Don Augusto
Bernardino Leguía Salcedo, gobernó al Perú en dos períodos. De
En total suman 15años, y lo más caracterizado fue el segundo período conocido mas comúnmente como Oncenio.
Con período tan largo de gobierno, hay que suponer que hizo muchas cosas buenas y también muchas cosas malas .y mas se le recuerda por las últimas.
Leguía,
lambayecano de nacimiento, participó en
la batalla de Miraflores y después se dedicó a los negocios, hasta el año 1903
en que el presidente Candamo lo llamó para
desempeñar el Ministerio de Hacienda y habiendo tenido un buen desempeño
siguió en ese ministerio de los gobiernos de
Serapio Calderón y José Pardo. Con el apoyo del Partido Civil inició en
1908 su primer período de gobierno. Con su sucesor el presidente Billinghurst
tuvo discrepancias siendo deportado a Europa. Mientras tanto don José Pardo había llegado nuevamente a
En el destierro, Leguía se enemistó con el Partido Civil, pero de todos modos se presentó como candidato en las elecciones de 1919 y triunfó.
Temiendo que Pardo, desconociera su triunfo, lo depuso y asumió el poder como Presidente Provisorio. Así con mucha violencia inició Leguía su segundo periodo de gobierno..
A partir de entonces, la arbitrariedad y la violencia fue lo que imperó en el Perú.
Disolvió el
Congreso. Y el nuevo Parlamento lo
designó Presidente Constitucional el 12 de octubre.
. Leguía cambió
Entre sus obras deben tenerse en cuenta
la modernizó Lima, mediante la ejecución de obras públicas financiadas
con empréstitos sobre todo con la
finalidad de festejar el Centenario de
Lima fue una ciudad jardín, la mas bella de América Latina pero el excesivo centralismo llevó al abandono de las provincias. Siempre se ha dicho que el mejor alcalde Lima ha sido Leguía.
Creó el Banco Central de Reserva del Perú el Banco Hipotecario, así como los Estancos de Alcohol, Naipes y Fósforos. Firmó los Tratados de Límites con Colombia y Chile, pero cediendo territorios. Sobre todo a Colombia le regaló el enorme Trapecio de Leticia, sin que ese país lo hubiera solicitado.
Leguía inició su gobierno bajo el lema de
. El Perú se convirtió en un estado burocratizado y frívolo, y para mantener eso los gastos aumentaron enormemente y el presupuesto se cuadruplico al que tenía el presidente Pardo. .Paralelamente la deuda externa se elevó enormemente, sobre todo con Estados Unidos que se los otorgaba generosamente. La reforma tributaria que implantó significó una elevación general de los impuestos que disgustó a todos, pero que nadie se atrevió a objetar. Toda la prensa estaba a su servicio.
Debido al extremo centralismo, se decía: Lima es el Perú y el embellecimiento de la capital daba la impresión de prosperidad y desarrollo.
Leguía se alió con los sectores medios de la economía y de la sociedad, lo que dio origen a la creación de una clase media fuerte y adicta. También trató de ganarse al sector obrero y dio la jornada de 8 horas y nombró comisiones para resolver los conflictos laborales. En la zona rural, respaldó a los campesinos contra los gamonales mas que todo con la finalidad de someter a éstos.
Algo positivo en el gobierno de Leguía fue
Pero como ocurre siempre en el Perú, la ley fue desvirtuada y se convirtió en instrumento de abuso y explotación de los indios, de los campesinos y de los pobres, en forma tal que fue una causa la odiosidad al régimen.
Buena parte de las obras públicas fueron efectuadas por la empresa norteamericana Foundation Company.
La quiebra de
Leguía trató de crear cortinas de humo, acudiendo a su frivolidad y dando fiestas como los carnavales que duraban tres días con un domingo y dos feriados. Es decir que trataba de dar circo al pueblo.
Rodeado de áulicos que le pintaban un mundo irreal, lo adularon e introdujeron el culto a la personalidad Lo comparaban Cesar, a Napoleón a Júpiter, a Bolívar hasta a Cristo.
Leguía era de baja estatura y de complexión débil, pero eso no impidió que lo llamasen el Gigante del Pacífico. Al final, Sánchez Cerro demostró que el ídolo tenía pies de barro.
Luego de 11 años de Gobierno (periodo conocido como el Oncenio de Leguía), fue derrocado por una Junta Militar que después presidiría Sánchez Cerro el 25 de agosto de 1930. Leguía fue apresado e internado en el Panóptico de Lima, donde falleció en 1932.
Su hija Enriqueta Leguía Olivera de Lange, preside
la fundación que lleva su nombre.