Las plantas de tratamiento de agua limpian
el agua haciéndola pasar por los siguientes procesos: (1)aireación;
(2)coagulación y floculación; (3)sedimentación; (4)filtración; y
(5)desinfección. Demostraremos los cuatro primeros procesos. Como los
desinfectantes son peligrosos de manipular y difíciles de conseguir, no los
incluiremos. Debes tener en cuenta que el agua que obtendrás finalmente no
estará completamente purificada: si la bebes, puede causarte problemas o
enfermedades. Puede que tú la veas limpia, pero los microorganismos son
invisibles a simple vista.
COMENZAMOS
a) La aireación es la adición
de aire al agua. Ello agrega oxígeno al agua y permite que los gases atrapados
en ella puedan escapar.
Si no tienes agua estancada o sucia, ha llegado el momento de
"prepararla": mezcla los tres litros de agua con la tierra y el
polvo.
Vierte cerca de un litro y medio de tu agua contaminada en la
botella entera; guarda el resto para compararla con el agua que obtendrás
al final del proceso.
Tapa la botella donde pusiste el agua y agítala vigorosamente por
treinta segundos.
Vacia el agua a la botella sin parte superior. Luego traspásala
de ella a la botella sin fondo, una y otra vez por 10 veces. Finalmente, déjala
en la botella sin parte superior.
b) La coagulación es el
proceso mediante el cual la suciedad y otras partículas sólidas suspendidas se
"pegan" químicamente en grupos, y así pueden removerse del agua con
facilidad.
Agrega las dos cucharadas de sulfato de aluminio al agua aireada.
Revuelve la mezcla suavemente con la cuchara, por 5 minutos.
c) La sedimentación es el proceso que ocurre cuando la
gravedad atrae las partículas agrupadas hacia el fondo del recipiente donde está
el agua tratada.
Deja que el agua se mantenga sin movimiento en la botella, cerca
de 20 minutos.
Si no conseguiste sulfato de aluminio, puedes esperar a que el
agua sucia decante de manera natural: déjala reposar de un día para otro,
sin mover la botella.
Mientras tanto, construye un filtro con la
botella que no tiene fondo.
Tapa la boca de la botella con el filtro de café y amárralo con
el elástico.
Da vuelta la botella y pon una capa de piedras en ella.
Sobre las piedras pon la arena gruesa y termina con la arena fina.
Limpia tu filtro vertiendo cuidadosamente cinco o más litros de
agua limpia de la llave a través de él. Trata de que no se mueva la capa
superior de arena fina mientras echas el agua.
d) La filtración a través
de un filtro de arena y piedras pequeñas remueve gran parte de las impurezas
que se mantienen todavía en el agua después de que la coagulación y la
sedimentación hayan ocurrido.
Luego de que una gran cantidad de sedimento se haya depositado en
el fondo de la botella con agua de pantano, vacia lenta y cuidadosamente los
dos tercios superiores del agua de pantano a través del filtro.
Recolecta el agua filtrada en la botella de un litro y medio.
Compara el agua tratada y la no tratada.
NOTA:
Recuerda que el agua que obtendras no ha pasado por el proceso de desinfección,
por lo que no es potable.