Historia de la República Oriental del Uruguay

Es una historia de conquistas y reconquistas, de luchas, de pasión y de coraje, de ideas y de voluntades inquebrantables, todo esto sumado a una realidad geográfica particular y como se fueron sucediendo los acontecimientos, hacen que: el Uruguay sea un país especial.

Les invitamos a conocer rápidamente como es nuestra historia.

El 12 de octubre de 1492 Cristóbal Colón, buscando la región de la Especiería, para la Corona Española, descubrió América.

Continuando con las exploraciones, Juan Díaz de Solís descubrió el territorio oriental y la cuenca del Río que llevaría su nombre “Solís”, hasta que Sebastián Gaboto, siguiendo la ruta de Magallanes, funda el primer fuerte en mayo de 1527 en la Banda Oriental tratando de encontrar la plata y el oro. Desde entonces este magnífico río, que baña nuestras costas al Sur, pasó a llamarse Río de la Plata.

Por esos días poblaban nuestras tierras los indígenas salvajes y nómades integrantes de la macro-etnia Charrúa.

 Dice de ellos Félix de Azara: “ Regulo la estatura media de los Charrúas una pulgada superior a  la española; pero los individuos son más igualados, derechos y bien proporcionados, sin que entre ellos haya uno contrahecho o defectuoso, ni que peque de gordo ni de flaco. Son altivos, soberbios y feroces;  llevan la cabeza derecha, la frente erguida, y la fisonomía despejada. Su color se acerca tanto más al negro que al blanco,...” “...Las facciones de la cara,  varoniles y regulares; pero la nariz poco chata y estrecha entre los ojos. Estos algo pequeños, muy relucientes negros...” “...los dientes siempre son blancos y bien puestos. Las cejas negras y poco vestidas. No tienen barbas. Nada cultivan, ni comen sino algún animal y vacas silvestres. Las mujeres arman y desarman los toldos, y hacen la cocina que se reduce al asado.”

Organizados en tribus, dirigidos por caciques que no abarcaron un gran dominio territorial, sino en la dirigencia y defensa de sus propias tribus. Es de destacar que ya en estas primitivas organizaciones había una tendencia democrática, pues los caciques se reunían con los varones de la tribu en asamblea para solucionar sus asuntos. Los indígenas vestían con taparrabos y se cubrían con algún cuero de los animales que cazaban, las mujeres andaban desnudas o se cubrían como abrigo con cueros como los hombres. No conocieron ni el caballo ni el ganado vacuno hasta que Hernandarias, gobernador por la corona de España en Asunción del Paraguay introdujo la ganadería en estas tierras allá por el 1611 y 1617.

Este acontecimiento marcó una etapa: el clima templado y la riqueza del suelo en pasturas y aguadas naturales hicieron que el ganado se multiplicara y difundiera por toda la campaña. Esto fue de gran importancia para la región: atrajo al colono que hasta entonces no había encontrado riquezas que explotar.

La Banda Oriental hasta mediados del siglo XVII tuvo valor internacional por ser zona limítrofe entre las posesiones de la Corona de España y la de Portugal.

También corresponden a esta época de la gobernación de Hernandarias: las primeras misiones religiosas en el territorio a cargo de los religiosos de la Orden de San Francisco y de la Compañía de Jesús.

En 1617 la Gobernación se subdividió en la del Río de la Plata y la de Paraguay.

Intento de ocupación por Portugal: la fundación de la Colonia del Sacramento en enero de 1680. Con ella ocupaba el territorio y realizaba contrabando.

Para contrarrestar los planes portugueses el Gobernador de Buenos Aires, Bruno Mauricio de Zabala, fundó la plaza fuerte de San Felipe y Santiago de Montevideo, entre febrero de 1724 a enero de 1730, gobernándose por un Comandante Militar (que en 1751 es sustituido por un Gobernador), y un Cabildo.

Los Cabildos eran órganos de gobierno que gozaban de mucha popularidad y los únicos donde intervenían los criollos.

El conflicto iniciado por Portugal en 1680 continuó en el siglo XVIII a pesar de los tratados de Madrid y de San Ildefonso. Este último devolvía a España a la Colonia del Sacramento, pero perdía gran parte de los territorios que formaban la Banda Oriental al Norte y al Este. Se crea entonces el Virreinato del Río de la Plata, con capital en Buenos Aires. El primer Virrey fue Pedro de Ceballos en 1776.

