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Cuando llega la época de cría, es muy difícil el observar un nido de estas aves, puesto que su camuflaje llega a ser casi mimético. Pero cuando salen los pequeños patitos, la madre en seguida los aleja del nido en donde han nacido, y los va guiando hacia el agua en donde los guiará sin separar se de ellos y vigilante de cualquier peligro.
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Estos, desde el momento que nacen, son casi autosuficientes, ya que pueden alimentarse por ellos mismos, fijándose en el alimento que les enseña a tomar la madre. No suelen separarse mucho de ella, ya que el peligro nunca está lejos y su madre los protegerá avisándoles para que se escondan.
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Cuando la madre detecta un peligro, esta avisa rápidamente a sus patitos, los cuales al oír la señal, nadan rápidamente hacia lugar seguro, que normalmente suele ser la maleza que crece en las orillas del pantano o lago. La madre por el contrario, haciendo una acto de valor, no huye, sino que se queda delante del posible depredador realizando movimientos como de estar herida o enferma, desviando la atención del depredador de sus crías. Cuando el depredador esté lo suficientemente lejos de sus crías, milagrosamente se recuperará y volverá con ellas, pero ya en lugar seguro.
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Lo ideal sería que hubiese ya medidas verdaderamente protectoras frente a aves como estas, que las defendiesen de la cacería permitida y del furtivismo sin razón. A mí me ha pasado de estar fotografiándolas escondido y llegar varios energúmenos que van de paso, pararse en frente mía y disparan a todo lo que hubiese en el Pantano de los Bermejales y salir corriendo sin coger nada (Porque no les importaba el trofeo) montándose en el coche y salir a toda pastilla.
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Los machos, por el contrario, no suelen ser muy padrazos, y se desentienden de la crianza de su prole dejándole todo el trabajo a las hembras.
Son aves elegantes y tranquilas, que si no se las molesta, se les puede observar con relativa facilidad, dejándonos ver toda su belleza y elegancia al nadar.
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Aun que dan personas que le ven placer a pegarles un tiro y matarlos para luego nada ya que ni siquiera se los comerán, que aunque fuese así, también hay pollos en las tiendas o patos de granja que sabrán igual o incluso mejor que los ánades salvajes. Tíos, hay que cuidarlos ya y ya es ahora.
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