Capítulo III

CAPITULO III

 

LA CREACIÓN DE DISTRITOS

 

 

Ø      La fiebre amarilla

Ø      Fallecen Víctor Eguiguren y Enrique Coronel

Ø      Graves sucesos en Lima

Ø      Surgimiento de la clase media

Ø      Primeros actos de la Asamblea Nacional

Ø      Las Juntas de Notables

Ø      Hechos diversos en 1919

Ø      La nueva Constitución

Ø      Los Congresos Regionales

Ø      Desdoblan dos distritos en seis

Ø      Los distritos de Tamarindo y Vichayal

Ø      Castilla vuelve a ser distrito

Ø      Huelga portuaria en Paita

Ø      Obras para Huancabamba

Ø      Construcción de Talara Antiguo

Ø      Llega a Piura el primer avión

Ø      Los Jiménez Borja se establecen en Paita

Ø      La Vial

 

La fiebre amarilla

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            Durante el año 1919 la fiebre amarilla siguió azotando al departamento.  Paita seguía siendo uno de los principales focos, por cuyo motivo fue declarado en cuarentena. Se tendió en torno del puerto a unos 20 kilómetros del mismo un cordón sanitario controlándose estrictamente las entradas y salidas de personas. Se restringió el transporte por ferrocarril y el comercio  de exportación y de importación se paralizó por un tiempo.  Paita era un puerto muerto.

 

            En vista de eso y mientras pasaba la cuarentena, se habilitó a Sechura para el comercio con el exterior.  Como se proyectaba una prórroga de la cuarentena, la Cámara de Comercio se opuso, y como cuenta Jorge Moscol en “100 años Conquistando el Desierto”, don Walter Ostendorf, que era presidente de la Cámara y uno de los pocos alemanes que habían seguido ejerciendo sus funciones en Piura, pues la guerra produjo su éxodo; expresó que por entonces ya no había una certidumbre de la existencia del mal en Paita.  Fue así como con muchas precauciones se reiniciaron las actividades portuarias.

 

            Lo cierto era que la fiebre amarilla seguía atacando en diversos lugares y en la misma ciudad de Piura.  Fue  así –tal cuenta el doctor José Albán Ramos en “Recuento Histórico y Cultural del Departamento de Piura”- las clases en San Miguel y otros planteles se suspendieron en los meses de julio y agosto; y el resto del año escolar fue igualmente muy accidentado.  Constituyó  motivo de alarma y se creó una situación muy dramática, cuando el director del Colegio San Miguel, doctor Emilio Silva Santisteban fue atacado por la fiebre amarilla y el 13 de noviembre fallecía.  En ese año los exámenes semestrales se habían suspendido, lo mismo que las excursiones, paseos y actuaciones escolares.  El doctor Silva Santisteban que era director del Colegio desde 1916 fue reemplazado por el doctor Juan Rossel.

 

            Tanto el nuevo prefecto, don Julio Rodríguez, que asumió el cargo desde julio, como el alcalde, doctor Víctor M. Zapata, trabajaron intensamente con las autoridades sanitarias para combatir la epidemia.

 

Fallecen Víctor Eguiguren y Enrique Coronel

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            El doctor Víctor Eguiguren Escudero, falleció en Piura el 9 de agosto cuando se encontraba desempeñando la presidencia de la Junta de Progreso.  El doctor Eguiguren hasta antes del golpe del 4 de julio había sido senador, aún cuando no asistía al Congreso, como protesta contra el Ejecutivo.  Había nacido en Piura en 1847 y sus padres habían sido don Vicente Eguiguren y doña Antonia Escudero de Eguiguren.  Estudió la secundaria en el Seminario de Santo Toribio de Lima y el 2 de noviembre de 1875 se graduó de abogado en San Marcos.  En 1879 fue elegido diputado por Piura, pero la guerra paralizó las actividades parlamentarias.  Integró el Congreso de Chorrillos de 1881 convocado por el presidente García Calderón.  Retornó a Piura y se dedicó a la agricultura en los predios familiares.  Fue secretario de la Junta de Gobierno que en marzo de 1895 asumió el poder bajo la presidencia de don Manuel Candamo.   En las elecciones de ese año es elegido senador.  En 1898 era ministro del Perú en Estados Unidos.  En 1901 se encontraba de embajador en Argentina.  Desde 1911 hasta 1914 fue diputado por Piura y en 1917 es otra vez elegido senador.

Otro deceso muy sentido  fue el del ingeniero Enrique Coronel Zegarra en Lima el 14 de octubre.  Había nacido en Piura el 6 de mayo de 1851 siendo sus padres el diplomático tacneño Cipriano Coronel Zegarra y doña Amalia Castro Cortés de Coronel, de muy conocidas familias piuranas.

 

            Enrique Coronel Zegarra y Castro, estudió en San Miguel y los estudios  superiores en Lima y en Estados Unidos, graduándose de ingeniero civil en Detroit.  En 1874 retornó al Perú trabajando en la obra del canal de Chimbote y más tarde con el famoso ingeniero Enrique Meiggs.  Cuando estalló la guerra con Chile, se enroló en el Batallón Piura y asistió a las batallas de San Juan y Miraflores. Se repatrió a Panamá y trabajó en las obras del Canal de Panamá, luego fue a Ecuador para trabajar en una obra ferrocarrilera.  De allí volvió a Piura y trabajó en el tendido de la vía férrea de Piura a Catacaos.   Colaboró en 1892 en la construcción del puente sobre el río Piura.  Cuando en 1895 don Nicolás de Piérola  se pronunció contra Cáceres y fundó el Partido Demócrata, siendo  Coronel Zegarra uno de  sus seguidores, es así como ese año fue elegido senador con otros pierolistas como el doctor Víctor Eguiguren y el coronel Augusto Seminario y Váscones. En 1900 fue primer ministro en el Gobierno de López de Romaña. Desde entonces defendió con pasión la obra del ferrocarril de Paita al Marañón. Siguió siendo senador hasta 1907.  En las elecciones de 1908 su partido el Demócrata de Piérola  no intervino y triunfó Leguía que era opositor.  El 29 de mayo de 1909 se produjo un atentado pierolista contra el presidente Leguía y no obstante encontrarse Coronel Zegarra en Piura, fue involucrado y se le apresó y envió a Lima.

 

            Viajó entonces nuevamente a Estados Unidos y allá se dedicó a propalar por todos los medios la importancia del F.C. Paita al Marañón.  En las elecciones de 1915 convocadas por el presidente provisorio coronel Benavides, fue nuevamente elegido senador por Piura, cargo en que sirvió hasta el golpe del 4 de julio de 1919 de Leguía contra don José Pardo.

 

            No obstante que Leguía era enemigo político del ingeniero Coronel Zegarra, dispuso que como reconocimiento a los servicios que había prestado al país se le rindieran honores de ministro, cuando falleció.

 

Graves sucesos en Lima

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            El Congreso que había funcionado durante el Gobierno de don José Pardo y que debía continuar normalmente hasta la transmisión del mando presidencial, cesó también de funcionar con el golpe del 4 de julio.  Solamente hasta setiembre de 1919 se pudo reunir el nuevo congreso, donde el presidente Leguía contaba con amplia mayoría.

 

            El 10 de setiembre se produjeron graves sucesos en Lima cuando el Gobierno denunció la existencia de una conspiración contra el presidente Leguía.

