Capítulo IV

CAPITULO IV

 

PIURA EN LOS INICIOS DEL GOBIERNO DE LEGUÍA

 

Ø      Diversos sucesos en 1920

Ø      Centenario de la jura de la independencia

Ø      Agitación política

Ø      Desaparecen la Juntas Departamentales

Ø      El Congreso Regional en Piura

Ø      Se crea el distrito de Bernal

Ø      Diversos sucesos en 1921

Ø      El Laudo arbitral de la Brea y Pariñas

Ø      Perú entrega enorme territorio a Colombia

Ø      El bandolerismo en 1922

Ø      La introducción del algodón Pima en Piura

Ø      Sánchez Cerro se subleva en el Cuzco

Ø      Sánchez Cerro en la Legión Extranjera

Ø      Llega a Piura el poeta Chocano

Ø      El F.C. de Bayovar a Yurimaguas

Ø      Ingresan desterrados por la Solana

Ø      Diversos sucesos en 1922

 

 

Diversos  sucesos en 1920

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·              Desde 1918  había traído a Piura, los primeros automóviles don Gabriel Tudela y posteriormente puso una agencia de venta de autos, no sólo Ford, sino también de otras marcas.  En 1920 llegaron dos automovilistas con autos marca Studebacker.  Eran los señores Seguín y Locatelli, los que se quedaron definitivamente.  Ellos hicieron raids Catacaos y a las haciendas cercanas, en un tiempo en que no existían  carreteras.

 

·              El diputado Miguel Arturo Pallete, consiguió que se construyera el primer malecón en Paita, que fue de madera.

 

·              El Convento de San Francisco, que con el terremoto había quedado muy maltrecho, cobijó hasta 1920 a una escuela cuyo director era don Pedro Zapata Chira, después fue Coliseo de Gallos y ya convertido en un pampón en plena calle Lima en Piura, sirvió para acampar circos.  Luego fue cercado.  La iglesia se logró  conservar, pero en realidad era el convento el que tenía pasado histórico.

 

Centenario de la Jura de la Independencia

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El 4 de enero de 1921, se cumplió el Primer Centenario de la Proclamación de la Independencia de Piura y con tal motivo se celebraron recordatorios.

 

            El historiador piurano Juan Paz Velásquez expresa que el Congreso Regional del Norte, cuando estuvo sesionando en Chiclayo dio el 7 de julio de 1920, la Ley Regional 240, que el 19 de agosto fue promulgada por el presidente de la República, declarando feriados en el departamento de Piura los días 4, 5 y 6 de enero de 1921.  En la parte considerativa se puntualizaba que el 4 de enero de 1921 se proclamó la independencia de Piura y que el 6 de enero fue jurada.  Se dispuso también la colocación de una placa conmemorativa en la estatua de la Libertad de la plaza de armas de la ciudad de Piura, con una inscripción que decía: “La ciudad de Piura a sus próceres en el Primer Centenario de su Independencia.  Junta de Gobierno: Manuel Diéguez, Gobernador Cívico de la Provincia; Miguel Jerónimo Seminario y Jaime, Jefe Militar; José Lama y Nazario García Alcaldes. Patriotas que actuaron en el pronunciamiento: Pedro León, José Manuel López, Tomás Arellano, José Merino, Manuel Valle, José María Arellano, Juan José Carrasco, Buenaventura Raygada, José Antonio Vilela, Mariano Mendiburo, José María Raygada, 4 de Enero   1821-1921.  ley Nº 240 del Congreso Constituyente.”

 

            El 11 de julio del mismo año de 1920 se dio la ley Regional 243 que el presidente Leguía promulgó también el 19 de agosto, por la cual se nombraba una comisión de integrada por diputados regionales para dar mayor realce a las fiestas centenarias. 

Componían  esta comisión los diputados regionales, Otoniel Carnero que la presidía, Víctor M. Zapata, Daniel Villazán, Rodamiro Ortiz, Ángel Orrego, Antonio Soto Burga, diputados por Piura, Sullana, Huaraz, Huaylas, Hualgayoc y Chota respectivamente.  Para mejor cumplimiento se destinaban 600 libras para los gastos de los festejos.

 

            Era senador por Piura don Ricardo César Espinoza, el que solicitó un subsidio para el Club Grau, y  para que continúe la construcción de un campo de aviación en Piura, que se había iniciado con sus propios recursos; a fin de poder inaugurarlo el 4 de enero de 1921.   El pedido fue acordado y se destinaron 1 000 libras peruanas para tal fin.  Posteriormente, en 1922 se autorizó usar esa suma en la construcción de la fachada del Club Grau, frente a la prolongación de la avenida Grau.

 

            El presidente Leguía, queriendo dar realce al acto, envió en su representación a dos ministros piuranos.  El contralmirante Juan M. Ontaneda que era ministro  de Marina y el general Antonio Castro, ministro de Guerra. Ontaneda acababa de ser ascendido a contralmirante por Resolución Legislativa. 4050.

 

El subprefecto de Paita, ofreció un banquete en el hotel Pacifico, los visitantes llegados el 3 de enero ene. crucero “ Almirante Grau”. También llegó el escuadrón Húsares de Junín.. El hotel Pacífico, era el mejor del departamento y estaba ubicado frente a la plaza de armas de Paita. En 2008 aun subsistía parte de él pues el resto se destruyó en un incendio.

El crucero “Almirante Grau” era el buque insignia de la escuadra y había sido adquirido en el primer gobierno de Pardo. Era gemelo con el crucero “Coronel Bolognesi” desplazaba 3,200 toneladas, su velocidad era de 24 nudos por hora y estaba poderosamente armado.

Tanto el prefecto don Julio Rodríguez como demás autoridades  se multiplicaron para atender a los ilustres visitantes y fue  memorable  la fiesta  que el presidente del Club Grau, don Alfredo Checa les ofreciera.

 

            El Gobierno había puesto un barco a disposición de los piuranos residentes en Lima, que desearan viajar a Piura.  El pasaje era gratuito y unos 30 piuranos se inscribieron.   Además de los dos ministros, vinieron Eliseo Vargas Adrianzén, Augusto Feijoo Sánchez, su hermano Carlos Emilio, el músico cataquense Alberto Mejía y otros.

