Animales y atribución
 

 
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Animales y atribución
Actitudes hacia animales
Teoría de la atribución y la aportación de Fritz Heider

Una característica de explicación acerca de la conducta de las otras personas esta presente en los procesos que realizamos. La teoría de la atribución analiza como explicamos el comportamiento de las personas. (Myers, 2000)
El proceso que conduce hasta la respuesta a la pregunta “¿Por qué?” recibe en Psicología social el nombre de “proceso atributivo” o proceso de “atribución casual”. (Morales et al., 1999) y entre otras, analizamos y discutimos interminablemente cuando algo negativo o inesperado se presenta. (Bohner et al., 1988)
Las aportaciones de Heider, presentan un intento de explicar como comienza el “proceso atributivo”. Según Myers, Heider generalmente considerado como el creador de la teoría de la atribución, analizó la “Psicología del sentido común”, por la cual las personas explican los eventos de la vida diaria. Esto implica un proceso activo, y presente en las actividades sociales que realizamos a diario.
Así mismo Morales et al., mencionan que Heider dedico buen numero de sus experimentos y gran parte de su elaboración teórica a explicar como se buscan las “causas” de los sucesos que ocurren alrededor, especialmente las de aquellos que resultan extraños o se salen de la norma. Probablemente seria difícil realizar un proceso atributivo a acciones que no salen de la norma o de la conducta general y típica de los individuos.
Heider mencionaba que los individuos pretenden desarrollar una concepción ordenada y coherente de su medio y que en ese proceso construye una “psicología ingenua” (Galvanovskis, 2005) y las personas como mencionaba, tienden a creer que un suceso queda explicado satisfactoriamente cuando descubren por qué ha ocurrido. (Morales et al., 1999)
El proceso atributivo comienza cuando en principio se observa la conducta de alguien, “el actor”, y al mismo tiempo “el actor” es percibido por “el observador”. La atribución concluye cuando en observador encuentra la causa que produjo la conducta de un individuo en específico.
De esto según Heider derivan tres puntos importantes, que hay que tener en cuenta: 1) la capacidad del actor y la dificultad de la tarea, ya que ambas determinan conjuntamente si la acción es posible para el actor, 2) la motivación, porque su concurso es necesario para que la acción se lleve a cabo realmente;3) la naturaleza y/o la intensidad de los esfuerzos realizados por el actor, ya que a partir de ellos se infiere la presencia de la motivación.
Así mismo Galvanovskis (2005) menciona los postulados de Heider: 1) El observador para explicar el comportamiento de otras personas busca características relativamente invariables a las llamadas propiedades dispositivas. 2) Existen dos tipos de atribuciones. Externas e Internas y 3) Se atribuye una acción a causas internas cuando el actor es percibido como capaz de efectuarla y que intenta llevarla a cabo.
En sí, el proceso atributivo, es derivado de un proceso perceptivo. Éste permite la operatividad social. Esto influye en como creamos nuestras relaciones interpersonales, y como explicamos la conducta de los otros.

Teoría de las inferencias correspondientes: Jones y Davis

La teoría de Jones y Davis, pretende explicar acerca de la predicción y control del comportamiento de otras personas. (Morales et al., 1999) Pero no se considera lo que rodea a la conducta, entre ellas el ambiente.
Morales et al. Mencionan que las atribuciones internas o personales nos sirven para predecir la conducta. Para que se produzca una inferencia correspondiente debe darse una condición previa: la intención. Si el actor ha realizado una conducta de forma no intencional, dicha conducta no podrá atribuirse a sus características personales.
Jones y Davis Mencionan acerca de tres características principales en el proceso de inferencia, en el cual se explica la conducta del individuo a partir de la conducta observada: 1) Los efectos no comunes de la acción, conductas que cambian y que no son las que no entran dentro de las actividades realizadas normalmente, 2) Las expectativas sobre el actor, que observan cuando el actor esta realizando conductas antinormativas o poco deseables socialmente.
Según Morales, las primeras proceden del conocimiento previo que posee sobre la persona observada y la segunda del conocimiento que se tiene sobre la categoría o grupo social al que pertenece.