 Personalidades de mucha importancia fueron detenidas y turbas leguiistas atacaron al diario “La Prensa” e incendiaron el diario “El Comercio”.  Se perdió así el valioso museo de ceramios que tenía don Antonio Miró Quesada, así como su biblioteca de 10 000 volúmenes y un importante archivo de documentos.

 

            La persecución política contra adictos al fenecido régimen se extendió al resto del país y aún cuando  el prefecto Julio Rodríguez, tacaleño de nacimiento, era contrario a toda violencia, se vio compelido también a actuar.

 

            Bajo este caldeado ambiente se reunió el 24 de setiembre el Congreso y se dio inicio a lo que se llamó la “Patria Nueva”.  Una de las primeras tareas de la Asamblea Nacional fue reiniciar el escrutinio de los votos presidenciales, dando el siguiente resultado:

            Leguía................................122 736 votos

            Aspíllaga............................ 64 936 votos

            José Carlos Bernales..........  6 083 votos

            Isaías de Piérola.................  3 167 votos

 

            Se iniciaron entonces los debates para dar una nueva Constitución.

 

 

Surgimiento de la clase media

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            Hasta antes de la elección de Leguía, sólo dos clases sociales-económicas tenían presencia en el Perú: la oligarquía que era un grupo minoritario pero que tenía poder político y económico y la clase popular formada por una gran masa campesina.  Por entonces, la clase media era no sólo minoritaria, sino que su presencia no se dejaba notar en los asuntos del gobierno y en la determinación de los rumbos del país.  La integraban profesionales, periodistas, artistas, maestros, y los estratos inferiores del ejército y de la Iglesia.  La industria todavía no existía como tal y el comercio minorista se encontraba en poder de extranjeros, sobre todo japoneses y chinos.  En las ciudades piuranas, las pulperías o pequeños negocios de los chinos se ubicaban generalmente en las esquinas.

 

            Tras la primera Guerra Mundial, se fue notando un cambio en los estratos sociales, cuando se inicia el proceso de industrialización en el Perú, el comercio minoritario comienza a pasar a manos de nacionales y se va formando en el habitante citadino cierta conciencia de clase.  La clase media, era sobre todo urbana y el término medio de sus componentes poseía estudios de secundaria.  Buscan sobresalir no por  la fuerza del dinero sino del conocimiento y del saber; y estimaban que el progreso sólo se lograría mediante la educación y los conocimientos técnicos y científicos.  Apoyan la industrialización y son nacionalistas sin llegar a los extremos de la xenofobia.

 

            El poder socio-económico iba pasando poco a poco de la oligarquía a la clase media.  La industrialización fue también poco a poco creando una clase proletaria que era esencialmente urbana.

 

            En Piura, el desplazamiento de la clase oligárquica fue más lento, por cuanto la base del poder radicaba esencialmente en la tenencia de la tierra.  Unos pocos gamonales poseían grandes haciendas en los valles del Chira, del Piura y las haciendas ganaderas de la sierra.  Frente a ellos, una gran masa indígena, ignorante y explotada, no tenía gravitación alguna en los sucesos ni en las decisiones.  Desde los días de la independencia de Piura, el 4 de enero de 1821, hasta finalizar el siglo XIX las dos décadas siguientes, una sola familia, los Seminario, habían decidido los destinos de Piura.  Cuando esos intereses familiares se veían amenazados se producía una guerra civil.

 

            Después de la Guerra con Chile, llegaron a Piura los representantes de muchas firmas inglesas, así como súbditos italianos y alemanes.

 

            Entre los empresarios  ingleses y norteamericanos se tenían a los de  Milne, Grace, Duncan Fox, Peruvian Corporation, Anderson Clayton, Graham Rowe, Klinge, Blacker.

 

            La colonia alemana fue sin duda muy numerosa, a partir de la segunda mitad del pasado siglo.  Se tenía a los Reusche, Hilbick, Kunze, Schaefer, Arens, Borneman, Sommerkamp, Ostendorf, Roesk, Lessel, Nolte, Bast, Martens, Diestmayer, Mayer, Tonsmann, Fassbender, Burmester, Helfer.

Los italianos llegaron primero para las obras del ferrocarril de Paita a Piura con el ingeniero Federico Blume. Luego se establecieron en La Huaca en donde fundaron varias industrias y más tarde se distribuyeron por Paita, Sullana y Piura. Otro patriarca fue Gabino Artado que se radicó en Paita.

 

            Los españoles se radicaron en la ciudad de Piura y poblaciones del Bajo Piura, dedicándose a la agricultura, exportación de sombreros y de algodón, casas de préstamo y a la actividad comercial. Algunos se establecieron en Sullana.

 

            En Talara, con la explotación de los yacimientos petroleros se fue formando una clase proletaria.

 

 

                                   


 

Primeros actos de la Asamblea Nacional

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         El paso del mayor César Bustamante por la prefectura fue breve y le siguió también por breve tiempo don César Cárdenas García.  Desde julio y como una consecuencia del golpe del 4 de julio, ocupó la prefectura un amigo del señor Leguía, don Julio Rodríguez, natural de Castilla, que años más tarde moría trágicamente en Ica cuando era prefecto.

 

            La Asamblea Nacional proclamó como Presidente Constitucional del Perú a don Augusto Leguía por el periodo 1919-1924, mediante ley 4001 de fecha 3 de octubre de 1919.

 

            Luego el 3 de noviembre proclamaba como 1er. vice-presidente al general César Canevaro y como 2do. Vice-presidente al doctor Agustín de la Torre Gonzáles.

 

            Senador en la Asamblea Constituyente era el doctor Miguel Grau Cabero y eso sin duda influyó para que en Apurímac se creara la provincia Grau, capital Chuquibambilla el 4 de noviembre.  Era un homenaje al asesinado doctor Rafael Grau Cabero.

 

            Una de las principales intenciones de la Asamblea Nacional no era la de reformar la Constitución, sino de dar una nueva.  Con tal fin se creó una Comisión de Constitución presidida por el Senador por Lima Javier Prado, que integraban dos senadores más y 10 diputados, entre estos últimos el doctor Miguel Checa Eguiguren, diputado por Piura.

 

 

 

Las Juntas de Notables

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            Era preocupación de los nuevos gobernantes, la existencia de los municipios cuyos alcaldes y regidores eran en su mayoría contrarios a Leguía.  Se buscó entonces la forma de eliminarlos.

 

            El 13 de noviembre de 1919, el ministro de Gobierno don Alejandrino Maguiña envió al Congreso un proyecto de ley, en el que se disponía la inmediata convocatoria a elecciones municipales.  Se produjeron ardorosos debates y el anteproyecto estuvo a punto de ser rechazado, y sólo se logró la mayoría por un voto, de un diputado que estando enfermo, concurrió en camilla al parlamento.

 

            El 8 de diciembre de 1919 se dio la ley 4012 por la cual se mandaba a efectuar elecciones municipales en toda la república, pero a continuación  y mientras se disponía el cumplimiento de lo anterior, se autorizaba al Poder Ejecutivo, para nombrar municipalidades provinciales con simple Decreto por intermedio del Ministerio de Gobierno.  Fue así como nacieron las Juntas de Notables o municipios nombrados a dedo, lo que subsistió hasta 1963 cuando el presidente Belaúnde volvió a convocar a elecciones municipales.