 

            El prefecto  Rodríguez solicitó inicialmente  el local del “Centro Piurano”, que era por entonces la institución social más importante, pero también la más exclusiva de Piura.  Se trataba de agasajar a los distinguidos huéspedes.  Era presidente de dicho club don Manuel Helguero, el que excesivamente fiel a los estatutos, negó el local, expresando que dichos estatutos impedían la realización de actos políticos en su local institucional.  De nada valió que se hiciera conocer que se trataba de un acto puramente social.

 

            Leguía contaba con muchos adeptos de la clase popular en Piura, los mismos que fueron organizados por el sub-prefecto José Vicente Rázuri y el alcalde don Víctor M. Zapata que era también diputado regional.

 

            La manifestación de protesta contra los “blancos” del Centro Piurano se realizó y luego una iracunda turba de unos 200 manifestantes se dirigió hacia el Centro Piurano en forma vociferante, lanzando mueras y tirando piedras con las que rompieron gran cantidad de lunas de las ventanas.  Don Manuel Helguero y otros socios que estaban en su interior, salieron por una puerta lateral, pero el ciudadano inglés Alfredo Woodman, consideró que su condición de extranjero lo ponía a margen de todo ataque, y salió por la puerta principal siendo agredido.

            Al retornar el contralmirante Ontaneda a Lima, conoció que una flota de la escuadra norteamericana que recorría el Pacífico, haría una visita oficial al Callao el 31 de enero.  No era un acontecimiento que se producía con frecuencia y se prepararon varios agasajos para los marinos.  El ministro Ontaneda como una deferencia especial a diputados y senadores, puso a su disposición y de sus familiares un barco mercante para que pudieran contemplar el ingreso de la flota norteamericana al Callao.  Fatalmente  faltó una mejor coordinación y los parlamentarios y sus familias no recibieron las atenciones que se merecían, lo que se tomó como una ofensa.  Tan pronto como la flota zarpó, el ministro de Marina fue objeto de un voto de censura en la Cámara de Senadores por 15 contra  4 y en la Cámara de Diputados por 35 en contra, 18 a favor y 2 abstenciones.  El ministro tuvo que renunciar.  Este voto de censura y otro producido en 1926, fueron los únicos que el Congreso emitió en los once años del Gobierno de Leguía.

 

 

 

Agitación política

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Los últimos meses del año anterior, se habían caracterizado por una gran tirantez política.  El ministro de Gobierno don Germán Leguía y Martínez, ex –prefecto de Piura, desacataba los fallos judiciales de Habeas Corpus, originando relaciones difíciles entre ese Ministerio y el Poder Judicial.

 

            En noviembre, tras denunciar una supuesta conspiración contra el presidente Leguía, el ministro de Gobierno dispuso la prisión de dos vocales de la Corte Superior de Lima, de tres diputados, de dos senadores, entre los que figuraba nada menos que el doctor Miguel Grau Cabero, hijo del Héroe Máximo.  Llevado el caso ante las Cámaras en donde imperaba la mayoría leguiista, fueron desaforados dos diputados y los dos senadores.

            El diario “La Prensa” censuró duramente estos actos y en marzo de 1921, también fue apresado su director, el conocido y prestigioso Luis Fernán Cisneros y confinado en la Isla San Lorenzo con otros cuarenta presos políticos. El presidente Leguía y su pariente el ministro se sentían muy fuertes y por eso actuaban en forma por demás antidemocrática y así se mantuvo el régimen hasta 1930.  El 22 de marzo la  policía ingresa a la Universidad de San Marcos e impide la realización de una conferencia.  El rector Javier Prado, como protesta declaró en receso la Universidad y de inmediato los estudiantes capitaneados por un joven sanmarquino llamado Víctor Raúl Haya de la Torre, inician mítines y protestas contra Leguía.  En julio el Gobierno expropia el diario “La Prensa” que era de su opositor el caudillo Augusto Durand que estaba prófugo.  Durante los meses de marzo, abril y mayo, se habían efectuado numerosos arrestos de personas muy conocidas y el 11 de mayo, fletó el Gobierno al vapor “Paita” y deportó a Australia a veintidós conocidos personajes, entre los que estaban  el general Oscar R. Benavides, el general Ernesto Zapata ex -prefecto de Piura, el doctor Miguel Grau Cabero, el doctor Jorge Prado Ugarteche, Miguel Miró Quesada.  El general Benavides logró introducir varios revólveres y el día 18 cuando el barco había navegado 1 500 millas, los deportados se sublevaron y tomaron el mando del barco enrumbado a Costa Rica, a donde llegaron el 25 de mayo.

 

            Todos estos sucesos eran conocidos en Piura, y también se sabía que desterrados peruanos habían llegado a Ecuador y estaban cerca de la frontera por lo cual el prefecto Rodríguez hizo redoblar la vigilancia.

 

            El pueblo piurano había votado por Leguía, pero tanta arbitrariedad  y en tan poco tiempo, le había mermado simpatías. No podían imaginar que esa violencia presidencial iba a durar 11 años..

 

 

Desaparecen las Juntas Departamentales

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            Las Juntas Departamentales que hasta 1920 eran los únicos organismos descentralizados, fueron objeto de duros ataques en los Congresos Regionales del Centro y del Sur, que saliéndose de sus facultades, las suprimieron.  El día 10 de junio de 1920 el Congreso Regional del Centro, acordó que a partir del 1º de enero de 1921 las Juntas Departamentales dejarían de funcionar en su territorio.  El Congreso Regional del Sur, tomó un acuerdo similar el 12 de junio.  Para legalizar tal decisión el Congreso del Sur, se dirigió al ministro de Gobierno y al Congreso de Lima, solicitando que por ley nacional se dispusiera el cese de las Juntas Departamentales.

 

            Leguía y Martínez, hizo suyo el pedido y el 26 de marzo de 1921 se dirigía a las Cámaras pidiendo la supresión.  El ministro trataba de quedar bien con el Congreso pues el 25 de diciembre había expedido un Decreto Supremo disolviendo las Juntas, acta que era ilegal, pues se requería de una ley.

 

            Se dijo en los debates que ya las Juntas Departamentales no eran necesarias por existir los Congresos Regionales y que además se habían convertido en organismos inoperantes, lo que era cierto.

 

            El 14 de marzo de 1921 se dio la ley 4232 que suprimía las Juntas que habían sido creadas por Ley el 13 de noviembre de 1886.  Las pocas rentas que aún tenían pasaron a los municipios provinciales.

