Recoger en una breve síntesis los detalles salientes de la
vigorosa faceta ajedrecística del Comandante Ernesto Che Guevara,
revolucionario integral, es una tarea superior a nuestras
posibilidades. Desde los primeros días del triunfo de la Revolución,
en 1959, Che se vinculó al proceso organizativo iniciado con el fin
de popularizar la práctica y el auge del ajedrez en el seno del
pueblo e hizo suya esa bandera de lucha sosteniéndola con firmeza
hasta verla triunfar.
Recordar momentos de su vida relacionados con el tablero escaqueado,
nos emociona. No obstante, aún a sabiendas de que se producirán
omisiones, intentaremos referirnos a ciertas características muy
interesantes que retratan de cuerpo entero los rasgos de su
personalidad y el acendrado entusiasmo que sentía por el juego
ciencia.
Comenzaremos por recordar una verdad conocida: jamás nos faltaron
su apoyo moral y sus consejos y sugerencias a lo largo del duro bregar
en pro del deporte, aún en las más difíciles circunstancias,
durante el proceso organizativo del ajedrez en el primer quinquenio
revolucionario.
Recordamos especialmente el primer torneo de ajedrez por equipos
entre organismos estatales.
Aquella competencia se inauguró de forma muy original, el martes 6 de
junio de 1961: el entonces director del Instituto Nacional de
Deportes, Educación Física y Recreación, José Llanusa, realizó la
primera jugada del torneo desde Santiago de Cuba, capital de la
antigua provincia de Oriente, utilizando la vía telefónica. El
comandante Ernesto Che Guevara, instalado en el Coliseo de la Ciudad
Deportiva, en La Habana, respondió al movimiento inicial mediante un
teléfono adaptado a la amplificación local, de manera que los
cientos de asistentes pudieran escuchar las jugadas. protocolares.
Realizada la ceremonia telefónica, Che usó de la palabra, dirigiéndose
a los jugadores participantes y al público en general, en los
siguientes términos:
Queridos compañeros: es muy interesante que ya en esta etapa
de la Revolución podamos inaugurar un torneo como este, un torneo
donde todos o casi todos los representantes de organismos
estatales vienen a disputar el triunfo. Naturalmente que el
ajedrez es un pasatiempo, pero es además un educador del
raciocinio, y los países que tienen grandes equipos de
ajedrecistas marchan también a la cabeza del mundo en otras
esferas más importantes.
Esperamos que este torneo tenga el lucimiento que merece por la
categoría de los participantes y el entusiasmo con que todos van
a disputar el triunfo. Esperamos también que un segundo torneo
tenga más participantes y que todos los organismos estatales
puedan intervenir. Veré si me animo a participar por el
Ministerio de Industrias en el próximo torneo. Hasta entonces
pues y mucho éxito.
Las emotivas y sinceras palabras del Che, un ferviente cultivador
del juego ciencia, causaron gran impacto en el público presente.
(Toda la información que en este espacio estamos
incluyendo ha sido tomada del libro en edición "El Ajedrez en
Cuba, apuntes para su historia", del AI José Luís Barreras
Meriño. Los interesados en esta faceta del Che
encontrarán más información en los enlaces siguientes)