 

            Con ley 4366 se perpetuó el sistema de Juntas de Notables, y se perdió el sentido democrático en los municipios para convertirlos en entes burocráticos integrados por gentes adictas a los gobiernos de turno.

 

            En Piura, el último alcalde democrático fue el doctor Víctor M. Zapata.  

 

 En Sullana don Isaías Garrido y el primer presidente de la Junta de Notables don Amaro Velasco.

 

            En Huancabamba el último alcalde democrático fue Manuel Ubillús Carrera y lo reemplazó Felipe S. Adrianzén.

 

Hechos diversos en 1919

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·        Se da la ley 3042 de fecha 4 de enero de 1919 consignando una partida en el Presupuesto de la República para construir una cárcel en Sullana.  Se hizo frente al parque principal

 

·        El 5 de mayo se funda el Club Atlético Grau  en Piura por iniciativa de don Guillermo Herrera en el local Proletario Obrero.  Don José Vicente Rázuri asegura que don Ramón Romero le dio gran apoyo.

 

·        Como médico sanitario llega a Piura  el doctor Honorio Delgado, para combatir la fiebre amarilla y que más tarde alcanzaría fama nacional como médico psicólogo.

 

·        El director de la Escuela de Guerra, coronel Isaac Zapater, con un grupo de oficiales recorre la ruta señalada por Koppel para el ferrocarril de Paita al Marañón.

 

 

 

La nueva Constitución

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            A fines de noviembre de 1919 ya se había terminado la discusión de los numerosos artículos modificatorios de la Constitución por entonces vigente.  En realidad se trataba de una nueva Constitución.

 

            El 2 de diciembre se designó una Comisión de Redacción y el 27 del mismo mes la Asamblea Nacional, aprobaba la  nueva Constitución y clausuraba sus sesiones.

 

            El 18 de enero de 1920, fecha aniversaria de la fundación de Lima, en imponente acto que se llevó a cabo en la Municipalidad de Lima, el presidente Leguía promulgó la nueva Constitución.

 

            Estos hechos casi pasaron desapercibidos en Piura, más interesada en la carestía de la vida y en la persistencia de la epidemia de la fiebre amarilla que se mostraba reacia a desaparecer.  Sin embargo, iba a influir grandemente en los destinos de nuestros pueblos.

 

 

Los Congresos Regionales

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            En el plebiscito aprobado el 25 de agosto de 1919, el punto 12 decía, que se crearían tres Congresos Regionales :en el norte, centro y sur con diputados elegidos por las provincias, por el mismo tiempo de los diputados nacionales.  Las Resoluciones que adoptasen debían ser comunicadas al Poder Ejecutivo para su promulgación y cumplimiento, pero si el Poder Ejecutivo las consideraba incompatibles al interés nacional, las observaría y las sometería al Congreso.

 

            En base al plebiscito y contando el Gobierno provisorio con la facultad de emitir Decretos-Leyes;  Leguía emitió uno el 25 de julio, en el que reglamentaba las atribuciones de los Congresos Regionales, circunscribiéndolas a la solución de los problemas locales o de la región, sobre ejecución de obras públicas, demarcación territorial, creación de distritos, crear impuestos locales para obras o para su mantenimiento, o sostenimiento de colegios, solicitar la remoción de las autoridades políticas y denunciar ante el Gobierno o ante la Corte Suprema a los jueces no idóneos y a los malos funcionarios públicos.

 

            Estando ya el Congreso en funciones, da la ley 4 000 de fecha 2 de octubre de 1919, aprobando todos los decretos-leyes que había dado el Poder Ejecutivo durante los meses de julio, agosto y setiembre.  Entre ellos la convocatoria para elegir diputados regionales.

 

            Las Regiones eran, la del Norte formada por la provincia litoral de Tumbes y los departamentos de Piura, Loreto, Amazonas, San Martín, Cajamarca, Lambayeque, Libertad y Ancash.   La Región del Centro con la Provincia Constitucional del Callao y los departamentos de Lima, Junín, Huánuco, Ayacucho, Huancavelica e Ica y la Región del Sur con la provincia litoral de Moquegua y los departamentos de Cuzco, Puno, Apurímac, Arequipa, Madre de Dios y Tacna.

 

            Efectuadas las elecciones para diputados regionales, salieron elegidos por Piura el doctor Otoniel Carnero, por Sullana el doctor Victo M. Zapata, por Ayabaca don Amadeo Rivera Sandoya, por Huancabamba don Clemente Ubillús Palacios.

 

 

 

            El 1er. Congreso Regional del Norte tuvo por sede la ciudad de Trujillo, pero en 1921 le tocaría a Piura ser la sede.

 

 

 

Desdoblan dos distritos en seis

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            Hasta el año 1920 en el Bajo Piura sólo había dos distritos: Catacaos y Sechura.

 

            Los senadores Alberto Franco Echandía y Ricardo César Espinoza, unidos al diputado Miguel Checa Eguiguren, cumpliendo promesas electorales hechas a los habitantes de numerosos pueblos importantes de ese sector, lograron que en lugar de dos distritos, hubiera seis.

 

            Para tal efecto, el Congreso aprobó el 7 de junio de 1920 una ley que el presidente Leguía promulgó el 15 del mismo mes bajo el Nº 4134.

 

            Cuando la ley pasó del Congreso al Ejecutivo llevaba la firma del 2do. vicepresidente del Senado que era el doctor Enrique Basadre en reemplazo del presidente y 1er. vicepresidente  que estaban ausentes.  Como senador-secretario firmó la ley don J. Alberto Franco Echandía, senador por Piura.    Por la Cámara de Diputados firmó su presidente  don José de Dios Salazar Oyarzábal y como secretario Miguel Morán.

 

            La ley 4134 dice:

 

            Artículo 1º.- Divídase en tres al Distrito de Catacaos de la Provincia del Cercado de Piura, que se denominarán Catacaos, de la Arena y de La Capilla.

 

            El de Catacaos tendrá como capital la ciudad del mismo nombre, comprenderá los caseríos de la Legua, Simbilá, Pueblo Nuevo, Monte Suyón, Palo Parado, Paredones, Pedregal, Rinconada, Narihualá, Mocará, Cucungurá, Monte Castillo, Cumbivira y Chato y las haciendas y demás predios que les corresponde.

 

            El de La Arena que tendrá como capital la villa del mismo nombre, comprenderá los caseríos de Monte Grande, Vichayal, Pampa de los Silva, Casaraná, Alto de los Castillo, Peñal, Alto de los Carrillo, Río Viejo, Casa Grande, Loza Negra, Alto de la Cruz, Alto de los More, y las haciendas y demás predios que les corresponde; y

 

            El de La Capilla que tendrá por capital la villa del mismo nombre, comprenderá los caseríos de Monte Redondo, Carrizal, Dos Altos, Tunapé, Alto de los Serraqué  (Sernaqué), Tamarindo, Monte Viejo, Charán Grande, Santa Clara, Tablazo, Letirá, La Piedra y las haciendas y demás predios que se extiendan hasta los linderos del actual distrito de Sechura.

 

            Artículo 2º.- El distrito de Sechura  de la mencionada Provincia, queda dividido en tres:

 

            El de la Muñuela, que tendrá como capital la Villa de Bernal, comprenderá los caseríos de La Muñuela, Bellavista, San Clemente, San Andrés, Chepito, Santo Domingo, Onza de Oro, Cerritos, Chincal, Flores y las haciendas que les corresponde.