 

 

El Congreso Regional en Piura

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            A partir del 8 de junio de 1921, le tocaba a Piura ser la sede  del Congreso Regional del Norte.

 

            Bajo la presidencia de don Manuel Maurtua, el Congreso Regional del Norte, se instaló en forma solemne en el Teatro Municipal de Piura con asistencia de todas las autoridades.

 

            Las sesiones se realizaron en las instalaciones del Club Grau.   Desde su fundación en junio de 1919, se habían expedido un poco más de 500 Leyes Regionales, promulgadas por el presidente de la República.

 

 

Se crea distrito de Bernal

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            Desde hacía un año, se venían produciendo serios  incidentes entre los pobladores del pueblo de La Muñuela  que desde el 13 de agosto de 1920 había sido elevado a la categoría de capital del  distrito de Bernal, según Ley Regional Nº 211, despojando de esa condición al pueblo de  Bernal, que volvía a ser sólo un caserío dentro del distrito de La Muñuela.

 

            Por lo tanto, la única solución fue hacer también de Bernal una capital de un nuevo distrito que se llamaría igualmente Bernal, considerando que el distrito de La Muñuela había resultado muy grande.

 

            El 4 de julio, el Congreso Regional aprobaba la Ley Regional 542 que pasó a la Presidencia de la República para su promulgación.  La Ley dice:

 

            EL PRESIDENTE DE LA REPUBLICA

           

            Por cuanto.

 

            El Congreso Regional del Norte, ha dado la Ley siguiente:

 

            Considerando;

 

            Que el distrito de La Muñuela, de la Provincia de Piura, creado por Ley 4134 es demasiado extenso, pues comprende además de las haciendas, tres caseríos con una población que excede de los 8 000 habitantes.

 

            Que la Ley Regional 211 trasladó la  capital del Distrito de La Muñuela al pueblo de ese nombre en lugar de Bernal que era el designado por la Ley Nº 4134.

 

            Que debido a esa modificación se han creado intereses antagónicos entre las dos poblaciones, que dar lugar a una lucha tenaz entre los habitantes de ambos pueblos, esterilizando todo intento tendente al mejoramiento y progreso del Distrito.

 

            Que es deber de los poderes públicos saber esas dificultades y dar a las poblaciones la categoría que les corresponde.

 

            Ha dado la ley siguiente:

 

            Artículo 1º.- Divídase el distrito de La Muñuela de la Provincia de Piura, en dos que se denominarán La Muñuela y Bernal.

 

            Artículo 2º.- El distrito de La Muñuela, comprenderá los caseríos de Bellavista, San Clemente, Miraflores y Chuchal del Mundo y su capital será el pueblo de su nombre.  Los indicados caseríos no sufrirán alteración de sus límites.

 

            Artículo 3º. - El distrito de Bernal comprenderá los caseríos de Chepito, Santo Domingo, Onza de Oro, Chilcal, Coronado, Cerritos, Cruz Tume y San Andrés y su capital será el pueblo de su nombre.  Sus límites serán los que actualmente tienen los caseríos que comprenden.

 

            Comuníquese al Poder Ejecutivo para que disponga lo necesario a su cumplimiento.

 

            Dada en la sala de sesiones del Congreso Regional del Norte en Piura a los cuatro días del mes de Julio de 1921.

 

            Manuel A. Maurtua, Presidente del Congreso.- Nicolás Zaput, Diputado Secretario, Amadeo E. Rivera S., Diputado Secretario.

 

            Al Señor Presidente de la República

 

            Por lo tanto: mando se imprima, publique, circule y se le dé el debido cumplimiento.

 

            Dado en la casa de gobierno de Lima, a los veinte días del mes de Setiembre de 1921. A.B. Leguía.- G. Leguía y Martínez.

 

            Don Nicolás Zaput era diputado regional por la provincia litoral de Tumbes.

 

 

Sucesos diversos en 1921

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·        -Como uno de los números del Programa de Festejos del Primer Centenario de la Jura de la Independencia de Piura, el prefecto de Piura don Julio Rodríguez que era presidente de la Comisión de Festejos, mandó a colocar en la estatua de la Libertad de la plaza de armas, una placa de mármol con el nombre de patriotas que se habían destacado en los actos del 4 de enero de 1821.  La placa contenía los nombres de  Manuel Diéguez, Tomas Arellano, Miguel Jerónimo Seminario y Jaime, José de Lama, Nazario García. También los Alcalde de Piura como Pedro León, José M. López, José Merino, Manuel Valle, José María Arellano, Juan José Carrasco, Buenaventura Raygada, José Antonio Vidal, Mariano Mendiburo y José María Raygada.

 

·        -En el Congreso Regional del Norte se aprueba un proyecto para la construcción de la línea férrea de Piura a Morropón.. Desgraciadamente esto no se realizó

·        -A las tres de la tarde del 3 de julio, se produjo un incendio en Palacio de Gobierno en Lima, quedando destruido gran parte del mismo, cuando faltaban pocos días para la celebración de la Jura de la Independencia por San Martín.  Las llamas destruyeron el despacho presidencial, la secretaría, el Salón Castilla, el Salón Dorado, la Sala de Edecanes, la oficina del Consejo de Ministros, la oficina de informaciones y la sala de espera.  En el incendio se quemaron dos valiosísimos óleos del pintor piurano Ignacio Merino, “La Venganza de Cornaro” y “Colón ante el Consejo de Salamanca” los que del Museo de Historia Nacional habían sido llevados en préstamo a Palacio.

 

·        -El revolucionario Augusto Durand que se encontraba desterrado en Ecuador, fracasa en su intento de ingresar a Piura.

 

·        -En diciembre, el prefecto Julio Rodríguez es cambiado con igual cargo a Ica y en su reemplazo llega el coronel Agustín Zapatel, que antes había sido prefecto en nuestro departamento y se había destacado por su energía.  Don Julio Rodríguez que era tacaleño, era amigo personal de Leguía y en Ica tendría horrible muerte en una algazara de gente ebria.

 

 

El laudo arbitral sobre la Brea y Pariñas

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            La Ley 3016 del 26 de diciembre de 1918, decía:  Artículo único.- Autorízase al Poder Ejecutivo, para pactar con el Gobierno de su Majestad Británica, el sometimiento de la controversia pendiente entre el Estado y la empresa minera “Brea y Pariñas”, el fallo definitivo a un arbitraje internacional.”

