|
Geomecánica de las Laderas de Manizales |
|
|
|
Por: Gonzalo Duque Escobar * & Eugenio Duque Escobar*
Universidad Nacional de Colombia Sede
Manizales |
Manizales y Villamaría están ubicadas en una zona de alto riesgo sísmico y geotécnico,
específicamente las laderas superiores que resultan inestables y
aparecen afectadas con actividades antrópicas intensas. Este es el medio
ambiente del trópico andino, donde el clima y la particular
circunstancia de los suelos residuales le imponen condiciones a cualquier
proyecto de desarrollo urbano, máxime si se trata de expandir el
área de la ciudad a estos escenarios que deben mantenerse como zonas de
interés ecológica vitales para el drenaje y el paisaje.
Sismos como el del Quindío 1999;
lluvias torrenciales y prolongadas como las de marzo, junio y noviembre del año 2003; deslizamientos
como el de la Sultana en el 2003 y el de La Carola en 1994; flujos como el de
la quebrada Gallinazo afectando la planta de tratamiento de Gallinazo e
inundaciones como la de la Quebrada Minitas en el Barrio La Toscana, ambos
casos en el segundo quinquenio de los 80, son eventos que han dejado lecciones
para la ciudad.
Este documento incorpora textos preparados por Gonzalo y Eugenio Duque para
INGESAM Ltda., en el proyecto de Saneamiento Ambiental del Río
Chinchiná, contratado por Aguas Manizales en 2006, y que se referencian
en la bibliografía.
Manizales es una ciudad de laderas
que, a diferencia de Medellín, ocupa el territorio de arriba hacia abajo
y empieza a generar presión sobre los bosques andinos y drenajes de la
vecindad. La densidad urbana en Manizales es el 55% de la densidad de
Medellín; además el crecimiento demográfico permite
estimar que la población de la ciudad crecerá cerca de un 15% en
los próximos 30 años, lo que permite contemplar la posibilidad de
acometer medidas oportunas para hacer viable ese crecimiento urbano moderado en
las siguientes décadas, mediante la
redensificación del área ya construida, y para restarle
presión al medio ecosistémico y facilitar los procesos de
estabilización del territorio ocupado.
A pesar de su crecimiento acelerado en los umbrales del siglo XX
y a su protagonismo económico y político ocurrido en la
década de 1920, el futuro de Manizales se perfilaba como el de una
ciudad intermedia de pequeño tamaño, cuya dinámica
quedará supeditada al proceso de conurbación del Eje Cafetero. El
trazado urbano reticulado, la arquitectura del bahareque y las grandes empresas
de arriería fueron los aspectos dominantes del modelado del suelo en las
décadas de finales del S XIX y principios del S XX; luego con el café llega a la ciudad el impacto del ferrocarril
y los cables aéreos, y al tiempo una apertura cultural que transforma la
arquitectura en ecléctica y un nuevo trazo urbano curvilíneo
ajustado a las curvas de nivel y
contornos del relieve. En 1929 se construye la vía a occidente que
cruzará el Río Cauca en el corregimiento de Arauca, para llegar a
Anserma. Posiblemente de fecha no muy posterior a ese año sea la
vía al Norte, puesto que en 1929 se construyó el Cable
Aéreo Manizales - Aranzazu que funciona interrumpidamente por 14
años, lo que significa que esa ruta no debía existir para
entonces, y que debe ser de fecha cercana a 1940. Después de la crisis
de 1929, el protagonismo del transporte es el medio carretero que se despliega
a las veredas y pequeños poblados de la geografía caldense;
entonces Manizales aprende la construcción racional de llenos.

Fig. 1- Laderas de Manizales: sur de la
ciudad en El Carmen (Izq), y norte de Manizales en la
Olivares (Der).
