CONSECUENCIAS DE LA FLEXIBILIZACION DEL TRABAJO

 Por: Diego Fernando Iglesias

 0. INTRODUCCIÓN

 La flexibilización laboral es un fenómeno muy importante de la sociedad contemporanea, en torno al cual se han generado diversas teorías, a las que tuve acceso durante el curso “El Trabajo en la Sociedad Contemporanea”, dictado por el profesor  Carlos Alberto Mejía, durante el primer semestre del año 2000. Teorías  que se entrecruzan en debates muy fructíferos, unas demostrando sus consecuencias negativas para la sociedad, otras mostrándolo como la expresión de una nueva organización social. 

El objetivo de este artículo es el de comprender, a partir de argumentos sustentados en un buen acumulado teórico, la  Flexibilización del trabajo. El que sea un ejercicio de comprensión no quiere decir que se detenga en tal estadio. Lo importante es pasar a la  “acción comunicativa”, llevarlo al ámbito de la discusión en organizaciones sociales que padecen las consecuencias del fenómeno.

 1. DOS ESTRATEGIAS DE PRODUCCIÓN

Hoy estamos regresando a condiciones que se podrían denominar como la “pauperización” del trabajo por parte del capital, es lo que llamaría Chomsky el  “regreso del capitalismo depredador”. Son los trabajadores los pagan  los efectos de las pretenciones de los capitalistas por conseguir: Primero, mayores tasas de ganancia y  acumulación de capital; y segundo, niveles más altos de productividad. No estoy observando de manera maniquea el concepto productividad, creo que es un hecho inmanente al proceso de producción en una sociedad de masas. No obstante, critico los medios utilizados por los propietarios de los medios de producción para su consecución. Han implementado estrategias de producción para condiciones sociales históricas diversas, tratando de obtener la mejor parte del trabajo. Trataré de explicar estas estrategias y existencia.

 1.1. El Taylorismo y el Fordismo

 El Taylorismo surge en un momento en que los medios de producción, las maquinas  eran universales, con ellas los obreros o mejor los artesanos, los maestros, podían cualificarse, eran quienes elaboraán los productos industriales de principio a fin. Eran ellos imprescindibles en el proceso de producción, y conscientes de ésta virtud, utilizaban su saber como instrumento de resistencia: “Pues si bien la conservación de los “secretos” en el seno de la estirpe del maestro es la excepción, el “oficio” constituirá de manera sistemática y general -durante todo el siglo XIX- la piedra angular sobre la cual será construida la organización obrera, su capacidad de resistencia, su fuerza”1

 La situación para la burguesía industrial era dramática, no podía alcanzar sus expectativas de acumulación de capital, porque los obreros calificados eran una minoría relativamente “privilegiada” con respecto a la mayoría sin calificación, lo que les significaba un gran poder, expresado en su indisciplina, producto además de su origen campesino, y su capacidad de insubordinación frente a las pretensiones de los capitalistas  de explotarlos: “De ahí también las lamentaciones de los manufactureros, repetidas sin cesar hasta la segunda mitad del siglo XIX. “Escasez e “indisciplina”de las fuerzas de trabajoson, según Wakefield y desde 1820, los obstáculos fundamentales”2

 En éstas circunstancias los capitalistas necesitan debilitar el poder del artesano, el interrogante era cómo, la respuesta fue control, decualificación, Taylorismo en resumidas cuentas:

 Descomponiendo el saber obrero, “desmenuzándolo” en gestos elementales -por medio del “time and motion study”, haciéndose su dueño y poseedor, el capital efectúa una “transferencia de poder’’ en todas las cuestiones concernientes al desarrollo y la marcha de la fabricación. De ésta forma, Taylor hace posible la entrada masiva de los trabajadores no especializados en la producción. Con ello el sindicalismo es derrotado en dos frentes. Pues quien progresivamente es expulsado de la fábrica, no es sólo el obrero de oficio, sino también el obrero sindicado y organizado.”3

 Lo que se puede concluir del proceso de taylorización del trabajo, es que  la burguesía, por un lado decualificó la minoría de artesanos que eran obstáculo para sus propósitos económicos, utilizó todos los medios a su alcance para éste objetivo, el más importante, la división social del trabajo. Por otro lado, la consecuencia de la decualificación artesanal fue la masificación del obrero sin saber artesanal, lo que produjo una gran presión en el mercado de trabajo de la segunda mitad del siglo XIX en las regiones más avanzadas del planeta. Ésta presión a su vez, condujo a una mayor explotación de los trabajadores y a la creciente subdivisión  del trabajo con la llegada del fordismo, es decir,  el ascenso de las máquinas especializadas. El complemento “ideal” del cronometro y la racionalización taylorista del proceso de producción, y su masificación y estandarización, así como también de los productos del trabajo.