            Según se dijo por entonces, para dar cumplimiento a dicha ley, el ministro de Relaciones Exteriores doctor Alberto Salomón Lozano firmó un protocolo con el representante inglés en Lima A.C. Grant Duff, el 27 de agosto de 1921.  Más tarde se diría que dicho protocolo era nulo, porque había convertido en un acuerdo directo, lo que debía ser un laudo.  El Parlamento Nacional durante el Gobierno del doctor José Pardo, rechazó toda forma de trato directo con la empresa extranjera explotadora de petróleo.

Es decir que un problema con una transnacional que debía resolverse con las leyes peruanas, se transformó en un conflicto internacional entre el Perú el imperio mas poderoso de la tierra por aquel entonces.

            En base al protocolo de agosto de 1921, se firmó el 2 de marzo de 1922 un Convenio Transaccional, entre los dos diplomáticos mencionados.  El Convenio decía:

 

            1º.- Que la propiedad “La  Brea y Pariñas” abarcaba el suelo y subsuelo o zona mineralizada, comprendiendo una extensión de  41 614 pertenencias de 40 000 m2  cada una.

 

            2º.- Que los herederos de don William Keswick y la  “London Pacific” propietarios y arrendatarios respectivamente, abonarían durante un período fijo de 50 años, a contar d el 1º de enero de 1922, por razón de canon de superficie, canon de producción, regalías y cualesquiera contribuciones o impuestos, lo siguiente:

 

a)      Treinta soles al año por pertenencia en actual trabajo de extracción o perforación, al efectuarse el pago.

 

b)      Un sol al año por pertenencia que no se hallare en trabajo al tiempo de pago.

 

3º.- Las pertenencias que dejaran de ser explotadas pagarían 1 sol, y las que fueran abandonadas, a juicio de los propietarios y concesionarios, no pagarían nada y pasarían a poder del gobierno.

 

4º.- Como único otro impuesto, los propietarios y arrendatarios pagarían al Gobierno del Perú, el impuesto de exportación a los productos de la industria petrolera, según las leyes existentes, el que no podría ser aumentado durante veinte años.

 

5º.- Por concepto de contribuciones devengadas hasta el 31 de diciembre de 1921 y por todo otro cargo que pudiera existir en relación con la “Brea y Pariñas” los propietarios pagarían un millón de dólares oro americano, la mitad al firmarse este arreglo y la otra mitad cuando este arreglo fuera incorporado en el Laudo Arbitral.

 

6º.- El Gobierno del Perú, deja sin efecto las Resoluciones Supremas de 31 de marzo de 1911, de 15 de marzo y 22 de mayo de 1915 y cualquier otra posterior dada en relación con ese asunto.

 

Al final se disponía que este Acuerdo Arbitral sería presentado al Tribunal Arbitral.  La controversia no fue  al Tribunal Internacional de La Haya como debía ser, sino al Tribunal Arbitral que debía reunirse en París el 22 de abril de 1922.  Por  tal motivo, el Gobierno Peruano precipitadamente envió el Acuerdo Arbitral a París.

 

El Acuerdo ponía a la empresa en un plano de privilegio y excepción en cuanto al pago de impuestos al que estaban obligadas todas las personas naturales y jurídicas establecidas en el Perú.  Se renunciaba así a una facultad como estado soberano.  La propiedad sobre los extensos campos petrolíferos, comprendió tanto el suelo como el subsuelo, con lo cual las maniobras primero de Lama y más tarde de Helguero, quedaron convalidadas.  Pero Leguía recibía medio millón de pesos en oro y tan luego se firmase el Laudo, otra suma igual, y eso era lo que interesaba al gobernante.  Toda la enorme riqueza petrolífera iba a ser extraída sin mayor beneficio para el Perú.

 

Estos cubileos se desarrollaron  en Lima y en Piura, la propietaria de la riqueza petrolífera no se sabía nada. El Ejecutivo se benefició recibiendo un millón  de pesos.

El 1º de marzo de 1922 se dio la Ley 4498 por la cual el impuesto a la exportación del petróleo no podría aumentarse durante 20 años.  Es decir, Parlamento y Ejecutivo coludidos a favor de la empresa.IPC.

 

Como hemos dicho, el Tribunal Arbitral se reunió en París, y el caso se vio el 21 de abril bajo la presidencia del doctor Fritz Ostertag, como representante del Perú el doctor José Varela Orbegoso y por el gobierno de Gran Bretaña Sir Robert Lair Borden.

 

El Tribunal se limitó a dar el carácter de Laudo al acuerdo del 2 de marzo de 1922.

 

En realidad, ya no era la London la que explotaba  los yacimientos como aparecía en el Acuerdo y en el Laudo, sino la IPC.

 

El Acuerdo y el Laudo por violar una gran cantidad de leyes y principios legales, eran nulos, desde que el 27 de agosto de 1921 se había firmado el Protocolo.

 

Esto fue la famosa Cuestión de la Brea y Pariñas que por muchos años afectó a la soberanía nacional.

 

Sería solo el 6 de noviembre de 1963 durante el 1er. Gobierno de Belaúnde, que se daría la ley 14696, declarando nulos el Acuerdo, Convenio y Laudo de la Brea y Pariñas por ilegales.

 

 

El Perú entrega enorme territorio a Colombia

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El 23 de octubre de 1851, el Perú celebró un Convenio con Brasil, mediante el cual se reconocía como territorio brasilero, un amplio triángulo cuya cúspide quedaba en un punto en donde el río Amazonas y el Caquetá o Yapurá se unían y la base era una línea imaginaria que partía del pueblo peruano de Leticia sobre el Amazonas (donde se unen el Amazonas con el Yavarí)  y terminaba en el río Caquetá donde este río recibía las aguas del Apaporis.

 

Por este convenio se deducía que la frontera del Perú con Colombia avanzaba hasta el río Caquetá, pero Colombia desde el comienzo del siglo venía reclamando como suya la enorme región comprendida entre los ríos Putumayo y Caquetá.   En julio de 1911 hasta se efectuó en La Pedrera un combate entre peruanos y colombianos con el triunfo nuestro.  Sin embargo toda la enorme región que había cobrado gran valor por la riqueza del caucho, quedó sujeta a un modus vivendi, bajo la forma de un territorio compartido.