Modelo de covariación y los esquemas casuales: aportación de Kelley

Cuando analizamos la conducta de algún sujeto, solemos tratar de explicar también su comportamiento. Este comportamiento es explicado no solamente con las teorías antes mencionadas. El contexto donde se desarrolla el comportamiento es observado. Así mismo sabemos como reaccionan los actores en diversas situaciones y ante distinta información.
Kelley (1967,1972) identificó las variables clave que consideramos cuando tenemos esa información para decidir si alguien actúa como resultado de una disposición interna (una atribución de persona o como respuesta a otra persona, objeto o situación del entorno (una atribución de entidad). (Worchel et al., 2002)
Kelley describió tres tipos de información que se utilizan en el proceso de atribución: consenso, distintividad o carácter distintivo, y consistencia o congruencia.
La congruencia se refiere a si la respuesta que se observa en el individuo es congruente a la situación. La distintividad es la explicación a porque el comportamiento es inusual en la situación. El consenso se refiere a si las demas personas responden de igual manera a la misma situación.
Según Worchel et al., investigaciones recientes (Milton 1990; Milton y Sugolsky, 1986), han puesto en duda que tanto pasamos en verdad por este calculo de causas descrito por Kelley a la hora de las atribuciones. Hacen referencia a que no solo explicamos en base al proceso de covariación, sino también a la condición extraña que lo produjo.
Otos factores como el caso de consenso están implicados, Nisbett y Borgida, plantean la teoría de Kelley es mas complicada de lo que parece. Es preciso tener en cuenta la representatividad percibida de la muestra y el carácter explicito o implícito del consenso. Morales et al. (1999).
Por otra parte, esquemas casuales son utilizados para el proceso de atribución. Morales et al. , hablan acerca de que el juicio atributivo no solo se da cuando todos los elementos de información están especificados. Sucede que muchas veces no hay tiempo para reunir y procesar todos los elementos observados. El no poder reunir toda esta información, hace generar en ciertas circunstancias juicios atributivos. A estos juicios atributivos se le conoce como “Esquemas casuales”.
Dos esquemas casuales son definidos: 1) Causas suficientes múltiples (CSM), la cual explica que la conducta puede obedecer a distintas causas, pero cada una de esas causas por si sola, puede causar un efecto. 2) Causas necesarias múltiples (CNM), que se produce al actuar dos o más causas a la vez.
Toda esta manera de procesar la información depende de estos y otros factores, entre ellos el como es la percepción tanto del que observa como el observado.

El que percibe y el que es percibido.

Jones y Nisbett (1972), afirman que las heteroatribuciones tienden a ser internas, mientras que las autoatribuciones tienden a ser externas. Así mismo piensan que las diferencias entre actor y observador son sistemáticas y obedecen a diversos factores informativos, perceptivos y motivacionales.
Según Morales, el principal factor perceptivo lo constituyen las diferencias en las saliencias respectivas de conducta y situación. Lo “saliente”, refiere la situación, pero para el observador lo observable es “la conducta”. Por otro lado, las diferencias motivacionales son claras: una atribución externa permite al actor, en muchos casos, eludir las responsabilidades que se pueden derivar de una conducta poco apropiada y mostrar su flexibilidad y su capacidad de adaptación en otros; el observador por otro lado no tiene porque recurrir a este tipo de explicaciones. (Morales et al., 1999). Esto nos conduce a analizar si todas las inferencias que hacemos son correctas.

Error de atribución

Una conducta se puede interpretar de formas completamente diferentes. (Morales et al., 1999). Por otro lado, es probable que los juicios atributivos que hacemos, no existen criterios firmes, por tanto Morales plantea llamarles sesgos.
El primero es al que llama Echebarría “psicologización”, estudios mencionan acerca de la tendencia atributiva a disposiciones internas. (Jones & Harris, 1967). La “psicologización” se refiere a seguir haciendo juicios atributivos relativos a disposiciones internas, a pesar de tener información que demuestre lo contrario.
El segundo habla, sobre el atribuir causas internas al éxito del grupo, y por otro lado, atribuir causas externas al grupo opuesto o rival, en caso de que tengan éxito.

Funciones de la atribución

La primera función se conoce como control, que permite a la persona una estabilidad en base a la explicación y predicción de conductas. La segunda, autoestima, esta relacionada a la manera en que emite juicios, y es determinante en casos de sesgos egocéntricos, así mismo es portadora del tipo de juicios atributivos que solemos hacer. Por ultimo la autopresentación, la cual en momentos permite a la persona lograr una función comunicativa favorable, y evitar respuestas por parte del observador, que no desea que perciba.

¿La atribución es únicamente realizada hacia personas?