1.2. Los métodos JUSTO A TIEMPO y CONTROL TOTAL DE CALIDAD

Los métodos Justo a Tiempo (JAT)  y Control Total de Calidad (CTC) fueron la alternativa planteada y aplicada por un ingeniero para responder a la “crisis” del fordismo, la producción estandarizada, como se encuentra en la investigación de Coriat:: “El sistema Toyota tuvo su origen en la necesidad particular en que se encontró Japón de producir pequeñas cantidades de productos;...este sistema es fundamentalmente competitivo en la diversificación. Mientras el sistema clásico de producción planificada en serie es relativamente refractario al cambio”[1]

 Los métodos JAT/CTC fueron posibles, aunque no imprescindibles, gracias a la Revolución Tecnológica a la que se asistimos durante el siglo XX: La electrónica y la informática. Que condujo a la posibilidad de la automatización en la producción y la relativa “autonomía” de los trabajadores en el espacio de trabajo. Sin embargo, a la vez los trabajadores eran controlados de manera más eficiente por los gerentes:

“...el desarrollo y el refinamiento continuo de los sistemas de vigilancia electrónica que emplean tecnología computarizada, proporciona los medios por los cuales la administración puede lograr los beneficios ue se derivan de la delegación de responsabilidad a los equipos mientras que, a la vez, retienen la  autoridad y el control...”5

 Mí hipótesis es que los métodos  JAT/CTC, tan elogiados por muchos sociólogos, porque elevan la cualificación de los trabajadores, conduciéndolos de nuevo a la condición de “artesanos". Fueron el producto de una serie de cambios llevados a cabo en la industria, luego que los capitalistas comprobaron que la producción estandarizada ya no correspondía a las condiciones de una Sociedad Moderna muy  diferenciada, además de la escasez de recursos y , sobre todo la formación de una sociedad de consumo que exige productos que les sirvan de la forma que cada  consumidor necesita, pero que también responde a las necesidades creadas por la producción. Como resultado: “...desde el principio se trata de lo contrario, del “revés” del sistema concebido pocas décadas antes en el noreste de Estados Unidos por los ilustres predecesores de Ohno: Taylor y  Ford”6

 La historia moderna es irónica. Si durante la segunda mitad del siglo XIX, la burguesía luchó por liquidar el conocimiento práctico en la producción para eliminar el poder de los artesanos. Y los obreros en el siglo Xxlucharon por conseguir niveles más altos de formación, bajo la premisa que ésta brindaba la posibilidad de conseguir seguridad laboral, estatus y, además, capacidad de discernimiento acerca de su situación de explotados. Resulta ser que ahora, cuando la educación se ha masificado, los capitalistas pueden explotar y marginar también a aquellos que poseen un “saber-hacer artesanal” y saber científico: “Los expertos coinciden al considerar que, en el futuro, también los técnicos especialistas constituirán una parte creciente de los trabajadores en paro. De ahí que tampoco la formación profesional, antes tan preciada, quede al margen de la pérdida de estatus7

Lo anterior quiere decir que sucedió un fenómeno análogo al ocurrido durante el siglo XIX con la decualificación masiva de los obreros para posibilitar el aprovechamiento de la plusvalía por el capitalista.

2. Flexibilización: Progreso o degradación del trabajo?

 Cuando analizo un proceso social como la flexibilización, me surgen varíos interrogantes: A quién beneficia los nuevos procesos organizativos en la empresa? A quién beneficia los progresos tecnológicos? Qué papel juega la formación? Es inevitable la flexibilización? Cuáles pueden ser los resultados de la flexibilización?