 

            El 24 de marzo de 1922 se firmó el llamado Tratado Salomón-Lozano, suscrito por Fabio Lozano como Ministro Plenipotenciario de Colombia y el doctor Alberto Salomón Osorio, Ministro de Relaciones Exteriores del Perú.  Por este tratado el Perú reconocía como parte de Colombia todo el territorio en disputa, pero como además  este país deseaba tener acceso al Amazonas y eso no iba a lograrlo con el Brasil, el gobierno de Leguía cedió muy “graciosamente” una enorme zona que no estaba en disputa, que es lo que se llama el Trapecio de Leticia, porque en efecto se trataba de un territorio trapezoidal, que incluía la población peruana de Leticia.  Este tratado recién fue aprobado en marzo de 1928. y en realidad significaba un delito de traición a la Patria.

 

El Perú luchó durante cuatro años,  se desangró y sufrió horriblemente por defender contra Chile el territorio de Tarapacá y Arica, y ahora Leguía entregaba un territorio mayor como regalo.

  Los peruanos de Leticia nunca se resignaron, a esa entrega de su pueblo a Colombia y siguieron considerándose peruanos, hasta que  el 1º de setiembre de 1932, mientras gobernaba el general piurano Sánchez Cerro, se sublevaron contra las autoridades colombianas e izaron en todos los edificios la bandera peruana.  El presidente Sánchez Cerro que era un gran nacionalista, respaldó la reivindicación de Leticia, pero cuando había terminado de pasar revista en Lima a miles de movilizables que iban a marchar a la selva, fue alevosamente asesinado.

 

El bandolerismo en 1922

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El bandolerismo había proliferado en el departamento en forma tal que constituía una seria amenaza para los viajeros y para el transporte de mercadería, sobre todo para el tráfico entre Piura con Morropón y demás poblaciones del Alto Piura.

 

Casi a la salida de Piura, ya estaban merodeando los bandoleros, por cuyo motivo se puso en el paraje de Cruz de Caña una Comisaría Rural, la misma que fue suprimida a principios de 1922.  Como todo el comercio piurano reclamase, se restableció el 31 de mayo.  Pero la dotación policial era tan pequeña, que no constituía realmente un freno para los merodeadores, por cuyo motivo en junio, la firma Duncan Fox propuso a los demás comerciantes subsidiar el sueldo de seis gendarmes más, pero no logró éxito.  Se  solicitó entonces a los parlamentarios el aumento de plazas y tanto el diputado Miguel Checa Eguiguren como el senador Ricardo César  Espinoza hicieron gestiones.  Tiempo más tarde fue la Casa Arens y Lessel la que reclamó la intervención de las autoridades en el asunto.

 

En 1921 había llegado al departamento, Froilán Alama, tras de permanecer en Lima algunos años como soldado.  En 1922 estaba ya reintegrado al bandidaje creando una especie de imperio propio, desde Tambogrande hasta Olmos.  El temor que infundía hacía que se le culpara de toda acción de bandolerismo que se producía en los despoblados y junto con el temor fue naciendo una especie de leyenda que pretendía hacer del bandido una especie de luchador social, algo parecido al famoso Luis Pardo que en los comienzos del siglo actuó entre Lima y Ancash.

Hay  importantes hombres de letras piuranos que han escrito novelas sobre la supuesta emoción social de Froilán Alama y cuando se implantó el Gobierno Revolucionario de Velasco, eso se cimentó y hasta una Cooperativa Agraria, llevó su nombre.. Pero Alama fue indiscutiblemente un bandolero.

 Durante quince años asoló los despoblados piuranos, matando y robando, tanto a pobres como a ricos hasta el año 1936 en que fue ultimado.  El único que osaba disputarle el territorio era otro bandido apodado “Toro Mazote”.

 

En 1922, en el despoblado existente entre Máncora y San Juan en Tumbes, se hicieron notables las correrías de Teodoro Vásquez que capitaneaba toda una cuadrilla.  También actuaba José Evaristo “Hepe”, Isaías Villa y Antonio Durán.

 

 

 

La introducción del Pima en Piura

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            Con el nombre de algodón, se conoce en el Perú no sólo a la bellota fibrosa de ese arbusto que es el algodonero, sino a la planta misma.

 

            Cuando los españoles llegaron al valle del Chira se asombraron de la existencia de campos de cultivos muy extensos y bien cuidados, entre los cuales estaba el algodón que ellos ya conocían por existir en España.

 

            Se trataba de un algodón autóctono, de características muy particulares, pues su fibra era larga y elástica con diversos tonos de color.  Los tallanes hacían con ellos sus vestidos y sus telas, que los conquistadores creyeron eran coloreadas por los tallanes, lo que no era así, pues se trataba de hacer bordados con fibras de diverso color.

 

            Los tallanes no cortaban los arbustos como ahora, sino que conservaban la planta varios años, la cuidaban, regaban y cosechaban.

 

            Los algodones más antiguos de que se tiene noticia a nivel mundial, eran los de Egipto, varios miles de años antes de Cristo.

 

            Fue la variedad Metafifi de Egipto, mundialmente famosa, la que en la primera década del  siglo XX fue sometida a una serie de procesos genéticos en Arizona, dando origen a una fibra extra larga y sedosa que se denominó Pima.

            Por esa época don Emilio Hilbick Seminario, uno de los grandes hacendados piuranos, era una persona muy preocupada por mejorar los sistemas de cultivo para lograr mayor productividad y fue así como se contó entre los primeros que mecanizó la agricultura.

 

            En 1922 don logró unas cuantas semillas de algodón Pima y las sembró  en uno de sus fundos cercano a Piura.  Día y noche cuidó con  gran esmero las plantitas hasta que lograron pleno desarrollo y rindieron óptima producción.  El arbusto se aclimató y pronto los campos de cultivo de los valles piuranos se vieron cubiertos por algodón Pima en forma tal que hablar de algodón piurano era hablar del Pima, que en calidad era superior hasta el entonces muy prestigiado algodón Tangüis.

 

            El Pima, al igual que el algodón de Arizona en EE.UU. y el algodón de Egipto, eran los que lograban las más altas cotizaciones en el mercado mundial.  Se produjo por lo tanto una gran demanda de la nueva  fibra y las áreas cultivadas fueron creciendo cada vez más lo que trajo como consecuencia bienestar en la región.

 

 Sánchez Cerro se subleva en el Cuzco

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            Ya se ha comentado como el presidente Leguía deportó a Australia a un grupo de políticos entre ellos al general Oscar Benavides y al doctor Miguel Grau Cabero, los que tomaron el barco y desembarcaron en julio de 1922 en Costa Rica.

