BREVE RESEÑA BIOBIBLIOGRÁFICA
Fernando González-Urízar [Bulnes, 1922- Santiago, 2003]. Voz señera, inconfundible y aparte en la gran poesía de Chile e Hispanoamérica. Desde La eternidad esquiva (1957) hasta el libro póstumo Pasión de los signos (2003), treinta obras distinguidas con altos lauros nacionales e internacionales, jalonaron su lírico quehacer y ameritaron su reiterada nominación para recibir el Premio Nacional de Literatura, galardón que, como a tantos otros valiosos escritores, le fue esquivo.
El poeta, de rigor y belleza ejemplares, nació en Bulnes (Chile), el 30 de Mayo de 1922. Estudios de Arquitectura y Derecho. Durante los años 1961 y 1962, presidió la Asociación Chilena de Escritores. Viajó extensamente por América Latina, Estados Unidos, Europa, Asia y Oriente Medio. En 1967, permaneció como poeta residente en la Universidad de California, Sede Los Angeles.
En 1947, obtuvo el Primer Premio de Poesía de la Federación de Estudiantes de Chile. En 1952, el Premio de Teatro Nacional para Autores No Estrenados. En 1956, el Primer Premio de Poesía de la Unión de Escritores Americanos. En 1960, fue distinguido en el Primer Certamen de la Casa de las Américas de La Habana (Cuba).
Seis Premios Nacionales de Chile han honrado su obra: Pablo Neruda, Juvencio Valle, Hernán del Solar, Angel Cruchaga Santa María, Miguel Arteche y Alfonso Calderón, por no mencionar otros nombres como los de Juan Guzmán Cruchaga y María Luisa Bombal.
En 1970, el Instituto de Cultura Hispánica de Madrid, otorgó a su libro Los signos del cielo, el Premio Internacional de Poesía Leopoldo Panero. El Jurado estuvo presidido por Dámaso Alonso y lo integraron, entre otros, los destacados escritores, Gregorio Marañón y Luis Rosales. Es el único chileno que lo ha obtenido hasta la fecha. Con anterioridad, el poeta obtuvo importantes premios en Argentina, Cuba y Venezuela.
En Chile, la casi totalidad de su obra fue distinguida con valiosas recompensas literarias, entre las que cabe destacar los Premios Municipales de Poesía de la Ciudad de Santiago, obtenidos por sus libros La eternidad esquiva, Nudo ciego, Domingo de pájaros y Sabiduría de la luz, en los años 1958, 1977, 1978 y 1982, respectivamente; el Premio Pedro de Oña 1962, por su libro Las nubes y los años; el Premio Jerórimo Lagos Lisboa 1966, por su libro Los sueños terrestres y el Premio Academia Chilena de la Lengua en 1977, por su libro Nudo ciego.
Individuo de Número de la Academia Chilena de la Lengua, de la que fue su Censor, y Miembro Correspondiente de la Real Academia Española de la Lengua, ejerció durante años y hasta 1983, la Vicepresidencia de la Sociedad de Escritores de Chile (SECH). Fue, además, Presidente de Honor del Ateneo de Santiago, entidad que fundó y dirigió hasta 1989.
En 1979 recibió el Premio Martín Buber en reconocimiento a su aporte lírico al pueblo de Israel.
En 1982, en Concepción, el poeta Tulio Mendoza Belio, funda el Taller Literario “Fernando González-Urízar”, como un homenaje en vida al poeta.
La Municipalidad de Santiago y la Fundación Premio Nobel "Gabriela Mistral", le confirieron la Medalla al Mérito Literario, en abril de 1995, y las ciudades de Bulnes y Chillán, lo declararon Hijo Ilustre en el mes de junio de dicho año.
En el año 2002, obtuvo, en su primera versión, el Premio Regional “Baldomero Lillo” de las Artes Literarias, otorgado por la Intendencia de la Octava Región del Bío-Bío.
Su nombre y obras -en su idioma original o en diversas traducciones al inglés, alemán, francés, polaco, ruso, checo, rumano, chino, hebreo, italiano, sueco, etc.- figuran en numerosas revistas literarias y antologías poéticas, ensayos y monografías sobre írica chilena y poesía como actividad preferente.
Fernando González-Urízar falleció en Santiago, en la madrugada del domingo 20 de julio de 2003.
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