La actual expansión urbana descontrolada de
Manizales presionando las laderas a partir de 1970, es consecuencia de la
revolución verde, que permitió transformar un país de
prósperos campesinos propietarios, en un país urbano de
asalariados e informales. Ya a
partir de la década de 1970
aparecen los asentamientos que le dan a la estructura urbana que hasta entonces
era la de una “cometa” cuya “cola” la conformaba la
Avenida Santander, una configuración alargada con múltiples
satélites periféricos constituidos en mayor medida por los
barrios populares. La vía que sale de Villamaría a Rioclaro,
utiliza la antigua banca del FF CC de Caldas construido entre 1924 y 1927. Fue
en el año 1926 que esta vía llegó a Villamaría por
la margen izquierda del río Chinchiná, y en 1959 que se levantan
los rieles. Es evidente la necesidad de controlar
mediante la planeación del territorio y la elaboración de
planes maestros el uso adecuado del suelo y el agua, en Villamaría, para
afianzar el buen comportamiento de las laderas.
GEOLOGÍA
Las unidades
geológicas comprometidas en estas laderas, son de dos clases: unidades
estratigráficas y cuerpos de rocas ígneas. Según Naranjo y
Ríos, en su obra "La geología de Manizales y sus
alrededores", estas son las unidades y cuerpos:

Fig. 2 a- Planta de la geología del entorno
urbano de Manizales y Villamaría en la zona de estudio, con las Unidades
geológicas así: Gabros de Chinchiná y Olivares en rojo
fuerte (Kgch y Kgol);
Complejo Cretácico Quebradagrande en verde (Kqd);
Formación Manizales del Terciario superior en amarillo (Tsmz); Formación Quebradagrande del Terciario
superior en rosado (Tscb); Cubierta
piroclástica del Cuaternarias en gris (Qcp);
Lavas basálticas del domo de Sancancio en rojo claro (Qdsc). En negro, además de la retícula urbana
de Manizales y Villamaría, curvas de nivel, contornos y drenaje, los
lineamientos estructurales ciertos (__) e inferidos (…). Fuente: Naranjo
y Ríos. 1989.

Fig. 2 b- Perfil idealizado de la
Geología de Manizales de occidente a oriente. En verde el basamento
cretácico intruido por el domo Sancancio (rojo); más arriba, en
amarillo la Formación Manizales y en rosado la Formación
Casabianca que son del Terciario; y por último, en gris la cobertura de
Cenizas Volcánicas más reciente y en blanco flujos de lodo
cuaternarios. En azul se anuncia la presencia de una unidad del basamento
metamórfico cristalino de la Cordillera Central de edad Paleozoica.
Fuente: Naranjo y Ríos. 1989.
Complejo Quebradagrande.

Fig. 3 a- Complejo Quebradagrande en la
entrada a Sinaí (Izq)
y en La Sultana (Cen y Der).
El Complejo Quebradagrande es una unidad
Cretácica constituida por dos miembros: uno volcánico y otro
metasedimentario. El primero de lavas basálticas y el segundo
–ver Fig.3 a- de areniscas líticas, brechas sedimentarias,
conglomerados con clastos volcánicos, además cuarzo lechoso,
fragmentos de anfibolitas, chert, lutitas, lentes de calizas y grauvacas; todo
el paquete con fuerte buzamiento. Desde la óptica de la estabilidad es
necesario subrayar la presencia en el segundo miembro, de rocas carbonosas
altamente susceptibles a alteración, por meteorización. Es el
caso de las inestabilidades en la Quiebra del Billar, la Siria, la
Cárcava del Tablazo y el sector de Java, lugares afectados en principio
por actividad tectónica.
Formación Manizales.

Fig. 3 b- Formación Manizales
en la Panamericana (Izq y Cen)
y en la banca del FFCC de Villamaría (Der).