 

            En Cuzco era juez Sustituto Militar el sargento mayor Luis Sánchez Cerro, el que en la noche del 21 de agosto proyectaba sublevar al batallón Nº 3, pero como fue delatado, el prefecto, coronel Julio Mindreau con fuerza armada  debeló el movimiento en sus comienzos resultando herido en la refriega Sánchez Cerro y muerto el teniente Rafael Ramírez Rivera, pero se llegó a afirmar que se habían producido un centenar de muertos.  Sánchez Cerro, no obstante estar delicado con la herida fue confinado a una inhóspita prisión militar de la isla de Taquila en el Lago Titicaca.  Allí estuvo hasta que la ley 4827del 30 de noviembre de 1923 mandó a cortar los juicios.  El mayor Sánchez Cerro  fue entonces enviado a servir en el batallón de Colonización Nº 4 en Madre de Dios, en donde se distinguió por su honradez poniendo a disposición del Estado Mayor la suma de 10 000 soles ahorrada, sin perjuicio del buen trato alimenticio, de vestido y vivienda de la tropa.  Después fue enviado a Europa y en España logró la autorización del Gobierno del Perú para enrolarse en la Legión Extranjera Española que combatía en el Riff en Marruecos.

 

            El Gobierno había insistido que entre los desterrados de Costa Rica y Sánchez Cerro existió una coordinación y que el nexo en Lima había sido don Aurelio Miró Quesada que fue detenido.

 

 

Sánchez Cerro en la Legión Extranjera

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            Hay una versión diferente a la anterior, de acuerdo a la cual, Sánchez Cerro después de ser sacado de Taquila fue enviado al destierro a Cuba.

 

            Por entonces, en 1922, en el norte de África el caudillo marroquí Abd El Krim, había logrado unir a todas las tribus marroquíes de los territorios sometidos al coloniaje de Francia y de España, para luchar por la independencia.  España tenía combatiendo en esos arenosos y desérticos lugares a una Legión Extranjera, semejante a la famosa Legión Extranjera de Francia.

 

            Por este tiempo gobernaba México el presidente Álvaro Obregón, el cual tenía un grave problema  con una gran cantidad de indios guerreros procedentes de Texas que habían invadido el norte de México.

  Con incentivos, logró Obregón formar tres batallones de indios para enviarlos a la Legión Extranjera Española,  y en agosto de 1922 bajo el mando de los capitanes Agustín Orgaz y Guillermo Rubio Navarrete, que llegaría a general en su país, los batallones partieron de Veracruz en el trasatlántico español “Alfonso II”, haciendo escala en Cuba, en donde se les incorporó Sánchez Cerro al cual reconocieron con el grado de coronel.  Los contingentes desembarcaron en el puerto nor africano  de Melilla, que estaba cercado por tropas de Abd El Krim, que el año anterior en julio había causado a los españoles una gran derrota en la que tuvieron 12 000 bajas.  Los dos batallones mexicanos fueron puestos a órdenes de oficiales de su país y el tercero de mexicanos y otros latinoamericanos quedaron bajo el mando de Sánchez Cerro. Melilla estaba siendo defendida por soldados de España y Francia a los que se sumaron los batallones latinoamericanos de la Legión Extranjera Española.  Con ellos se logró romper el cerco de Melilla y derrotar a los marroquíes.

  En la acción Sánchez Cerro fue herido de cuidado y llevado a un barco hospital.  Cuando otros países europeos protestaron por la presencia de soldados latinoamericanos en la llamada Guerra del Riff, los batallones fueron reembarcados rumbo a su patria, y al momento de hacerlo, una banda de músicos tocaba el himno del país participante y se rendían honores a su bandera.  Cuando le tocó el turno de reembarcarse a Sánchez Cerro, se tocó el Himno Nacional del Perú y se rindieron honores a nuestra bandera. De esa manera el joven oficial piurano, hacia honar a su país en la Madre Patria.

 

 

Llega a Piura el poeta Chocano

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            El año 1922,  el poeta limeño José Santos Chocano había llegado al apogeo y todos se disputaban en la capital de la República, la oportunidad de rendirle homenaje.

 

            Chocano hasta entonces había sido periodista, revolucionario y diplomático además de poeta.  En México y América Central se vio mezclado en los problemas internos de esos países, en forma tal que en 1919 en Guatemala fue capturado y condenado a ser fusilado y sólo se libró de pelotón, porque una voz unánime de escritores de América, Francia y España, se levó a su favor.  A fines de 1921 estaba de regreso al Perú en donde se le tributó una gran recepción, que fue el punto de partida de su endiosamiento.

            El alcalde de Lima, don Pedro Rada y Gamio, en setiembre de 1922 decidió rendirle un gran homenaje y coronarlo como el “Poeta de América”, para lo cual pidió que todos los municipios provinciales del Perú acreditasen un representante al acto.  El 5 de noviembre de 1922, en el Palacio de la Exposición se coronó al poeta por el presidente de la República, señor Augusto B. Leguía.  Se utilizó una corona de oro macizo con 20 hojas de laurel que representaban a las 21 naciones de América Latina.  Después se dio inicio a otra ceremonia llamada de Consagración, al pie del monumento a Bolognesi.  Chocano recorrió a pie, seguido por un gentío el trecho con la corona puesta.

 

            Al pie del monumento habló el alcalde de Lima y el general piurano Antonio Castro que era presidente de la Comisión de Homenaje.  Después hablaron otras personalidades y el poeta recitó uno de sus más bellos poemas “La epopeya del Morro”.

 

            Posteriormente ofreció Chocano varios recitales pagados en diversos lugares de Lima y a continuación empezó una gira corta a Arequipa y otra a Trujillo y Chiclayo, con destino a Costa Rica.  Chocano estaba por entonces en  la apoteosis de la gloria.

            Se embarcó Chocano en Pimentel en compañía de Margarita Aguilar que era su compañera desde hacía algún tiempo.  Cuando el barco se encontraba frente a Paita, Margarita sufrió un resbalón y se lesionó un tobillo.  Desembarcó Chocano en el  puerto con su compañera pero no logró auxilios médicos a su satisfacción por cuyo motivo se trasladó en tren a Piura y quedó Margarita internada en el hospital de Belén.