 

            El de Vice, que tendrá como capital la villa del mismo nombre, comprenderá los caseríos de Chalaco, Soledad, Sánchez, Satuyo, Letirá, Becará, San Pedro, Tortuga, San Luis y las haciendas y demás predios que le corresponden; y

 

            El de Sechura que tendrá por capital la ciudad  del mismo nombre, comprenderá los caseríos de Chuzis (Chusis), Tajamar, Yapato, Bazán, Isla de don Juan, San Lázaro, Cristo Nos Valga, Chiliyache (Chulliyachi), Mata-caballo, Bayovar, Las Salinas, Llicuar, Chuper y las haciendas y demás predios que le corresponden.

 

            Artículo 3º.- El Poder Ejecutivo dispondrá de lo conveniente, para el cumplimiento de esta ley.

 

            En la región del Bajo Piura, había dos poblaciones que en el curso del siglo XX se habían desarrollado y destacado con relación a los demás en lo que era el antiguo distrito de Sechura.  Estos dos pueblos eran La Muñuela y Bernal.  Hasta más o menos el año 1905 era Bernal la más importante población del distrito de Sechura, pero a partir de esa fecha el desarrollo de La  Muñuela fue más acelerado y superó a Bernal.

 

            Desde hacía 15 años los pobladores de Bernal habían solicitado la creación del distrito de Bernal  con su capital Bernal.  Pero en 1920 la realidad era ya diferente y más importante era el pueblo de La Muñuela, por eso, el senador Franco Echandía trató de contentar a los de la Muñuela dándole  al nuevo distrito ese nombre, y pensó satisfacer a la gente de Bernal, manteniéndola como capital del  distrito por crearse, tal como decía el antiguo proyecto.  Al final no se contentó ni a uno ni a otro. Es decir, distrito de la Muñuela, capital Bernal.

 

            No se quedaron por lo tanto quietos los pobladores de La Muñuela y decidieron acudir en esta oportunidad al Congreso Regional del Norte, por cuanto esos organismos tenían la facultad para crear en una primera instancia, nuevos distritos.

           

            El Congreso Regional del Norte que había iniciado su funcionamiento en Trujillo en 1919, cambió la sede a Chiclayo en 1920, pues las sedes debían ser rotativas anualmente.  Esto nos lleva a la conclusión de que no existía una capital regional permanente, con lo que se evitaban pugnas y rivalidades.

 

            En 1920 era presidente del Congreso Regional del Norte, don Alejandro Leguía, pariente del presidente de  la República.

 

            Lo que reclamaba la gente de La Muñuela era que la capital del distrito de ese nombre no fuera Bernal, sino La Muñuela.

 

            Los diputados regionales piuranos sabían que en efecto por entonces, La Muñuela era población más importante que  Bernal y ampararon el pedido.

 

            Hay que advertir que la gente de La Muñuela y los diputados regionales actuaron con tal rapidez, que casi a los veinte días de promulgada la Ley 4134, era modificada por el Congreso Regional del Norte, que en los considerandos hacía una especie de historia del pueblos de La Muñuela.

 

            La Ley Regional Nº 211 decía:

 

            Considerando:

 

            Que la Ley que ha dado vida al distrito de La Muñuela, en la Provincia de Piura, fue generada hace 15 años, cuando el caserío de Bernal tenía relativa importancia y era considerado como el segundo en el distrito de Sechura.

 

            Que estas consideraciones fueron las que primaron en la mente de los autores del proyecto, para hacerlo capital del nuevo distrito.

 

            Que el pueblo de La Muñuela, de poco tiempo a esta parte, ha tenido un desarrollo comercial y agrícola como ninguno de la Provincia, y aún puede asegurarse, del departamento.

 

            Que por consiguiente, está en condiciones indiscutiblemente superiores a Bernal para ser capital del Distrito de su nombre.

 

            Que es un deber de los Poderes Públicos dar a las poblaciones la categoría que les corresponde en beneficio de la circunscripción a que pertenecen;

 

            Ha dado la Ley siguiente:

 

            Artículo Único.- El distrito de la Muñuela en la provincia de Piura, Departamento de su nombre, tendrá por capital el mismo pueblo de La Muñuela en lugar del caserío de Bernal.

 

            Esta Ley Regional se aprobó en Chiclayo el 9 de julio de 1920 y pasó de inmediato al presidente de la República para que la promulgase, lo que hizo el presidente Leguía el 13 de agosto del mismo año.  También llevaba la firma del ministro de Gobierno, don Germán Leguía y Martínez, primo del primer mandatario. Gerán Leguía fue  Prefecto de Piura en 1905.

 

            Es decir que el Congreso Regional del Norte le corrigió la plana  a la Asamblea Nacional.  Estaban aún los bernaleños celebrando que su pueblo fuera la capital distrital, cuando les cayó como bomba la nueva disposición.  Pero no se quedaron quietos y empezaron gestiones para que fuera creado el distrito de Bernal, capital Bernal, lo que lograrían un año más tarde.

 

Los distritos de Tamarindo y Vichayal

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            Hasta 1920, los distritos de la provincia de Paita eran: Paita, Amotape, Arenal, Colán, La Huaca y Máncora.  Esta última tenía como capital Talara.

 

            Amotape y Colán eran distritos muy extensos y dentro de ellos había localidades que tenían un adecuado grado de progreso y contaban con apreciable población.  Se trataba de Tamarindo y Vichayal, cuyos nombres se debían a la abundancia de estos vegetales, es decir tamarindo y vichayos. Hay que hacer notar que en el censo de 1876 ni siquiera figuraba Vichayal como caserío, lo cual hace suponer que su desarrollo se produjo en forma acelerada.

 

            El 28 de agosto se crea el distrito de Tamarindo, con capital el pueblo de Tamarindo, cercenándolo del distrito de Amotape.  La Ley Regional de creación fue la Nº 315 y se dio en Chiclayo.

 

            El mismo día, es decir el 28 de agosto de 1920, se da la Ley Regional Nº 316 que creaba el distrito de Vichayal, segregándolo de Colán.

 

            Ley Regional 315.

 

            EL PRESIDENTE DE LA REPUBLICA

           

            Por cuanto;    el Congreso Regional de Norte ha dado la ley siguiente:

 

            El Congreso Regional del Norte

 

            Considerando:

 

            Que en el distrito de Amotape, de la provincia de Paita, se encuentra el populoso e importante caserío de Tamarindo que, por su desarrollo político, económico e industrial debe de independizarse del Distrito del que forma parte, para seguir la ruta progresiva en que lo ha colocado la naturaleza.

 

            Que esta independencia es tanto más necesaria cuanto que en el día no le alcanzan los beneficios de la administración política y comunal, por la distancia en que se encuentra de la capital del Distrito.

 

            Que el caserío de Tamarindo está capacitado, con sus respectivos anexos, para constituirse en distrito y conseguir así su autonomía política y comunal; 

 

            Ha dado la siguiente ley:

 

            Artículo 1º.- Créanse en la Provincia de Paita, del Departamento de Piura, el Distrito de Tamarindo, que tendrá por capital al pueblo del mismo nombre.

 

            Artículo 2º.- El nuevo distrito queda comprendido bajo los límites siguientes:  al Norte, con el pueblo de Máncora, al Sur con el río Chira, de por medio y el Distrito de La Huaca, por el Este con el caserío Tangarará y al Oeste con el pueblo de Amotape.