Para Naranjo y Ríos esta Formación
es del Terciario y su edad de
Para Naranjo, en el escarpe de Chipre, La Formación Manizales se muestra
con "conglomerados bloquesoportados, conglomerados lodosos matriz
soportados, areniscas con estratificación cruzada de ángulo bajo,
areniscas y conglomerados tobáceos. Los niveles conglomeráticos
están mal seleccionados, pobremente sorteados y poseen fragmentos de
filitas, pizarras, cuarzodioritas, andesitas basálticas, neiss
biotíticos, andesitas y cuarzo lechoso". Esta Formación
presenta bloques de centímetros hasta los primeros metros, de
subangulares a subredondeadas y algo cementados en una matriz limosa de color
café oscuro, Según el investigador, la potencia de la formación que exhibe
Formación Casabianca.

Fig. 3 c- Formación
Casabianca: en La Autónoma (Izq), en Villa
Carmenza (Der) y en San Rafael (Der).
Esta segunda unidad conglomerática del
Terciario Superior, Fig.3 c, al igual que la anterior, con las Cenizas de
cobertura constituye el supraterreno de Manizales. Espacialmente, reposa sobre
la Formación Manizales o sobre el Complejo Quebradagrande. Es fácil
su reconocimiento debido a su color
rojizo característico y alto grado de meteorización. Para
Naranjo y Ríos el espesor promedio de esta secuencia
volcaniclástica en el área de Manizales es de
Lavas Basálticas.
A lo largo de la falla
Manizales - Termales del Ruiz y de su fracturamiento asociado, afloran domos volcánicos
cuaternarios que aparecen alineados. Entre estas construcciones merece mención la del Cerro
Sancancio, por su valor estético y paisajístico. Se trata de
un vulcanismo fisural con una edad cercana a los dos millones de años y
donde la cota de Sancancio alcanza 2222 msnm.
Al examinar la altura de Sancancio sobrepasando los
Piroclastos:
Estos materiales de la cobertura del territorio comprenden dos unidades cuaternarias de piroclastos: la más antigua, es
una capa de tobas volcánicas
afectadas por la última glaciación, que debido a procesos
diagenéticos ha modificado sus rasgos estructurales y texturales. La
segunda, son tefras donde alternan
lapilli, arena volcánica y ceniza; permeables y que facilitan la
infiltración, y que en su base encuentran a diferentes profundidades y
como contraste de permeabilidad, la matriz arcillolimosa de Casabianca en el
área de Manizales. La presencia
de las tefras le da al relieve de las laderas no intervenidas y estables, una
textura aterciopelada, ondulada y suave, la misma que se constituye en poderosa
herramienta para la interpretación y diagnóstico de las zonas
inestables, y por lo tanto para identificar procesos erosivos, movimientos
en masa y actividad neotectónica. La pérdida de esa particular
textura, sumada a la presencia de cicatrices de deslizamientos y
cárcavas y surcos de erosión, permitirá establecer una
variable denominada rugosidad en este estudio.

Fig. 3 d- Capas de cenizas volcánicas
en sectores de la ciudad: en Sinai (Izq), en La Enea (Cen) y en Colseguros (Der).
Al observar las tefras
en la imagen del centro de la Fig 3 d, el lapilli y
la arena que se observan son capas no plásticas que no presentan
capilaridad; esto afecta no solamente la estabilidad del suelo sino
también la calidad del suelo como recurso agrícola. El lapilli
remoldeado pierde la sinterización intergranular y la capa pierde toda
su integridad.
Gabros de Chinchiná.
Los gabros de Chinchiná, rocas
básicas plutónicas que afloran en la ladera del canal de la
Planta Municipal aguas abajo de La Uribe, aflorando como plutón asociado
a Quebradagrande en El Tablazo, El Rosario, La Floresta y Tejares.
Otros gabros afloran en el lecho de la quebrada Olivares y en las paredes de los macizos, aguas abajo del viejo
puente colgante.
TECTÓNICA
Es evidente el
levantamiento compresivo que muestra la ciudad en el costado occidental y que
se anuncia con el escarpe de Chipre.