 

            Así en forma fortuita llegó Chocano a Piura. Bien pronto se conoció que el poeta estaba en la ciudad y toda la intelectualidad con Enrique López Albújar a la cabeza le tributaron toda clase de atenciones.  López Albújar, Luis R. Montero y Leoncio Elías Arboleda organizaron dos recitales que se llevaron a cabo en el Teatro Municipal y la corona de oro fue exhibida en una vitrina.  El laureado poeta visitó también Catacaos y Sullana.

 

            Chocano prosiguió su viaje y en 1924 se casó en Costa Rica con Margarita, no obstante estar casado y separado de Margot Batres de Guatemala y en  Lima estuvo a punto de hacerlo con Consuelo Bermúdez.  Lo cierto era que Chocano no se distinguía por ser precisamente un hombre con escrúpulos.

 

            En 1924 fecha del Centenario de las Batallas de Junín y Ayacucho, se iban a celebrar festejos de homenaje a Bolívar.  A ellos quiso unirse Chocano, pero buscó la forma de enriquecerse y fue así como logró que el Gobierno le otorgase un subsidio de 70 000 soles por escribir el poema titulado “El Hombre Sol”.  Esos versos fueron finamente impresos y el folleto se vendía a la elevada suma de 70 soles  con alabanzas a Leguía.

 

            Chocano, sin respeto para con la sociedad de Lima, se presentaba con Margarita Aguilar, con Margot Batres y otra de nacionalidad española con la cual tenía un hijo.  Tuvo un intercambio de muy tensas notas periodísticas con el notable escritor mexicano José Vasconcelos.  Muchos escritores limeños, entre ellos el joven Edwin Elmore Letts se pronunciaron a favor de Vasconcelos.  Chocano ensoberbecido y vanidoso, no toleraba críticas. El 31 de octubre de 1925 se encontraron ambos en el hall del diario “El Comercio”, y Chocano disparó contra Elmore, el que murió el 2 de noviembre.  El poeta fue detenido y desde su prisión inició una virulenta campaña de odio contra el joven muerto y su padre el ingeniero Elmore al que los chilenos capturaron antes de la batalla de Arica.  Chocano por consideraciones fue detenido en el Hospital Militar.  Se le dio una benigna condena de 3 años de prisión y pago de 2 000 libras peruanas de reparación civil.  Chocano se negó a aceptar el indulto que le ofrecía Leguía, pero éste hizo dar la ley 5642 de fecha 31 de enero de 1927 que mandó a cortar el juicio y Chocano salió libre.

 

            Pero Leguía ya no quería saber nada del díscolo poeta y le cortó la pensión que le había otorgado como gracia.  Resentido Chocano se dirigió a Chile y desde ese lugar principió a atacar enconadamente a Leguía, olvidando todo lo que había recibido del mandatario.  Cuando en 1930 cayó Leguía, envió Chocano a Sánchez Cerro un telegrama de felicitación y luego se ofreció al nuevo mandatario para hacer publicaciones contra Leguía, acusándolo de traidor.  El presidente Sánchez Cerro, nacionalista y que no sabía de deslealtades, le contestó con desprecio.  Chocano se volvió su enemigo.  En 1934 un loco lo mató en Santiago de Chile, cuando estaba en un tranvía.

 

 

Proyecto de F.C. de Bayovar a Yurimaguas

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            Hasta 1922  y desde el siglo anterior, siempre se había discutido sobre la necesidad imperiosa de un ferrocarril de penetración en el norte del Perú y preferentemente, de Paita al Marañón.

 

            En  1922 se planteó una nueva fórmula, que era la construcción de un ferrocarril de Bayovar al Huallaga, más concretamente a Yurimaguas.  En ese año la empresa norteamericana The Huallaga Company, logró la concesión, para el tendido de una línea férrea que uniría Yurimaguas con Moyobamba y que eventualmente se prolongaría hasta la costa del Pacífico, en un punto que no se precisaba pero que estaría ubicado entre Paita y Pacasmayo.  Era condición indispensable, que la concesionaria entregara al Gobierno una garantía de 10 000 libras peruanas a la firma del contrato, requisito que la empresa no cumplió, por cuyo motivo se le canceló la concesión.

 

            El 29 de enero de 1926, se produjo un intento más serio de tender una línea férrea de Yurimaguas a la costa.  El norteamericano Beltram Lee solicitó la concesión correspondiente y dada su magnitud tuvo que intervenir el Congreso, que el 1º de diciembre del citado año de 1926, dio la ley Nº 5571, la misma que comprendía un artículo único y 30 cláusulas.

 

            El Artículo Único decía:  “Apruébese el contrato celebrado entre el Supremo Gobierno y don Beltram T. Lee para la construcción de un ferrocarril entre el puerto Yurimaguas en el río Huallaga y un punto de la costa del Pacífico, entre los puertos de Paita y de Pacasmayo, en los términos y bajo las condiciones siguientes”.

 

            En la cláusula 1ª se establecía que la trocha sería de 1,43   metros de ancho y que el punto terminal estaría en Paita o en Pacasmayo o en un punto entre ambos.  En la  cláusula 2ª el concesionario se comprometía a presentar al Ministerio de Fomento los estudios del ferrocarril, por secciones de cuando menos veinte kilómetros.  Luego en las demás cláusulas se concedía plazo hasta de ocho años para terminar la obra, se planteaba la obligación de construir vías férreas y caminos colaterales, se le reconocía el derecho de explotar la línea durante treinta años, se le concedían en propiedad perpetua 5 000 000 de hectáreas de terrenos de montaña, derecho preferencial para hacer concesiones de minas en dichos terrenos, de igual modo tenía derecho preferencial para explotar la fuerza hidráulica.  Se le daba plazo hasta el 30 de agosto de 1927, para el pago de 10 000 libras peruanas como garantía.  Pero Beltram no cumplió con los pagos ni con iniciar la obra y otras cláusulas, no obstante lo cual el Perú, con mucha tolerancia permitió  mediante la ley 6587 del 22 de marzo de 1929, la modificación sustancial del contrato para facilitar que Beltram Lee cumpliera, pero tampoco se logró nada.  Como ya se había creado conciencia de la importancia del proyecto, el Congreso con ley 6682 del 20 de enero de 1930, autorizó al Gobierno para contratar con otra entidad el tendido de la línea férrea.  Fue entonces que Lee reclamó por vía judicial y logró el asesoramiento de Miles Poindexter, ex –embajador de Estados Unidos en el Perú, que logró que dicho país interviniera en defensa de Lee.  Se decidió concurrir a un arbitraje a realizarse el 30 de abril de 1930, pero no se presentaron los representantes de Lee.  El Departamento de Estado de los Estados Unidos y el Gobierno de Leguía llegaron a un nuevo acuerdo, y el 27 de junio de 1930, Leguía expidió un Decreto Supremo, otorgando la concesión de construcción del ferrocarril a la firma W.R. Davis de Boston.  Los trabajos debían de iniciarse de inmediato y el ferrocarril se tendería entre el Puerto de Bayovar y de Yurimaguas.  A la nueva empresa se le otorgaban una concesión de 25 millones de acres de tierra y se le autorizaba a explotar petróleo y otros minerales.

