JURA DE LA CONSTITUCIÓN

El 18 de julio, Uruguay celebra un nuevo aniversario de la Jura de la Constitución. La primera Constitución uruguaya data de 1830 y estuvo vigente hasta 1917, año en que fue cambiada por iniciativa de José Batlle y Ordóñez.

“Figuraos la Plaza Matriz como era entonces, con la mayor parte de los edificios que la circundaban de tejados, bajos o de alto (...) desnuda enteramente de los paraísos que le dieran sombra y embellecimiento después pero vistosamente transformada por las decoraciones, con magníficos arcos triunfales en las cuatro esquinas y el gran tablado levantado en el centro, con sus escaleras, una con el frente al Cabildo y otra a la Matriz, flotando en cada esquina del tablado la bandera nacional, la argentina, la brasileña y la inglesa...”. Así ambienta Isidoro de María en su libro “Montevideo antiguo” lo ocurrido el 18 de julio de 1830 en Uruguay, día en que se procedió a jurar la primera Constitución de la República.
A esta primera carta magna se llegó luego de un año y medio de trabajo de la llamada Asamblea General Constituyente y Legislativa del Estado, cuya creación fue impulsada por el general Juan Antonio Lavalleja el 26 de julio de 1828, una vez conseguida la independencia del país y eliminada por completo la dominación del Imperio del Brasil.
Lavalleja quiso que el pueblo eligiera una asamblea para que ejerciera la función legislativa y para ello convocó a todos los pueblos y villas de la Banda Oriental para que designaran a sus representantes. Pero en medio de este proceso ocurrió un hecho clave en la historia del país: el 4 de octubre de 1828, los gobiernos de Argentina y Brasil suscribieron la Convención Preliminar de Paz terminando la guerra entre ellos y reconociendo la independencia del Uruguay.
De esta manera, la asamblea legislativa que impulsó Lavalleja, pasó a tener como principal objetivo la elaboración de una Constitución y a tales efectos se instaló y sesionó por primera vez el 22 de noviembre de 1828, en la Villa de San José.
Ese día se constituyó e inició sus sesiones el Parlamento uruguayo, que en ese entonces estaba conformado por una sola cámara, la de los Diputados y Constituyentes. Esa sesión fue presidida por quien iba a ser el primer presidente de la República, Gabriel Antonio Pereira. Pero en la siguiente sesión se determinó que quien presidiría la Asamblea Constituyente sería Don Silvestre Blanco, el primer presidente del Parlamento nacional.
Esa cámara debía contar con cuarenta integrantes por lo que su conformación se demoró un poco, quedando definitivamente instalada el 1° de enero de 1829, si bien algunos integrantes fueron luego cambiados porque los originales pasaron a desempeñar otras funciones dentro del gobierno uruguayo.
La Asamblea General Constituyente y Legislativa del Estado desarrolló sus cuatro sesiones en lugares diferentes: del 22 de noviembre al 3 de diciembre de 1828, en San José; del 17 de diciembre de 1828 al 8 de febrero de 1829, en Canelones; del 16 de febrero al 22 de abril de 1829, en la iglesia de la Aguada de Montevideo, y del 28 de abril hasta su disolución, el 22 de octubre de 1830, en la “casa consistorial de la Ciudad de San Felipe y Santiago de Montevideo”, según expresan las actas. Esta última casa es el Cabildo de Montevideo, donde el Poder Legislativo uruguayo funcionó hasta agosto de 1925.
La razón por la cual no se sesionó en Montevideo hasta fines de abril de 1829 fue porque la capital oriental se encontraba ocupada por las tropas brasileñas. Recién el 1° de mayo de ese año, las fuerzas orientales y el gobierno pudieron ingresar a Montevideo y ocupar el Fuerte, en la Plaza Zabala.
La Constitución fue sancionada el 1° de setiembre de 1829, con lo cual la principal tarea de la Asamblea se cumplió como se esperaba. Pero este cuerpo también tuvo tiempo para su labor legislativa y aprobó una serie de leyes que fueron dando forma al Estado uruguayo y que complementaron el texto constitucional.
En cuanto a la primera Constitución, recién entró en vigor luego de que las autoridades civiles, militares y eclesiásticas y todos los ciudadanos procedieron a su juramento, cosa que ocurrió, como ya hemos dicho, el 18 de julio de 1830.
El juramento fue realizado en primer lugar por los legisladores, el gobernador provisorio y sus ministros, el cura vicario, los jefes de los tribunales y oficinas. Los siguieron las tropas del Ejército formadas en la Plaza Matriz y finalmente el pueblo soberano. A todos ellos el Alcalde Ordinario les hizo la misma pregunta: “¿Juráis a Dios y prometéis a la Patria, cumplir y hacer cumplir en cuanto de vos dependa la Constitución del Estado Oriental del Uruguay, sancionada el 10 de setiembre de 1829, por los representantes de la Nación? ¿Juráis sostener y defender la forma de Gobierno Representativo Republicano que establece la Constitución del Estado Oriental del Uruguay? Si así lo hicieras, Dios os ayudará, sino El y la Patria os lo demandará”.
Tras el unánime “sí, juramos”de los consultados, tronó el cañón del viejo Fuerte de San José con una salva de veintiún cañonazos. Uruguay daba inicio así a su vida independiente con todas las de la ley.