Actitudes humanas hacia los pájaros, animales, reptiles en diferentes sociedades han sido descritas por distintos antropólogos en conexión a diferentes objetivos teóricos (Handoo, 1990 traducción: autor).
Handoo menciona que la gente que estudia el folklore se ha contentado con la identificación de motivos animales, sin embargo resalta que en las culturas ,muchas veces no es seguido un esquema de estereotipificación , y que a veces por ejemplo a un animal grande y poderoso no le serán atribuidas esas características al momento de insertarse en las historias animales, sino lo contrario, se le atribuirían características de debilidad y poca inteligencia, sugiere que debe haber una actitud cultural particular que sigue esta lógica, y que podría ser universal.
Los animales también forman un rol importante en culturas de pastores, proveyendo signos, que pudieran ser partes del cuerpo de animales como huesos, carne, piel o pelo, para así representar ideas o principios de su estructura social. (Szynkiewicz, 1990 Traducción: Autor), en dicho articulo menciona sobre el simbolismo asignado por mongoles a la tibia del cordero.
Por ejemplo, las culturas mesoamericanas parecen proporcionar mucha iconografía, escultura, tradición oral, acerca de el símbolo animal, mas aun existía una relación tan grande que incluso se hallan representaciones humano-animales. La representación de hombres con animales y de hombres-animales o animales-humanizados, tendrá futuro en Mesoamérica, donde se repetirá en mil formas y serán muchos los animales que intervendrán en la combinación. (Bernal 1968).
Este patrón conductual y tan universal, podría estar implicando explicaciones acerca de porque las relaciones afectivas, en algunos momentos suelen verse como terapéuticas. Kovaks menciona que actividades facilitadas con animales son recomendadas para problemas cardiovasculares (Kusack 1988), estados depresivos (Friedmann, 1980) demencia (Brickel, 1984), y pacientes de instituciones psiquiatritas (Fritz 1995).
Posiblemente la importancia dada a un animal en una cultura dependerá en primer lugar, de el conocimiento acerca de características, tanto físicas como conductuales y de cómo se le relaciona con la comunidad.
Pero para poder concebir el término “Atribución” tendría que cumplirse ciertas situaciones, esas implicarían un proceso de información idéntico o muy similar al proceso de atribución hacia personas. Este parece proyectar la idea del término “antropocentrismo”, la cual se basa en posibles atribuciones humanas hacia animales.

Referencias

Bohner, G., Bless, H., Schwarz, N., & Strack, F. (1988). What triggers casual attriubutions? The impact of valence and subjective probability. European Journal of Social Psychology, 18, 335-345.
Collins, A. M., & Loftus, E. F. (1975). A spreading-activation theory of semantic processing. Psychological Review, 82, 407-428.
Fritz CL, Farver TB, Kass PH, Hart LA. (1995)Association with companion animals and expression of noncognitive symptoms in Alzheimer’s patients. J Nerv Ment Dis; 183: 459_/63.
Galvanovskis, A. (2005). Percepción de las personas. Paper presented at the meeting of the Clase de Psicología Social. Cholula, Puebla.
Heider, F. (Ed.). (1958). The psychology of interpersonal relations. New York: Willey.
Jones, E. E., & Harris, V. A. (1967). The attribution of attitudes. Journal of Experimental Social Psychology, 3, 1-24.
Jones, E. E., & Nisbett, R. E. (Eds.). (1972). Attribution: perceiving the causes of behaviour. Morristown: General learning press.
Morales, J. F., & Huici, C., et al. (Eds.). (1999). Psicología Social. España: Mc Graw Hill.
Myers, D. G. (2000). Psicología Social (6th ed.). Colombia: Mc Graw Hill.
Willis, R. (Ed.). (1990). Animal signifying:human meaning in the natural wolrd. London: Unwin Hyman.
Worchel, S., Cooper, J., Goethals, G. R., & Olson, J. M. (Eds.). (2002). Psicología Social. México: Thomson.
Brickel CM. (1984) Depression in the nursing room: a pilot study using pet-facilitated therapy. In: Anderson RK, Hart BL, Hart LA eds. The pet connection . Minneapolis: The University of Minnesota Press,: 407_/15.
Cusack O. (1988)Pet-facilitated therapy: an introduction. In: Cusack O ed. Pets and mental health . New York:The Haworth Press, 1_/7.
Friedmann E, Katcher AH, Lynch JJ, Thomas SA. (1980)Animal companions and one-year survival ofpatients after discharge from a coronary unit. PublicHealth Rep; 95: 307_/12.