Kathy Ireland

por Hypnoman


Hawaii es uno de los pocos lugares que quedan sobre la Tierra que realmente puede ser llamado un Paraíso. Exuberantes bosques, maravillosas playas, cada uno de sus lugares aparece incorruptible  a los horrores de la sociedad industrial. Así, cuando uno quiere tomarle unas fotos a una súper modelo, uno va hacia allí.

 

Josh preparó la cámara, listo para disparar. Estaba por dejar la década de los treinta, tenía el pelo rubio y largo, un cuerpo bien formado y muy buen semblante. Cualquiera que pensase que Josh era sólo lo que aparentaba, estaba absolutamente equivocado. Él era un inventor que amaba diseñar dispositivos mecánicos. Su trabajo como fotógrafo le permitía adquirir suficiente dinero para mantener ese hobby. Ese día tenía que probar algo que podría literalmente cambiarle la vida, obviamente para mejor.

 

Josh estaba parado al lado de una pequeña cascada. Era un lugar sorprendente, una de las proezas de la naturaleza que nunca podrían ser copiadas. Una pequeña piscina yacía próxima a la cascada. Sobre la piscina el agua caía a través de unas rocas. La cascada, además, escondía una pequeña caverna. Pero la atención de Josh estaba dirigida a otra cosa, además de lo impactante del lugar.

 

Kathy Ireland, vestida con una bikini roja, estaba parada sobre una formación de rocas que se encontraban en medio de la piscina. Su teñido pelo rojizo caía detrás de sus hombros mientras estaba posando para Josh, a la vez que una hermosa sonrisa iluminaba su cara.

 

- ¿Es suficiente? –preguntó con su voz chillona.

 

- Está bien, Kathy, ya está bien.

 

Josh buscó en su impermeable valija y sacó una pequeña cámara con lentes extensibles.

 

- Okay, Kathy, ven aquí. Quiero tomar un primer plano.

 

Kathy se desplazó por el agua, que le llegaba por la cintura, hasta que pudo llegar al lugar donde Josh se encontraba. Echó su pelo hacia atrás y posó con su mejor sonrisa.

 

- ¿Cómo estoy? –preguntó

 

- Perfecta –dijo Josh

 

Apuntó la cámara y disparó el botón. En vez de un flash, un rayo de luz salió de la cámara, directamente hacia Kathy. Un haz verdoso destelló en sus ojos formando una especie de espiral. Esto fue lo último que pensó Kathy antes de perder su estado natural de conciencia. Quedó balanceándose en el lugar, con la mirada perdida y sus rasgos totalmente inexpresivos, a no ser por un esbozo de tonta sonrisa que había quedado dibujado en su cara.

Josh sonrió satisfecho. Había funcionado. Un año de diseño y construcción, pero no había sido en vano. Su cámara enviaba un rayo que coincidía con un pequeño demulador ultrasónico. Cuando destellaba a los ojos de una persona, el rayo lumínico enviaba el sistema demodulador a través de los ojos directamente al cerebro. Entonces colocaba un abrumador mensaje hipnótico que hacía que el sujeto fuera totalmente perceptivo a las sugestiones.

 

- Kathy, ¿puedes escucharme?

 

Después de una prolongada pausa, Kathy asintió con la cabeza.

 

- Kathy, ¿cómo te sientes?, y cuando me contestes, preferiría que te refieras a mí como tu Amo.

 

- Bien, Amo -dijo Kathy.

 

El estado de trance en el que se encontraba era tan profundo que nada de lo que ocurría le producía rechazo. Para su mente hipnotizada, ese estado era exáctamente el ideal. Cualquier cosa que su Amo quisiese estaba bien para ella. Era correcto obedecerle.

 

- Kathy, hace calor ¿no es verdad?. Hace calor y ese traje de baño es demasiado ajustado para tí. Es caluroso y ajustado. ¿Por qué no te refrescas y te lo quitas? Sácate el traje de baño y refréscate.

 

Kathy colocó sus dedos bajo las tiras del traje de baño y lentamente comenzó a quitárselo. Cuando sus voluminosos pechos se descubrieron, Josh sintió que su polla se endureció inmediatamente. La mata de vello negro entre las piernas de la muchacha quedó expuesta cuando la parte inferior de la bikini cayó a los pies de Kathy. Permaneció de pie, mojada y desnuda, mientras una ligera brisa movía sus cabellos. Permaneció de pie, esperando una nueva orden de su Amo.