El régimen económico hispánico se sustentaba en el Mercantilismo y el monopolio comercial, que luego fue mejorado levemente al establecer un comercio libre entre España e Indias. En nuestro territorio se generalizó la explotación ganadera en las estancias “cimarronas”, la agricultura se desarrolló alrededor de la ciudad de Montevideo y de las reducciones religiosas indígenas.

Las primeras industrias: la corambre (cueros secados al sol); y la de los saladeros (carne salada o “charque”) en la segunda mitad del siglo XVIII. La grasa de los vacunos se utilizaba para fabricar las velas y el jabón.

La población se componía de:

Colonos españoles, criollos (hijos de españoles); algunos comerciantes italianos e ingleses; esclavos traídos del continente Africano, que en esta zona recibió un trato más humanitario, vivían incorporados a la familia del amo en calidad de sirvientes, podían también ser liberados por el amo: y ser “libertos”.

Había también mestizos, mulatos, y por supuesto los indígenas.

En el ambiente rural estaba el gaucho que no pertenece a una raza determinada sino a una mezcla; participaba en las faenas del campo, políticamente no está ni con España ni con Portugal; es amigo de contrabandistas y de indios; su carácter: la sobriedad, el desprecio al peligro, la resistencia ante las inclemencias del clima, gran conocedor del caballo, la vida errante y la guerra de recursos. Muchas veces eran perseguidos por las autoridades. La gran oportunidad para cambiar de vida y ser útiles a la patria la tuvieron en las luchas por la libertad y la independencia, donde formaron grupos de caballería de enorme eficacia acompañando el liderazgo de José Gervasio Artigas nuestro máximo héroe nacional.

 Comienzo de la rivalidad entre Montevideo y Buenos Aires: se creó una rivalidad comercial y portuaria que más tarde crearía la separación política.

Al impulso de las tendencias liberales contra las absolutistas que ya imperaban en Europa, comienza en toda América una acción independentista.

Durante los años 1806 y 1807 Inglaterra intentó conquistar el Virreinato del Río de la Plata. Necesitaba territorios para su comercio e industria y estaba en guerra con la corona española. Todas estas situaciones debilitaron el prestigio del rey y se fortaleció el grupo criollo.

Se desarrolla el movimiento Juntista en el Río de la Plata: Junta de Montevideo, 21 de setiembre de 1808, le dio independencia comercial. En 1810 la Junta de Buenos Aires, esta última consiguió la adhesión de algunos pueblos de la Banda Oriental, como: Colonia, Santo Domingo de Soriano, el Colla, el Real de San Carlos, Santa Teresa, Melo, Maldonado. Con algunos altibajos esta tendencia se mantuvo, a los pocos meses se inició en la campaña  el movimiento liberal acaudillado por José Artigas.

José Artigas nació el 19 de junio de 1764, en Montevideo.

Se educó en el colegio San Bernardino de los padres franciscanos; su juventud alternó con la vida de la ciudad, muy austera en aquel tiempo, y las duras faenas del campo. A los 33 años se incorpora al Cuerpo de  Blandengues. En 1810 Artigas y sus Blandengues se pliegan a la Revolución.

La Revolución Oriental se inició el 28 de febrero de 1811 con el “Grito de Asencio”. Comenzó en el campo y se dirigió a Montevideo, lugar de residencia de las autoridades que consideraban legítimo el Consejo de Regencia de España. Durante los primeros meses la Revolución se realizó en completo acuerdo y bajo la dirección de la Junta de Buenos Aires.

El hecho más importante por sus consecuencias es la Batalla de las Piedras el 18 de mayo de 1811, que coronó el triunfo de los patriotas comandados por José Artigas.

El primer sitio de Montevideo fue establecido por las milicias orientales al mando de Artigas el 21 de mayo de 1811. El coronel José Rondeau se incorporó al mismo por la Junta de Buenos Aires el 1° de junio.

La firma del armisticio entre el Virrey Elío y el gobierno de Buenos Aires provocó la reunión de las primeras asambleas orientales de protesta contra la tiranía.

En la asamblea de la “quinta de la Paraguaya”, el 10 de octubre de 1811 el pueblo armado eligió a José Artigas como “General en Jefe de los Orientales”.

El Éxodo del Pueblo Oriental: El 12 de octubre de 1811, el ejército revolucionario debió levantar el sitio a Montevideo y partió hacia las márgenes del Río San José. 

El día 23 tuvo la noticia de que el Tratado había sido firmado. Desde ese momento todo el pueblo oriental se fue uniendo al ejército de Artigas que marchaba hacia el Norte, separándose de las tropas porteñas. 

