Cuando se escribe una carta
al director de un periódico es aconsejable usar un
lenguaje de nivel superior, porque decir alto nivel, es
un calco francófono.
La RAE ha anunciado
en el II Congreso Internacional de la Lengua Española
la publicación de un Manual de estilo, con las reglas
de Urbanidad (como en los viejos tiempos) para que los
hispanohablantes se comporten educadamente en la relación
escrita con otras personas o instituciones.
Para saber que todavía se
dice adeiti en algunos
pueblos de Extremadura, que Emerita
se escribe sin acento, si uno se refiere a la ciudad romana,
que se puede remedar bien escribiendo "Pi
menus erri" y no "Pi menos erru"
y otras agudezas, se tienen que conocer los giros de
algunas hablas vivas y ciertos modismos de las
antiguas, tesoro cultural y patrimonial de
todos los pueblos del mundo, es decir, In the World,
aunque alguien ha ejercido la libertad de crear un
neologismo made in Myself y transcribe indeguold,
propio de un hablante con excesiva velarización bucal en la
adaptación de extranjerismos a un idioma de alto
nivel.
El excesivo uso de
extranjerismos supone siempre una pérdida de riqueza lingüística del español en el mundo. La
mirada hacia atrás, hacia la historia cultural, no
es siempre sinónimo de "incultura, miseria y
aislamiento", sino fuente ubérrima para el deleite
del homo ciberneticus del siglo XXI, que puede
disfrutar de las nuevas tecnologías, alimentándose de una
sabrosa receta, guisada con adeiti
de adeitunah o con aceite
de oliva, sabiendo que el castellano medieval
prefería olio u óleo,
vocablos hispánicos derribados por el árabe [azéit]
aceite.
Desde hace varios siglos el
español usa la expresión de recibir los santos óleos
como viático hacia la otra vida, no los santos aceites.
Haremos de nuestras hablas
hispánicas el uso que nos permitan los hablantes
monocordes de un español estándar que oculta en su
estandarización ignorancia y falta de estudios lingüísticos
la mayoría de las veces, históricos y humanísticos,
producidos por el excesivo avance de las lenguas modernas,
como el inglés, dejando de lado la cultura de las lenguas
clásicas como el griego, latín, hebreo, siríaco, arameo,
árabe clásico, etc.
Mientras nos llega el
tránsito hacia el más allá, beberemos de la Cultura
con mayúscula, divirtiéndonos en la preparación de Garbanzos
guisados a la exprés,
exquisita receta de cocina, inédita de
la autora también del poemario El galo
moribundo (2001).
En la receta derrama juego verbal y culinario,
con expresiones como
"la moderna tecnología del puchero" que se cubre con
una cobertera "tipo tapaboina", y donde se deja la olla tranquila
"hasta que se quede sin resuello".
Tomaremos de
postre Huesos dulces
cacereños, recordados por el periódico local para un día
tan entrañable de afectos como el que a mí me trae la
frase de mi tío Antonio, Toño Mur, que heredé de sus
labios un año
antes de dejarnos:
"Toñet,
mus foterán al arné y a dormí"
Traducida del habla ribagorzana de San Esteban de Litera (Huesca) al
español estándar quiere decir:
"Nos meterán en
la colmena y a dormir"
Para cada uno de nuestros
antepasados lingüísticos, en día de mercadillo de
crisantemos, un deseo clásico de herencia cultural,
guardado en el Museo Romano de la cercana Emerita (sin
tilde) Augusta:
S[it]T[ibi]
T[erra]
L[evis]

ESTELA
LUTATIA LUPATA
Fuente:
Museo Romano de Mérida
http://www.mcu.es/mnar/vp2.htm
Especialmente para mi amigo
Laurentino
Agapito Pacheco que me encomendó que incinerara
sus restos y lanzara sus cenizas al río Guadiana. Deseo que
las ideas del homo humanisticus no se
conviertan nunca en humus.
Antonio
Viudas Camarasa
2 de
noviembre de 2001