No se sabe con precisión el paso montañoso que utilizo Aníbal para atravesar los Alpes, lo que si se sabe, es que la primera tierra que piso fue la de la tribu Cisalpina de los taurinos. Esta tribu se encontraba por entonces en guerra contra los insubros, Aníbal se abstuvo de intervenir en el conflicto principalmente por que sus tropas comenzaban a reponerse del duro paso de los Alpes, necesitaban algunas jornadas de descanso antes de ponerse de nuevo en marcha. Las cifras que se dan acerca de los efectivos cartagineses varían de unos autores a otros, lo generalmente aceptado, es que fuesen unos 20.000 infantes y cerca de 10.000 jinetes mas un puñado de elefantes. Este ejercito estaría compuesto por una variada mezcla de soldados iberos, celtíberos, lusitanos, cartagineses, africanos, númidas y mercenarios galos. No aguanto mucho la inactividad el cartaginés, pues ante el rechazo que causaba su presencia entre los taurinos y habiendo rechazado estos así mismo su amistad, opto por hacerles la guerra asaltando y tomando su capital Taurinum tras lo cual, se rindieron a él. La vuelta a la actividad de Aníbal habría impulsado a los galos del otro lado del Po a la guerra abierta contra los romanos, si no fuera por que el cónsul P. Cornelio Escipión llego a la región rápidamente pues deseaba trabar combate con el cartaginés antes de que sus fuerzas se recobrasen del duro paso de los Alpes. Disponía Escipión de un ejército cónsular en gran parte formado por reclutas y que recientemente y bajo mando del praetor L. Manlio habían sufrido algún descalabro frente a los galos.

Llegó Escipión a Piacencia y rápidamente cruzó el Po, mediante un puente de pontones, y situó su campamento junto al río Ticinus. Aníbal, que llegó casí al mismo tiempo al lugar, situó su campamento junto a Victumula, al otro lado del Ticinus, Escipión tendió ahora un puente y tras construir un fuerte para protegerlo en caso de retirada, avanzó hasta plantar sus reales a cinco kilómetros de su enemigo. El cartaginés, mientras los romanos estaban ocupados en la construcción del fuerte, mandó a Maharbal (jefe de la caballería) con 500 númidas a devastar las tierras de los galos aliados a los romanos y de ser posible empujar a la rebelión a cuantos de estos fuese posible haciendoles volver en cuanto Escipión concluyó las obras y avanzó sobre él.

El primer encuentro de ambas fuerzas se dio casí por casualidad. Los dos jefes coincidieron en avanzar con tropas ligeras y de exploración para espiarse mutuamente, coincidieron así las dos columnas en el campo de batalla y rápidamente se desplegaron para el combate. Escipión coloco sus arqueros en primera linea, seguidos por los jinetes galos aliados, en la reserva dejo a los romanos y a los aliados de mas valía. Aníbal desplegó en el centro de su dispositivo a la caballería de linea y en las alas a los númidas, en cuanto estos avanzaron, los arqueros de Escipión emprendieron la fuga y de esta manera choco tan solo en el combate la caballería de ambos contendientes. El combate fue duro e igualado, hasta que, los númidas de los flancos, dando un rodeo, aparecieron por la espalda del enemigo. El miedo se apodero de la formación romana, mas a mas por que el cónsul fue en ese momento herido en combate (siendo salvado por la intervención de su hijo, el joven Escipión, quien mas tarde seria llamado El Áfricano). Los arqueros que servían a los romanos y que se encontraban ahora en la retaguardia tras haber retrocedido, sufrieron el choque con los mortíferos númidas y fueron dispersados, la formación romana se apiño alrededor del cónsul herido y protegiendolo se retiraron en orden hasta el campamento.

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