 

            Pero el 22 de agosto de 1930, se produjo el vendaval político que significó el derrocamiento de Leguía por Sánchez Cerro y todo quedó en nada.

 

            En la década de 1970, el Gobierno Revolucionario del general Velasco Alvarado se propuso construir en Bayovar un polo industrial para  explotar las riquezas del desierto de Sechura.  Luego se tendió el oleoducto que conducía el petróleo de los yacimientos recién encontrados en la selva y en Bayovar se construyó un moderno y amplio puerto.

 

            Al ingresar al año 2001, se habían reactualizado los proyectos de construir una carretera de Bayovar al Marañón

 

 

Ingresan desterrados por La Solana

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            En octubre  y noviembre de 1922, el Gobierno logró interceptar cartas del revolucionario Augusto Durand Maldonado que se encontraba desterrado en Antofagasta (Chile) a varios de sus partidarios que también estaban desterrados en Guayaquil.

            El Gobierno puso en alerta a las autoridades de Piura, pues suponía que en noviembre ya se había trasladado Durand a  Ecuador.

 

            Esos sucesos coincidieron con el ingreso de varios grupos de desterrados armados por la frontera ecuatoriana en la Solana.

 

            Era prefecto del departamento, una vez más el coronel Agustín Zapatel y en Piura se encontraba el diputado por Ayabaca Eloy Castro, el mismo que tenía una amplia experiencia en la guerra de guerrillas o contra montoneros como se les llamaba entonces.  En efecto, Castro había llevado desde 1883 una vendetta contra los asesinos de su padre y para el mejor éxito de su labor se alió con el general Andrés Avelino Cáceres, el Héroe de la Breña, que mantenía con sus tropas la dignidad nacional.  Castro luchó en Piura por más de veinte años y Cáceres le confirió el grado de coronel. En 1922 encontramos a Eloy Castro como un incondicional de leguía y diputado reelecto.

 

            Castro salió con sólo 25 gendarmes de Piura, pero dado su prestigio como combatiente, los desterrados invasores prefirieron no enfrentarlo y volvieron a pasar la frontera, pues tampoco habían logrado la adhesión de los pueblos.

 

            En Piura corrió el rumor de que Durand se encontraba  en Paita,  por cuyo motivo el prefecto Zapatel estuvo haciendo averiguaciones en el puerto.

 

            El 30 de noviembre llegó a Paita el barco “Urubamba” de la Compañía Peruana de Vapores y se creyó que en esa nave se había refugiado el rebelde proscrito.

 

            Con el pretexto de que trataba de evitar nuevas reinfecciones  del puerto con plagas de bubónica, se dispuso la fumigación de las bodegas del barco.  Se pensó por lo tanto que en caso de estar refugiado en ellas moriría envenenado.

 

            Lo cierto era que Durand aún estaba en Antofagasta.

 

 

Diversos sucesos en 1922

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·              El 28 de julio de 1922 se inicia en Paita la publicación del semanario “La Voz del Pueblo” cuyo director-propietario era el cataquense Fernando Ramírez García, combativo periodista que había estado desterrado en Ecuador, en dos oportunidades y era fiel partidario del  general Cáceres.  Bajo la dirección de Ramírez, la maestranza del ferrocarril Paita-Piura construyó una imprenta que fue la primera hecha en el Perú, la misma que fue bautizada el 3 de diciembre del mismo año.  Esto se hizo en una solemne ceremonia que apadrinó el prefecto Zapatel por encargo del presidente Leguía.  Asuntos relacionados con el ingreso de desterrados de Ecuador, obligaron a Zapatel a última hora, tener que delegar en el subprefecto de Paita, don Ricardo Raygada, que asistió así como también Darío Rubio, Federico Bolognesi, Carlos Yori, Humberto Artadi y oficiales de la Cañonera “Lima”.

 

·              El prefecto, coronel Zapatel, era un hombre muy exigente y temperamental y fue así que por razones de cumplimiento de órdenes, llegó a disponer el arresto de su subprefecto José Vicente Rázuri, persona muy popular. Hay que hacer notar que Rázuri era un antiguo y fervoroso partidario del presidente Leguía.

 

·              El gobierno otorgó concesión para construir un ferrocarril entre Yurimaguas y Moyobamba a la empresa que constituyó bajo el nombre de “The Huallaga Company”.  La concesionaria tenía la opción para construir una línea férrea de Moyobamba a la costa en un punto comprendido entre Paita y Pacasmayo.  La empresa debía de financiar por su cuenta la construcción.  Se le daba plazo.  Además debía construir una carretera desde el puerto  fluvial de Bellavista hasta Chachapoyas. Se le reconocía la propiedad y explotación a perpetuidad.  A la empresa se le otorgaba la propiedad de cinco millones de hectáreas de tierras de montaña.  Como garantía la empresa debía entregar 10 000 libras peruanas, lo que al igual que en tras empresas concesionarias,  no cumplió por cuyo motivo se consideró caduca la concesión.

 

·              La llegada del médico norteamericano Henry Hanson para combatir la fiebre amarilla fue decisiva en 1922, sobre la ayuda de la Fundación Rockefeller de EE.UU. que envió equipos, brigadas sanitarias, medicamentos.  Leguía en su mensaje del 28 de julio de 1922 reconoció estos aportes y declaró en forma oficial que la epidemia de la fiebre amarilla había sido vencida en el Perú.. El presidente Leguía nombró a Hanson director de Salud. Pública.

 

·              En diciembre del mismo año, el ministro de Guerra Oscar C. Barros recibió un voto de extrañeza del Senado, por cuyo motivo renunció.  Leguía para reemplazarlo nombró a su viejo amigo Benjamín Huamán de los Heros que era por el momento diputado por Huancabamba.

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