Josh se quitó su short de baño mientras le hablaba:

- Kathy, es un lindo día para nadar. Para nadar conmigo. No sentirás ningún rechazo de sumergirte desnuda conmingo. Además, tu quieres hacerlo ¿no es cierto?.

- Sí, Amo.

- Bien.

Una vez que Josh se deshizo de su pantaloncito, su verga quedó totalmente erecta. Se dio cuenta que Kathy la había observado detenidamente. Se metió en el agua y la temperatura de la misma hizo ablandar un poco su miembro.

- Ven Kathy -la llamó- Ven y únete a mí.

Con una gracia que hubiese avergonzado a un nadador olímpico, Kathy sumergió su pequeño cuerpo dentro de la piscina. Cuando emergió, su pelo mojado cubría buena parte de su cara. Josh nadó hacia ella y la abrazó. La besó larga y profundamente y ella respondió apasionadamente. La sugestión hipnótica había removido sus inhibiciones hacia el sexo, convirtiéndola en una tigresa. Rasguñó la espalda de Josh mientras nadaban hacia las rocas que se encontraban en el medio de la piscina.

Josh se sentó en las rocas, ignorando el dolor que le producían a su cola. Kathy se arrodilló en el agua, debajo de él.

- Kathy, chúpame la verga.

Kathy se inclinó hacia adelante, sus pechos chorreando agua, mientras dirigía su cabeza hacia la verga de su Amo. Tomó el miembro rígido y se lo colocó en la boca. Jugó con él, haciendo bailar su lengua alrededor del mismo. Josh gemía mientras ella movía sus labios arriba y abajo, bombeando con su boca. Bajo ese cuidadoso manejo, Josh no tardó en acabar en su boca, derramando semen por toda su cara.

Josh saltó al agua, besando nuevamente a Kathy. La puso de espaldas sobre el agua, sumergiéndole su maravilloso culo. Se montó sobre su cuerpo, primeramente escondiendo su cabeza entre los enormes pechos de la joven, chupando sus empapados pezones. Luego se movió hacia su entrepierna y penetró la concha de Kathy con su lengua. Lamió su coño, ignorando el gusto a sal de sus labios vaginales. La tomó por su culo con ambas manos, apretando sus nalgas. Ella gimió como respuesta mientras él comenzó a remar hacia la cascada, usándola como "tabla". Su lengua se introducía cada vez más adentro a medida que se acercaban a la caída de agua. Kathy estaba tan perdida en éxtasis que no se dio cuenta cuando el agua de la cascada golpeó su cara.

Josh condujo a Kathy a través de la cascada y la metió en la caverna. Una vez que ambos se encontraban dentro y ocultos, él quitó su lengua y rápidamente la penetró con su verga, que había recuperado una rigidez total. Comenzó a embestirla salvajemente, acabando una vez más, esta vez dentro de su concha. El trabajo que había realizado con su lengua había sido lo suficientemente bueno como para dejar a Kathy al borde del orgasmo, por lo tanto a poco de penetrarla, la joven chilló y acabó al mismo tiempo que Josh explotaba dentro de ella. El fotógrafo, mientras tanto, con los ojos cerrados, daba las gracias por las maravillas que ofrece la tecnología.

Al día siguiente, Josh estaba en un avión rumbo a Inglaterra, listo para su próxima misión. Él y Kathy habían pasado una maravillosa noche en el hotel. Maravillosa para él, al menos, porque podía recordarlo. Le había implantado a Kathyuna serie de sugestiones que no solo borraban cualquier recuerdo de lo que había ocurrido, sinó que también permitían volver a poner en trance a Kathy cuando él se lo propusiese. Josh sonrió. Kathy había sido un buen conejillo de indias. Ahora era hora de usar su invento a lo grande. Se colocó un par de auriculares y escuchó la canción que sus próximos "clientes" habían hecho famosa:

"If you wanna be my lover ..."

FIN

 


alojamiento web gratis
Otros servicios ofrecidos por HispaVista:
Inmobiliaria y Dominios
Consigue una página web gratis o un
alojamiento web profesional con Galeón