Propongo varías hipótesis al respecto:

2.1. Contra todo lo que se pueda pensar, la nueva organización no está beneficiando a los trabajadores, por el contrario los está haciendo más alienados, está rompiendo las solidaridades que existían entre ellos, los está convirtiendo en “guardianes de seguridad’’, así lo confirman Sewell y Wilkinson:

      ...los regímenes JAT/CTC crean y requieren sistemas de vigilancia que representan mejoras respecto a los de la burocracia   tradicional en cuanto a que inculcan disciplina consolidando así el control central y haciéndolo más efectivo...

Aunque la jerarquía más plana del JAT/CTC sugiere que la función de control por parte de la administración media ha desaparecido completamente, nosotros argumentamos que , en vez de estar dispensada por el estado consciente de los individuos, ha sido simplemente incorporada a él. En términos de Foucault, los miembros de la fábrica se han visto amarrados a una situación de poder de la cual ellos mismos son los soportes8

 La nueva organización permite que la dirección de la empresa vigile con mayor eficiencia a los trabajadores, como lo demuestra la cita anterior, y que es coherente con el planteamiento de Daniel Bell acerca del poder y lo imprescindible de la burocracia y la tecnocracia, pues JAT/CTC fortalecen las funciones de la administración en la empresa. De ésta forma, los gerentes controlan directamente el trabajo, se trata de : “...poder ejercer en todo momento y de manera visual un control directo sobre los empleados subordinados. Y no hay nada más rápido y directo que la mirada”9 .

 Los métodos JAT/CTC extienden la propiedad privada a otros ambitos del trabajo, como puede ser la creación, las innovaciones, el trabajo intelectual de los trabajadores, lo que puede expresar el fortalecimiento de la alienación y, de otro lado se desvirtúa la hipótesis de Daniel Bell sobre lo anacrónico de la propiedad en una sociedad de los servicios, o sociedad post-industrial:

...en el contexto de un sistema JAT/CTC, incluso si un trabajador no está dispuesto a compartir cualquier divergencia positiva, es posible que sea revelada por el escrutinio colectivo del equipo de

      trabajo. En este sentido, mediante el concepto del mejoramiento continuo, el JAT/CTC posee un instrumento poderoso mediante el cual la administración puede apropiarse de la experiencia de la fuerza de trabajo.10

 La flexibilización en la producción agudiza la alienación entre el trabajador y su creación desde otra perspectiva, porque ahora de manera muy clara trabaja, no para el mismo, sino para terceros, para consumidores que ni siquiera conoce y,  que determinan las características del producto y su calidad, en últimas es un producto ajeno:

      Como una filosofía, la producción justo a tiempo significa combinar el proceso productivo con el lugar de mercado; el ideal es el establecimiento de una perfecta simetría entre la demanda y la oferta, dentro y fuera de la fábrica, sin faltantes, sin costosos stocks y sin desperdicio. Como filosofía, el control total de calidad significa construir la calidad (definida como la satisfacción de los requerimientos del cliente) dentro del producto o servicio...11

 Por último, lo más grave es el ascenso del desempleo casi crónico, y un subempleo masivo en la sociedad, lo que llevará  a la marginalidad a grandes masas de la población, tanto del mercado laboral como del consumo necesario y suntuario de bienes y servicios:

      ...un sistema lleno de riesgos de subempleo más flexible, plural y descentralizado que no reconoce el problema del paro (en el sentido  de desempleo). En este sistema, el paro está, por así decirlo, “integrado” en las formas de subempleo y se intercambia por una generalización de las inseguridades en el empleo que no conocía el “antiguo”sistema de pleno empleo de la sociedad industrial.12

En efecto, se considera que la reducción de personal es un medio para realizar la reducción de costos, que sin duda es una condición especial para la supervivencia y el crecimiento de un negocio.13

 2.2. El avance de la electrónica,  la informática y demás tecnologías es de los mayores progresos de la humanidad. La tecnología no necesariamente lleva implícitos los procesos organizacionales de las empresas, y en nuestro caso,  las que implementen los métodos flexibles de trabajo. Creo que como lo demostró Marx, no debemos equivocarnos al acusar como autores de la degradación del trabajo a las máquinas. Estas como las primitivas herramientas son producto del trabajo humano, pueden ser usadas de una manera positiva para la sociedad. Sin embargo, hasta ahora las máquinas son usadas por los capitalistas para controlar a los trabajadores, como lo afirma Braverman: “La maquinaria ofrece a la administración patronal la oportunidad de hacer por medios enteramente mecánicos lo que previamente habia intentado hacer por medios organizacionales y disciplinarios.”14