 

            Artículo 3º.- Los límites divisorios son:  el sitio Quebrada Honda en los términos de Capullana, Monte Lima, Monte Abierto con Máncora;  los términos de Zapotal (hoy Ignacio Escudero), Tangarará y el río Chira con La Huaca.

 

            Artículo 4º.-Forman parte del nuevo Distrito los siguientes caseríos:  Polvareda, Huan, Vista Florida, Palestina, Capullana, Monte Abierto, Monte Lima y Tangarará. 

 

            Comuníquese al Poder Ejecutivo para  que disponga lo necesario a su cumplimiento.

 

            Dada en la sala de sesiones del Congreso Regional del Norte, en Chiclayo, a los 12 días del mes de Julio de 1920.

 

            Alejandro Leguía A.- Presidente del Congreso Regional del Norte. D. Acosta Cárdenas, Secretario del Congreso.- Juan L. E. Armas, Secretario del Congreso.

 

            Al  Señor Presidente de la República.

 

            Por tanto, mando se imprima, publique, circule y se le dé el debido cumplimiento.

 

            Dado en la casa de Gobierno de Lima, a los veintiocho días del mes de Agosto de 1920.

 

            A.B.Leguía.- G. Leguía y Martínez.

 

            Cuando en 1965 se crea el Distrito de Ignacio Escudero, en torno a San Jacinto, Zapotal o Ignacio Escudero, se hace una modificación de la linderación de Tamarindo al cual se le cercena apreciable cantidad de territorio.  Ya en el Censo de 1981 se podía apreciar que el histórico poblado de Tangarará quedaba en el Distrito de Marcavelica y Monte Lima en el naciente Distrito de Ignacio Escudero.

 

            En el citado año 1981, los caseríos y centros poblados de Tamarindo eran:  Barrio Libertad, Centros poblados:  El Monte, La Capullana, La Castellana, Pampa de los Cortez, Santo Papa, Sechurita y Vista Florida.

 

            LEY REGIONAL Nº 316

 

            EL PRESIDENTE DE LA REPUBLICA

 

            Por cuanto; el Congreso Regional del Norte, ha dado la ley siguiente:

 

            EL CONGRESO REGIONAL DEL NORTE        

 

            Considerando:

 

            Que el Distrito de Colán, de la Provincia de Paita, se ha desarrollado  de tal modo que los diversos caseríos que lo  constituyen, han de menester imperiosamente a una división atinada para continuar su marcha evolutiva;

 

            Que la naturaleza se ha ocupado de establecer esa división, por estar cortado el Distrito de Este a Oeste en partes iguales por el río Chira, no quedando por lo tanto otra  cosa al Poder Legislativo que consagrarla.

 

            Ha dado la ley siguiente:

 

            Artículo 1º.- Divídase en dos Distritos el actual de Colán, que se denominarán Distrito de Colán con su capital   Pueblo Nuevo y Distrito de Vichayal, con su capital  San Felipe de Vichayal.

 

            Artículo 2º.- El Distrito de Colán ubicado en la margen izquierda del río Chira tendrá los siguientes pueblos y caseríos:  Pueblo Nuevo, La Capilla, Colán, Sarana, Mal Paso y Guayaquil, con los límites actuales de esta sección territorial.

 

            Artículo 3º.- El Distrito de Vichayal, ubicado en la margen derecha del mismo río, tendrá así mismo los siguientes pueblos y caseríos:  San Felipe de Vichayal, Quil, Las Arenas, Salitral y Paredones; también sus límites actuales.

 

            Artículo 4º.- Señálase como límites  divisorios entre los dos distritos, el río Chira que los separa de E. a O. en dirección de las aguas hacia el mar.

 

            Comuníquese al Poder Ejecutivo para que disponga lo necesario a su cumplimiento.

 

            Dado en la Sala de Sesiones del Congreso Regional del Norte, en Chiclayo a los doce días del mes de Julio de 1920.

 

            Alejandro Leguía A.- Presidente del Congreso Regional del Norte.- D. Acosta Cárdenas, Secretario del   Congreso.  Juan L.E.Armas , Secretario del Congreso.

 

            Al Señor Presidente de la República.

 

            Por lo tanto, mando se imprima, publique, circule y se le dé el debido cumplimiento.

 

            Dado en la casa de Gobierno de Lima, a los veintiocho días del mes de Agosto de 1920.

 

            A.B. Leguía.- G. Leguía y Martínez.

 

            El censo de 1981 consideró dentro de la jurisdicción de Colán los siguientes centros poblados:  Pueblo Nuevo de Colán, Antomira, Ayala, Bocana Vieja, Cara de Gato, Chuima, San Lucas de Colán, Guayaquil, Arena Chiquita, La Bocana, La Esmeralda, La Tahora, Las Arenas, Las Casuarinas, Las Delicias, Leticia, Mal Paso,  Puerto Pizarro y San Pedro.

 

            El mismo censo consideraba para Vichayal los siguientes centros poblados: San Felipe de Vichayal, Miramar, Bocana Nueva, Isla San Lorenzo, Nuto, Paredones, San Luis, Soledad, Valencia y el caserío de Vista Florida.

 

Castilla vuelve a ser distrito

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            Cuando en 1908 eran diputados por Piura don Eduardo Reusche y don Antenor García  lograron que por ley, Castilla dejara de ser distrito para convertirse en un barrio de Piura con el nombre de Tacalá, que era la denominación tallán que se le daba 500 años antes por existir allí una represa.  La intención de los diputados era la mejor, porque consideraban que como distrito sin rentas, Castilla no había logrado ningún progreso;  lo que sí podía tenerlo si formaba parte de la ciudad de Piura.

 

            Sin embargo, tan loable intención no se cumplió, al ser Castilla un simple barrio “Bajo el Puente” se vio aún más postergado.

 

            Los diputados regionales Víctor M. Zapata y Otoniel Carnero habían prometido a los tacaleños devolverles  su condición de distrito y cumplieron.

 

            El 7 de junio se dio en Chiclayo la Ley Regional 208 que el presidente Leguía promulgó el 13 de agosto de 1920, y cuyo texto es el siguiente:

 

            LEY REGIONAL 208

 

            EL PRESIDENTE DE LA REPUBLICA  

 

Por cuanto.

 

El Congreso Regional del Norte, ha dado la Ley siguiente:

 

            Artículo 1º.- Créase en la ciudad de Piura, capital de la Provincia de su nombre, el distrito de Castilla, que será formado por el barrio de su nombre.

 

            Artículo 2º.- El nuevo distrito tendrá como límites los mismos que fueron señalados, antes de su anexión a la ciudad de Piura, o sea el Norte, la Hacienda Miraflores cuya línea divisoria coincide con la recta del puente de Piura, con los despoblados de las haciendas de Angostura, Locuto, Malingas, Ñómalas y Huápalas; al sur con el distrito de Catacaos y al oeste con el río Piura.

 

            Comuníquese al Poder Ejecutivo para que disponga lo necesario a su cumplimiento.

 

            Dada en la Sala de Sesiones del Congreso Regional del Norte, en Chiclayo, a los siete días  del mes de Junio de 1920.- Alejandro Leguía A., Presidente del Congreso Regional del Norte.- D. Acosta Cárdenas, Secretario del Congreso, Juan E. Armas Secretario del  Congreso.

 

            Al Señor Presidente de la República.