Los flujos de lodo que afloran en
los taludes de San Jorge, La Autónoma, Olivares, La Avanzada, Chipre, La
Francia, Santa Sofía, Villa Kempis, Estambul, Marmato y La Panamericana,
anuncian el levantamiento del Centro de
la ciudad y no el hundimiento de la Francia, en el Cuaternario. De ahí la presencia de los conglomerados,
en los taludes y en sus coronas, de estos lugares. Es como si Manizales en el
pasado reciente hubiera estado a nivel de Morrogacho y Villamaría, sin
haber entrado el Cuaternario.

Fig. 4 - Las salientes de las laderas
marcan un contraste de estabilidad. Sector de Olivares (Izq)
y sector de La Uribe (Der).
Las zonas vecinas al fallamiento compresivo ofrecen
problemas de inestabilidad, a causa de su intenso fracturamiento: esto en
vecindades de los escarpes tectónicos como es el caso de la Uribe, Tejares y La Linda, resulta importante para
valorar como deficiente la estabilidad de las laderas, y para entender la
problemática a lo largo de las microcuencas de las quebradas El Mico y
Marmato, que son la expresión de
la falla Manizales-Aranzazu.
Para el sector
occidental de la ciudad, hacia el Rosario, habrá que considerar como
potenciales corredores de inestabilidad los
lineamientos del Sistema de Fallas Romeral, a la luz de los trabajos de
Naranjo & Ríos y de Hermelín & Velásquez.
Para el
perímetro del área urbana de Manizales, los rasgos estructurales
a utilizar serán fundamentalmente los identificados en la
cartografía suministrada por Aguas de Manizales. De éstos, y como
se ha señalado en el trabajo de los túneles de INGESAM
señalado en la bibliografía, las
fallas con actividad reciente, según estudios de neotectónica
local y mediciones de radón, parecen
ser Villamaría-Termales del Ruiz, Manizales-Aranzazu, Palogrande y San
Esteban.
Debe recordarse el trabajo efectuado por investigadores del Departamento de Geociencias de la Universidad Nacional de Colombia, Sede Bogotá, quienes hallaron dos estados de esfuerzo regionales con actividad neotectónica: El asociado con estructuras norte - sur del Sistema de Fallas de Romeral (SFR) y el relacionado con el sistema de fallas transversales al SFR, representado en esta región por el Sistema de Fallas Villamaría-Termales.

Fig. 5- Lineamientos y fallas en
Manizales (naranja).
Según lo
anterior, las silletas de falla,
escarpes de falla, y trazos de falla, que en este mismo orden de intensidad
generan conflictos de estabilidad en
sectores como La Uribe y La Linda para el primer caso ; el de Tejares, La Linda
y La Francia para el segundo caso; y los de las quebradas Del Batallón,
La Camelia, La Textil, La Marmato, La Uribe, la Del Mico, la de Castilla y Villajulia, además de la que controla la quebrada
Olivares y el Río Chinchiná, para el tercero.
Hacia el sector del occidente, en Morrogacho, el Tablazo, El Rosario y La
Linda, entran en juego los trazos de las
fallas del Sistema de Fallas Romeral (SFR) que discurren de norte a sur, al
occidente de la ciudad, entre Chipre y la Troncal de Occidente. Son ellos los
que delimitan las unidades mayores que representan los dos miembros del
Complejo Quebradagrande, el Metasedimentario y el Volcánico. El primero
de estos trazos es el que explica el levantamiento del Alto Tablazo respecto al
Bajo Tablazo y que pasa cercano al sector de ISA; el segundo, la falla que va
por Aguabonita, entre Java y El Alto del Caballo; el tercero y el cuarto, los
contactos que delimitan el cuerpo lábil de naturaleza ígnea
básica, extruido en medio de metasedimentitas entre la Siria y La
Violeta, e interpretado por Naranjo
y Ríos como un graben, y cuyo trazo luego avanza hacia las quiebras del
Billar y de Vélez apareciendo en ambos lugares como silleta de falla;
finalmente la Falla Chinchiná cuyo trazo cruza por el puente de
Cenicafé para avanzar hacia El Rosario.
