LLANTÉN

 

Por PATRICIA O’BRIEN FUENTES

C.B.P. 3330

  Bióloga con mención en Microbiología y Parasitología de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Perú. Maestría en Tecnología de Alimentos y Agroindustria en la Escuela de Post Grado de la Universidad Nacional Federico Villarreal (Egresada).  

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Son muchas las propiedades terapéuticas conocidas desde tiempos remotos de esta planta de la familia de las Plantagináceas. El llantén adquiere diferentes nombres de acuerdo al idioma o lengua. Es conocido también como llantai, llanté, lanté, lantén y lengua de carnero en español, plantatge en catalán, zain belar en vasco, tamcha gen en portugués, sakkarara en quechua, chiraya en aymara y yantín en shipibo-conibo etnia de las selvas del Perú.

 

 

EL ORIGEN

 

Es nativo de Eurasia y se encuentra ampliamente distribuido en zonas tropicales y subtropicales del mundo entero. El modelo moderno de relaciones entre el hombre y el medio ambiente se inició hace unos 5 siglos, cuando Vasco de Gama cruzó el Cabo de Buena Esperanza para llegar a la India y Colón desembarcó en el nuevo mundo. En 1450 Eurasia, las Americas y el Africa subsahariana eran regiones que se  desconocían mutuamente. Pero hacia 1550 los exploradores europeos habían enlazado a todas estas regiones en un sistema de contacto global. En el caso de los cultivos, se desarrollo un tráfico de 2 direcciones entre el viejo y el Nuevo mundo. Las especies que habían evolucionado separadamente a lo largo de millones de años de pronto entraron en contacto para producir una biota homogenizada, una especie de crisol. Las plantas como el llantén extendieron su ámbito a los hábitat colonizados en las regiones templadas.

 

El llantén acompañó a los primeros europeos por los bosques vírgenes de la América del Norte y los indios lo llamaron "huella de los caras pálidas".

 

 

HASTA EN LA CHINA

 

China tiene una tradición extremadamente antigua e ininterrumpida de medicina herbal, que es utilizada al lado de la acupuntura complementándola. Uno de los documentos más antiguos es el libro de Medicina Interna del Emperador Amarillo, que data de más de 2000 años a.C. El gran clásico de la medicina herbal china, conocido como Pen ts'ao kangmou tiene una lista de no menos de 8160 fórmulas diferentes, compuestas por casi 2000 sustancias distintas, en su mayoría plantas, dentro de las que se encuentra el llantén.

 

 

ENTRE REYES Y SABIOS

 

Se dice que Alejandro el Grande (323-356 a. C) usó el llantén para aliviar sus migrañas. En el tiempo de Plinio el Viejo (23-79 d.C.) fue usado para el tratamiento de 24 enfermedades. El llantén fue clasificado en su "Historia Natural" como cálido y a veces húmedo. Si las personas llevaban consigo una planta entera se protegían contra los hechizos y representaba a los signos zodiacales Aries y Leo.

 

 

EL PRIMER DENTÍFRICO

 

En 1688, el médico Nicolas de Blegny  escribió "Les secrets concernaut la santé y la beauté", donde incluye un gran número de elixires y polvos dentífricos usados en la época. En este tratado describe la siguiente receta: "Tomad agua de rosas, jarabe violeta, miel blanca o de Narbona y agua de llantén, de cada una media onza, y espíritu de vitriolo, cinco onzas; después agitad fuertemente esto en una sartén y mojad un lienzo en esta mezcla con el cual os frotareis los dientes, después de lo cual lavareis la boca con el agua de rosas mezclada a partes iguales con el agua de llantén".

 

También se menciona el llantén en las obras "Instituciones Quirúrgicas" y "Cirugía Completa Universal", de Lorenzo Heister, editadas en 1747, donde se recomienda "contra los dientes muy negros la mistura de agua de llantén, miel rosada y espíritu de sal".