 

            Por tanto, mando se imprima, publique y circule y se le dé el debido cumplimiento.

 

            Dado en la Casa de Gobierno en Lima, a los 13 días del mes de Agosto de 1920. A.B.Leguía.- G. Leguía y Martínez.

 

            Que transcribo a Ud. para su conocimiento y fines consiguientes.

 

            Dios Guarde a Ud.

 

            Ricardo A. Espinosa.

 

            Esto significaba que por el norte el límite era la avenida Ramón Castilla quedando fuera el hospital y todo ese sector.

 

            Una buena parte de los terrenos señalados en la Ley eran de propiedad particular y pertenecían a la hacienda Miraflores de los señores Emilio Vignolo y Antonio  Fossa, los cuales cedieron los terrenos.

 

            Otros benefactores fueron los hermanos Santiago y Luis Sánchez Morote los que regalaron al flamante distrito los terrenos del  área del hospital de Belén.

 

            Años más tarde, en 1950, los límites por el norte se prolongaron hasta los límites de la hacienda La Obrilla.

 

            El primer alcalde del flamante distrito fue don Pedro Marky.

 

            Don Santiago Sánchez Morote, era un personaje muy popular en Piura al que llamaban “El Gallote”, fue diputado por varios años por Tumbes, provincia litoral.

 

            Don Pedro Marky era otro hombre popular en Tacalá.  Hijo del dinamarqués Pedro Tomás Marky, que radicado en Piura, se unió en 1894 a la revolución de los Seminario, estando en la captura del pueblo de Guadalupe en donde dio muerte al famoso bandolero apodado “Ñaña”.

 

 

Huelga portuaria en Paita

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            Las operaciones navieras que en 1919 se habían visto afectadas continuamente por las cuarentenas y otras acciones motivadas por la fiebre amarilla, se vieron nuevamente en 1920 afectadas por los paros que hacían los fleteros y trabajadores portuarios que planteaban numerosos reclamos.  Por entonces se había incrementado el comercio de exportación sobre todo en los rubros de algodón, cueros, sombreros de paja toquilla y tabaco de Huancabamba.

 

            Los barcos anclaban a varias millas de la playa, y la mercadería y pasajeros se trasladaban o transportaban del muelle de fierro a los buques por medio de lanchas motorizadas y lanchones.  Todos  ellos servidos por estibadores, lancheros y auxiliares.

 

            Durante todo el mes de abril, los trabajadores portuarios y los patronos de las lanchas, lanchones y de las Agencias de aduana discutieron sin llegar a un acuerdo a pesar de que se produjeron algunos pagos.

 

            El 4 de mayo de 1920 los trabajadores portuarios entraron en huelga indefinida y por varios días las operaciones marítimas quedaron totalmente paralizadas.

 

            Tanto el comercio de importación y exportación de Piura, Sullana y Paita, como los representantes de líneas navieras, presionaron para una pronta solución y ésta al fin se dio, atendiendo la mayor parte de las demandas planteadas.

 

Obras para Huancabamba

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            El diputado regional por Huancabamba, don Clemente Ubillús Palacios, gestionó y logró que el Congreso Regional del Norte reunido en Chiclayo, diera la ley Regional del 13 de julio de 1920 que el presidente Leguía promulgó, por la cual se consignaba en el Presupuesto de la República, la suma de 1 800 libras peruanas para la construcción de un hospital en Huancabamba.  La construcción del hospital recién se empezó en febrero de 1928, cuando se dispuso la creación de una junta presidida por el director de la Beneficencia Pública de Huancabamba..

 

            En el mismo día, 13 de julio, se había dado otra ley Regional, que era la Nº 236 por la cual se imponía un impuesto provincial de 30 centavos a cada litro de alcohol extranjero que ingresase a la provincia y 15 centavos al alcohol nacional de otros lugares del Perú, que ingrese a la provincia.  El producto se destinaba a la construcción del hospital.

 

            Hasta 1920, el mercado de abastos de Huancabamba funcionaba frente a la plaza de armas y a un costado del municipio.  Había sido construido en 1875 siendo alcalde don Emilio Espinoza  López.

 Siendo diputado nacional por la provincia de Huancabamba en 1920 don Benjamín Huamán de los Heros, se dispuso la construcción de un nuevo mercado en la calle Junín, en donde funcionó hasta 1961 cuando la firma Woodman Mohme con fondos de la Junta Provincial de Obras Públicas, construyó uno nuevo a un costo de casi un millón de soles.

 

            También el doctor Benjamín Huamán de los Heros, dispuso la construcción de un camal al borde del río.

 

 

 

Construcción de Talara Antiguo

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            Hasta 1920 los trabajadores petroleros de Talara y Negritos vivían en casas precarias y eventuales que ellos mismos construían.  Demás está decir que eran chozas carentes de toda clase de servicios.

 

            La IPC empezó entonces la construcción de un barrio, en la parte alta o tablazo.  Las nuevas viviendas se levantaban del suelo a un metro y se asentaban sobre pilotes.  Eran todas de madera, es decir techos, pisos y paredes, teniendo también los servicios básicos.  Hay que ser honestos y admitir que para entonces eso era un adelanto, frente a las casuchas miserables de los campesinos piuranos.

 

            La empresa desde entonces estableció una separación entre el personal nacional obrero y empleados de bajo nivel, con el personal extranjero y  funcionarios peruanos, a los que se les edificaron mejores viviendas, también de madera en el sector llamado Punta Arenas.

 

            Por entonces, en visita especial llegó a Talara el barco insignia, crucero “Almirante Grau” comandado por el contralmirante Tomás Pizarro.  A bordo llegaban los senadores: doctor Miguel Grau Cabero, Juan Antonio Portella y Alberto Franco Echandía, este último por Piura.  También los diputados Miguel Ángel Pallete por Paita y el doctor Miguel A. Checa Eguiguren, diputado por Piura.

 

            Los funcionarios extranjeros y las autoridades peruanas, dieron un buen recibimiento a los ilustres visitantes.  El alcalde don Enrique Coloma habló ante el pueblo que se había congregado y entusiasmado ante la multitud que lo aplaudía solicitó en forma reiterada en su discurso que se creara la provincia de Talara.

 

            Eso no gustó indudablemente  a los funcionarios de la IPC.  Se tendría que esperar 25 largos años para lograrlo.

 

Llega a Piura el primer avión

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            Apenas se inició en el mundo la aviación, también el Perú se entregó de lleno a la conquista del aire y los espacios.  Fue el limeño Carlos Tenaud Pomar el que en 1908 inició una serie de demostraciones en Lima, con un monoplano que él mismo diseñó. Tenaud viajó a Francia y pleó n la Guerra Mundial siendo herido y mereciendo dos conecoraciones..

Otro limeño, Juan Bielobucic triunfaba en Francia en 1910, llegando en 1911 a Lima en donde realizó exitosas demostraciones.  En enero de 1913, habiendo vuelto a Francia, cruzó con éxito los Alpes en donde hacía poco había muerto Jorge Chávez.

 

A partir de entonces la aviación logra en el Perú un acelerado desarrollo y en 1919 en setiembre se inicia la aviación militar en el Perú con la llegada de una misión francesa.

 

            Herbert Tweddle el empresario británico que adquirió de los Lama los campos de la Brea y Pariñas, se radicó y casó en el Perú.  Su hijo, Herbert Tweddle Valdeavellano, fue el primer peruano que se  brevetó de aviador, lo que logró en setiembre de 1920 en la Escuela de Aviación Civil de Lima.