MORFOLOGÍA Y GEOTECNIA
Las Formaciones
Manizales y Casabianca asimilables a un Conjunto Conglomerático, y en
especial la primera de ellas, le imprimen al paisaje de Manizales ciertas
características.
El Conjunto
Conglomerático se extiende como un
depósito de gran potencia sobre una gran depresión con
características de escalamiento
tectónico, a modo de valle localizado donde el drenaje principal
modifica su régimen torrencial en fluvial. De ahí que el conjunto
sea un abanico aluvial, de características
similares a los de Pereira y Armenia. El territorio urbano está
tectonizado y levantado hacia el occidente.
Fig. 6 a- Modelo de estructural en la cuenca
Norte o de la Olivares. Fuente: Eugenio Duque y Gonzalo Duque.
Fig. 6 b- Modelo estructural en la
cuenca Sur o del Chinchiná. Fuente: Eugenio Duque y Gonzalo Duque.
Yendo de oriente a occidente, gradualmente va
cambiando cada vez más, hacia
formas verticalizadas en medio de un drenaje que se estrecha en medio de
laderas en V con salientes visibles y
cauces más entallados a medida que se incrementa el potencial
gravitacional. Mientras descienden los cauces de la quebrada Olivares y el
río Chinchiná el territorio urbano de Manizales no lo hace, y los
de Chipre y Villa Kempis se levantan aún más.
Las cuestas elementales de Manizales pueden
quedar ubicadas en laderas de cualquiera de las unidades geológicas
señaladas:
- Las
localizadas en la Formación Manizales más verticales a causa de la mayor competencia de la roca,
rara vez presentan caída de bloques y en caso de lluvia intensa,
deslizamiento traslacional o de tipo planar.
- Las
asociadas a la Formación Casabianca, que están sobre la
saliente del terreno (Fig.
4), los presentan con mayor frecuencia y
del tipo rotacional, en especial cuando aparecen los suelos blancos o
cuando se saturan las vaguadas más cóncavas en las dos
direcciones, arriba de la saliente.
Las inestabilidades en el Complejo Quebradagrande surgen por el deterioro de las
laderas a partir de afloramientos de
naturaleza carbonosa o grafitosa ubicados en su base o en los niveles
inferiores del basamento, cuando estos se saturan o cuando aparecen saturados y
expuestos; además aparecen en las zonas de mayor fracturamiento
tectónico de esa unidad litológica, identificable por su color
negro, aspecto pizarroso y presencia de azufre.
Las Cenizas Volcánicas -tefras y tobas de la cobertura-, ofrecen estabilidad a las laderas, salvo cuando su basamento falla
o cuando se les expone a factores de erosión por sobrepastoreo, caminos
de arriería y entrega deficiente de aguas desde las vías o
concentración de escorrentías. Estos fragmentos
piroclásticos eruptivos que suavizan la topografía al depositarse
en capas que siguen las irregularidades y ondulaciones del terreno, y le dan un
especial aspecto aterciopelado cuando las laderas son pasturas, con las
eventuales irregularidades, escarpes o rizos que muestren, sirven en el
diagnóstico de las áreas erosionadas y las zonas inestables.
Para las conducciones
viales, las capas de cenizas en laderas de fuerte pendiente son más
delgadas y susceptibles a deslizamientos por lluvias, cuando ha avanzado el
invierno.
La Formación Manizales, presenta zonas
con distinta capacidad mecánica por variaciones de
consolidación, alteración, naturaleza y fábrica textural
de sus clastos. La cementación de la matriz, aunque más
incipiente, suele añadirle propiedades casi impermeables al material.
Esto unido al tectonismo local, explica las variaciones de estabilidad entre
laderas y taludes, como también la presencia de zonas más
degradables que otras a escala urbana, desde donde suelen caer bloques.
El ambiente torrencial
y eventualmente catastrófico de los eventos, explica el buen
empaquetamiento y alta densidad de bloques de esta Formación con
propensión a conformar un macizo clastosoportado, salvo cuando abundan
los finos. Para el anclaje de estructuras de contención este macizo
resulta competente.