Al llegar a Salto, más de dieciséis mil personas,  abandonando sus hogares, se habían plegado al Jefe de los Orientales buscando su protección. Fue un movimiento espontáneo que afirmó para siempre el ser oriental. En diciembre de1811 el Éxodo cruzó el Río Uruguay desde Salto Chico, para acampar a orillas del arrollo Ayuí en Entre Ríos, quedándose hasta fines de 1812, en que comenzaron a regresar a la patria. Porque Artigas recibió órdenes de incorporarse al segundo sitio de Montevideo, y de reconocer enviando diputados a la Asamblea General constituyente de Buenos Aires.

 Convocó un Congreso en Tres Cruces el 5 de abril de 1813, para que estos asuntos los resolviera el pueblo oriental: “Mi autoridad emana de vosotros y ella cesa ante vuestra presencia soberana”. De allí surgen las magníficas Instrucciones del Año XIII, el pueblo soberano nombra a la Banda Oriental: Provincia Oriental. Desde 1815 a 1817 se forma la Liga Federal, y las Provincias Federadas nombran a Artigas “Protector de los Pueblos Libres”.

Se produce otra invasión Portuguesa sobre la entonces Provincia Oriental desde 1816 a 1820, en que Artigas es derrotado, se interna en el Paraguay y muere allí en Ybiray, pueblo cercano a Asunción el 23 de setiembre de 1850.

 

Con la eliminación de José Artigas de la política del Río de la Plata desapareció el revolucionario y estadista mejor inspirado del Virreinato. Fue el primero en luchar sin desmayo para que estos pueblos se independizaran de la Corona española y se gobernaran por sí mismos mediante un sistema republicano y confederado. Artigas no estaba presente físicamente en la Provincia Oriental, pero los orientales guiados por sus ideales y sus logros continuaron su obra emancipadora.

De las dominaciones Portuguesa, luego brasilera por el Imperio del Brasil, y otra vez Portuguesa, pasamos a llamarnos Provincia Cisplatina, al independizarse Brasil pasamos otra vez a su dominio en 1822.

Cruzada de los Treinta y Tres Orientales

19 de Abril de 1825

La Cruzada de los Treinta y Tres Orientales: Cuando los revolucionarios orientales tuvieron todo dispuesto cruzaron el Río Uruguay desde las Provincias Unidas; desembarcando en la playa Agraciada el 19 de abril de 1825, los lanchones iban dirigidos por el teniente coronel Manuel Oribe y por el jefe ce la cruzada libertadora, coronel Juan Antonio Lavalleja. Al pisar nuestro suelo desplegaron al viento la bandera de Artigas (azul, blanca y roja) con el lema: “Libertad o Muerte” y juraron liberar el país de los tiranos extranjeros o morir en la demanda.

Se une a los revolucionarios de la cruzada otro prestigioso jefe Fructuoso Rivera, luego del “Abrazo del Monzón”, que consigue el triunfo sobre las fuerzas brasileñas en la batalla del Rincón.

Después de varios triunfos militares como la batalla de Sarandi comandada por Lavalleja, se crea un gobierno que administrara los territorios y pueblos recuperados.

Declaración de Independencia de la Provincia Oriental del poder Portugués y Brasilero, 25 de agosto de 1825.

El triunfo de Ituzaingó y la conquista de las Misiones por Fructuoso Rivera obligaron al Emperador del Brasil, que había declarado la guerra a las Provincias Unidas, a hacer la paz con Buenos Aires y a reconocer nuestra independencia.

En la Convención Preliminar de Paz de 1828, Brasil y Argentina reconocen oficialmente la independencia absoluta de la Provincia Oriental, que se convierte en Estado Oriental.

En la sesión del 16 de diciembre de 1828 se crea el Pabellón Nacional, por la Asamblea Legislativa del Gobierno Provisorio. Y por Ley del 14 de marzo de 1829 se crea el Escudo Nacional.

18 de julio de 1830 se jura la Constitución. Comienza así la vida institucional de la República Oriental del Uruguay.

El Uruguay se ha caracterizado por su generosidad, se ha nutrido de la laboriosa inmigración europea y de otras partes del mundo. Sin persecuciones religiosas, ni ninguna traba de clases sociales, un gran amor por la cultura y la tolerancia política; todo esto garantizado por el irrenunciable respeto a nuestra Constitución. Somos un país con sólidas tradiciones que aspira a un futuro de grandeza junto a sus hermanos americanos en armonía con el resto de las naciones del mundo