 

            El 20 del mismo mes, salía de Lima en un avión Curtiss, teniendo como mecánico y co-piloto al trujillano Carlos Martínez de  Pinillos.  Ambos eran muy jóvenes y adinerados, más el primero que el segundo pues el aeroplano era de su propiedad.

 

            A manera de ensayo Tweddle portaba una valija postal de 11 kilos y conducía como pasajero al súbdito japonés Masata Eto.  El itinerario que cumplió con éxito fue Lima, Chimbote, Trujillo, Pacasmayo, Chiclayo, Piura, Sullana, Talara y Puerto Pizarro en Tumbes.  La pequeña máquina al igual de las de su tiempo podía aterrizar en un campo improvisado, sobre todo en los de fútbol, deporte que ya estaba bastante extendido en el país.

 Con el tiempo Martínez de Pinillos se convirtió en uno de los personajes más populares de la década del veinte.

 

            Jorge Moscol Urbina, en artículos periodísticos ha relatado las peripecias del primer aterrizaje que hubo en Piura, sucesos en los que cumplió un papel protagónico su cuñado, el no menos popular fotógrafo Calixto Pozo Mogollón.

 

            En los puntos donde había ido  tocando  Tweddle permanecía algún tiempo pues era objeto de múltiples manifestaciones de simpatía y entusiasmo, sobre todo en Trujillo de donde era Martínez de Pinillos.

            El 7 de octubre de 1920 llegaba a Piura el primer avión, pero no aterrizó en la cancha de fútbol del Strong Boys en Castilla, donde ahora es el aeropuerto sino que se vio precisado a efectuar un aterrizaje forzoso por falta de gasolina en un lugar cercano, en Río Seco, sobre un campo de cultivo.  Felizmente lo liviano de la máquina  facilitó la maniobra.

 

            En Piura, ya se estaba esperando la llegada del pequeño avión, pero el que llegó y por tierra, fue el japonés Masata Eto con algunos campesinos que hicieron conocer el accidente.  De inmediato Calixto Pozo, Francisco Urteaga Ballón y el jovencito Samuel Morante, arquero del Strong Boys, se dirigieron al lugar del accidente con gasolina y tras de arreglar prontamente el campo, el aeroplano pudo volver a levantar vuelo, pues no había sufrido averías.

                                                                                         En Piura, en la cancha del Strong Boys donde al fin hizo su aterrizaje el avión, se había reunido una gran multitud, entre ellos Masata Eto.  Los aviadores fueron llevados en hombros, y en medio de aclamaciones se dirigieron a Piura, en donde fueron objeto de múltiples demostraciones de simpatía.

 

            Luego los aviadores enrumbaron a Sullana, en donde también tuvieron una llegada muy entusiasta y después siguieron para Talara y por último a Tumbes.

 

            El Strong Boys era un equipo de fútbol formado a base de alumnos de 4to. Año de San Miguel que principiaron a actuar desde 1918 y que el 15 de agosto de 1919 se transformó en Club, con sede en la casona López Albújar.  Su primer presidente fue Federico Rojas y su secretario José Neira Vargas.  Fueron miembros, Samuel Morante, al que llamaban “El Chano”, Wilfredo Obando, Francisco Urteaga, Ciro Andrade, Ernesto Coronel, Valentín Seminario, Humberto Bregante, Antonio Fossa, Rubén Saavedra, José Castillo, Carlos Arrunátegui, Luis Celi, Eduardo Godfrey, Abel Farfán Briceño, Luis “Pocho” Seminario, Luis “El Amigo” de los Heros, Carlos Arámbulo, Gonzalo Arisnavarrete y el “Ñato” León. El equipo se  reforzó con muchachos de muy conocidas familias, lo cual les facilitó tener su propia cancha.

 

            En cuanto a Masata Eto, se radicó en Piura y con su hermano Yoshida, pusieron un almacén de telas en la calle Huancavelica entre la calle Arequipa y la plaza de armas.  Allí estuvieron trabajando hasta que llegó la segunda Guerra Mundial y fueron exiliados al Canadá.

 

            Calixto Pozo, empleado de la firma Arens y Lessel, era un excelente fotógrafo y a partir de esa fecha fue un gran aficionado a la aviación y con el tiempo llegó a convertirse en piloto de avionetas.  Fue integrante también de la Filarmónica.

 

            Samuel Morante era hijo del administrador de la Caja de Depósitos y Consignaciones don Elías Morante y como cuenta Jorge Moscol,  “el Chano” estudiaba todavía en San Miguel, siendo enviado al término de sus estudios a Lima, en donde frecuentó el Lawn Tenis y fue allí donde el destino nuevamente se le cruzó, pues un día debía realizarse un match de fútbol en el Lawn Tenis entre el equipo de casa y los muchachos de la Escuela de Aviación de Las Palmas.  Como el arquero de los aviadores no llegaba, se ofreció a suplirlo Morante y fue aceptado.  Se comportó exitosamente y de inmediato ingresó a la Escuela.  Intervino cuando estalló el conflicto con Ecuador, y era ya comandante.  Cuando el conflicto terminó quedó en Piura el Grupo Aéreo Nº 7 teniendo como jefe el comandante Morante.  En su tierra natal fundó el Aero Club de Piura que llegó a contar con varias avionetas y numerosos  alumnos, que llegaron a formar pilotos como  Calixto Pozo, Francisco Urteaga Ballón, Carlos Leigh Rodríguez y su hermano Lalo, Pedro Raygada, el “Moncho” Requena, Lolo Arteaga y Guillermo García Saona, entre otros.

 

            Dice Jorge Moscol (JEMU) que a partir de esa fecha Martínez de Pinillos sintió por Piura un especial afecto, y había logrado muy buenos amigos.  Eso motivó que con Faucett que también había vivido en Piura, hicieran frecuentes estadías en la ciudad, en el curso de los viajes y raids que hacían por el territorio nacional.  Afirma JEMU que era en el Círculo Estrella en donde Martínez de Pinillos se reunía con los amigos y allí cierta vez les contó de su proyecto de un raid internacional de Lima a Buenos Aires.  Entusiasmados los amigos de Martínez de Pinillos ofrecieron regalarle la avioneta, iniciando de inmediato la recaudación de fondos.

 

            Como habíamos manifestado al principio, los aviadores Tweddle  y Martínez de Pinillos fueron abrumados por atenciones.  Fue así como don Manuel Helguero les ofreció un agasajo en el Centro Piurano.

 

            El 8 de octubre, día de recordación para los piuranos, los aviadores invitaron a los señores Ramón Romero, Carlos Lessel y Gabriel Tudela a sobrevolar por Piura y sus alrededores.

 

            El día 10 invitaron a las  señoritas Graciela Seminario y Dolores Alfageme a dar el mismo recorrido.  Fueron así las  primera mujeres piuranas que volaron.

