HISTORIA DE LA JARDINERÍA

   Sin duda alguna el primer jardín del que tenemos referencia en el mundo occidental es el Jardín del Edén, y generalmente se asocia con el Paraíso. Tampoco debemos  olvidar los más famosos jardines de la antigüedad, ubicados en Mesopotamia: "Los Jardines Colgantes de Babilonia"; una de las siete maravillas de la antigüedad y admiración de los habitantes de la época, era un jardín diseñado en terrazas escalonadas a modo de gigantesco zigurat.

   El jardín o la zona ajardinada debió correr parejo a la aparición de la agricultura allá en  la edad neolítica.  El hombre paulatinamente abandona su forma de vida nómada y pasa a construir sus propias viviendas  con idea de habitarlos permanentemente dando lugar al sedentarismo, la cacería sería desplazada por la ganadería.  Los materiales usados para construir los cerramientos ya sean agrarios o ganaderos debieron ser principalmente de madera y matas espinosas más o menos resistentes.

   Siendo Egipto un pueblo que dominaba la agricultura en base a las periódicas inundaciones del río Nilo, no es de extrañar que construyeran los primeros jardines, allá por el  año 1504 y 1483 AC. Normalmente eran de forma rectangular y estaban artesanados por un pequeños canales, estos jardines solían sembrar plantas tanto ornamentales como medicinales, usando para ello grandes vasijas de  arcilla.

   Los jardines chinos eran jardines menos estructurados que los egipcios y trataban de imitar la naturaleza ,  los elementos más destacados eran el agua y las piedras, las plantas eran elegidas por su forma o por su aroma y  sembraban césped; esta costumbre desapareció en los jardines japoneses. En todo caso era lugar para el recogimiento y la meditación.

   Los persas se inclinaban más por los parques de caza, daban mucha importancia al árbol y a  la canalización del agua. Generalmente eran espacios abiertos y de grandes dimensiones donde la vegetación estaría distribuida de manera  un tanto desordenada.

   En Grecia, aunque la jardinería debió ser muy escasa  en un principio, serían los bosques jalonados de estatuas de deidades olímpicas los protagonistas, dándoles un carácter sagrado. Fue no obstante fue el espíritu griego ante el deseo de saber lo más íntimo de las cosas el que originó  los primeros naturalistas, como Teofrasto que escribió uno de los primeros botánicos:"Historia de las plantas"

   Los romanos grandes arquitectos e impulsores de las obras públicas, sí atendieron más ampliamente el arte de la jardinería que se vio beneficiada de los conocimientos que poseían en Agricultura. Podemos distinguir los siguientes tipos de jardines romanos:

* Los recintos sagrados, inspirados en la tradición griega, eran lugares idóneos para la meditación,

* Los jardines urbanos en  los patios de las casas, destinados a la celebración de actos sociales, constaban de un pasillo central cubierto con columnas laterales.

* Los jardines rurales en las villas solían diferenciar dos partes, una de ellas más intensivamente tratada que la otra; la primera delimitada por setos, con sus fuentes y estatuas, la otra haría referencia a un bosque sagrado o parque natural

   Para el mundo árabe el jardín se asocia con la idea de Paraíso que el Corán recoge. Viviendo el pueblo árabe en una zona del planeta predominantemente árida, donde el oasis es la excepción a tanta desolación,  no es de extrañar el esmero y el cuidado que ponían en sus jardines; saben conjugar con gran maestría los sonidos producidos por el agua, los aromas de las flores y los colores de las plantas.

   En la Península ibérica y durante los 8 siglos que la habitaron, imprimen  un carácter propio a sus jardines con el cerramiento del mismo, y la incorporación de árboles frutales típicos del clima mediterráneo como los naranjos; sin olvidar aquellas otras plantas que destacan por su aroma o color de flores: Caben destacar los jardines del Generalife de Granada y el patio de los Naranjos en Córdoba, entre otros.

   Durante el periodo de la Edad Media el arte de la jardinería recoge la tradición romana, estará principalmente desarrollado en los castillos donde hace aparición el laberinto trazado con setos y en los  monasterios, donde junto a un lugar específico para frutales y  hortalizas para el propio abastecimiento,  existe otro para el cultivo de plantas medicinales, éste último conocido como herbolario; se realizan además los primeros manuales que detallan los cuidados necesarios para mantener el jardín .

     Durante el renacimiento y debido a los incipientes viajes a otros lugares del planeta, surge la necesidad de catalogar las nuevas plantas que se van descubriendo y de tener un lugar apropiado donde cultivarlas y poder así estudiarlas. Nacían los primeros jardines botánicos y la botánica como ciencia.

   Si hasta este momento los jardines eran  zonas reservadas para el disfrute de una clase privilegiada en la época moderna, con el aumento de la población, la democratización de la sociedad, las grandes urbes, la concienciación sobre los más que beneficiosos efectos positivos sobre la salud y el medio ambiente  de las zonas ajardinadas, etc;  aparecen los jardines públicos, difíciles de catalogar dentro de un estilo en concreto.

   Por último, el paisajismo, una rama de la arquitectura actual,  trata de armonizar las distintas tendencias actuales en este campo, ha de dar  respuesta a la creciente falta de espacio en nuestras ciudades y a la demanda mayor de zonas verdes que eleven la calidad de vida de los ciudadanos