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Nuestra fauna II
Reportaje especial
Fotografia natural

Nuestra fauna II
 
Cuando llega la época de cría, es muy difícil el observar un nido de estas aves, puesto que su camuflaje llega a ser casi mimético. Pero cuando salen los pequeños patitos, la madre en seguida los aleja del nido en donde han nacido, y los va guiando hacia el agua en donde los guiará sin separar se de ellos y vigilante de cualquier peligro.
Anade hembra
Estos, desde el momento que nacen, son casi autosuficientes, ya que pueden alimentarse por ellos mismos, fijándose en el alimento que les enseña a tomar la madre. No suelen separarse mucho de ella, ya que el peligro nunca está lejos y su madre los protegerá avisándoles para que se escondan.
Las crías
Cuando la madre detecta un peligro, esta avisa rápidamente a sus patitos, los cuales al oír la señal, nadan rápidamente hacia lugar seguro, que normalmente suele ser la maleza que crece en las orillas del pantano o lago. La madre por el contrario, haciendo una acto de valor, no huye, sino que se queda delante del posible depredador realizando movimientos como de estar herida o enferma, desviando la atención del depredador de sus crías. Cuando el depredador esté lo suficientemente lejos de sus crías, milagrosamente se recuperará y volverá con ellas, pero ya en lugar seguro.
El teatro
Lo ideal sería que hubiese ya medidas verdaderamente protectoras frente a aves como estas, que las defendiesen de la cacería permitida y del furtivismo sin razón. A mí me ha pasado de estar fotografiándolas escondido y llegar varios energúmenos que van de paso, pararse en frente mía y disparan a todo lo que hubiese en el Pantano de los Bermejales y salir corriendo sin coger nada (Porque no les importaba el trofeo) montándose en el coche y salir a toda pastilla.
Anade hembra
Los machos, por el contrario, no suelen ser muy padrazos, y se desentienden de la crianza de su prole dejándole todo el trabajo a las hembras.
Son aves elegantes y tranquilas, que si no se las molesta, se les puede observar con relativa facilidad, dejándonos ver toda su belleza y elegancia al nadar.
El Anade macho
Aun que dan personas que le ven placer a pegarles un tiro y matarlos para luego nada ya que ni siquiera se los comerán, que aunque fuese así, también hay pollos en las tiendas o patos de granja que sabrán igual o incluso mejor que los ánades salvajes. Tíos, hay que cuidarlos ya y ya es ahora.
La limpieza
 
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