evaluar es recoger información de manera organizada y sistemática para juzgarla en relación a criterios definidos con antelación. La evaluación permite la retroalimentación del proceso y la toma de decisiones.

El aprendizaje puede abrirse hacia una especificación de contenidos amplia y de complejidad equivalente o reciente, de modo que a partir de un aprendizaje esperado (BCEP) podrían derivarse múltiples especificaciones.

Una vez especificado el aprendizaje, es necesario definir el indicador que permitirá evaluar el logro o cumplimiento de éste.

Este indicador debe ser lo más claro, preciso y observable posible.

Comúnmente es en el contexto de la experiencia educativa que se hace visible el indicador.

Los indicadores establecidos para cada aprendizaje pueden ser evaluados con distintos instrumentos (lista de cotejo, escala de apreciación, registro semi estructurado, etc.) y bajo distintos procedimientos.

Ante un aprendizaje específico se pueden generar varios indicadores y evaluarlos de uno en uno o simultáneamente.

Lo fundamental en este sentido es la coherencia del contenido entre el aprendizaje específico y el indicador evaluado.

En este mismo sentido es dable señalar que en un mismo grupo de niños/as y un mismo núcleo de aprendizaje se pueden estar evaluando aprendizajes específicos distintos o distintos indicadores, abriéndose a la diversidad.

Para evaluar como logrado un aprendizaje específico no basta con que un niño /a responda positivamente a un indicador, sino que deberá hacerlo con todos los indicadores planteados.

Asimismo ocurrirá con el aprendizaje esperado planteado desde las BCEP, éste deberá ser evaluado como logrado una vez que todos los aprendizajes específicos derivados hayan sido evaluados como cumplidos por todo el grupo de niños / as.
www.mineduc.cl/biblio/.../200511101838130.BasesCurricularesdeEducPar.pdf