 

USO EN ESPAÑA

 

La medicina popular española es un elemento vivo que revela una tradición ancestral, posiblemente clásica y que llegó a España con la romanización o con la cultura árabe.

 

Abbes-Al-Zahrawi (936-1013 d.C.), uno de los médicos más importantes en la historia de la España musulmana de la Edad Media, y de la cortye de Al-Hakam II, describe a la semilla de llantén frita como medicamento simple para "cortar la hemorragia" y como medicamento compuesto para "cortar el fluir del semen y la orina y que disminuye el apetito sexual".

 

En la época tardomedieval  y dentro de la historia de la farmacia Asturiana, hallamos un memorial o tarifa que elaboró Melchor de Olibares, boticario de Medina de Rioseco (Valladolid), en el que señala el precio de "cada onza de agua de llantén, de hinoxo, de verdolagas, de axenxio, quatro marabedís".

 

En las llamadas "Relaciones de Lorenzana" se recogen datos sobre la terapéutica popular en base a las respuestas de un cuestionario sobre "las enfermedades que comúnmente se padecen y como se curan". Esta encuesta realizada en el siglo XVIII, revela "las enfermedades comunes, hierbas y aguas medicinales en los Montes de Toledo", y entre las muchas hierbas mencionadas se encuentra el llantén, señalando a la letra que "se usan las hojas y las semillas para curar llagas y enfermedades de los ojos".

   

 

ACCIÓN COMPROBADA

 

El sinnúmero de bondades terapéuticas atribuidas al llantén se debe a su compleja composición. Su acción broncodilatadora ha quedado demostrada en cobayos. El aucubósido e iridoides que la componen son conocidos por sus propiedades antimicrobianas. Lo mismo ocurre con el verbascósido que inhibe el crecimiento de bacterias y posee acción antialérgica y antinflamatoria. Por presentar mucílagos hidrófilos presenta una acción suavizante indicada en afecciones de la piel. También se utiliza en la medicina oriental para casos de bronquitis, tos, fiebre, conjuntivitis y afecciones renales. En España su uso está autorizado para el tratamiento de infecciones urinarias. Últimos estudios la consideran útil para el tratamiento de la rinitis, sinusitis y asma.

 

 

RECETAS DE USO MEDICINAL

 

Antiséptico bucal: Aplicar en forma de buchadas la infusión de las hojas.

 

Antiséptico dérmico: Aplicar el cocimiento de las hojas sobre las heridas en forma de lavados.

 

Astringente: Tomar la infusión de las hojas.

 

Expectorante: Tomar la infusión de las hojas.

 

Hemostático: Tomar el jugo de las hojas.

 

Vulnerario: Machacar las hojas y aplicar en la parte afectada.

 

Asma: Tomar el jugo de las hojas.

 

Bronquitis: Tomar las hojas machacadas mezcladas con huevo de gallina o el jugo de las hojas con el jugo de las semillas.

 

Cólicos renales: Tomar la infusión de las hojas.

 

Conjuntivitis: Instilar (echar gota a gota) el jugo de las hojas en los ojos.

 

Dermatitis: Aplicar lavados con el cocimiento de las hojas.

 

Estreñimiento: Ingerir las semillas.

 

Gonorrea en mujeres: Aplicar el cocimiento de las hojas mezclado con resina de sangre de grado, en forma de duchas vaginales.

 

Hepatitis: Tomar fa infusión de las hojas.

 

Ictericia: Tomar la infusión de las hojas.

Inflamación dérmica: Aplicar las hojas calentadas en agua hirviendo.

 

Leishmaniasis: Aplicar las hojas tiernas machacadas en forma de emplastos sobre las heridas.

 

Picaduras de insectos: Aplicar las hojas en forma de emplastos.

 

Tos: Tomar el jugo de las hojas.

 

Vómito: Tomar la infusión de las hojas.

 

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