 El control de los empresarios sobre los trabajadores no tiene sólo su fin en sí mismo, porque: “...el problema para el capitalismo, que sobresale sobre todos los demás y que toma la forma de una crisis que amenaza su misma supervivencia, sigue siendo: más productividad.”15

 La productividad no es una “categoría” inevitablemente nefasta para la sociedad, pues de qué otra manera se podría satisfacer las necesidades humanas, sino a través de ella. El problema consiste en los métodos utilizados para su consecución por los propietarios de los medios de trabajo y quienes se encuentran en la dirección de las empresas. La productividad en términos razonables no debe ser sinónimo de desempleo, marginación e incertidumbre laboral, no obstante lo que hoy aún sucede es la aplicación de la categoría weberiana de “la acción racional con arreglo a fines”, la que tanto critica Habermas, para un uso irracional: la acumulación de capital.

 2.3. Si bien es cierto que las nuevas tecnologías y las nuevas formas de organizar el trabajo han cualificado más los trabajadores que se desempeñan en los sectores productivos y de servicios avanzados. También es cierto, como lo expresé en la primera parte del artículo, la formación ya no es un medio seguro para acceder al mercado laboral.

 A parte de los empresarios y capitalistas vinculados al sector de la producción y los servicios, quienes se podrían estar beneficiando con la flexibilización, son los pocos trabajadores cualificados cubiertos por el empleo aún estable. No obstante, si el mercado de trabajo es flexible puedo pensar que ni ellos están seguros, lo que se puede deducir de Beck: “El más allá profesional de los estudios no se pierde sino que se hace imprevisible e incalculable.”16

 No obstante, los individuos continúan albergando la posibilidad de movilidad social y bienestar en la formación profesional o de carácter técnica: “Finalizar estudios ya no asegura el porvenir; pero continua siendo la condición previa para evitar la situación de perdida de esperanza que amenaza.”17

 Esta situación nos lleva hoy a reflexionar sobre las posibilidades de la educación, si esta ya no es el medio seguro para luego trabajar, si ya no es un instrumento o un medio; entonces debemos pensar en qué se un fin en sí misma?:

      La formación ha perdido su “implícito luego”, las líneas de sentido que la orientaban más allá de ella hacia la actividad profesional. Algunos ahora -más bien informalmente y en contra de la línea de la orientación profesional prefijada- buscan el sentido y la finalidad de la formación en ella misma; al margen de la finalidad para la cual la formación se encuentra organizada formalmente, se redescubre su naturaleza de experiencia, valiosa en sí, como autodescubrimiento y autoconfiguración.”18

 Lo anterior quiere decir que la educación deje a un lado su pretensión profesionalizante en relación con el trabajo, y llegue más allá, a la comprensión de la sociedad, su interpretación, y por qué no, su cuestionamiento y transformación:

      ...los portadores del conflicto social jamas son solamente los subprivilegiados, sino quienes se hallan a la vez más vinculados a los objetivos innovadores de la sociedad y más sometidos a la participación dependiente, la Universidad se convierte hoy en el lugar privilegiado de oposición a la tecnocracia y las fuerzas dominantes asociadas a ella.”19

 2.4. La flexibilización laboral es un método político, no es nada que esté dado, determinado, por el desarrollo de los medios de producción y las fuerzas productivas, lo cual nos lleva a pensar con la mayor seguridad que no es una condición natural,  puede ser regulada: “El impacto de una estructura de empleo algo superior en la estructura social dependerá de la capacidad de las instituciones para incorporar la demanda laboral a la mano de obra y para recompensar a los trabajadores de forma proporcional a sus conocimientos.”20

Aunque no puedo ser iluso al pensar que esta sea una tarea fácil, sobre todo en un mundo globalizado, donde las grandes empresas multinacionales siempre están buscando las condiciones más propicias para asentarse en algún país, y alcanzar sus propósitos, primero productividad y segundo ganancia, como se intuye de Castells:

      …existe una tendencia histórica hacia la interdependencia cada vez mayor de la mano de obra a escala global mediante tres mecanismos: empleo global en las compañías multinacionales y sus redes asociadas que cruzan las fronteras; los impactos del comercio internacional sobre las condiciones de empleo y trabajo, tanto en el norte como en el sur; y los efectos de la competencia

      global y del nuevo modo de gestión flexible sobre la mano de obra de cada país.21

Por todo lo anterior, puedo  expresar, que si estamos ante un modelo global de sociedad y economía, que degrada a las mayorías, marginándolas del mercado de trabajo y desregulando el mismo, y en consecuencia, del ámbito del consumo, de los mercados deseados por el gran capital  ¿Quiere decir que estamos frente a una nueva etapa de las luchas sociales? ¿Que como lo previo Marx debe ser a escala mundial?