 

            En febrero de ese año, se produjo en Lima, la primera tragedia en pleno vuelo, cuando la avioneta Curtis piloteada por Octavio Espinosa Gonzáles fue chocada por otro avión manejado por el norteamericano   Walter Pack, cuando este hacía el trayecto Ancón-Lima, mientras Espinosa iba en sentido contrario.  Pack que estaba ebrio, al ver al otro aparato empezó a hacer  acrobacias en torno al mismo, pasando por debajo, delante y encima, hasta que chocaron.  Los dos resultaron muertos así como dos tripulantes que iban con Pack.  Espinosa que tenía ancestros y familiares en Piura, contaba con 40 años.  Era escritor, periodista y esgrimista.  Había tomado parte en el motín de 1909 cuando el 29 de mayo Leguía fue sacado de Palacio por un grupo pierolista que exigía su renuncia.  Mientras se desarrollaban esos sucesos en la calle, Espinosa con otros rebeldes estaba en Palacio y quedó en una ratonera  cuando Leguía volvió.  Entonces aparentando que había ido a cubrir información se unió al ministro de Hacienda cuando éste salía de Palacio, y luego subió a un tranvía.  Días más tarde, fue sin embargo apresado.  Cuando murió, Piura celebraba los carnavales.

 

            En enero de 1920, el diputado doctor Miguel Checa Eguiguren, había telegrafiado desde  Lima, a la Cámara de Comercio de Piura, solicitando un aporte de L.P. 500 para financiar el raid aéreo Lima-Piura del aviador Espinosa, pero no se pudo reunir esa suma.  Un mes más tarde moría.

 

Los Jiménez Borja se establecen en Paita

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            En 1920 llegó a Paita por razones de trabajo don José Jiménez Arata, natural de Tacna, su esposa y sus dos hijos: José y Arturo Jiménez Borja.  La madre Jesús Francisca Borja de Jiménez era de nacionalidad argentina.

 

            Cuando los dos jovencitos estuvieron en la edad conveniente fueron matriculados en el Colegio San Miguel de Piura para seguir la secundaria.

 

            Arturo tenía 12 años y José 16, de tal manera que éste solamente cursaría el último año de estudios en Piura.

    

José fue doctor en Letras, profesor sanmarquino, escritor, crítico literario y ensayista.  Siempre se sintió muy vinculado a Paita y a  Piura.

 

            Cuando en 1968 era ministro de Educación en el primer gobierno del arquitecto Belaúnde contribuyó a la dación de la Ley 17040 que creaba la Universidad Privada de Piura y en 1969 cuando fue inaugurada estuvo presente, haciendo llegar a los jóvenes estudiantes un emocionado mensaje.  En esa oportunidad viajó a Paita.

                                                                                                                         José Jiménez Borja

           

En 1979 con motivo del centenario de la muerte de Grau, estuvo una vez más en Piura y dictó en el Club Grau una conferencia sobre el Caballero de los Mares.  Hizo en esa oportunidad una nueva visita a Paita.

 

            El año 1981 lo tuvo Piura por última vez, dictó una conferencia en la Universidad de Piura, viajó a Paita y también visitó Huancabamba y encantado con el paisaje serrano, anunció que presentaría un ensayo sobre lo que había visto, en la nueva visita que en julio de 1982 se proponía hacer con ocasión del 150 aniversario de la fundación de San Miguel en Tangarará.  Pero esa vez el destino le jugó una mala pasada.  Tenía ya preparado el  tema “Paisaje Andino de Huancabamba” cuando la muerte lo sorprende el 23 de julio de 1982, tras corta dolencia.

 

La Vial

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            Tras la llegada de automóviles en el Perú en 1913, fue aumentando el número de vehículos de todas las marcas, pero casi eran para uso urbano.  En el Perú todavía no existían carreteras sino caminos de herradura para acémilas, sin embargo muchos pilotos de automóvil, con gran audacia hacían raids de una ciudad a otra, pero los trechos recorridos eran cortos.

 

            Mientras tanto en EE.UU. y en Europa se había iniciado la construcción  acelerada de carreteras.

 

            En 1915 el ingeniero Carlos Camino, considerando la necesidad e importancia de construir una red vial, elaboró un proyecto que fue acogido por el senador piurano Coronel Zegarra en 1917, año en que se debatió al igual que en 1918.  Pero como sucede con las cosas importantes, el proyecto fue a dormir a las comisiones.

 

            En 1920, el presidente Leguía tenía el criterio de que la era del ferrocarril ya había pasado y que en el futuro las comunicaciones terrestres se harían por carretera

            Fue entonces relativamente fácil que el proyecto del piurano Enrique Coronel Zegarra con algunas modificaciones se aprobase el 10 de mayo de 1920 como Ley 4113.

 

            La Ley establecía la Conscripción Vial como un servicio obligatorio, para todos los peruanos residentes, comprendidos entre 18 y 60 años.   Era un servicio paralelo al Servicio Militar Obligatorio que se debía cumplir los domingos, hasta un tope de 12 servicios al año. El trabajador debía dar su trabajo en la construcción y reparación de carreteras.  Había una libreta que portaba cada persona en donde se anotaba el servicio cumplido.  Los que no deseaban dar trabajo personal, debían abonar una suma equivalente a un jornal, con la que se pagaba a un reemplazante.

 

Cuando la ley se reglamentó en setiembre de 1920, se formaron Juntas Viales Provinciales integradas por el alcalde, el juez de 1ra. instancia y el jefe militar de esa circunscripción.

 

Posteriores dispositivos, excluyeron del  Servicio de Conscripción Vial al clero, militares, telegrafistas, profesores, camineros, naturales de Tacna y Arica y los extranjeros procedentes de Estados Unidos, a los británicos, italianos, franceses, españoles, alemanes, japoneses y chinos.

 

La ley era buena en su intención, pero como pasa con toda ley por buena que sea es quien la aplica  el que la hace mala.  Inicialmente la ley dio un impulso grande a la construcción de carreteras con lo cual las comunicaciones entre diversos pueblos se facilitó grandemente.

 

            Posteriormente en las Juntas Viales intervinieron también las Juntas Vecinales. Pronto la arbitrariedad y el abuso fue el denominador común en esas juntas a cuyo servicio se puso la autoridad militar y policial.  Los campesinos, indios  y cholos fueron al final los que cargaron con el peso de la ley. No se respetaba el tope de 12 días anuales y con cualquier pretexto se levaba gente cada domingo, ya no para trabajar en carreteras, sino para construir iglesias, casas parroquiales, escuelas y toda clase de obras públicas.  No pocas veces se les  ocupaba en forma gratuita en labores particulares.  Las víctimas de esta ley opresora la llamaban simplemente “la vial” y ese nombre se volvió sinónimo de abuso y arbitrariedad.  Cuando en los días domingos y a veces en días útiles se presentaba la fuerza pública a un pueblo, la gente gritaba “¡la vial!” y todos huían y se escondían.

 

            El defecto del trabajo vial era su falta de planificación y su eventualidad.  Tampoco se realizaba con criterio técnico.   Desde 1921 se levantaron voces para su derogatoria, sobre todo en el Congreso Indigenista “Tahuantinsuyo”, reunido en Lima en ese año.  En 1925 hubo una rebelión indígena en Huaraz.  En 1928 el diputado Ramón Zavala pidió su derogatoria, pero la vial siguió como un símbolo opresor del gobierno de Leguía hasta que en 1930 fue derrocado por el comandante Luis M. Sánchez  Cerro, y nueve días más tarde de su pronunciamiento en Arequipa, es decir el 31 de agosto la derogó mediante Decreto, en medio del beneplácito general.

 

            Esta derogatoria fue uno de los primeros actos de gobierno de Sánchez Cerro y lo que sin duda afianzó su popularidad, sobre todo en el elemento humilde y en los sectores desprotegidos.