De otro lado, la Formación Casabianca, en profundidad
presenta bloques aislados y alterados, y por lo tanto es una unidad matrosoportada en un suelo duro y que hacia la superficie
se va modificando, hasta alcanzar las características de suelo blando y
cohesivo que admite taludes casi verticales de mediana altura o de mayor
desarrollo cuando el suelo es más profundo. Como evidencia, en la banca
del ferrocarril aquellos, con 80 años de excavados, llegan hasta los
Para las
construcciones y vías las laderas asociadas a ciertos suelos expansivos
de esta unidad, son inestables. Estos conducen a situaciones como las que
aparecen en la Avenida Kevin Ángel entre Aguas de Manizales y San
Rafael.
Los parámetros geotécnicos suministrados por la prestigiosa empresa Aquaterra Ingenieros Consultores SA, correspondientes a muestras de la Formación Casabianca obtenidas en el estudio del Teatro Fundadores, y para el Complejo Quebradagrande, del estudio de la ladera sur de La Sultana, y que son de dos lugares diferentes de la ciudad, se presentan en la Tabla siguiente.
|
|
|||
|
Ensayo |
Promedio |
Mínimo |
Máximo |
|
Humedad natural -% |
34,13 |
10,70 |
176,6 |
|
Límite Líquido -% |
39,68 |
17,6 |
178,1 |
|
Límite Plástico -% |
27,02 |
13,9 |
67,8 |
|
Índice Plástico -% |
12,65 |
3,1 |
110,3 |
|
Compresión Inconfinada -t/m2 |
9,94 |
5,54 |
18,28 |
|
Peso Unitario Húmedo -t/m3 |
1,738 |
1,06 |
2,15 |
|
Cohesión t/m2 |
2,98 |
0,30 |
4,90 |
|
Ángulo de Fricción -grados |
31,92 |
28,16 |
35,67 |
|
Fuente: Estudio Geológico, Geotécnico e
Hidráulico de la Ladera Sur del Barrio La Sultana, Manizales.
Aquaterra Ingenieros Consultores SA. Manizales 2004. |
|||
|
Formación Casabianca. Observaciones en Fundadores
según Aquaterra. |
|||
|
Ensayo |
Promedio |
Mínimo |
Máximo |
|
Humedad natural -% |
88,3 |
51,9 |
128,9 |
|
Límite Líquido -% |
86,0 |
65,2 |
135,4 |
|
Límite Plástico -% |
40,9 |
37,2 |
45,0 |
|
Índice Plástico -% |
45,0 |
19,0 |
90,4 |
|
Índice de Liquidez -% |
0,9 |
0,8 |
0,9 |
|
Peso Unitario Húmedo -t/m3 |
1,715 |
1,609 |
1,821 |
|
Peso Unitario Seco -t/m3 |
1,036 |
0,874 |
1,198 |
|
Compresión Inconfinada -t/m2 |
21,22 |
13,86 |
28,57 |
|
Penetración Estándar -Golpes /pie |
17,0 |
15,0 |
19,0 |
|
Fuente: Estudio de Suelos para la Rehabilitación
Estructural del Teatro Fundadores. Aquaterra Ingenieros Consultores SA.
Manizales 2003. |
|||
Tablas
Los parámetros geotécnicos de los Suelos Residuales de Depósitos Conglomeráticos, en el sector de la Comuna 2 de Manizales hoy denominada Olivares -que son suelos de las Formaciones Casabianca y Manizales-, y también los parámetros de las cenizas volcánicas consolidadas y no consolidadas -que en su orden son las tobas y tefras de la cobertura-, se presentan en la Tabla siguiente, y han sido tomados todos ellos de un artículo de Corpocaldas presentado el 2004 en la Revista de los 48 años de la SCIA en Manizales, firmado por la Dirección de la entidad ambiental.
|
|
|
|
||||
|
|
|
|