 Porque un hecho evidente fue aquella movilización global ( en tanto que organizaciones de distintas regiones del mundo) de Seattle en los Estados Unidos, durante la asamblea de la Organización Mundial del Comercio, y las que han devenido posteriormente.

 De todas maneras, no se trata de ser reactivo frente al problema de la flexibilización, de quedarse en el viejo estado de cosas. Se trata es de construir una sociedad más justa, distinta de la planteada por el mercado hoy. Por qué no recoger soluciones como la que ofreció Marx de recortar o disminuir la jornada de trabajo, solución refrendada por Castells para el momento. Claro que debe ser una salida impulsada desde quienes están viviendo las consecuencias de la flexibilización del mercado de trabajo y consensuada con toda la sociedad.

 3. CONCLUCIONES

  3.1. Considero evidente que no son las tecnologías de la información las responsables de la aplicación de los métodos de producción y la flexibilización laboral. Estas son medidas decididas por la dirección de la empresa y los gobiernos de turno, al realizar reformas a las políticas laborales.

3.2. Queda claro que los nuevos procesos laborales no han eliminado las jerarquías dentro de la empresa capitalista.

 3.3. Sí bien las nuevas tecnologías no encierran en sí mismas la reestructuración del proceso de trabajo, sí lo hacen posible.

3.4. Es cierto que el conocimiento se ha convertido en una fuerza importante en el mundo del trabajo , y en consecuencia,  para la generación de riqueza. Al tiempo significa: al expandirse la formación por toda la sociedad, se hace susceptible  la explotación incluso para quienes poseen saber artesanal, al mismo tiempo que someten  a aquellos especializados en actividades manuales. 

3.5. La alienación del trabajador continúa bajo las actuales condiciones del trabajo, en tanto que se produce para un fabricante, para una firma , para una empresa. Así como el consumidor le compra no al trabajador, sino a un productor. Lo primero, también plantea que se produce para alguien con el que no se tiene ningún contacto directo, desconocido para el trabajador.


1 CORIAT, Benjamin. El Taller y el Cronómetro: Ensayo sobre el Taylorismo, el Fordismo y la Producción en masa. p.13. P.13.

2 Ibid.p.12.

3 Ibid.p.31.

[1] --------- Pensar al revés: trabajo y organización en la empresa japonesa. México: Siglo XXI Editores, 1995. p.20.

5 SEWELL, Grahann; WILKINSON, Barry. Alguien que me vigile: Vigilancia, disciplina y el proceso laboral Justo a Tiempo. En: Innovar, Revista de Ciencias Sociales, No.5, Universidad Nacional, Bogotá. (Enero-junio, 1995); pp38-39.

6 CORIAT,  Op. Cit.p.21.

7 BECK, Ulrich. La sociedad del riesgo: hacia una nueva modernidad. Barcelona: Editorial Paidós, 1998. p.189.

8 SEWELL; WILKINSON, Op.Cit. pp.35-39.

 9 CORIAT, Op.Cit. p.25.

10 SEWELL;WILKINSON, Op.Cit. p40.

11 Ibid. p.35.

12 BECK, Op.Cit. pp.180-181.

13 CORIAT, Op.Cit. p.23.

14 BRAVERMAN, Harry. Trabajo y capital monopolista: La degradación del trabajo en el siglo XX. México: Editorial Nuestro Tiempo, 1983. p.228.

15 Ibid. p.243.

16 BECK, Op. Cit. p.195.

17 Ibid. p.195.

18 Ibid. p.191.

19 TOURAINE, Alain. La sociedad post-industrial. Barcelona: Editorial Ariel, 1973. pp.13 y 14.

20 CASTELLS, Manuel. La era de la información: Economía, sociedad y cultura. La sociedad en red. México: Siglo XXI Editores, 1999. P.257.

21 Ibid. p.262.