Medio Maratón de Elche
Fecha: 22 de Abril de 2.001
Participantes del equipo: Fernando, Jaume, Raul Hostaled, Luis, Raúl Palacios, Magnus, Héctor, Cayetano, Marina, Agustín.
Distancia: 21097 m.
Localidad: Elche
Elche se precia de tener la carrera de Media Maratón más antigua de España, nosotros desconocemos si alguna de las que se celebrán a lo largo de la geografía del estado supera la edición número 29, que es la que cumplía la carrera ilicitana el pasado 22 de abril.
Tres vueltas a un circuito bien medido te ayuda a planificar bien la carrera, aunque también es cierto que en ocasiones aburre pasar siempre por el mismo sitio. En esta ocasión 10 fuimos los amigos del grupo Chasquis de la Universidad de Alicante los que nos dimos cita en ese evento.
Un sol espléndido porque aunque brilló el ambiente no fue caluroso. Alrededor de ochocientos atletas tomaron la salida. Entre nosotros habían personas que corrían por primera vez los más de 21.000 metros, e incluso nos presentamos como equipo internacional gracias a la presencia de Magnus con su expléndido tiempo de 1h 16 minutos, con el permiso de Fernando claro está, y de Conrado Oñate, que con 1h05m26s se hizo con el triunfo.
Lo importante es que las camisetas naranja y azul de la Universidad de Alicante fueron vistas de nuevo por los centenares de personas que animaban durante el recorrido por Elche, aunque fue vano el esfuerzo por hacernos alguna foto con algún compañero del equipo de la Universidad Miguel Hernández, el motivo fue que no vimos a ningún atleta de la universidad hermana, a pesar de estábamos en la ciudad de su sede principal. Eso sí, allí se encontraban, ofreciendo sus necesarios servicios, los alumnos de 3º de Fisioterapia de esa universidad, desde aquí nuestras felicitaciones y nuestros mejores saludos y gratitud para ellos.Decente la bolsa con los obsequios que nos ofrecieron al finalizar la prueba, camiseta conmemorativa, medalla de participante, bebidas isotónicas, barritas energéticas, agua y refresco. Pero lo más destacable y a la vez entrañable fue la sorpresa de encontrarnos con el regalo que nos obsequió Héctor (el compañero de la Romana), una estupenda botella de vino de las bodegas de La Romana, que también es bebida energética y cuyo consumo mederado alivia y satisface los paladares. Al menos el mío, mientras saboreaba pequeños sorbos y tenía la mente puesta en lo que pudiera suceder en Madrid a la semana siguiente.
Jaume, Abril de 2.001